Entrevista a José Antonio Torres (ARVFAE)

Entrevista a José Antonio Torres (ARVFAE)

Entrevista a José Antonio Torres (ARVFAE)
Entrevista a José Antonio Torres (ARVFAE)

Hoy tenemos el placer de entrevistar al presidente de ARVFAE, José Antonio Torres. Para quien no lo sepa, ARVFAE es la Asociación de Reservistas y Veteranos de las Fuerzas Armadas Españolas, una asociación no profesional dedicada, fundamentalmente, a la promoción de la Cultura de Defensa y a acercar las Fuerzas Armadas a los ciudadanos, para lo cual centra sus esfuerzos en la organización de todo tipo de actos, charlas e incluso eventos deportivos, el asesoramiento y la promoción de la figura del reservista voluntario.

Agradecemos desde aquí a José Antonio Torres el tiempo dedicado, pues no ha sido nada fácil dadas sus múltiples ocupaciones, el contestar a nuestras preguntas. Esperamos que sus respuestas sean clarificadoras para nuestros lectores y estamos seguros, además, de que no dejarán indiferente a nadie.

 

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¿Qué puede decirnos acerca de la asociación que preside?

ARVFAE se creó por un grupo de entusiastas en pro de un acercamiento Fuerzas Armadas – ciudadano, un punto de encuentro de reservistas voluntarios y veteranos colaborando y promoviendo actividades en las que nuestra presencia signifique un activo en la difusión de la cultura de defensa.

 

¿Cuáles son sus objetivos fundamentales?

Como explicaba en la pregunta anterior, fundamentalmente ARVFAE tiene como objetivos la difusión de la cultura de defensa, que la ciudadanía participe de nuestros ideales, conozca más a nuestras Fuerzas Armadas y que nuestros jóvenes tengan un referente sobre cuanto puede aportar el ejercito a la sociedad.

 

¿Qué papel puede tener una asociación de veteranos y reservistas en un país que no presta ninguna atención a sus Fuerzas Armadas, no siente respeto por sus veteranos y en el que los reservistas son una “patata caliente” en la mayoría de los cuarteles con los que no se sabe bien que hacer?

No estoy del todo de acuerdo. España es un país donde existe cierto desconocimiento sobre las Fuerzas Armadas, cierto. Donde las políticas de distintos gobiernos no han hecho nada por remediarlo haciendo poco participe al ejercito en la vida social, también es cierto. Sobre la existencia de un “fantasma” del pasado, tampoco voy a negarlo aunque ya sea un tema caduco, como tampoco vamos a obviar la existencia de un reducido sector de la sociedad que posee un cierto rechazo a todo lo militar, y que por ser ruidoso llama la atención y precisamente por llamar la atención hace ruido.

Pero aun así, no me arriesgaría a generalizar, afirmando taxativamente que, en general, el país no presta atención a sus Fuerzas Armadas. En este sentido no debemos de olvidar que un país no son sus gobernantes, si no sus moradores. En mi opinión, la ciudadanía en general, tiene un buen concepto sobre las Fuerzas Armadas y aunque no exista una relación estrecha, se percibe un cariño, un aprecio y un profundo respeto. Solo hay que ver la reacción de la calle, simplemente tomando un pulso a las redes sociales cuando ocurre cualquier tragedia que afecta a nuestras Fuerzas Armadas o el vibrar del público cuando asiste a un desfile militar y eso es lo importante. En ARVFAE somos testigos de ello a través del éxito obtenido en las Jornadas de Difusión de la Cultura de Defensa “Gral. Martín de la Carrera” que durante 2 años consecutivos hemos celebrado en la localidad de Cabezo de Torres (Murcia) con motivo de la fiesta nacional.

Respecto a que el reservista voluntario es una “patata caliente”, debo decir que en algunos casos puede ser visto así. No olvidemos que la figura del reservista voluntario en nuestras Fuerzas Armadas es bastante joven y arroja muchos errores de juventud. En un principio se formó en cierto modo una reserva voluntaria a golpe de convocatorias y muchas unidades se debieron ver desbordadas de aspirantes asignados con los que no estaba muy claro qué aprovechar de sus conocimientos y experiencia, qué debían aportar y en el peor de los casos, si el tiempo de activación era suficiente para encomendarle un trabajo o misión. Algunas unidades pudieron aprovechar parte de los recién llegados y otras no, y de ahí el descontento que pueda existir.

Creo que como en todo, la experiencia va aportando veteranía y el modelo actual de reservista voluntario, como se puede ver desde hace algunas convocatorias, es más ajustado a las necesidades reales de las Fuerzas Armadas. En definitiva, se trata de optimizar este recurso, aprovechando al máximo perfiles válidos que cubran las necesidades. Si esa es la línea actual, bienvenida sea la norma, aunque no deberíamos olvidar que aún quedan efectivos en edad activa procedentes de esas primeras convocatorias que pueden suponer un activo interesante de ser aprovechados y por otra parte, es conveniente mantener alto ese animo de aporte voluntario al que se vincularon con su compromiso.

 

Después de estos años de andadura, ¿cómo valora la existencia de la ARVFAE?¿En qué medida cree que han alcanzado sus objetivos fundacionales?

La valoración es positiva, quizás por optimismo, quizás por el espíritu de supervivencia de sus fundadores. ARVFAE se creó sin capital alguno, sin cuotas y sin socios censados y tan sólo el interés de sus simpatizantes ha mantenido su existencia. Esto significa que no pocas veces a la junta directiva nos ha tocado como popularmente se dice; “rascarnos el bolsillo”. Las ayudas recibidas solo han venido puntualmente de manos de alguna autoridad local y empresas afines, colaborando o patrocinando algún acto o evento. Si bien, por parte de las unidades de los tres ejércitos y las delegaciones de defensa, el apoyo ha sido mayúsculo.

Esto nos ha proporcionado un balance satisfactorio por el que merece la pena seguir apostando por nuestra asociación en un legítimo afán de progresar. Evidentemente ha habido un momento en el que debíamos plantearnos una organización mejor y en ello estamos. Así, en estos momentos estamos trabajando para elaborar un censo de asociados, crear delegaciones, establecer una cuota anual, fomentar la sección de veteranos, estimular a los jóvenes con una sección llamada “cadetes” y seguir acogiendo ideas y proyectos dentro de los objetivos de la asociación.

 

¿Por qué cree que nuestros reservistas y veteranos deben hacerse socios ARVFAE?

¿Y por que no? Personalmente pienso que los reservistas, los veteranos, los retirados y hasta los simpatizantes, se deberían asociar indiferentemente en ARVFAE o en cualquier otra asociación que les una. Seamos prácticos, ¿a quien no le gusta tener un punto de encuentro entre afines? Es obvio que cuando se pretende conseguir cualquier objetivo, el trabajo de un gran equipo no es equiparable al de uno pequeño o aislado. Si queremos o deseamos existir, no hay otro medio que estar unidos y esto es lo que debe pretender cualquier asociación. Crear nexos de unión entre compañeros y amigos. En el caso de los veteranos, es de gran agrado comprobar como su paso por el ejército ha supuesto una experiencia de la que niegan olvidar y produce gran satisfacción asistir a reencuentros de antiguos compañeros que se daban perdidos.

 

¿Qué razones daría a un joven español para apuntarse a la RESVOL?

En este sentido, y soy consciente de que con esta declaración pueda levantar algunas ampollas, yo mismo he presenciado en algunas ocasiones, en algún foro de debate, la argumentación de que ser reservista voluntario es un derecho constitucional y que como tal se debe ejercer. Bien, hasta aquí todo es correcto, un derecho que supone un compromiso y que tal compromiso exige una obligación y ahora viene la pregunta clave, un joven o no tan joven ¿que puede aportar en el cumplimiento de sus obligaciones y el ejercicio de su derecho? La respuesta es simple con ella se acompañan las razones por las que en mi opinión, un español puede ejercer su derecho constitucional de defender a España, vinculándose temporalmente y voluntariamente con las Fuerzas Armadas por medio de un compromiso de disponibilidad.

De otra forma, volvemos a la situación que comentaba anteriormente sobre los comienzos del reservista voluntario en nuestro país. Por tanto, en principio yo le diría que es gratamente satisfactorio servir en cualquier caso, y más si cabe, si su servicio es una aportación con la que se logran objetivos de interés para los garantes de la seguridad y defensa nacional, integrado como un miembro más. Y profundizando más específicamente diría que hay segmentos en las Fuerzas Armadas donde se puede hacer un gran papel como reservista voluntario aportando conocimientos o habilidades y que en esos segmentos es donde ahora mismo va dirigido el flujo de plazas que se convocan. Ahora bien, también pienso que es interesante y positivo que los jóvenes se integren como reservistas voluntarios para vivir algunos valores muy particulares de las Fuerzas Armadas, conocer de primera mano el trabajo que los militares realizan día a día y el sacrifico que ello muchas veces les supone, aprender el auténtico significado de entrega, sacrificio, disciplina y compañerismo, porque solo viendo y viviendo se aprende y que nadie se lo cuente.

 

Parece evidente que la actual Ley de la Carrera Militar es un error mayúsculo. ¿Qué puntos habría que cambiar de redactarse una nueva Ley que la sustituyese?

En ARVFAE no estamos muy familiarizados con este problema, pero básicamente por nuestro carácter de asociación no profesional, es lógico. Otras asociaciones al ser profesionales y cuyos objetivos van dirigidos en esa dirección, conocen mejor la problemática. Si es verdad que con el devenir de los años y el contacto en las activaciones, de alguna forma se toma un pulso de las inquietudes y problemas de los profesionales, aunque existe cierto hermetismo y actitud reacia a hablar de ciertos temas como el que se me pregunta. Personalmente, solo puedo decir que comparto la preocupación de algunas escalas con las que estoy más familiarizado como la de tropa y marinería por el tema de la temporalidad y entiendo que debería llegarse a un consenso en el que se crease una ley más justa y duradera para todas las escalas..

 

Llevamos desde 2008 con continuos ajustes presupuestarios y hemos llegado a un punto en el que incluso los PEAs corren peligro. ¿Cómo valora la ARVFAE la situación de las Fuerzas Armadas?

Efectivamente llevamos desde 2008 sufriendo ajustes de presupuesto, pero esto no afecta solo a las Fuerzas Armadas. Tengamos en cuenta que venimos arrastrando una crisis económica importante que no solo afecta a nuestro país. Los recortes a favor de otras políticas que también vienen sufriendo lo suyo también han dejado a defensa bastante maltrechos presupuestariamente hablando, llegando a recortes del 32%. España en estos momentos invierte un 0,9% de su PIB en defensa y esto nos sitúa por debajo de nuestros socios de Europa como Francia (1,4%), Italia (1,6%), Alemania (1,6%), o Bélgica (1%), por citar algún ejemplo. Esto evidentemente, supone una merma en la eficacia operativa y nos deja algo alejados de las exigencias de la OTAN del 2% que curiosamente solo cumplen Estados Unidos, Reino Unido y Estonia. Por tanto, nuestra valoración desde ARVFAE con estos datos es que las capacidades de nuestras Fuerzas Armadas ahora mismo son bastante básicas dentro del territorio, aunque se haya mantenido el que las misiones en el exterior sean operativas al 100%.

 

¿Cree que nuestras FAS son las adecuadas para cubrir las necesidades defensivas de un país como España?

Si bien en la pregunta anterior hablábamos de números, aquí le voy a responder hablando de personas. Creo firmemente que disponemos de unas Fuerzas Armadas altamente capacitadas con un nivel bastante alto y una implicación excepcional. Los datos en ejercicios y misiones donde participan, así lo ha venido demostrando y el soldado español ha sabido demostrar que es capaz se suplir ciertas carencias adaptándose a lo que tenga para el cumplimiento de la misión.

 

¿Qué papel juegan los reservistas en esta defensa?

En nuestro país, aún estamos lejos de jugar papeles de importancia y responsabilidad, como ocurre con algunos vecinos nuestros. Volvemos a los errores de juventud que comentaba más arriba y de no optimizar convenientemente este recurso. Tampoco es habitual que el ejército este presente en la defensa de nuestro territorio dentro de él. Me explico, en Europa hay países donde es totalmente normal ver al ejercito en las calles, aeropuertos, terminales de ferrocarril o lugares de publica concurrencia, apoyando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

En España esto no es muy común y al contrario, a la población hasta le crea cierta alarma la presencia de militares en tareas de defensa nacional o seguridad ciudadana. Por tanto, ni mucho menos, el reservista va a participar directamente, como ocurre por ejemplo en Francia, en este tipo de tareas. Si indirectamente, hay algunos cometidos en manos de reservistas voluntarios que están relacionados con la defensa nacional y que no parece que lo estén haciendo mal, si perduran en el tiempo.

 

¿Cuáles han de ser las prioridades de las FAS para los próximos años en opinión de ARVFAE?

En este sentido, tengo el convencimiento de que España no gasta en las Fuerzas Armadas ni la mitad de lo que de las Fuerzas Armadas recibe. La seguridad y el bienestar de los españoles viviendo en libertad, es una garantía que aportan nuestros ejércitos y ser garante de ello, no es una responsabilidad baladí. Por tanto, invertir en defensa es invertir en seguridad y bienestar. Nuestras Fuerzas Armadas mantienen alto el listón frente a sus homólogos de la alianza Atlántica y estas ven a nuestras tropas con buen criterio, lo que nos permite perpetuar nuestra permanencia activa. Para ello, entendemos que hay que actualizarse constantemente y modernizarse, renovarse o morir, quede dice. Es preciso una intervención en materia tecnológica y mantener un equilibrio de eficacia y racionalidad.

Una buena idea sería fomentar la industria tecnológica propia y apoyar el desarrollo de proyectos “made in spain” lo que supondría un activo más en la economía del país. A buen seguro que en nuestro país habrán empresas y personal cualificado para emprender en este sector y que por falta de apoyo no investiga ni desarrolla. Así habría que dar un retoque a los programas especiales de armamento, la tecnología no tripulada, los sistemas de entrenamiento y la inteligencia. Esto elevaría más si cabe el espíritu de nuestras tropas y si a ello le sumamos una ley de carrera militar más acertada y por supuesto unos salarios mas acordes con la realidad social y la responsabilidad propia de la profesión, el perfecto equilibrio está servido. Claro está, con políticas de mantenimiento y compromisos en el tiempo. Cualquier paso atrás, significaría la vuelta a un modelo de Fuerzas Armadas de demasiado sacrifico por escasa recompensa. Sobre lo que más nos interesa a ARVFAE, respecto de los reservistas voluntarios, no me cansaré de insistir en una mejor gestión y una mayor optimización.

 

El trato dado a los veteranos es, en muchos casos bochornosos, con situaciones de desprotección y de abandono en el caso incluso de heridos en acto de servicio. ¿Qué puede hacer ARVFAE para cambiar esta situación?

Hay que tener en cuenta que nuestros veteranos en la mayoría son aquellos que pasaron por las filas de nuestras Fuerzas Armadas de manera no profesional. Son la mayoría procedentes de aquella “mili” o servicio militar obligatorio. La gran mayoría procedentes de unidades a las que fueron voluntarios, como La Legión y Brigada Paracaidista y que su paso por ellas les marcó con un buen recuerdo que desean mantener. De la misma forma, tenemos socios de los tres ejércitos. Como decía, no somos una asociación profesional y no tenemos el honor de contar con una mayoría de veteranos procedentes de la milicia profesional. Los pocos que tenemos, no se encuentran en esta situación y por tanto, es un tema que no se encuentra entre nuestros
objetivos a corto plazo. Entendemos que una organización en defensa de este tipo de situaciones no se puede ni debe hacer sin una base sólida de profesionales que sepan orientar sus esfuerzos en acciones que garanticen el éxito de sus objetivos. Si me pregunta si compartimos la indignación y nos solidarizamos con los que sufren este tipo de situaciones, la respuesta es contundente: SI.

 

Acerca de Christian D. Villanueva López 207 Articles
Fundador y Director de Ejércitos – Revista Digital de Armamento, Política de Defensa y Fuerzas Armadas. Ha sido también fundador de la revista Ejércitos del Mundo y ha escrito y trabajado en diferentes medios relacionados con la Defensa como War Heat Internacional, Defensa o Historia de la Guerra, tras abandonar las Fuerzas Armadas en 2009.

6 Comments

  1. Esa es la madre del cordero. No sé como debería ser, pero he estado con reservistas, he visto lo que hacen con ellos en algunos cuarteles, que es básicamente intentar que no molesten en su periodo de activación y que pasen desapercibidos y no me gusta. La reserva debería ser diferente, pero no me veo capaz de decir exactamente cómo.

  2. En la primera hornada de RV’s entrò de todo, gente que valìa y gente que no; si podèis haceros con la convocatoria, verèis que pedìan hasta pilotos.Luego la cosa se fue descafeinando y ya pedìan profesionales para rellenar los huecos que no podìan con la tropa o mando profesionales.Yo a pesar de tener experiencia militar, dominar dos idiomas como el inglès y el ruso, y tener una experiencia además profesional y vital, no tenía ninguna plaza a la que optar.Albañiles, médicos, enfermeros, tècnicos en PRL, etc…El Suboficial Mayor de la DD que me explicò què era la RV me decía que lo que ellos querìan era “que el personal civil que pudiera aportar su experiencia pudiera entrar en las FAS”…en fin, sobran los comentarios.
    Un Sbtte. de mi antigua unidad me decìa que le mandaban RV’s a Parques y Talleres que no tenìan ni idea de mecánica, que en su vida habían llevado un camiòn de al menos 3.500 kg, llegaban oficinistas y abogados vestidos de blanco, sin equipo, sin uniformidad de campaña, y que con esos mimbres poco podìa hacer.
    Al firmar el contrato de RV tenías derecho a como mìnimo una activaciòn al año, y de no ser así causabas baja de forma automàtica.Pues bien, hay cientos de RV’s en esa situaciòn.Por no hablar de gente que por el simple hecho de tener una carrera superior y con un “cursito” de dos meses a veces on line, ya eran Alfèreces o Sgtos., según el grado de estudios, creando un gran malestar entre los mandos profesionales.Mal planteado, mal implantado, mal explicado tanto a la poblaciòn civil como al estamento militar.

  3. Pues yo no soy nadie para dar lecciones…….pero no hay reservas que funcionan en otros países como USA, Reino Unido y Francia pues basta copiar…..
    Yo crearía dos Ramas diferentes:
    Reserva Ejercito-Personal cualificado y seleccionado que se une a las unidades ya existentes de las Fuerzas Armadas.
    Guardia Nacional-Todo ciudadano que voluntariamente forme en un Batallón o Regimiento por provincia que pueda ser utilizado como Defensa-Seguridad-Proteccion Civil- donde la tropa sea voluntaria (también podrían integrar esta tropa los soldados veteranos mayores de 50 años) y los oficiales-suboficiales sean miembros de las Fuerzas Armadas.
    Periodos activos para la Reserva y la Guardia Nacional:
    38 dias/año (las famosas 2 semanas/año+ 2 días/mes)
    Ventajas para el Reservista y El Guardia Nacional:
    Sueldo por periodo activo (30-40-50 euros por día)
    Tasas gratuitas Estudios (universidad, Cursos de grado, etc)
    Becas y prestamos por Estudios (se pueden dar a cambio compromiso permanencia)
    Cursos de Formación Internos (carnet conducir, Cursos de grado medio o superior)
    Ventajas fiscales en IRPF o a las empresas en contratación
    Seguro Medico, Seguro de Vida, ETC

    Creo te dispondríamos de una fuerza de reserva de Defensa, Seguridad y Protección Civil, acercaríamos lo militar a la sociedad, y daríamos la oportunidad a mucha gente de Servir dentro de sus posibilidades

    Pero claro solo es mi humilde opinión

  4. Uno de los problemas a los que se enfrentan los RV’s, es que se ven obligads a coger sus periodos de activaciòn en vacaciones.A ver quièn es el guapo que le dice a su jefe o al responsable de RR.HH. de su empresa que se va un mes a servir al paìs.Y con loa autònomos otro tanto, dia que no trabajas, dia que no ganas.

    • Alejandro por eso yo defiendo la formula 38 días año que se podría hacer segun necesidades del reservista, por ejemplo un fin de semana mes y dos semanas año, yo por ejemplo no tendría problemas al ser profesor y muchos funcionarios tampoco (incluso los días de activo se podría considerar como dia de trabajo para los fucionários sin perder día vacaciones)…..en cuanto los autónomos el servicio no seria gratis se pagaría una cantidad por tiempo servicio por ejemplo 40€ día (38×40=1520€ año) que serian un aliciente o paga extra para muchos jóvenes y autónomos……si la empresa que te contrata tiene ciertas ventajas fiscales incluso a la empresa le puede interesar…….si el reservista tiene ventajas en el IRPF,…….si eres estudiante y te dan prestamos o becas en educación…….si eres opositor y tienes puntos de méritos en convocatoria……si tienes un seguro medico……creo sinceramente habría mucha demanda

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