Los huthis y el ataque a buques de EEUU

Los huthis y el ataque a buques de EEUU

Tráfico de hidrocarburos por el Estrecho de Mandeb.
Tráfico de hidrocarburos por el Estrecho de Mandeb. Fuente: EIA

Los huthis y el ataque a buques de EEUU. Parece sorprendente que estemos hablando de esto, pero así es. No obstante, así es. Hace unos días hablaba acerca de cómo Arabia Saudita, en principio la principal potencia económica y militar en Oriente Medio, estaba teniendo algo más que dificultades en su “aventura” yemení. Decía también que importa bastante poco la capacidad económica, por mucho que te proporcione una capacidad casi ilimitada de comprar armamento si no tienes a nadie capaz de operarlo o, al menos, con ciertos atributos como el patriotismo, el coraje, etcétera. Planteaba pues, como la Guerra de Yemen podía convertirse en un serio problema, pues se encuentra en:

Un escenario pues, complicado, el de la monarquía petrolera, que debe lidiar con los los rebeldes yemeníes al sur, con los extremismos religiosos en casa, con un número de aliados cada vez menor y con unos socios cuyas capacidades y aptitud hacen parecer a la Italia de Mussolini un socio de primera.

Es curioso como la realidad puede llegar sorprendernos y que apenas dos semanas después la superioridad sobre el terreno de los houthis, más duros que la rodilla de una cabra y con experiencia para dar, tomar y regalar después de décadas de guerras corra el riesgo de desaparecer a medio plazo por una decisión estratégica errónea: Atacar buques de la US Navy. Los ataques, que se suman a los acaecidos hace apenas dos días, no tiene ventaja alguna para el bando huthi, al que una extensión del conflicto no puede sino perjudicar, al entrar en juego actores como EEUU que nada tienen que ver en sus capacidades reales con las demostradas por Arabia Saudí y que además, no se van a fijar en el terreno como las tropas de la casa de Saúd, normalmente presas fácil y rentables para las razias huthis.

Si para los huthis un escenario que implique a EEUU no tiene ninguna razón de ser, cabe preguntarse quien es el interesado en que la situación cambie en esta dirección y las únicas respuestas posibles son Rusia e Irán. En el caso ruso, es dudoso que se implique en el escenario yemení de ninguna forma que no sea la de suministrar armas de forma más o menos velada, pero sin demasiado interés, pues nada tiene que ganar allí salvo el dinero que pueda sacar y que no dejan de ser migajas.

En el caso de Irán, su interés es palpable y demostrable, es a largo plazo y tiene como objetivo debilitar a Arabia Saudita que es, no lo olvidemos, su principal enemigo a escala global, por más que tiempo atrás la propaganda de los Ayatolás hablase del “Gran Satán” y demás chuminadas. Ahora, con las cartas desde hace tiempo sobre la mesa a raíz especialmente del conflicto de Siria y con un enfrenamiento que por ahora se libra a través de otros, resulta evidente que Irán y Arabia Saudí están jugando un mano a mano peligroso en el que se enfrentan varios intereses de uno y otro lado y que van, desde las diferencias religiosas, hasta la preponderancia económica o política en la región y entre los árabes, etc.

Sea como fuere, el caso es que Irán si tiene verdadero interés en que el conflicto yemení se encalle y en su caso, se extienda de forma que Arabia Saudí se vea obligada a distraer más y más recursos -que ahora dedica a Siria- y, si es posible, que algo parecido ocurra con EEUU. Esto tendría como ventaja unir ambos conflictos, facilitando una salida al conflicto sirio y creando un problema de dimensiones difíciles de prever para la potencia árabe que como decíamos, está demostrando una notable incapacidad en todo lo que no sea gastar un dinero que ya no le sobra.

En este sentido, las ventajas de atacar buques de EEUU para Irán son notables, toda vez que no cometan ninguna estupidez de forma que pueda demostrarse de forma fehaciente que está detrás de los ataques -con personal instructor desplegado allí, por poner un ejemplo-. Lo digo así, porque todos sabemos como funciona esto. Grosso modo, uno puede regalar misiles, entrenar a otros en su uso, decirles a donde deben dispararlos e incluso abrir una botella de champán si dan en el blanco con cámaras delante. Los afectados, por su parte, pueden saber quien “regaló” el misil, quien entrenó a quien lo disparó y quien le ha comprado veinte cajas de champán a un viñedo de California para reírse en su propia cara. Lo importante aquí no es que estas cosas se hagan a diario, sino que el pastel no pueda destaparte. Vamos, que si oficialmente son los huthis quienes quieren comerse el marrón, dicho en plata, Irán encantado y EEUU obligado a responder contra los huthis para mantener la honra y sin poder hacer nada contra Irán, salvo de forma velada.

Como decía, atacar a barcos de EEUU tiene una serie de ventajas, que podemos resumir en:

  • Probar los propios misiles y por ende, la capacidad de los barcos de EEUU para enfrentarse a los mismos. No son el último grito en cuanto a misiles -de hecho tuvieron su bautismo de fuego en la guerra entre Irán e Iraq hundiendo los petroleros Sungari y Sea Isle City en 1987-, pero han sido modernizados desde entonces y además, son una forma barata de probar al enemigo que siempre es mejor que dejar que caduquen en los polvorines. En este sentido, no queda muy claro si los sistemas antimisil de los buques de EEUU hayan quedado en muy buen lugar, incluso aunque los buques no hayan sido alcanzados, ya que han tenido que entrar en juego las contramedidas electrónicas y el fallo de por lo menos uno de los Silkworm lanzados desde la costa yemení.
  • Amenazar el tráfico marítimo en la zona, vital para la economía saudita, pues buena parte de sus exportaciones, en dirección a Asia, deben cruzar de una u otra forma “la puerta de las lamentaciones”, como es conocido en lengua árabe el estrecho de Mandeb entre Yemén y Djibuti. La alternativa no es menos halagüeña, pues consiste en hacer los envíos a través del estrecho de Ormuz, al que apunta toda la capacidad antibuque de Irán…
  • Crear, como decíamos, un segundo frente a Arabia Saudita. Frente que ya tiene, pero que con el ataque a buques, como el que relatamos a propósito del HSV-X1, cambia de nivel al no supone ya solo una guerra de frontera en un sur que siempre ha importado poco a los saudíes, sino una amenaza palpable a aquello de lo que son más dependientes: el tráfico naval.
  • Tocar las narices a EEUU. Esto, que parece dicho medio en broma, no lo es tanto, ya que sus capacidades tampoco son infinitas, está en un momento político delicado, en el que el presidente saliente no va a tomar decisiones arriesgadas y lo mismo que puede decirse respecto a Arabia en el escenario sirio, puede aplicarse sin duda a EEUU.

Naturalmente -y de ahí el título de esta entrada-, todo esto que pueden parecer ventajas, corren el riesgo de convertirse, en cuestión de segundos, en un serio quebradero de cabeza. En primer lugar, no me queda nada clara en este sentido la intención real de hacer blanco en un buque de EEUU, aunque la tomaremos como algo cierto, pues no tengo argumentos en sentido contrario que no sean un tanto conspiranoicos o algo peor. En segundo lugar, no es el tipo de acciones con las que se hagan amagos. Vamos, que uno no lanza un misil antibuque y cuando está cerca del blanco le da al botón de autodestrucción como en las películas…

En cualquier caso, como decía, un ataque con impacto a un buque de EEUU supone una evidente declaración de guerra que para los huthis sería el fin, pues obligaría a EEUU a responder sin miramientos y a apoyar abiertamente la operación saudita, así como a las fuerzas leales a al-Hadi. Un suicidio en toda regla tras el cual Irán dejaría de apoyarles como ahora lo hace para no verse implicado, quedándose más colgados que los Kurdos tras la operación “Tormenta del Desierto”.

Lo que me lleva a pensar que hay algún tipo de contraprestación que los huthis realmente estiman necesaria, bien sea en forma de dinero, suministros o cualquier otra cosa, pero que todavía no está nada clara. Digo esto, porque con o sin ataques a buques, parece evidente que el apoyo iraní a los rebeldes iba a continuar y que por tanto, para que estos ataques se hayan llevado a cabo y los huthis hayan puesto en peligro todo lo conseguido en este año y pico de esta manera, ha de haber “algo más”. ¿O no?.

Acerca de Christian D. Villanueva López 202 Articles
Fundador y Director de Ejércitos – Revista Digital de Armamento, Política de Defensa y Fuerzas Armadas. Ha sido también fundador de la revista Ejércitos del Mundo y ha escrito y trabajado en diferentes medios relacionados con la Defensa como War Heat Internacional, Defensa o Historia de la Guerra, tras abandonar las Fuerzas Armadas en 2009.

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