La decadencia de la US Navy

La decadencia de la US Navy

Task Force de la US Navy
Task Force de la US Navy. Fuente: US Navy.

Son muchos los foros y los blogs en los que se cuestiona la capacidad de Estados Unidos en general y de la US Navy en particular para medirse con enemigos de su talla. Bueno, de su talla no, pues no hay ninguna armada hoy en día que se le acerque, por lo que matizaremos y diremos, símplemente, enemigos “de talla”. Tampoco lo hay, por cierto, a medio plazo, pese a que después de una supremacía como nunca nadie había tenido y que dura desde el colapso de la Unión Soviética, al fin vuelvan a aparecer rivales dignos de ser tenidos en cuenta y ante los que sin duda la US Navy tendrá que adaptarse.

Este, el de proclamar que el final de la US Navy está cerca, que está en franca decadencia o que su supremacía toca a su fin no es un fenómeno nuevo y sale a la palestra cada vez que algo no sale como se espera. Casos hay cientos, pero basta con señalar algunos de los más recientes, como los problemas de juventud del USS Zumbalt o la captura de un drone hace apenas dos días y que ni siquiera tenía funciones militares por parte de militares de la República Popular de China en aguas internacionales. El hecho de no declarar ipso facto la guerra a China se interpreta como un signo de debilidad más que de responsabilidad, como sí la actitud normal entre naciones fuese la de darle al botón rojo cada vez que hay un incidente en un juego perpetuo de todo o nada.

Las críticas, no solo a las acciones, sino también a los programas, se viene sucediendo de forma continuada. Más o menos lo que podemos observar a propósito del Lockheed Martin F-35 Lightning II cada vez que hay un contratiempo, convirtiéndose internet en un hervidero de críticas irracionales. Es, también, lo que ocurrió en su día en relación al Bell-Boeing V-22 Osprey de los Marines, al F-22 Raptor de la Fuerza Aérea, el APC M1126 Stryker para el US Army o, si nos remontamos en el tiempo y volviendo a la US Navy, a propósito del McDonnel Douglas F-18 Hornet, de la capacidad antimisil de los destructores Arleigh Burke y de los cruceros Ticonderoga, de los carísimos SSN Seawolf o de los LCS (Litoral Combat Ship) por citar solo unos pocos ejemplos. Algo curioso que quizá tenga que ver más con que la única guerra que hoy por hoy son capaces de ganar los enemigos de Estados Unidos es la informativa, que con los problemas reales de este o aquel programa.

Primer ejemplar del F-35I Adir entregado a Israel
Primer ejemplar del F-35I Adir entregado a Israel. Un fracaso, como todos sabemos. Fuente: Timesofisrael.com.

Importa muy poco en este sentido que la US Navy, como en general las otras ramas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos hayan demostrado una mentalidad práctica que no se ha visto en otras naciones, cancelando aquellos proyectos que por su alto coste y la imposibilidad de adaptarlos a un escenario cambiante se convertían en inviables y desarrollando soluciones que, quizá sin ser tan punteras, les permitan mantener la ventaja respecto a cualquiera de sus competidores o probablemente incluso todos ellos a la vez.

Precisamente es esta mentalidad práctica, tan propia de los estadounidenses, la que les permite mantenerse en cabeza, pues a ella se une un permanente debate público y privado en el que toman parte no solo los uniformados, sino también los representantes de la industria de defensa y los ciudadanos a través de sus representantes políticos. Este debate, la existencia de numerosos think tanks que obligan a los responsables militares a replantearse constamente sus objetivos y los medios más adecuados para lograrlos, es una ventaja que solo aquellos que serían incapaces de ver la viga en el propio ojo pueden menospreciar y está en la raíz de la superioridad actual y futura de la US Navy no solo en términos cuantitativos –es relativamente sencillo cortar chapa como hace la República Popular de China para su Armada– sino, y sobretodo, cualitativos.

A la mentalidad práctica y la capacidad -probablemente solo posible dentro de un sistema democrático- de fiscalizar los programas y de reconocer los propios errores se une, cuando la situación lo requiere, una persistencia nada común. Este es el caso del sistema de lanzamiento electromagnético que está siendo desarrollado por la empresa General Atomics en el Centro de Guerra Aeronaval de la Armada en Lakehurst, Nueva Jersey y que se instalará en los portaaviones de la clase Gerald R. Ford, el primero de los cuales está cerca de ser comisionado. Este sistema, más capaz que las actuales catapultas de vapor, se verá complementado por el AAG (Advanced Arresting Gear o Sistema de Recuperación Avanzado) que permitirá, entre otras cosas, recuperar UAVs sin que sufran los rigores del sistema actual, demasiado brusco y potencialmente dañino para aparatos que no cuentan con una estructura lo suficientemente reforzada. Algo, sin duda, de lo que no pueden presumir todos.

El futuro CVN 78 Gerald R. Ford durante su construcción.
El futuro CVN 78 Gerald R. Ford durante su construcción. Autor: John Whalen.

Por supuesto, hay otro tema del que no suele hablarse y que es la integración. Hoy por hoy, el conjunto que forman las plataformas, los sistemas de adquisición y guiado que portan, el armamento de que disponen, las capacidades en cuanto a obtención de inteligencia y control del campo de batalla y muy especialmente el entrenamiento y virtudes de su personal junto con la disposición de un presupuesto adecuado son un conjunto imbatible que sitúa a la US Navy varios escalones por encima de cualquier otro rival, pues no se trata tanto de disponer de cantidad o de calidad, como de tener un alto nivel general en cada uno de los factores y las herramientas para hacer del conjunto algo más que la suma de sus componentes. Algo que solo permite la formación continua y la práctica.

Nadie puede dudar tampoco, en relación a esto que acabamos de comentar, que es de Annápolis -y de Marín, que nadie lo olvide-, de donde salen los mejores oficiales navales del planeta. Es posible que en cuanto al nivel teórico, oficiales de otros estados salgan incluso mejor preparados. Por desgracia, sin buques que manejar, es decir, sin el componente práctico -y en ningún lugar se puede adquirir el bagaje que ofrece la US Navy, la preparación teórica es poco útil. Además, la continua interacción con prácticamente todas las armadas del mundo y sus oficiales -que por cierto se pegan por hacer cursos en suelo estadounidense-, es una fuente de conocimientos inigualable como lo eran para Roma los numerosos rehenes que intercambiaba con muchas de las tribus y pueblos que la rodeaban o incluso asediaban -caso del mismísimo Aecio-. Una institución que les permitía tomar lo mejor del equipamiento y tácticas de cada una de ellas.

Volviendo a los programas, no se puede olvidar que proyectos tan criticados como precisamente el de la clase Zumbalt o la clase Seawolf tienen la ventaja de servir para desarrollar una serie de tecnologías que si no en su totalidad, luego sí que son aprovechadas, cuando el precio lo permite, en el resto de buques de la US Navy. Es lo que sucedió con la Clase Virginia, de coste mucho menor que los Seawolf pero eso sí, con buena parte de sus tecnologías y es también lo que sucederá con los cruceros que vengan a sustituir a los actuales Ticonderoga. Además, si dichas tecnologías no se adoptan, por considerarlo innecesario en tiempos de paz, al menos se dispone de ellas para su rápida implementación.

Lo que no hacen nunca, en cualquier caso, es desarrollar buques de forma prácticamente artesanal, como acostumbra una Rusia que, desde 1991, es incapaz de producir una tirada larga de ninguna clase. Así, para botar una serie de 6, 8 o 10 navíos necesita tanto tiempo que, o bien los primeros difieren notablemente del resto, caso de los SSN Yasen (Proyecto 885), o bien antes de terminar la clase originalmente diseñada ya se ha cambiado por otra, como está ocurriendo con sus fragatas (proyectos 11356, 11356 modificada, 22350…), haciendo imposible la homogeneización de la flota lo que, sin duda, repercute en la operatividad. También China peca de este problema, pues ha ido construyendo destructores de forma masiva desde la pasada década. Así, cuenta actualmente con al menos 2 Tipo 052B Luyang I, 2 Tipo 051C Luzhou, 6 Tipo 052C Luyang II, 4 Tipo 052D Luyang III de los que planean al menos 12 unidades, eso sí, mientras el primero de la serie que debe sucederles, Tipo 055, se cree que está ya en construcción. Un infierno logístico, técnico y táctico sin precedentes.

Acerca de Christian D. Villanueva López 219 Articles

Fundador y Director de Ejércitos – Revista Digital de Armamento, Política de Defensa y Fuerzas Armadas. Ha sido también fundador de la revista Ejércitos del Mundo y ha trabajado y colaborado en diferentes medios relacionados con la Defensa como War Heat Internacional, Defensa o Historia de la Guerra, entre otros, tras abandonar las Fuerzas Armadas en 2009.

8 Comments

  1. no he leído articulo solo el titulo así que no se que desarrolla pero no necesito leerlo(aunque lo haré un día con mas tiempo) para dar mi opinión……estamos locos o que???? la marina china rusa inglesa española francesa japonesa y española juntas contra la Yanki y nos pegan una paliza…..USA es primera potencia militar mundial hoy mas que ayer y menos que mañana y va para largo…. y en la armada es donde existe mayor diferencia mas que en Fuerza Aerea o Tierra

  2. Ciertamente el tìtulo es engañoso, da la sensaciòn de que el autor pone en tela de juicio las capacidades de la US Navy.Y no sòlo me refiero a la capacidad tecnológica, es adiestramiento, es simbiosis con el resto de marinas aliadas, etc…La armada rusa es potente, eso no lo dicute nadie, y tiene músculo tecnològico, pero a las pruebas me remito, el tres semanas desplegada en Siria han perdido dos aviones embarcados en el Kuznetsov, un portaaviones antiguo, desfasado, pequeño, una tripulaciòn poco adiestrada en el manejo de operaciones aeronavales, cazas que no pueden desplegar todo su potencial por carecer de sistemas de despegue asistidos…No se trata de enviar un portaaviones a un escenario bélico, es integrar un sistema de armas como ese en todo un operativo.Además tienen tantos tipos de buques y a su vez tan diferentes entre las mismas clases, que el desbarajuste logístico los hace poco ùtiles.De hecho, ¿representa algo la industria naval militar algo en el contexto mundial?.Los chinos, pues bueno, salvo copiar el uniforme y los gestos de los operadores de cubierta de su “flamanate” portaaviones, està por ver su operatividad.Podemos aplicar lo dicho anteriormente sobre la armada rusa.Cualquier desarrollo novedoso en la industria militar conlleva errores, y ello deriva en más investigaciòn, y soluciòn de problemas, por supuesto que el que no hace nada no tiene esos problemas.Los nuevos destructores de la clase Zumwalt suponen un avance en propulsiòn, armamento, diseño, ysi tiene fallos de juventud es algo absolutamente normal.Algo similar salvando las distancias podemos decir por ejemplo del aviòn A400 de Airbus.

  3. Estoy de acuerdo en que a día de hoy la hegemonía de la US Navy es indiscutible. Pero todo tiene un final.

    En lo que no estoy de acuerdo en la visión que tiene el autor de China. Se suele infravalorar a este país asiático, algo que por cierto ya le pasó a Japón y después a Corea y hoy nadie discute que clase de países son. Baso mi afirmación en que: Los chinos con la construcción de los Tipo 051, 051B, 052, 052B, 052C lo que hicieron es aprender. Es más barato construir dos unidades y aprender como salen las cosas que 20 mediocres. Hoy en día China fabrica el 052D, un buque a años luz de lo que tenían y del que ya tienen no se cuantas en servicio y ya hay 13 y no 12 en construcción con el Tipo 055 en el punto de mira. La base de partida tecnológica china fue claramente, por no decir infinitamente inferior a la de EEUU. Creo que tras los últimos desarrollos queda bastante claro que aun siendo todavía inferiores los chinos estan recortando las distancias a pasos acelerados. Un punto adicional es que china genera más ingenieros y técnicos por año que el resto del mundo juntos, el nivel tecnico de China nada tiene que ver con el que conocíamos, quien se podía imaginar a los Chinos construyendo portaaviones, buques con radares AEGIS, aviones como el J-20….. Cuarto, la cultura asiática, la norteamericana es de practicidad, pero los asiáticos son perseverantes y no miran a corto plazo como los occidentales. China hoy aun no es un rival suficientemente serio para la US Navy, pero lo será en no muchos años, la misma US Navy así lo ve y yo concuerdo con ellos.

    Un saludo

    Mirlo

    PS. Rusia sí que no es un rival, la industria naval es un caos.

  4. Es cierto que los chinos forman ellos solos mas ingenieros, y son perseverantes.Nunca he puesto en tela de juicio que incluso ellos lleguen con el paso del tiempo a ser tan potentes como EEUU, bueno estarìa si dedicando los recursos que le dedican no progresaran, eso si serìa preocupante.Encima ahora el sr. Trump con sus polìtica aislacionista todavía les va a poner a dispoisiciòn más recursos y más protagonismo.
    Hasta ahora China tiene una ventaja, y es que es una dictadura pura y dura, por mucho que nos vendan eso de “un paìs, dos sistemas”.Su economìa tiene debilidades innatas a un sistema planificado y estatalizado.Por no hablar de que su sistema polìtico tambièn tiene muchas debilidades, entre ellas la corrupciòn generalizada de la que poco se habla en Occidente.A China se le permite todo porque son los que tienen el dinero ahora, y porque representa un mercado potencial enorme para Occidente, pero llegarà un momento donde todo se ponga en su lugar, ni ellos seràn siempre la fábrica del mundo, ni Occidente serà siempre hegemònico.

  5. Aunque en el articulo se menciona, en comparación con las otras marinas de las que se habla hay algo que es importantisimo, y que conviene tener en cuenta, y eso lo sabe muy bien la US Navy. Las horas operacionales y en la mar y la logistica para permitir esas horas. Es la base de una fuerzas armadas preparadas. Si China tiene portaaviones, desde luego, pero que capacidad de despliegue tienen y cuantos miles de oficiales con miles de horas de despliegue operacional? La Navy en ese sigue a la cabeza, y no es un asunto badalí.

  6. La ünica guerra que EEUU no puede ganar es la informativa.

    Y cada día algo viene a corroborarlo, que un secretario de estado de defensa diga de un futurible avión de combate, “he oido cosas malas” no deja de ser sintomático.

    saludos

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