El Sistema de Combate Futuro norteamericano FCS: Un fracaso muy caro

El Sistema de Combate Futuro norteamericano FCS: Un fracaso muy caro

Infografía del "GCV"
Infografía del "GCV"

En 1999, en plena guerra de Kosovo, el Ejército norteamericano tuvo graves problemas para llevar sus unidades más pesadas hasta la montañosa zona de conflicto, al tiempo que las unidades ligeras no eran apropiadas para enfrentarse a un enemigo fuertemente armado. Por otra parte, la idea inicial de emplear helicópteros Apache fue desechada dados los enormes riesgos que planteaban las eficaces armas antiaéreas que poseía el Ejército yugoslavo, especialmente misiles de muy corto alcance que son terriblemente fáciles de ocultar y utilizar. En consecuencia, el entonces Jefe del Estado Mayor del Ejército, el General Eric Shinseki, temiendo que el peso específico del Ejército de Tierra cayera aún más frente a las Fuerzas Aérea y Naval, sobre todo teniendo en cuenta que la Infantería de Marina estaba perfectamente estructurada para efectuar operaciones de proyección de fuerzas, pensó que había llegado el momento de tomar decisiones drásticas y urgentes, que pasaban por la organización de unidades fácilmente proyectables de tipo medio.

Tomada la decisión existía el problema de conseguir que esas unidades medias, inicialmente denominadas Fuerza Objetivo y, más tarde, Fuerza Futura y Unidad de Acción, no perdieran potencia de fuego ni capacidad de supervivencia en comparación con las unidades pesadas actuales. La única solución viable consistía en desarrollar equipos de alta tecnología capaces de proporcionar la suficiente ventaja especialmente en los sistemas de mando, control e inteligencia, que les permitiera destruir rápidamente al adversario dominando todo el espectro del campo de batalla.

Otro problema a considerar era la necesidad de mantener unas fuerzas mínimas para atender los compromisos existentes, lo que se complicó aún más con la intervención en Irak que, además, consumió muchos más recursos de los previstos. Por consiguiente, el Cuerpo de Ejército III[1] fue seleccionado para garantizar la capacidad de actuación hasta el año 2020, al tiempo que fueron diseñadas las Brigadas Interinas, actuales Brigadas Stryker, como paso intermedio hasta conseguir la Unidad de Acción, cuya primera representante debería ser constituida entre 2010 y 2014. Con anterioridad, en 2008 comenzaron las evaluaciones de los diversos equipos para proceder a su configuración final e integración.

 

El “Abrams” permanecerá en servicio durante bastante tiempo, aunque recibirá importantes mejoras especialmente en lo relativo a la protección.
El “Abrams” permanecerá en servicio durante bastante tiempo, aunque recibirá importantes mejoras especialmente en lo relativo a la protección.

 

 Atendiendo a todos los problemas descritos, a los que habría que añadir las enormes dificultades para realizar el transporte aéreo tanto de las Brigadas Stryker[2] como de las Unidades de Acción, no es de extrañar que existiera un gran escepticismo, incluso dentro del propio Pentágono donde algunos cuestionaban la viabilidad del proyecto, sosteniendo que la constitución de las Brigadas Stryker era un derroche. Y, no digamos, entre los defensores de las unidades pesadas, plenamente convencidos de que su desaparición supondría una importante pérdida de capacidad de combate. De hecho, las lecciones aprendidas a partir de los posteriores enfrentamientos de cierta importancia, especialmente en Irak, contribuyó a cambiar la idea inicial en el sentido de crear solamente unidades de tipo medio, al quedar patente la necesidad de emplear otras ligeras y pesadas. De ahí que fuera replanteada la organización del Ejército que siguió disponiendo de unidades ligeras, medias y pesadas, aunque en distinta proporción. Es decir, que los blindados más pesados (Abrams y Bradley) todavía prestarán servicios durante bastante tiempo, convenientemente modernizados[3], al menos hasta que las nuevas tecnologías permitan fabricar vehículos ligeros pero con similar protección y potencia de fuego, logro que no parece previsible antes de 2030.

 

Algunas de las mejoras estudiadas para el “Abrams”.
Algunas de las mejoras estudiadas para el “Abrams”.

 

Para dotar a la Unidad de Acción fue lanzado el programa del Sistema de Combate Futuro FCS que fue, sin lugar a dudas, el más ambicioso llevado a cabo por un Ejército de Tierra en épocas de paz. No en vano estaba prevista una inversión de 117.000 millones de dólares (posteriormente, aumentados hasta los 159.000), cifra impresionante a primera vista pero comprensible si consideramos la gran cantidad de proyectos que incluía, como ya veremos. Los detractores centraban sus críticas en el temor de que pudiera pasar lo mismo que con el obús ATP Crusader y el helicóptero Comanche, abandonados tras consumir inversiones millonarias. De ahí que fuera visto con desconfianza este sistema de sistemas, para cuyo desarrollo era obligado asumir un riesgo tecnológico que, para muchos, era excesivo y difícilmente aceptable.

 

Los programas del helicóptero “Comanche” y la pieza ATP “Crusader” fueron abandonados tras consumir una gran cantidad de recursos.
Los programas del helicóptero “Comanche” y la pieza ATP “Crusader” fueron abandonados tras consumir una gran cantidad de recursos.

 

Cada Unidad de Acción debería estructurarse en base a: Tres Batallones de Armas Combinadas; un Batallón de Artillería ATP (NLOS); un Escuadrón de Reconocimiento, Vigilancia y Adquisición de Objetivos (RSTA); un Batallón de Apoyo Logístico; una Compañía de Inteligencia y Comunicaciones de Brigada; y una Compañía de Cuartel General. En total, 971 vehículos (330 portadores de armas y 216 robots) y 2.987 personas (792 de infantería y reconocimiento), transportando 9.864 municiones de medio y grueso calibre.

 

La familia “Stryker” fue diseñada, derivada del “LAV III/Piraña III”, como una solución de circunstancias e interina, que ha tenido que ser modernizada tras el abandono del programa “FCS”.
La familia “Stryker” fue diseñada, derivada del “LAV III/Piraña III”, como una solución de circunstancias e interina, que ha tenido que ser modernizada tras el abandono del programa “FCS”.

 

 

 

Tecnologías necesarias

Antes de meternos de lleno a ver cada uno de los sistemas estudiados dentro del FCS, daremos un repaso a las seis tecnologías clave en las que se basaba y su posible evolución. En líneas generales, esas tecnologías eran: Redes, sensores, robótica, corazas especiales, grupos propulsores híbridos, y municiones.

La tecnología de redes es precisamente la más atrasada de todas pues tendrá que alcanzar unas capacidades muy superiores a las actuales. Tengamos en cuenta que integrará numerosos sensores aéreos y terrestres, elementos de fuego con puntería directa e indirecta así como de maniobra y, todo ello, en tiempo real o poco más e, incluso, en movimiento. El programa MOSAIC fue diseñado con unos 15 ó 20 nodos organizados automáticamente, debiendo permanecer operativo incluso con la caída de algunos de ellos. Aunque no llegó a completarse, sirvió para impulsar algunos sistemas que ya están en servicio, a pesar de que todavía tiene un gran camino por delante.

 

Acerca de Francisco Fernández Mateos 20 Articles

Coronel de Caballería (r), ha realizado labores de mando de Sección, Escuadrón, Grupo y de Regimiento, así como de administración (depósito de víveres), de plana mayor de Regimiento y enseñanza superior (Academia General Militar). Además, ha participado en diferentes programas de adquisición de materiales (radar Arine, soporte de lanzamisiles Milan para BMR, LMV lince, RG-31, VRC-105 Centauro, futuro VCR 8×8, etc), habiendo sido Jefe del Programa Pizarro Fase II / Centauro, entre 2007 y 2013.

Hasta el momento ha publicado más de 500 artículos, diferentes manuales militares, 14 revistas monográficas y perfiles de IDS, y 13 libros en formato papel y/o electrónico.

1 Comment

  1. Era un programa algo más que ambiciosos, era lo lógico que acabara cancelado, prácticamente pensaban con un sistema cambiar todo el ejército.

    Creo que si que acertaron con la creación de la brigadas 8×8, quizás el vehículo no sea el mejor o el más armado y haya sido superado, pero el Army necesitaba esa movilidad. no tanto como se publicita el transporte aéreo de los mismos.

    En lo que deberían pensar es en que necesitan más brigadas pesadas activas y transferir las ligeras a la Guardia nacional, como algunos estudios proponian. Las rotaciones y las amenazas aumentan.

    saludos

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