El Grupo Wagner, elemento de la Guerra Híbrida rusa

El Grupo Wagner, elemento de la Guerra Híbrida rusa

Supuestos mercenarios de Wagner Group en Siria
Miembros de Slavonic Corps, grupo antecesor a Wagner en Siria.

En las postrimerías del pasado milenio, en marzo de 1995, el gobierno de Sierra Leona, observando la falta de operatividad de sus fuerzas armadas ante el Frente Revolucionario Unido (FRU), en buena medida a consecuencia del reclutamiento gubernamental de jóvenes, delincuentes vagabundos o drogadictos, contrató los servicios de Executive Outcomes una PMC (Private Military Company, Compañía Privada de Seguridad) que contaba entre sus filas con oficiales sudafricanos experimentados en operaciones COIN (Contrainsurgencia) y con soldados procedentes de Angola o Namibia que habían tenido participación directa en conflictos armados. Meses después, el FRU había sido expulsado del país. La retirada de Executive Outcomes en 1997 provocó que el FRU volviese a tomar el control efectivo de zonas de Sierra Leona incluidos los yacimientos de diamantes.

Este es un ejemplo de la decisiva importancia que en ocasiones puede llevar aparejada en empleo de “contratistas de seguridad”, eufemismo tras el que se oculta la definición de mercenarios, un recurso bélico que se ha usado prácticamente de manera ininterrumpida al menos desde el siglo XV a.C. En esa época se sitúa la referencia escrita más antigua que describe como el faraón Tutmosis III, al mando de una fuerza que contaba con tropas mercenarias, derrotó, en una batalla desarrollada en Megido, a una coalición tribal oriunda de lo que es la actual Siria.

Recientes escenarios de conflicto, algunos de ellos en activo, han sido testigos del despliegue sobre el terreno de de las denominadas PMCs. Academi,conocida anteriormente como Blackwater, que cuenta con vehículos blindados, aviones de transporte y helicópteros armados o DynCorp , especializada en el ámbito aéreo y propietaria de una flota de aeronaves que también lleva a cabo operaciones sobre el terreno tales como la seguridad personal de Jean- Bertrand Aristide o Hamid Karzai, ex presidentes de Haití y Afganistán respectivamente , son solo dos ejemplos. 

El complejo escenario sirio no ha estado al margen de la utilización de PMCs algunas de las cuales se le vincula directamente con el Kremlin. Slavonic Corps era la denominación de una efímera PMC con sede en Hong Kong que a lo largo del año 2013 operó de manera un tanto desastrosa junto a las fuerzas de Bachar al Assad quien no llegó a pagar sus retribuciones y que además se incautó de sus vehículos, todo ello unido al accidente de un helicóptero del gobierno sirio que impactó contra un convoy de Slavonic Corps tras volar a muy baja altura causando heridas a un “contratista”. La compañía se disolvió tras una derrota en las inmediaciones de la ciudad de Sukhnah, al sur de Siria en octubre de 2013.  Sus componentes regresaron a Moscú siendo detenidos a su llegada por el FSB (Servicio Federal de Seguridad) acusados intervenir militarmente sin autorización gubernamental, concretamente por violar el artículo 348 del Código Penal de Rusia que prohíbe  la figura de los mercenarios.

Dimitri Utkin en el Kremlin
Imagen de Dimitri Utkin (primero por la derecha) junto a Vladimir Putin en un encuentro confirmado por el Kremlin que tuvo lugar el 09-12-16.

En 2011 Vladimir Putin sugirió que las PMCs eran una forma de contribuir a los intereses nacionales sin la participación directa del Estado. Dos años después, el diputado Dmitri Rogozin manifestó la posibilidad de considerar la creación de este tipo de compañías con respaldo estatal, una postura que contó con ciertas reticencias dentro del Ministerio de Defensa, pese a que desde el año 2007 las corporaciones energéticas estatales Gazprom y Transneft había sido autorizadas a dotar a sus agentes de seguridad de armamento de gran calibre y alta capacidad letal lo que supuso de facto un primer paso para la creación de una base legal para las PMCs. En abril de 2016 empezaron a ver la luz diversas informaciones que hacía referencia a Dimitri Utkin, un esquivo individuo vinculado a Slavonic Corps así como a Moran Security Group , una PMC especializada en la protección en el ámbito marítimo que facilita servicios de seguridad a embarcaciones que desarrollan su actividad en zonas en las que operan piratas. Utkin, oficial en situación de reserva, prestó servicio en la 2ª Brigada Spetsnaz, fuerzas especiales del Ejército ruso, con sede en Pskov, y estaría al frente de un opaco grupo denominado Wagner.

Efectivos de este grupo habrían sido desplegados en la región del Donbass, inmersa en una guerra entre las repúblicas separatistas de Donestk y Lughansk y el gobierno de Kiev. Es ese escenario han entrado en acción diversas iniciativas “privadas” como el Batallón Vostok, desplegado en 2014, o una serie de grupos con una heterogénea composición que va desde antiguos combatientes, aventureros o cosacos detrás de los que estaría la influencia del FSB o del GRU (Departamento Central de Inteligencia) del Ejército ruso. En ese contexto, en el año 2014, habría intervenido en la región de Lughansk un grupo comandado por Dimitri Utkin.

En la autoproclamada República Popular de Lughansk efectivos de Wagner habrían cumplido además las funciones de ser una suerte de guardia pretoriana del su actual mandatario, Igor Plotinski, desempeñando tareas que trascienden su seguridad personal y que abarcan circunstancian tan escabrosas como la eliminación física de individuos que combatían junto a sus filas contra las fuerzas de Ucrania y que eran percibidos por Plotinski como un riesgo de quiebra en su papel de liderazgo. Como ejemplo de estas acciones, atribuidas a la inteligencia ucraniana, en enero de 2015 Alexander Bednov, alias Batman, líder de una unidad homónima fallecía tras el ametrallamiento sufrido por el convoy en el que viajaba. El año pasado, el cosaco Pavel Driemov, que comandaba una unidad propia, fallecía tras la explosión de su vehículo todo terreno, un vehículo que había recibido como regalo con motivo de sus nupcias por lo que se especula que el 4X4 ya vendría con el IED oculto en su interior. El último nombre de esta lista, por el momento, es el de Mikhaïl Tolstikh alias Givi, que perdía la vida el pasado 08 de febrero tras ser atacada su oficina en Donestk con un lanzacohetes Shmel.

Mikhaïl Tolstikh "Givi"
Mikhaïl Tolstikh “Givi”

Tras los “servicios prestados” en el conflicto ucraniano y con la experiencia adquirida en operaciones reales, los componentes de Wagner, que recibirían adiestramiento en la base de la 10ª Brigada Especial de la GRU en la localidad de Molkino, territorio de Krasnodar, habrían sido desplazados a un nuevo escenario de conflicto: Siria. No hay informes oficiales de participación a gran escala de tropas rusas en operaciones terrestres en ese país sin embargo sí de que habían ejecutado “tareas especiales”. Estas habrían sido supervisadas por el mayor Sergei Chupov, perteneciente a las fuerzas especiales rusas y fallecido en Siria el 08 de febrero de 2016 tras ser alcanzada su posición por granadas de mortero. Chupov, veterano en dos ocasiones de las campañas en Chechenia podría estar coordinando in situ las acciones de Wagner.

Pese a que desde instancias oficiales se rechaza relación alguna con el Grupo Wagner, desde el recurso informativo multilingüe  Russia Beyond the Headlines (RBTH), que cita fuentes del Ministerio de Defensa afirmaron que las actividades del grupo estaban  supervisadas por el GRU, la inteligencia militar rusa. Sus efectivos habrían sido desplegados en el teatro de operaciones sirio antes del otoño de 2015, fecha en la que de manera oficial Rusia había enviado a asesores especiales en sus bases del país. En el año 2016 entre 1.000 y 1.600 empleados del grupo habrían mantenido una presencia estable y simultanea en Siria participando en operaciones en zonas delicadas como la ofensiva en la que le fue arrebatado a Daesh por primera vez el control de histórica ciudad de Palmira. En el organigrama de Wagner estarían encuadradas compañías de reconocimiento, de defensa aérea, unidades de asalto y de infantería, así como artillería pesada y carros de combate. El número de bajas en este tipo de acciones se situaría entre los 27 y los 100 aunque algunas fuentes apuntan a que se elevaría a 500 o 600 fallecidos.

El empleo de PMCs es recurrente en todo tipo de conflictos ya que facilita a los estados empleadores ciertas ventajas como el hecho de que apenas trascienda el número de fallecidos o que, de producirse esa circunstancia no sea percibida de igual manera por la opinión pública ya que los “contratistas de seguridad” no regresan a su país envueltos en banderas al igual que las tropas convencionales ni reciben honores militares. Otra “ventaja” es que, en el caso de que se produzca un uso abusivo de la fuerza, como por ejemplo la muerte la muerte de diecisiete civiles iraquíes en la Plaza Misour de Bagdad en noviembre de 2007 tras un tiroteo protagonizado por personal de Blackwater , poder desvincularse e la responsabilidad derivada del mismo, empleando estas unidades como una suerte de “cometas”, es decir controlándolas en todo momento y, en caso necesario, cortar la cuerda de unión.

Otro de los escenarios en los que se despliegan contratistas privados es Yemen, lugar en el que los Emiratos Árabes Unidos emplean combatientes colombianos pertenecientes a una compañía vinculada a Erik Prince, el fundador de Blackwater. Junto a estos efectivos habría otros con los mismos objetivos contratados en esta ocasión por Arabia Saudí los cuales sufrirían un importante número de bajas por ataques de las milicias Houthis, aliadas del presidente Ali Abdullah Saleh.

La única diferencia notable de Rusia respecto de los países anteriormente citados es el limbo jurídico en le que se encontraría Wagner si sus efectivos se adiestran en territorio ruso sin una ley específica que los ampare. Esta situación podría salvarse transfiriendo sus instalaciones a otros lugares “controlables” como Tayikistán, Abjasia, Osetia del Norte o el enclave del Nagorno Karabaj.

Al margen de esta contingencia, que casi podía considerarse como meramente burocrática, la importantísima inversión de efectivos y medios que Rusia despliega principalmente en Siria, habida cuenta que el PIB del país en el año 2015 no era muy superior al de España, envía un mensaje muchísimo más potente que numerosos y maratonianos contactos diplomáticos y que no es otro que el de que Rusia no abandona a sus aliados. Esta máxima es aplicada de manera eminentemente práctica implementando, como por ejemplo en el caso sirio, elementos de guerra convencional combinados con otros de guerra híbrida, apartado este último el que Wagner tendría un papel destacado.

Podrá estarse o no de acuerdo con la controvertida figura de Vladimir Putin pero es innegable que está actualizando, por las más clara vía de los hechos, el concepto de realpolitik, desarrollado por Otto von Bismarck, autor también del aforismo, citado en este mismo foro por el brillante analista, Coronel D. Pedro Baños: “Con Rusia no hay que hacer la guerra, hay que hacer tratados”.

 

Acerca de Luis Antonio González Francisco 4 Articles
Diploma de especialización Análisis del Terrorismo Yihadista, Insurgencias y Movimientos Radicales (V Edición), Universidad Pablo de Olavide (Sevilla). Título propio en Fenomenología Terrorista: Bioterrorismo, Prevención Epidemiológica, Ciberterrorismo y Amenazas Químicas, Universidad de Granada. Curso de Especialización en Servicios de Inteligencia y Seguridad Internacional (VII Edición), Universidad de Alicante.

5 Comments

    • Además son un elemento muy interesante. Hay unos cuantos buenos libros sobre las aventuras africanas de estas compañías, algunas de ellas pioneras. Para Rusia es mejor que enviar “hombrecillos verdes”, desde luego. Aunque en su concepción de la guerra unos y otros tienen distintos matices y dan una señal diferente al que los padece. Es un tema que daría para muchos artículos. Por fortuna tenemos personas en España que hablan de ello. Ahora a ver si consigo que hagan lo mismo con las compañías que contratan aquí, que las hay.

  1. Los eslavos y sajones son gente pràctica, ellos hacen, a diferencia del latino que habla y le da muchas vueltas a todo.Estaba claro que Rusia no iba a intervenir directamente en Ucrania o en Siria, pero como muy bien se dice en el artìculo, tampoco iban a dejar solos a sus aliados.Me gustarìa mucho profundizar en este tema pero en el caso español, que seguro haberlo, haylo.

    • ¿hasta que punto puede ser de peligroso o hasta donde debería llegar la “linea roja” el que un estado ceda parte de su monopolio del uso de la fuerza?

      FranRT:Lo único que he oído,son elementos de algunas empresas de seguridad (empresas de seguratas,no de PMCs),embarcados con armas largas en pesqueros Españoles en la zona de Somalia/Golfo de Adén,pero no se que estatus legal tienen o han tenido(si segurata o contratista privado),recuerdo que el ministerio del interior debia darles un adiestramiento u homologación antes de embarcar.

      Saludos y buen articulo (para no variar).

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