Armas Contracarro de la Segunda Guerra Mundial

Armas Contracarro de la Segunda Guerra Mundial

El “Pak 44” de 128 mm fue el cañón contracarro más impresionante de los utilizados en la SGM.
El “Pak 44” de 128 mm fue el cañón contracarro más impresionante de los utilizados en la SGM.

El empleo masivo de los carros durante la SGM, propició la apari­ción de numerosas armas contracarro para In­fantería diseñadas específicamente para destruirlos, ya que la defensa no podía encomendarse únicamen­te a la Artillería como se había he­cho hasta entonces. Dada la limita­da extensión de un trabajo como éste, me limitaré a tratar sobre las armas empleadas en cierta cantidad, viendo de pasada los pro­yectos que finalmente no cristaliza­ron, a pesar de que algunos eran realmente curiosos e interesantes, como ya veremos. Así mismo, deja­ré todo lo relativo a los cañones de asalto y blindados cazacarros, a menudo empleados en sustitución de los carros y que, dada su importancia, sería necesario dedicarles un libro completo.

 

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Cañones contracarro

En el período entreguerras apa­recieron diversas piezas ligeras para Infantería, basadas en gran medida en el cañón de trinchera Becker de 20 mm de la PGM. Entre esas piezas había modelos de 25, 37, 40, 45 y 47 mm que, si bien permanecieron en servicio durante algunos años, pronto se quedaron obsoletos dada la creciente protección de los carros. Por ello, antes de la guerra, comenzaron a proyectarse otras versiones más potentes, al tiempo que alargaron su vida útil con la incorporación de nuevas municiones de núcleo de tungsteno. Un caso especial fue el del PAK 36 alemán que, en 1941, quedó relegado a un segundo término, siendo rehabilitado el año siguiente con el empleo de una granada de carga hueca[1].  De esta forma, se convirtió en un arma muy efectiva aunque de alcance li­mitado.

A lo largo de la guerra entraron en servicio cañones cada vez más potentes y, como es natural, tam­bién más pesados, hasta el punto de que la Infantería tenía graves pro­blemas para su transporte. Dos claros ejemplos fueron el Pak 44 alemán de 128 mm y el 32 libras inglés, del que sólo se fabricaron dos ejemplares, que necesitaban un vehículo pesado para su remolque. Como es lógico, muchos de estos cañones sirvieron también para dotar a los carros y cazacarros debidamente modificados.

Iniciada la SGM, los cañones de pequeño calibre como “SA-L” francés de 25 mm se quedaron obsoletos muy pronto.
Iniciada la SGM, los cañones de pequeño calibre como “SA-L” francés de 25 mm se quedaron obsoletos muy pronto.

Algunas pie­zas de Artillería también sirvieron en misiones contracarro, sobresalien­do los soviéticos de 76 mm y el famoso antiaéreo alemán FLAK 18 de 88 mm que, empleado con notable éxito en la guerra civil española, más tarde dio lugar al contracarro PAK 43 del mismo calibre. El desproporcionado au­mento de peso de los cañones, trajo como consecuencia la aparición de numerosas armas ligeras, y por lo tanto más móviles, como los  lanzagranadas y cañones sin retro­ceso, que veremos más adelante.

 

Cañones Contracarro

Modelo País de origen Calibre  (mm) Peso (kg) Longitud (m) Angulo horiz. Angulo elevac. Peso proyectil (kg) Veloc. inicial  (m/sg)
37/45 mm Italia 37 328 1,67 59º -8º a +25º 0,64 735
47/32 M35 Italia 47 277 1,68 60º -10º a +56º 1,44 630
Tipo 97 Japón 37 432 1,67 60º -8º a +25º 0,68 762
Tipo1 Japón 47 747 2,53 60º -11º a +19º 1,4 829
QF. 2 pr R. Unido 40 832 2,08 360º -13º a +15º 1 792
QF. 6 pr

Mk II / IV

R. Unido 57 1.112 2,44/ 2,57 90º -5º a +15º 2,84 900
QF. 17 pr R. Unido 76,2 2.923 4,44 60º -6º a +16º 7,65 950
Bofors Suecia 37 380 1,67 50º -10º a +25º 0,74 850
Mod. 30 URSS 37 328 1,67 60º -8º a +25º 0,64 760
Mod. 1937 URSS 45 510 2,07 60º -8º a +25º 1,43 760
Mod. 1941 URSS 57 1.125 4,16 56º -10º a +18º 3,15 1.020
Mod. 1944 URSS 100 3.460 5,97 58º -5º a +45º 15,6 900

 

 

 

Fusiles contracarro y  granadas

Los fusiles contracarro fueron utilizados durante toda la SGM, capturándose algunos ejemplares soviéticos durante la guerra de Corea. Sin embargo, su relativo éxito no debe achacarse a su eficacia contra los carros, ya que muy pronto se quedaron obsoletos, sino más bien a que fueron empleados para atacar otros objetivos (vehículos ligeros o poco blindados, lanchas de desembarco, concentraciones de personal, etc)[2].

El Ejér­cito Rojo fue uno de los principales usuarios de este tipo de fusiles, ca­racterísticos por su gran longitud de tubo, disponiendo de dos modelos (PTRS y PTRD) a partir de 1941. La diferencia más destacada entre ambos, cuyo calibre era de 14,5 mm, radica­ba en que el PTRS incorporaba un mecanismo de accionamiento por gases y un cargador de 5 cartuchos, lo que ocasionaba frecuentes ave­rías, por lo que fue sustituido pro­gresivamente por el más simple PTRD. Sin embargo, ambos dispa­raban la misma munición de núcleo de acero.

Fusil contracarro soviético “PTRD” de 14,5 mm.
Fusil contracarro soviético “PTRD” de 14,5 mm.

Los alemanes emplearon bastantes fusiles contracarro sovié­ticos capturados, aunque también poseían dos modelos nacionales, los Panzerbüchse 38 y 39 de 7,92 mm, de los que sólo fue normalizado el se­gundo, dado que el 38 era excesivamente caro y complejo. Además, varias firmas realizaron numerosos prototipos, incluyendo la ame­tralladora MG­-141, que no llegaron a construir en serie. Debido a su pequeño cali­bre tenían escaso poder de perforación, a pesar de que fueron dotados de un proyectil de núcleo de tungsteno, copiado del que usa­ban los fusiles polacos Marosczek[3]. Así mismo, utilizaron un corto número de los suizos MSS 41 de 7,92 mm y Panzerabwehrbüchse 785 (s) de 20 mm, desarrollados a petición del Alto Mando Alemán.

Úni­camente a título anecdótico, men­cionaremos la Sturmpistole ale­mana, que era una pistola de señales modificada para disparar va­rios tipos de granadas, entre las que había una de carga hueca con un alcance máximo de 90 me­tros. Como es lógico, su eficacia dejó mucho que desear.

Los ingleses construyeron el fusil Boys de 13,97 mm, muy usado como arma de dota­ción de vehículos lige­ros acorazados. También fabricaron una versión simplificada (Mk 1*) que difería en el freno de boca, en utilizar el bípode de la ametralladora Bren y en ciertos cambios menores. En pequeñas cantidades, prestaron servicio en la Infantería de Mari­na de los EEUU, así como en el Ejército alemán que capturó algunos en Dunkerque.

Para finalizar con este apartado, no pode­mos olvidamos del Tipo 97 japonés que, con un calibre de 20 mm, incluía un sistema de recupera­ción accionado por gases y un cargador para 7 disparos. Al igual que los anteriores, muy pronto demostró que era incapaz de perforar la coraza de los carros medios, por lo que su empleo quedó muy restringido.

En lo referente a las granadas de fusil, sirvieron a todos los contendientes para diversas misiones, ya que hubo rompedoras, fumígenas, incendiarias y, especialmente, de carga hueca. Básicamente todas ellas eran muy similares, montando una cola con aletas estabilizadoras que se acoplaba a un adaptador (Schiessbecker alemán, Tipo 2 japonés, M-7 y M-8 norteamericanos, etc.) instalado sobre la bocacha del fusil, mientras que la carga explosiva ocupaba la parte delan­tera. Para dispararlas, era necesario un cartucho de pólvora cuya com­bustión producía los gases capaces de lanzarlas a una distancia no superior a los 200 ó 300 metros, y con una precisión mínima. Por otra parte, también existieron las deno­minadas Granadas Contracarro Manuales, entre las que destacaremos la Panzerwurfmine (L) alemana, las nº 73/74/75 británicas y las RPG soviéticas, que eran parecidas a las granadas de fusil aunque su alcance, como es lógico, era mucho menor. Para estabilizarse en el aire disponían de unas grandes aletas que se abrían durante el vuelo, depen­diendo su eficacia únicamente de la destreza del tirador.

Acerca de Francisco Fernández Mateos 20 Articles
Coronel de Caballería (r), ha realizado labores de mando de Sección, Escuadrón, Grupo y de Regimiento, así como de administración (depósito de víveres), de plana mayor de Regimiento y enseñanza superior (Academia General Militar). Además, ha participado en diferentes programas de adquisición de materiales (radar Arine, soporte de lanzamisiles Milan para BMR, LMV lince, RG-31, VRC-105 Centauro, futuro VCR 8x8, etc), habiendo sido Jefe del Programa Pizarro Fase II / Centauro, entre 2007 y 2013. Hasta el momento ha publicado más de 500 artículos, diferentes manuales militares, 14 revistas monográficas y perfiles de IDS, y 13 libros en formato papel y/o electrónico.

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