El Sistema de Combate Futuro norteamericano FCS: Un fracaso muy caro

El Sistema de Combate Futuro norteamericano FCS: Un fracaso muy caro

Infografía del "GCV"
Infografía del "GCV"

En 1999, en plena guerra de Kosovo, el Ejército norteamericano tuvo graves problemas para llevar sus unidades más pesadas hasta la montañosa zona de conflicto, al tiempo que las unidades ligeras no eran apropiadas para enfrentarse a un enemigo fuertemente armado. Por otra parte, la idea inicial de emplear helicópteros Apache fue desechada dados los enormes riesgos que planteaban las eficaces armas antiaéreas que poseía el Ejército yugoslavo, especialmente misiles de muy corto alcance que son terriblemente fáciles de ocultar y utilizar. En consecuencia, el entonces Jefe del Estado Mayor del Ejército, el General Eric Shinseki, temiendo que el peso específico del Ejército de Tierra cayera aún más frente a las Fuerzas Aérea y Naval, sobre todo teniendo en cuenta que la Infantería de Marina estaba perfectamente estructurada para efectuar operaciones de proyección de fuerzas, pensó que había llegado el momento de tomar decisiones drásticas y urgentes, que pasaban por la organización de unidades fácilmente proyectables de tipo medio.

Tomada la decisión existía el problema de conseguir que esas unidades medias, inicialmente denominadas Fuerza Objetivo y, más tarde, Fuerza Futura y Unidad de Acción, no perdieran potencia de fuego ni capacidad de supervivencia en comparación con las unidades pesadas actuales. La única solución viable consistía en desarrollar equipos de alta tecnología capaces de proporcionar la suficiente ventaja especialmente en los sistemas de mando, control e inteligencia, que les permitiera destruir rápidamente al adversario dominando todo el espectro del campo de batalla.

Otro problema a considerar era la necesidad de mantener unas fuerzas mínimas para atender los compromisos existentes, lo que se complicó aún más con la intervención en Irak que, además, consumió muchos más recursos de los previstos. Por consiguiente, el Cuerpo de Ejército III[1] fue seleccionado para garantizar la capacidad de actuación hasta el año 2020, al tiempo que fueron diseñadas las Brigadas Interinas, actuales Brigadas Stryker, como paso intermedio hasta conseguir la Unidad de Acción, cuya primera representante debería ser constituida entre 2010 y 2014. Con anterioridad, en 2008 comenzaron las evaluaciones de los diversos equipos para proceder a su configuración final e integración.

 

El “Abrams” permanecerá en servicio durante bastante tiempo, aunque recibirá importantes mejoras especialmente en lo relativo a la protección.
El “Abrams” permanecerá en servicio durante bastante tiempo, aunque recibirá importantes mejoras especialmente en lo relativo a la protección.

 

 Atendiendo a todos los problemas descritos, a los que habría que añadir las enormes dificultades para realizar el transporte aéreo tanto de las Brigadas Stryker[2] como de las Unidades de Acción, no es de extrañar que existiera un gran escepticismo, incluso dentro del propio Pentágono donde algunos cuestionaban la viabilidad del proyecto, sosteniendo que la constitución de las Brigadas Stryker era un derroche. Y, no digamos, entre los defensores de las unidades pesadas, plenamente convencidos de que su desaparición supondría una importante pérdida de capacidad de combate. De hecho, las lecciones aprendidas a partir de los posteriores enfrentamientos de cierta importancia, especialmente en Irak, contribuyó a cambiar la idea inicial en el sentido de crear solamente unidades de tipo medio, al quedar patente la necesidad de emplear otras ligeras y pesadas. De ahí que fuera replanteada la organización del Ejército que siguió disponiendo de unidades ligeras, medias y pesadas, aunque en distinta proporción. Es decir, que los blindados más pesados (Abrams y Bradley) todavía prestarán servicios durante bastante tiempo, convenientemente modernizados[3], al menos hasta que las nuevas tecnologías permitan fabricar vehículos ligeros pero con similar protección y potencia de fuego, logro que no parece previsible antes de 2030.

 

Algunas de las mejoras estudiadas para el “Abrams”.
Algunas de las mejoras estudiadas para el “Abrams”.

 

Para dotar a la Unidad de Acción fue lanzado el programa del Sistema de Combate Futuro FCS que fue, sin lugar a dudas, el más ambicioso llevado a cabo por un Ejército de Tierra en épocas de paz. No en vano estaba prevista una inversión de 117.000 millones de dólares (posteriormente, aumentados hasta los 159.000), cifra impresionante a primera vista pero comprensible si consideramos la gran cantidad de proyectos que incluía, como ya veremos. Los detractores centraban sus críticas en el temor de que pudiera pasar lo mismo que con el obús ATP Crusader y el helicóptero Comanche, abandonados tras consumir inversiones millonarias. De ahí que fuera visto con desconfianza este sistema de sistemas, para cuyo desarrollo era obligado asumir un riesgo tecnológico que, para muchos, era excesivo y difícilmente aceptable.

 

Los programas del helicóptero “Comanche” y la pieza ATP “Crusader” fueron abandonados tras consumir una gran cantidad de recursos.
Los programas del helicóptero “Comanche” y la pieza ATP “Crusader” fueron abandonados tras consumir una gran cantidad de recursos.

 

Cada Unidad de Acción debería estructurarse en base a: Tres Batallones de Armas Combinadas; un Batallón de Artillería ATP (NLOS); un Escuadrón de Reconocimiento, Vigilancia y Adquisición de Objetivos (RSTA); un Batallón de Apoyo Logístico; una Compañía de Inteligencia y Comunicaciones de Brigada; y una Compañía de Cuartel General. En total, 971 vehículos (330 portadores de armas y 216 robots) y 2.987 personas (792 de infantería y reconocimiento), transportando 9.864 municiones de medio y grueso calibre.

 

La familia “Stryker” fue diseñada, derivada del “LAV III/Piraña III”, como una solución de circunstancias e interina, que ha tenido que ser modernizada tras el abandono del programa “FCS”.
La familia “Stryker” fue diseñada, derivada del “LAV III/Piraña III”, como una solución de circunstancias e interina, que ha tenido que ser modernizada tras el abandono del programa “FCS”.

 

 

 

Tecnologías necesarias

Antes de meternos de lleno a ver cada uno de los sistemas estudiados dentro del FCS, daremos un repaso a las seis tecnologías clave en las que se basaba y su posible evolución. En líneas generales, esas tecnologías eran: Redes, sensores, robótica, corazas especiales, grupos propulsores híbridos, y municiones.

La tecnología de redes es precisamente la más atrasada de todas pues tendrá que alcanzar unas capacidades muy superiores a las actuales. Tengamos en cuenta que integrará numerosos sensores aéreos y terrestres, elementos de fuego con puntería directa e indirecta así como de maniobra y, todo ello, en tiempo real o poco más e, incluso, en movimiento. El programa MOSAIC fue diseñado con unos 15 ó 20 nodos organizados automáticamente, debiendo permanecer operativo incluso con la caída de algunos de ellos. Aunque no llegó a completarse, sirvió para impulsar algunos sistemas que ya están en servicio, a pesar de que todavía tiene un gran camino por delante.

 

Los “UAV” están más avanzados que los “UGV”.
Los “UAV” están más avanzados que los “UGV”.

 

Diversos tipos de sensores terrestres

En sus vertientes aérea y terrestre, los sensores eran un elemento imprescindible del FCS, tanto para proporcionar seguridad como inteligencia y adquisición de objetivos. Ciertos modelos existentes cubrían las exigencias de las unidades superiores, de División en adelante, con plazos de actualización de varias horas o, en el mejor de los casos, de 20 ó 30 minutos. Sin embargo, para que sean efectivos en Brigadas y unidades de menor entidad, completando la información obtenida por los radares terrestres y sensores acústicos, había que disminuir sus tiempos de actuación para que, al menos, los datos más urgentes fueran transferidos desde las plataformas terrestres o aéreas en condiciones aceptables, es decir, de forma instantánea[4]. Para conseguir ese objetivo, se iniciaron diferentes estudios sobre miniaturización electrónica, encaminados a construir equipos de compresión de datos que trabajen en el  ancho de banda y baja potencia de las redes.

En el campo de la robótica, hay que destacar que los vehículos aéreos y terrestres no tripulados (UAV y UGV, respectivamente) hoy por hoy, en su mayor parte, son poco más que equipos de control remoto, no cumpliendo por lo tanto los requisitos del FCS en el sentido de que logren actuar y reaccionar en el campo de batalla con una mínima interacción del hombre. Además, mientras las versiones aéreas están bastante desarrolladas[5], las terrestres todavía tienen que subsanar los problemas derivados de la navegación, pues deben superar la infinidad de obstáculos que presenta el terreno. En consecuencia, no parece posible que antes de 2020 funcionen a buen rendimiento los destinados a cumplir misiones semi-automáticas de detección y apoyos de fuego con puntería indirecta, fecha que será incrementada, al menos en otros cinco años, para los destinados a efectuar reconocimientos, adquisición de objetivos y fuegos con puntería directa de manera totalmente autónoma.

 

En total, se estudiaron 167 robots terrestres diseñados expresamente o a partir de vehículos ya existentes, y sobre chasis de ruedas o de orugas.
En total, se estudiaron 167 robots terrestres diseñados expresamente o a partir de vehículos ya existentes, y sobre chasis de ruedas o de orugas.

 

Para que los blindados del programa ofrecieran una aceptable capacidad de supervivencia fueron estudiadas corazas ligeras con elementos de titanio, aluminio, cerámica y polímeros de gran dureza, así como placas reactivas mejoradas de las llamadas SLERA (ERA de efecto limitado) y NERA (ERA no explosivo). Sin embargo, a pesar de los avances conseguidos en ese sector y el hecho de que sólo se les exigía que fueran capaces de resistir impactos de 30 mm[6], lo cierto es que fue revisada la condición de su aerotransporte en C-130 Hercules[7], dado que las empresas manifestaron la imposibilidad de que el peso total quedara por debajo de las 24 toneladas.

Aparte de la coraza pasiva se puso gran interés en la denominada tecnología Stealth o de sigilo, así como al desarrollo de elementos de protección activa. En el primer caso, para disminuir las señales radar, térmica y acústica de los vehículos, fueron estudiadas las siguientes medidas: Recubrimiento con pinturas o materiales absorbentes de radiaciones; aislamiento térmico del cañón y de la cámara del motor, con especial atención a la salida de los humos de escape; formas angulosas y con pocos elementos salientes y debidamente carenados; y disminución del ruido procedente del motor[8] y de los elementos mecánicos, en especial las cadenas, que fueron construidas de caucho con alma de alambre.

 

 “Abrams” con el dispositivo de contramedidas antimisil “MCD” utilizado ampliamente en Irak.
“Abrams” con el dispositivo de contramedidas antimisil “MCD” utilizado ampliamente en Irak.

 

Actualmente hay en marcha numerosos programas de protección activa en distintas fases de desarrollo. Así, mientras que parte de los Abrams y Bradley  empleados en Irak montaron el dispositivo de contramedidas antimisil MCD, constituido por un perturbador VLQ-6 y lanza-artificios M-6, otros proyectos más complejos como el  IAAPS (Integrated Army Active Protection System) y los derivados FSAP (Full Spectrum Active Protection), FCLAS (Full Spectrum Active Protection Close-In Shield), CIAPS (Close-In Active Protection System) y CICM (Close-In Counter Measures) todavía tendrán que superar bastantes obstáculos hasta que consigan la madurez. En líneas generales, estos sistemas están formados por detectores de alerta láser e infrarrojos, lanza-artificios, deslumbrador o perturbador[9], radar[10] y lanzadores de municiones defensivas. La eficacia de estas últimas frente a proyectiles de poca velocidad (lanzagranadas y misiles, principalmente) es ya una realidad; así, el sistema Trophy, instalado en diversos blindados israelíes como el carro Merkava y en un prototipo norteamericano del Stryker, fue seleccionado por el Ejército norteamericano que señaló su intención de incorporarlo a algunos de sus vehículos en un plazo breve, si bien no tenemos constancia de que se haya tomado ninguna decisión por el momento. Otra cosa es la posibilidad de destrucción o desvío de proyectiles de gran velocidad, especialmente los de energía cinética o flecha, que no será factible hasta dentro de unos años. De todas formas, los rusos afirman que el sistema Afgani, que monta el carro Armata, es eficaz frente a municiones de alta velocidad, lo cual, sinceramente, dudo mucho que sea cierto.

 

Sistema de protección activa “IAAPS” instalado en la torre de un “Bradley”.
Sistema de protección activa “IAAPS” instalado en la torre de un “Bradley”.

 

 

En sus diferentes variantes, el “Trophy” fue el primer sistema de protección activa realmente operativo.
En sus diferentes variantes, el “Trophy” fue el primer sistema de protección activa realmente operativo.

 

Diferentes tipos de municiones diseñadas para los sistemas de protección activa.
Diferentes tipos de municiones diseñadas para los sistemas de protección activa.

 

También testaron las denominadas corazas eléctricas o electromagnéticas, constituidas por cajas metálicas cuyas paredes son de diferente polo, de manera que todo proyectil que incida en ellas provoca un cortocircuito y la correspondiente descarga eléctrica que lo destruye. Desde luego, el problema básico radica en que el vehículo sea capaz de producir o almacenar la cantidad de energía suficiente, lo que no es probable a corto plazo.

 

“Warrior” (arriba) y “Bradley” empleados para comprobar la eficacia de la coraza electromagnética.
“Warrior” (arriba) y “Bradley” empleados para comprobar la eficacia de la coraza electromagnética.

 

Los grupos motrices híbridos o de energía combinada están formados por un motor convencional (diésel o turbina), uno o dos generadores y varios motores eléctricos encargados de mover las ruedas, además de un conjunto de baterías de alta capacidad. Este tipo de propulsión ofrece importantes ventajas resumibles en: Tamaño reducido al no ser necesario el uso de transmisión; gran versatilidad de empleo y maniobrabilidad; pequeña señal infrarroja; posibilidad de mover el vehículo en determinadas situaciones sólo con los motores eléctricos que producen muy poco ruido; menor complicación mecánica; consumo más reducido y, por lo tanto, mayor autonomía; y excelente modularidad, sobre todo en el caso de versiones de ruedas.

 

El, ya anticuado, sistema “Crotale” emplea propulsión híbrida.
El, ya anticuado, sistema “Crotale” emplea propulsión híbrida.

 

Si bien la propulsión híbrida puede parecer una novedad, lo cierto es que sus ventajas fueron detectadas en el pasado, existiendo algunos proyectos como el sistema antiaéreo francés Crotale (4×4) y el malogrado vehículo de combate Cobra (orugas) construido en Bélgica en los años 80, que utilizaban motores híbridos o con transmisión eléctrica, como eran denominados en aquellos años. Incluso si nos remontamos mucho más en el tiempo, encontramos dos vehículos pesados, el Char 2C  francés de 70 toneladas (1919) y el cazacarros alemán Elefant o Ferdinand[11] de 68 toneladas (1943), en los que fue aplicada esta tecnología pero con las grandes limitaciones técnicas propias de su época. En la actualidad, hay diferentes programas en curso en países tales como Alemania, Francia, Reino Unido, Rusia, Suecia…aparte de los llevados a cabo en los EEUU. Centrándonos en los de este último país que, en mayor o menor medida sirvieron para el FCS, cabe destacar los siguientes proyectos:

 

a) AHED (Advanced Hybrid Electric Drive) (8×8). Prototipo experimental desarrollado como paso previo al FCS, pesa 13 toneladas y dispone de un motor diésel  MTU 6V-199 de 500 cv, un generador de 360 kw (450 cv) y motores permanentes de imán de 110 kw (150 cv). Consigue una velocidad máxima superior a los 100 km/h y para almacenar energía incorpora dos grupos en paralelo de cinco baterías de litio-ión de 23 kw cada una (114 kw en total) con una capacidad máxima de 7kw-hora.

Demostrador “AHED” dotado de propulsión híbrida.
Demostrador “AHED” dotado de propulsión híbrida.

 

b) TTD (Transformation Technology Demonstrator). Es un chasis M-113 propulsado por un motor diésel John Deere de 250 cv y dos motores eléctricos de inducción de 250 cv cada uno, capaces de proporcionar una potencia máxima instantánea de 450 cv. Incluye un conjunto de 40 baterías de plomo/ácido que proporcionan 187 kw de potencia, suficientes para surtir de energía a todos los elementos del vehículo con el motor parado durante 30 horas. Opcionalmente, admite un generador de 37,5 kw para recargar las baterías. Sus principales características son: Tripulación, 12; peso, 18,14 toneladas; velocidad máxima, 95 km/h; autonomía, 970 km; autonomía sólo con las baterías, 16 km; pendiente, 60%; peralte, 40%; cruce de zanjas, 2,18 m; obstáculo vertical, 0,91 m.

c) Shadow RST-V (Reconnaissance, Surveillance, Targeting – Vehicle). Con una configuración 4×4 fue diseñado a instancias de la Infantería de Marina, en principio fuera del FCS. Inicialmente, estaba previsto desarrollar una familia acorazada que contará como mínimo con una docena de versiones, algunas de ellas armadas. Disponía de un motor Detroit Diesel DI-4V de 150 cv, un generador de 110 kw (143 cv) y cuatro motores eléctricos de 50 kw (65 cv), aparte de dos conjuntos de baterías de litio-ión con una capacidad de 20 kw-hora y una potencia total de 80 kw. Durante los test efectuados alcanzó una velocidad máxima de 112 km/h y una autonomía de 758 km a 50 km/h, con 95 litros de gasoil.

 

El “Shadow” fue desarrollado a petición de la Infantería de Marina.
El “Shadow” fue desarrollado a petición de la Infantería de Marina.

 

 

d) Bradley HED-D (Hybrid Electric Drive – Demonstrator). Diseñado con vistas al  programa del vehículo de reconocimiento y combate anglo-norteamericano FSCS/TRACER[12], incluido en el FCS, monta un motor diésel de 368 cv y dos motores eléctricos que accionan directamente las ruedas motrices, de 400 cv cada uno.

e) FSCS/TRACER. Dio lugar a dos proyectos paralelos denominados Lancer y SIKA, ambos sobre orugas y con el mismo grupo motriz constituido por un motor diésel Caterpillar modelo 3126 de 400 cv y dos motores eléctricos United Defense Serie 85 de 300 kw (400 cv), que proporcionan una potencia máxima de 560 cv.

 

Uno de los prototipos realizados dentro del programa anglo-norteamericano “FSCS/TRACER”.
Uno de los prototipos realizados dentro del programa anglo-norteamericano “FSCS/TRACER”.

 

f) FCS-T (Future Combat System – Tracked). Es un chasis derivado de los citados anteriormente que sirvió de base para los blindados del FCS con tracción de orugas. Con este modelo fue construido el demostrador de pieza ATP NLOS-C, con un arma de 155 mm y 30 km de alcance eficaz (50 km con municiones especiales), cuyas características más destacadas son: Peso, 24 toneladas; velocidad máxima, 90 km/h; velocidad todo terreno, 56 km/h; autonomía, 575 km; autonomía con las baterías de litio-ión, 4 km a 30 km/h; pendiente, 60%; peralte, 40%; obstáculo vertical, 0,91 m; cruce de zanjas, 2,13 m; vadeo, 1,02 m.

 

Demostrador “FCS-T” con sistema de tracción sobre orugas.
Demostrador “FCS-T” con sistema de tracción sobre orugas.

 

Instalación del motor diésel en el prototipo “NLOS-C”.
Instalación del motor diésel en el prototipo “NLOS-C”.

 

g) FCS-W (Future Combat System – Wheeled). Basado en los mismos principios y equipos eléctricos que los anteriores, incluía una turbina Honeywell 131-9 de 400 cv en lugar del motor diésel. Sus principales datos son: Tripulación, 11; peso total (casco), 19,96 toneladas; dimensiones, 7,26×2,59×2,16 m; velocidad máxima, 120 km/h; autonomía, 675 km (1.200 con depósitos auxiliares); autonomía con baterías, 30 minutos a 8 km/h; tracción, 8×8 (4×4 para desplazamientos por terrenos llanos); pendiente superable, 60%; peralte, 30%; cruce de zanjas, 1,98 m; obstáculo vertical, 0,76 m. Fue estudiado con baterías de plomo-ácido y de litio-ión P3I, proporcionando 29,6  y 16,1 kw-hora, respectivamente.

 

El demostrador “FCS-W” de tracción 8x8 es propulsado por un grupo motriz híbrido aunque en lugar de motor diésel dispone de una turbina.
El demostrador “FCS-W” de tracción 8×8 es propulsado por un grupo motriz híbrido aunque en lugar de motor diésel dispone de una turbina.

 

Aparte de los grupos propulsores descritos, también se estudiaron los motores eléctricos de celdas de combustible que,  en este momento, están dando los primeros pasos. Una celda de combustible actúa electroquímicamente combinando el oxígeno del aire (O2) con hidrógeno (H+) sin ningún tipo de combustión, y produce electricidad, calor y agua pura al 100 por 100. Básicamente consiste en dos electrodos separados por un electrolito[13] que funcionan a distintas temperaturas y por electrólisis inversa. En principio, proporcionan las siguientes ventajas: Pueden emplear diferentes combustibles además de hidrógeno (metano, etano, gas natural y gas licuado, principalmente); a diferencia de las baterías, no necesitan ser recargados ni se agotan mientras dispongan de combustible; es aprovechable hasta el 46 por ciento de la energía liberada, es decir, entre un 10 y un 30 por ciento más que los motores de explosión; son muy silenciosos; contaminan muy poco incluso cuando ha finalizado su vida útil ya que no contienen clorofluorocarbonos; y requieren un mantenimiento que se reduce a rellenar las celdas de agua cada cierto tiempo. En resumidas cuentas, las prestaciones que ofrecen no me cabe duda que los convertirá, cuando estén plenamente desarrollados, en los medios de propulsión por excelencia de numerosos vehículos, especialmente para uso militar.

 

Cañón de 120 mm y torre diseñada para el “MCS”.
Cañón de 120 mm y torre diseñada para el “MCS”.

 

La potencia de fuego del FCS estaba basada en gran medida en los sistemas de tiro con puntería indirecta, aunque sin dejar de lado los de puntería directa, por lo que incluía una completa gama de proyectiles convencionales de todas las categorías, municiones de guía terminal, misiles con diversas cabezas de guerra y de energía cinética (KEM y CKEM), así como misiles de precisión y los denominados de ataque retrasado. Estos dos últimos están siendo desarrollados dentro del programa Netfires que intenta conseguir un paquete multimisil capaz de actuar contra objetivos situados a una distancia de 25 a 50 km y de 40 a 100 km, respectivamente. Además, el segundo de ellos deberá ser capaz de permanecer en vuelo durante una hora, recogiendo información de la zona asignada antes de impactar sobre el objetivo.

 

El programa “Netfires” incluía diversos tipos de misiles.
El programa “Netfires” incluía diversos tipos de misiles.

 

En lo referente a las armas eléctricas (eléctrotérmicas o electromagnéticas), hemos de decir que, si bien están siendo estudiadas diferentes versiones[14], la gran cantidad de energía necesaria para su funcionamiento no las hará viables por el momento. De hecho, las pruebas efectuadas con los denominados cañones híbridos o electrotérmicos-químicos[15] de 120 mm, cuyo desarrollo está bastante avanzado, demostraron que ofrecen mejores prestaciones que los modelos convencionales de su mismo calibre, pero menores que los de 140 mm. En consecuencia, hoy por hoy, no es nada recomendable dar el salto tecnológico, sobre todo si consideramos las complicaciones técnicas, industriales y económicas que ello acarrearía. Además, el tipo de objetivos que presumiblemente tendrán que batir los carros en el futuro, dentro de la llamada guerra asimétrica, no serán otros carros sino blancos muy diversos (personal al descubierto, vehículos ligeros, casamatas, búnkers, edificios, francotiradores, etc). En una palabra, la lucha contracarro ha pasado a segundo plano, si bien la aparición de nuevos modelos de carros como el Armata, probablemente haga reconsiderar la postura actual.

 

Los cañones eléctricos y láser aún tienen por delante un largo camino, aunque ya se han desarrollado algunos equipos láser para funciones C-RAM (lucha contra cohetes, y granadas de artillería y morteros).
Los cañones eléctricos y láser aún tienen por delante un largo camino, aunque ya se han desarrollado algunos equipos láser para funciones C-RAM (lucha contra cohetes, y granadas de artillería y morteros).

 

Secuencia de un disparo experimental efectuado con un cañón de raíles en 2002.
Secuencia de un disparo experimental efectuado con un cañón de raíles en 2002.

 

Demostrador de un cañón electromagnético de bobinas.
Demostrador de un cañón electromagnético de bobinas.

 

El desarrollo de los cañones híbridos electrotérmicos-químicos está más avanzado
El desarrollo de los cañones híbridos electrotérmicos-químicos está más avanzado que los eléctricos puros.

 

Los estudios realizados dentro de la Iniciativa de Defensa Estratégica sirvieron de base para desarrollar el Láser Táctico de Alta Energía THEL que, en las diferentes pruebas efectuadas, logró destruir varios cohetes en vuelo. El único problema es que las instalaciones necesarias eran excesivamente grandes (edificios, aviones de gran tamaño…); de ahí que el esfuerzo esté centrado en diseñar modelos móviles (MTHEL), del que ya se encuentran en servicio algunas versiones para buques e, incluso, vehículos terrestres. Es más, además de los EEUU, otras potencias como Alemania, Francia, Rusia, China, Reino Unido, etc, ya disponen también de sus propios equipos, aunque por el momento todavía no están plenamente operativos.

 

Probado con éxito el Láser Táctico de Alta Energía “THEL”, posteriormente se centraron los esfuerzos en esta versión móvil “MTHEL”.
Probado con éxito el Láser Táctico de Alta Energía “THEL”, posteriormente se centraron los esfuerzos en esta versión móvil “MTHEL”.

 

Cañón láser experimental, instalado en un buque norteamericano en 2014.
Cañón láser experimental, instalado en un buque norteamericano en 2014.

 

Sistema montado sobre un camión de tracción 8x8.
Sistema montado sobre un camión de tracción 8×8.

 

 

Sistemas del “FCS”

En líneas generales, incluía 18+1+1 sistemas consistentes en: Conjunto de sensores terrestres autónomos (UGS); dos municiones autónomas (NLOS-LS e IMS); cuatro clases (I a IV) de vehículos aéreos no tripulados (UAV), orgánicos para sección, compañía, batallón y unidad de acción; tres modelos de vehículos terrestres no tripulados (UGV), un robot armado (ARV), otro de pequeño tamaño (SUGV) y otro multiuso/logístico (MULE); y ocho blindados básicos; más las redes (18+1); más el soldado (18+1+1).

El programa UGS comprendía dos subprogramas: El Táctico (T-UGS) para cumplir funciones de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR) así como Químicas, Biológicas, Radiológicas y Nucleares (CBRN); y el urbano (U-UGS) o de Operaciones Militares en Terreno Urbano. Los del primer grupo debían ser de tipo modular y estar compuestos por grupos de sensores de diferentes tecnologías, algunos de ellos desechables, con capacidad para detectar, localizar, e identificar objetivos o agresiones CBRN. La transmisión de la información obtenida debía hacerse a través de un nodo de la red FCS, cabiendo la posibilidad de usarlos en la defensa perimétrica de objetivos importantes. Por su parte, los sensores para terrenos urbanos U-UGS deberían funcionar tanto dentro como fuera de los edificios y ser manejados por soldados o robots.

 

 

Uno de los sensores para zonas urbanizadas “U-UGS” desarrollados.
Uno de los sensores para zonas urbanizadas “U-UGS” desarrollados.

 

El sistema de lanzamiento fuera de la línea de mira NLOS-LS[16] consistía en un contenedor-lanzador con 15 misiles, de fácil manejo y despliegue, que incorporaba los elementos electrónicos de dirección de tiro y control remoto. Los ingenios eran de dos tipos denominados de Ataque de Precisión (PAM) y de Ataque Retrasado (LAM) que, como ya citamos con anterioridad, estaban incluidos en el programa Netfires.

El misil PAM es de tipo modular, multimisión, con potencia para destruir los blindados más pesados, y con dos tipos de trayectorias, una de ataque directo y otra elevada para ataque en picado. La información sobre el blanco puede recibirla antes del lanzamiento, durante el vuelo o mediante un designador láser, teniendo la opción de enviar imágenes del objetivo en tiempo real antes del impacto.

Los misiles de ataque retrasado LAM disponen de capacidad para generar información en forma de imágenes para efectuar misiones de búsqueda, vigilancia, adquisición de objetivos y valoración de daños, sirviendo asimismo como plataformas aéreas para las transmisiones de radio dirigidas a otros sistemas de armas y para proporcionar a los misiles de precisión la identificación de objetivos a gran altura. Los datos de misión le son introducidos antes del vuelo o durante el mismo, actuando generalmente contra blancos móviles o de gran interés.

 

De arriba a abajo, misiles “LAM”, “PAM” y para cañón de carro de 120 mm. El “FCS” incluye numerosas municiones de todo tipo.
De arriba a abajo, misiles “LAM”, “PAM” y para cañón de carro de 120 mm. El “FCS” incluye numerosas municiones de todo tipo.

 

El Sistema de Municiones Inteligentes IMS contempla ingenios letales y no letales, dispersables desde distintas plataformas (granadas de artillería, cohetes y misiles, bombas de aviación, etc), integrados con los demás elementos del FCS mediante el sistema de mando y control. Obviamente, proporciona seguridad a las fuerzas terrestres al ser desplegadas en las zonas de terreno no ocupadas, siendo sus misiones típicas las siguientes: Aislar unidades enemigas, objetivos o áreas de interés para las operaciones; atacar blancos rentables para los que no será necesario emplear otros fuegos; rellenar los espacios vacíos del campo de batalla; y controlar el movimiento de elementos no combatientes en el caso de los ingenios no letales. Además, su mecanismo de fuego podría ser armado y desarmado a voluntad, por ejemplo para permitir el paso de unidades propias, así como su autodestrucción programada u ordenada antes del plazo previsto.

El UAV clase I sirve para que los soldados dispongan de un medio eficaz para efectuar funciones de reconocimiento, vigilancia y adquisición de objetivos (RSTA), especialmente en zonas con abundantes obstáculos (terrenos urbanos, selvas, etc). Para ello, es de despegue y aterrizaje vertical, pesa menos de diez kg con posibilidad de llevar una carga de 450 g y vuela de forma autónoma durante 50-90 minutos, con un alcance máximo de 8-16 km. El sistema completo, constituido por dos vehículos y la unidad de control, ronda los 20 kg y es transportado en una mochila individual.

 

Inicialmente, fueron evaluados 100 “UAV” de las clases I a IV.
Inicialmente, fueron evaluados 100 “UAV” de las clases I a IV.

 

Al igual que el anterior, la versión de clase II también ejecuta las operaciones de despegue y aterrizaje verticales, ofreciendo unas capacidades muy superiores. Así, además de las funciones descritas para aquél, desarrolla misiones de seguridad y designación de objetivos tanto para armas de puntería directa como indirecta y en todo tipo de situaciones (de día, de noche o en condiciones de mala visibilidad). Es transportado por dos soldados y su radio de acción alcanza los 16-30 km, pudiendo mantenerse en vuelo entre dos y cinco horas.

El UAV clase III, destinado a prestar servicios en el batallón, aparte de disponer de las mismas posibilidades que los anteriores, es capaz de detectar minas y agresivos CBRN, hacer funciones de relé de comunicaciones y efectuar estudios meteorológicos. Aunque podrá mantenerse en vuelo durante 6-10 horas, su alcance máximo, es decir, la distancia máxima a la que podrá ser controlado, ronda los 40 km. Transporta distintos conjuntos de sensores con un peso máximo de 4,5 kg, siendo su velocidad de crucero normal de 50 km/h.

El UAV diseñado para dotar a las brigadas o unidades de acción (clase IV) es capaz de vigilar una zona de 75-150 km de radio, pudiendo mantenerse en vuelo entre 18 y 24 horas. Desarrolla una gran variedad de funciones que dependerán de los sensores con que sea dotado para cada misión (detección y análisis CBRN, reconocimiento, vigilancia, adquisición de objetivos, relé de comunicaciones de banda ancha con alcance de 150-175 km, etc) cuyo peso está comprendido entre 45 y 115 kg. Además, podrá actuar en todas las condiciones posibles, siendo capaz de despegar y aterrizar en terrenos sin preparación[17].

Empleando un chasis común, el Robot Armado ARV dispone de dos versiones, una de ataque y otra de reconocimiento, vigilancia y adquisición de objetivos. Ambas, con posibilidades para realizar misiones de: Despliegue de sensores; apoyos de fuego directo empleando municiones especiales contra edificios, búnker y otros objetivos urbanos; localización de pasos y obstáculos entre edificios, así como amenazas de todo tipo; relé de transmisiones;  y valoración de daños. Además, el de ataque está dotado para efectuar reconocimientos, ocupar zonas de terreno importantes, observar a cubierto y apoyar con fuego directo y contracarro a fuerzas montadas o desmontadas durante el asalto. Por su parte, la variante RSTA puede cumplir sus cometidos tanto en zonas urbanas como en cualquier otro espacio de batalla. Pesan unas 6 toneladas y podrán incorporar un mástil de 2 metros para instalar los sensores y una torre armada con misiles tipo Hellfire o Common, así como un cañón de medio calibre.

 

Demostrador de robot armado “ARV” disparando un misil contracarro.
Demostrador de robot armado “ARV” disparando un misil contracarro.

 

El Pequeño Robot Terrestre (SUGV) es un ingenio portátil y de tamaño reducido destinado a apoyar las operaciones en terrenos diversos, incluyendo túneles, cloacas y cuevas. Su actuación es especialmente útil en situaciones comprometidas (inteligencia urbana, reconocimiento de zonas contaminadas o peligrosas, etc) sin necesidad de que los usuarios corran ningún riesgo. Con un peso de 13,6 kg fue diseñado de forma modular y admite diferentes equipos de hasta 2,7 kg, que son integrados automáticamente. Algunos prototipos fueron evaluados en Afganistán donde realizaron excelentes labores, especialmente en el interior de las numerosas cuevas existentes.

 

Algunos prototipos del pequeño robot terrestre “SUGV” fueron testados en Afganistán con notable éxito.
Algunos prototipos del pequeño robot terrestre “SUGV” fueron testados en Afganistán con notable éxito.

 

 

El Multifuncional Utilitario/Logístico y de Equipamiento (MULE) es el mayor de los robots terrestres. Está compuesto por cuatro subconjuntos, a saber: Plataforma móvil o chasis común; Sistema de Navegación Autónomo que, integrado tanto en el MULE como en el ARV, les proporciona la capacidad necesaria para actuar de manera casi independiente y efectuar tareas de dirección de otros robots; unidad de control del operador; y tres módulos de misión (transporte, limpiaminas y armada).

 

El “Mule” fue diseñado para cumplir diferentes funciones de apoyo.
El “Mule” fue diseñado para cumplir diferentes funciones de apoyo.

 

El MULE de transporte puede llevar una carga de 860 a 1.090 kg de equipo diverso así como individual y mochilas de personal de infantería, que actúe a pie por terrenos difíciles. La versión limpiaminas realiza tareas de detección, señalización y neutralización de minas contracarro, contando para ello con un módulo de misión dotado del sistema GSTAMIDS. Por último, el Robot Armado de Asalto Ligero (ARV-A-L) incluye un conjunto de armas y equipos de reconocimiento, vigilancia y adquisición de objetivos, destinados a apoyar a la infantería desmontada en labores de localización y destrucción de plataformas y posiciones enemigas.

 

El “MULE” es el robot terrestre más pesado.
El “MULE” es el robot terrestre más pesado.

 

Los vehículos acorazados tripulados fueron diseñados para disponer de un chasis común (de ruedas u orugas)[18], del que se derivaría una completa familia con las siguientes versiones:

 

El “FCS” contemplaba diversas plataformas terrestres y aéreas, tripuladas y no tripuladas.
El “FCS” contemplaba diversas plataformas terrestres y aéreas, tripuladas y no tripuladas.

 

 

a) Sistema de Combate Tripulado (MCS). Era el equivalente a los actuales carros ligeros, que se emplearía como apoyo directo a la infantería durante el asalto[19], destruyendo con gran rapidez todo tipo de objetivos, incluidos los búnker y otras fortificaciones, aprovechando su alta movilidad para maniobrar y situarse en posiciones dominantes. Su potente cañón[20] fue estudiado para hacer fuego con distintas municiones de puntería directa o sobre la línea de mira (LOS), así como por encima de ella (BLOS), utilizando misiles con un alcance máximo de 8 km. Por supuesto, al igual que el resto de blindados, fue diseñado para integrar modernos equipos de dirección de tiro, localización e identificación de objetivos, visión nocturna y para condiciones de mala visibilidad, navegador, cargador automático, protección activa, identificación amigo-enemigo (IFF), coraza compuesta, mando y control, transmisión de datos, etc.

 

Versiones de transporte acorazado de infantería ICV, sistema de combate MCS, vehículo de recuperación y mantenimiento FRMV, y de tratamiento médico MV-T.
Versiones de transporte acorazado de infantería ICV, sistema de combate MCS, vehículo de recuperación y mantenimiento FRMV, y de tratamiento médico MV-T.

 

b) Transporte Acorazado de Infantería (ICV). Similar externamente pero con diferente equipamiento, fue diseñado en cuatro variantes para puestos de mando de compañía y sección, y pelotones de fusileros y de armas. Todos ellos con un cañón, probablemente de 40 mm, para autodefensa y para apoyar a la infantería desmontada en todo tiempo.

c) Fuera de la Línea de Mira – Cañón (NLOS-C). Es sencillamente una pieza ATP de altas prestaciones, capaz de usar municiones convencionales y otras especiales de alcance aumentado y de guía terminal. Constituye el elemento básico de apoyo de fuegos en los niveles de la unidad de acción (brigada) y del batallón, siendo su funcionamiento totalmente automatizado (manejo, puntería, carga, disparo, etc). Su gran cadencia de tiro le proporciona capacidad MRSI, es decir, disparar sobre un objetivo varios proyectiles (con diferentes cargas y ángulos de tiro) de manera que impacten simultáneamente. Tenemos constancia de que fueron construidos un demostrador y un prototipo sobre orugas con piezas de 155 mm, realizándose estudios con el sistema francés Caesar (camión 6×6) y con una pieza de 120 mm instalada sobre un chasis LAV III/Stryker.

 

Demostrador “NLOS-C” con pieza de 155 mm.
Demostrador “NLOS-C” con pieza de 155 mm.

 

El único prototipo construido de los blindados tripulados fue el “NLOS-C”.
El único prototipo construido de los blindados tripulados fue el “NLOS-C”.

 

c) Fuera de la Línea de Mira – Mortero (NLOS-M). Este mortero ATP habría sido el encargado de efectuar las misiones descritas para el NLOS-C, pero a favor de las compañías y secciones. Fue estudiado para que la mayor parte de sus tareas (carga, puntería, preparación de la munición, disparo del mortero, etc) fueran ejecutadas de forma automática o semiautomática, incluyendo las propias de C4ISR. Una de las variantes previstas, incluía un mortero de 81 mm para instalar fuera del vehículo en terrenos difíciles.

 

Torre con mortero de 120 mm diseñada para el “NLOS-M”.
Torre con mortero de 120 mm diseñada para el “NLOS-M”.

 

 

d) Vehículo de Reconocimiento y Vigilancia (RSV). Dotado de un conjunto multisensor[21] instalado sobre un mástil plegable, capaz de funcionar en todas las condiciones imaginables, para ejecutar misiones de detección, localización, adquisición, clasificación e identificación automática de objetivos. Como medios de ayuda se previó que usara sensores terrestres autónomos (UGS), un pequeño robot terrestre (SUGV) con diferentes módulos de carga, y dos vehículos aéreos no tripulados (UAV).

Maqueta de un “LAV” 8x8 con pieza de 120 mm evaluado como posible candidato a “NLOS-C”.
Maqueta de un “LAV” 8×8 con pieza de 120 mm evaluado como posible candidato a “NLOS-C”.

 

 e) Vehículo de Mando y Control C2V. Para prestar servicios en todas las unidades hasta nivel compañía, formando parte del puesto de mando fijo o móvil, y proporcionando a su jefe todos los medios necesarios para llevar a cabo las funciones C4ISR. Debía incluir los medios necesarios para  recibir y transmitir, a través de la red FCS, toda la información necesaria vía voz, datos o video, tanto dentro como fuera de la Unidad de Acción. Asimismo, para actualizar los datos obtenidos, usaría diferentes sensores (UGS) y vehículos no tripulados (UAV y UGV).

f) Vehículo Médico de Tratamiento (MV-T) y Evacuación (MV-E). Como su propio nombre indica, estos dos vehículos estaban destinados a proporcionar apoyo médico al personal herido en un plazo inferior a una hora. El primero para actuar en los casos más críticos, empleando modernos sistemas de telemedicina basados en el uso de la red, mientras que el segundo estaba diseñado para realizar las evacuaciones hasta los puestos de socorro u hospitales de campaña.

g) Vehículo de Recuperación y Mantenimiento (FRMV). Cada Unidad de Acción contemplaba un número reducido de vehículos de reparaciones de combate independientes del Batallón de Apoyo Logístico, con dos o tres especialistas y, uno de ellos,  con las herramientas y equipos necesarios (grúa, cabrestantes, soldadura, repuestos, etc) para efectuar tareas de mantenimiento correctivo y recuperación.

Para hacernos una idea aproximada del enorme alcance del FCS diremos que inicialmente estaba previsto construir los siguientes prototipos: 100 UAV (36 clase I, 36 clase II, 12 clase III y 16 clase IV); 63 ARV; 45 SUGV; 59 MULE;  54 MCS armados con un cañón de 105 ó 120 mm; 78 ICV; 18 NLOS-C con piezas de 155 y 120 mm; 24 NLOS-M de 120 mm; 27 RSV con diferentes sensores (cámaras de TV y térmicas, telémetro láser, radar, etc); 79 C2V para todos los niveles de mando; 29 MV-T/MV-E; y 10 FRMV.

 

 

Abandono del programa FCS y lanzamiento del GCV (Ground Combat Vehicle): Otro fracaso más

En mayo de 2009, tras 6 años de estudios y desarrollos, el Ejército norteamericano llegó a la conclusión de que una parte de las tecnologías necesarias para el programa FCS aún no estaban suficientemente maduras y, además, las operaciones en curso en Irak principalmente, habían puesto de manifiesto que los vehículos incluidos dentro del programa no eran apropiados para el futuro, por lo que se tomó la decisión de cancelar su continuación. Para el resto de sistemas, sería puesto en marcha un nuevo programa de modernización de los equipos de combate hasta el nivel Brigada.

Ante la nueva situación, permanecía la necesidad de sustituir, al menos, una parte de los carros y blindados a medio plazo, al tiempo que era urgente la puesta en marcha de diferentes proyectos de modernización tanto del Abrams como del Stryker  y el Bradley. En consecuencia, en febrero de 2010, se hizo una petición de propuestas (RFP) a las diferentes empresas del sector, para el futuro GCV o Vehículo de Combate Terrestre, es decir, el sustituto del MGV contemplado dentro del FCS. Sin embargo, los acontecimientos de Irak y Afganistán, ponían en entredicho la eficacia de los blindados de tipo medio (el Stryker estaba deficientemente protegido) por lo que existían serias dudas de que las nuevas tecnologías, que además estaban superando con creces los costes contemplados inicialmente (se llegó a citar la cifra de 16 millones de dólares por cada GCV), fueran capaces de proporcionar una adecuada protección frente a las nuevas amenazas (minas, IED, EFP…), manteniendo el peso de los vehículos suficientemente bajo para su fácil proyección, especialmente con medios aéreos.

 

 

Las lecciones aprendidas de Irak y Afganistán aconsejaron modernizar el “Bradley”, especialmente en el apartado de la protección

Ante las nuevas dificultades planteadas, en agosto de 2010 fue cancelado el proyecto, con la finalidad de estudiar detenidamente la problemática y hacer una nueva lista de requisitos que, apoyados en tecnologías ya maduras, no supusieran un riesgo excesivo. Unos meses más tarde, a finales de noviembre, fue dada a conocer la nueva RFP, estando previsto otorgar tres contratos de 450 M$ cada uno, para la fase de desarrollo de tecnologías que debería durar 24 meses a partir de abril de 2011. En principio, se presentaron tres grupos de empresas, a saber: SAIC que, en unión de Boeing y las alemanas Krauss Maffei Wegmann y Rheinmetall, ofrecía una versión del nuevo vehículo de combate alemán Puma; BAE Systems con Northrop Grumman; y General Dynamics Land Systems junto a Lockheed Martin y Raytheon.

En agosto de 2011, el US Army firmó sendos contratos con BAE Systems (449,9 M$) y General Dynamics (439,7 M$), por lo que SAIC presentó una protesta oficial al considerar que no estaba justificada su exclusión del programa. Sin embargo, en diciembre de ese mismo año, el GAO (Grupo de Cuentas del Gobierno) denegó su petición, afirmando que la decisión del Ejército había sido razonable y era totalmente compatible con los criterios de evaluación, no habiéndose atentado en ningún momento contra los derechos de SAIC. Por consiguiente, el programa siguió su curso, aunque con tres meses de retraso, de manera que si no surgían más problemas, el primer prototipo completo estaría finalizado en 2016, comenzando la producción en serie en 2018 y la entrada en servicio de los nuevos blindados a lo largo de 2019.

 

Imagen del modelo “GCV” presentado por BAE Systems con 63 toneladas de peso
Imagen del modelo “GCV” presentado por BAE Systems con 63 toneladas de peso

 

Al mismo tiempo que las empresas trabajaban en sus diferentes alternativas, conjuntamente con el Ejército norteamericano, éste realizará estudios comparativos de empleo y posibilidades de otros vehículos, tanto propios (Stryker y Bradley) como extranjeros (Namer israelí y Puma alemán).

En líneas generales, el modelo básico de combate de infantería debería tener las siguientes características: Capacidad de transporte, 12 personas (3 tripulantes y 1 pelotón de 9 infantes); protección, ante todo tipo de amenazas, incluidas las cargas IED y los EFP[22], para lo cual, debería dotarse con gruesos faldones laterales; peso, de unas 63,5 toneladas; dimensiones con el máximo nivel de protección, 9x5x3 m (LxAxH).

 

Vista lateral y superior del futuro “GCV”, en las que son apreciables sus grandes dimensiones.
Vista lateral y superior del futuro “GCV”, en las que son apreciables sus grandes dimensiones.

 

En lo referente a la potencia de fuego, inicialmente sólo se contempló un cañón de 25 mm y una ametralladora coaxial de 7,62 mm, aunque sería admisible que integrara otras armas como lanzamisiles contracarro (a semejanza de los que monta el Bradley) e, incluso, alguna estación de control remoto (RCWS) muy útil para el combate en zonas urbanizadas. Además, también podría admitirse un cañón más potente; no olvidemos que el Ajax británico monta una torre de Lockheed dotada de un cañón CTA de 40 mm.

En el aspecto de la movilidad, destacaremos que estudiaron dos opciones para el grupo motriz: El modelo híbrido diésel-eléctrico E-X-Drive de la firma QinetiQ, con una estructura similar a la diseñada para la familia MGV, o bien, un motor diésel MTU de las series 880/890 con la correspondiente transmisión automática Renk.

Por supuesto, el apartado C4ISR[23] acaparaba una especial atención, incluyendo una arquitectura abierta que permitiera introducir todas las mejoras que puedan surgir en el futuro, al tiempo que tuviera capacidad para integrarse en red y realizar todo tipo de comunicaciones (voz y datos) tanto con la plataforma parada como en movimiento.

Entre los 1.874 vehículos previstos inicialmente, cabe suponer que habría versiones similares a las descritas para el programa FCS, es decir: Puesto de mando, ambulancia, recuperación y reparaciones, reconocimiento, carro de combate, porta-morteros y pieza ATP. Posteriormente, tendrían que desarrollarse algunas más (combate de zapadores, lanzapuentes, defensa antiaérea, lanzacohetes, carga, etc).

 

En estas imágenes se aprecian algunos de los equipos estudiados para el “GCV”, destacando especialmente sus gruesos faldones laterales contra “IED”.
En estas imágenes se aprecian algunos de los equipos estudiados para el “GCV”, destacando especialmente sus gruesos faldones laterales contra “IED”.

 

En estas imágenes se aprecian algunos de los equipos estudiados para el “GCV”, destacando especialmente sus gruesos faldones laterales contra “IED”.
En estas imágenes se aprecian algunos de los equipos estudiados para el “GCV”, destacando especialmente sus gruesos faldones laterales contra “IED”.

 

Después de 4 años de estudios y pruebas con los diferentes demostradores realizados, así como con el Puma alemán, y el Namera israelí, en 2014 fue abandonado definitivamente el programa, hasta que las nuevas tecnologías permitan adquirir un modelo de una mayor relación eficacia/coste, que se espera sea para 2030. Mientras tanto, se alargará la vida en servicio de los vehículos actuales que, no olvidemos, suponen el 82 % de los blindados de las Brigadas Acorazadas, ya que los 1.748 GCV previstos construir hasta 2030, eran para sustituir a 61 Bradley por Brigada, cuya plantilla total incluye 346 carros y blindados (58 Abrams, 31 vehículos de versiones diversas, 32 de artillería, 107 variantes de M-113, y otros 57 Bradley en variantes especiales).

Para tomar la decisión de abandonar el programa GCV, la Oficina de Presupuestos del Congreso norteamericano (CBO) realizó una serie de estudios sobre las que consideró las 4 opciones principales existentes, a saber:

  • Opción 1.- Adquirir directamente el Namera israelí.
  • Opción 2.- Modernizar el Bradley.
  • Opción 3.- Comprar el Puma alemán.
  • Opción 4.- Continuar utilizando el Bradley en su situación actual.

 

La variante ofrecida del “Puma” alemán no fue aceptada para el programa, aunque obtuvo los mejores resultados en los estudios del CBO (Oficina de Compras del Congreso).
La variante ofrecida del “Puma” alemán no fue aceptada para el programa, aunque obtuvo los mejores resultados en los estudios del CBO (Oficina de Compras del Congreso).

 

 

 

Cantidades y entrada en servicio

 

FASES

 

2014-2020

 

2021-2025

 

2025-2030

 

TOTAL

 

Plan Ejército (GCV) y

Opciones 1 y 2

 

216

 

780

 

752

 

1748

 

Opción 3

 

216

 

950

 

882

 

2.048

 

 

 

Coste de las distintas opciones en millones de dólares y entrada en servicio

FASES 2014-2020 2021-2025 2025-2030 TOTAL SERVICIO
Plan Ejército (GCV) 9.100 10.900 8.900 28.800 2022
Opción 1 3.500 8.600 7.300 19.500 2022
Opción 2 5.500 7.500 6.500 19.500 2006
Opción 3 2.600 6.500 5.400 14.500 (*) 2008
Opción 4 800 1.700 2.100 4.600 (**) 2011

(*) Para un total de 2.048 ejemplares, ya que se necesitan más por su escasa capacidad de trasporte.

(**) 2.900 M$ para el mantenimiento de los vehículos y 1.700 M$ para estudiar futuras mejoras.

 

El “Namera” israelí también fue estudiado como posible candidato al “GCV”.
El “Namera” israelí también fue estudiado como posible candidato al “GCV”.

 

 

Coste, riesgos, mejoras y ahorro

  Plan Ejército

GCV

Opción 1

Namera

Opción 2

Bradley Modernizado

Opción 3 Puma Opción 4 Bradley actual
Coste 28.000 M$ 19.500 M$ 19.500 M$ 14.500 M$ 4,600 M$
Riesgo Alto Bajo Intermedio Bajo Ninguno
Mejoras (respecto al Bradley)

Protección y supervivencia

 

 

27%

 

 

33%

 

 

27%

 

 

28%

 

 

0

Mejoras Letalidad -7% -36% 60% 103% 0
Mejoras movilidad 24% 4% 15% 22% 0
Mejoras Capacidad  pasajeros

 

100 100 0 0 0
% Mejoras por cada 1.000 M$ 0,6 0,3 1,6 3,1 0
Ahorro para 1.748 vehículos  (2014-2030) 9.000 M$ 9.000 M$ 14.000

 

Como resumen de los estudios efectuados, el CBO llegó a la conclusión de que el vehículo más adecuado era el Puma alemán; sin embargo, ofrecía dos inconvenientes a tener en cuenta: la necesidad de colaborar con empresas extranjeras y, sobre todo, su capacidad de transportar sólo a 6 infantes, cifra que no satisfacía las exigencias del Ejército, lo que obligaría a adquirir 5 vehículos para cada sección de infantería, es decir, un vehículo más de lo previsto, lo que aumentaba el total de ejemplares necesarios a 2.048. A pesar de ello, el coste total era 14.000 M$ menor que el de los 1.748 GCV previstos; sin embargo, para el Ejército no era admisible, al considerar que se perdería la necesaria cohesión de las unidades, dado que, en combate, tendrían que reunirse los componentes de los diferentes pelotones, a veces bajo el fuego enemigo, lo cual podría ocasionar serios problemas.

En resumen, como ya hemos citado, finalmente se tomó la decisión de abandonar el programa esperando tiempos mejores, lo que demuestra que, incluso, el Ejército más poderoso del mundo tiene dudas y no siempre toma las decisiones más acertadas. El problema, con respecto a los demás, es que puede permitírselo y el resto no.

 

Comparación entre el “Bradley” y el “GCV”.
Comparación entre el “Bradley” y el “GCV”.

 

 

 

Siglas

ARV.- Robot Armado.

ARV-A-L.- Robot Armado de Asalto Ligero.

ATP.- Autopropulsado/a.

BLOS.- Disparo por Encima de la Línea de Mira.

C2V.- Vehículo de Mando y Control.

C4ISR.- Mando, Control, Comunicaciones, Computadoras, Inteligencia, Vigilancia y

Reconocimiento.

CBRN.- Química, Biológica, Radiológica y Nuclear.FRMV.- Vehículo de Recuperación y Mantenimiento.

CKEM.- Misil Compacto de Energía Cinética.

EFP.- Penetrador Formado por Explosión.

ERA.- Coraza Reactiva Explosiva.

ICV.- Transporte Acorazado de Infantería.

IED.- Carga Explosiva Improvisada.

IMS.- Sistema de Municiones Inteligentes.

KEM.- Misil de Energía Cinética.

LAM.- Misil de Ataque Retrasado.

LOS.- Disparo por la Línea de Mira (puntería directa).

MCS.- Sistema de Combate Tripulado (similar al actual carro ligero).

MRSI.- Disparos Múltiples de Impacto simultáneo.

MTHEL.- Láser Táctico de alta Energía Móvil.

MULE.- Robot Multifuncional Utilitario/Logístico y de Equipamiento.

MV-E.- Vehículo Médico de Evacuación.

MV-T.- Vehículo Médico de Tratamiento.

NLOS-C.- Fuera de la Línea de Mira – Cañón (tiro con puntería indirecta).

NLOS-LS.- Sistema Lanzador Fuera de la Línea de Mira (puntería indirecta).

NLOS-M.- Fuera de la Línea de Mira – Mortero (tiro con puntería indirecta).

PAM.- Misil de Ataque de Precisión.

RSTA.- Reconocimiento, Vigilancia y Adquisición de Objetivos.

RSV.- Vehículo de Reconocimiento y Vigilancia.

SUGV.- Pequeño Robot Terrestre.

T-UGS.- Sensor Autónomo Terrestre Táctico.

THEL.- Láser Táctico de alta Energía.

UGS.- Sensor Autónomo Terrestre.

UAV.- Vehículo Aéreo No Tripulado.

UGV.- Robot Terrestre o Vehículo Terrestre No Tripulado.

U-UGS.- Sensor Autónomo Terrestre Urbano.

 

 


 

Notas

[1] Integra la mayor parte de las Fuerzas Pesadas.

[2] Para transportar una sola “Brigada “Stryker” hacen falta 50 vuelos de aviones “Galaxy”,  o bien 800 de “Hercules”.

[3] Ya se han realizado varios programas de modernización tanto del “Abrams” como del “Bradley” e, incluso, del “Stryker” (se le ha montado un suelo en forma de V para resistir mejor la acción de las minas e IED).

[4] Pensemos que una información recibida a destiempo no sirve para nada o, en el mejor de los casos, pierde gran parte de su valor.

[5] Algunos “UAV” ya son programados para realizar determinadas misiones, incluso de combate, de forma totalmente autónoma.

[6] Al “Abrams” se le supone una capacidad frontal para aguantar impactos de 125 mm.

[7] Esta condición obliga a que el peso sea inferior a las 20 toneladas.

[8] Se decidió montar motores híbridos, mucho más silenciosos que los puros diesel o turbinas.

[9] Se tiende a diferenciar entre los deslumbradores destinados a distorsionar las señales de guía de los misiles, de los perturbadores cuya finalidad es destruir los equipos encargados de dirigirlos.

[10] En el futuro se espera conseguir que este radar sirva tanto para detectar proyectiles como para localizar e identificar diferentes tipos de blancos.

[11] De hecho montaba un sistema derivado del que utilizaban los prototipos del carro más pesado jamás construido, el “Maus” de 180 toneladas, del que se conserva un ejemplar en el museo ruso de Kubinka.

[12] Future Scout Cavalry Vehicle (FSCS) en EEUU y Tactical Reconnaissance Armoured Combat Equipment Requirement (TRACER) en el Reino Unido.

[13] Aunque existen diferentes tipos de electrolitos los de “polímero sólido o membrana de intercambio protónico” son los más adecuados para los vehículos de combate.

[14] Empleando plasma caliente las electrotérmicas y de bobinas o raíles, las electromagnéticas.

[15] Basan su funcionamiento en combinar plasma caliente y pólvora.

[16] Es decir, con puntería indirecta.

[17] Esta característica también la posee el “UAV” clase III.

[18] Finalmente, se eligió la configuración sobre orugas.

[19] Recordemos que, en sus orígenes, los carros ligeros fueron destinados a realizar misiones de apoyo a la infantería. De hecho, el “MGS” (Sistema de Cañón Móvil) de la familia “Stryker” ha sido diseñado para actuar de esa forma.

[20] Se contempló  el mismo que monta el “Abrams”, es decir, el “M-256” o Rheinmetall de 120/44 mm, así como una versión de 52 calibres de longitud.

[21] Radar, electro-óptico con infrarrojos y telémetro láser, radiofrecuencia, detector remoto de agresivos químicos, etc.

[22] Algunos VCI, como el “Dardo” italiano, por ejemplo, han recibido gruesos módulos laterales contra “IED”, si bien su instalación no se hizo durante la fase de desarrollo, sino posteriormente, lo que ha obligado a introducirle otras modificaciones, al aumentar su peso por encima de lo admisible. Por otra parte, algunos de los vehículos más modernos como el “Puma” alemán o el “Ajax” británico ya han sido diseñados con la posibilidad de recibir faldones anti-IED/EFP.

[23] Mando, control, comunicaciones, computadoras, inteligencia, vigilancia y reconocimiento.

 

Acerca de Francisco Fernández Mateos 9 Articles
Coronel de Caballería (r), ha realizado labores de mando de Sección, Escuadrón, Grupo y de Regimiento, así como de administración (depósito de víveres), de plana mayor de Regimiento y enseñanza superior (Academia General Militar). Además, ha participado en diferentes programas de adquisición de materiales (radar Arine, soporte de lanzamisiles Milan para BMR, LMV lince, RG-31, VRC-105 Centauro, futuro VCR 8x8, etc), habiendo sido Jefe del Programa Pizarro Fase II / Centauro, entre 2007 y 2013. Hasta el momento ha publicado más de 500 artículos, diferentes manuales militares, 14 revistas monográficas y perfiles de IDS, y 13 libros en formato papel y/o electrónico.

1 Comment

  1. Era un programa algo más que ambiciosos, era lo lógico que acabara cancelado, prácticamente pensaban con un sistema cambiar todo el ejército.

    Creo que si que acertaron con la creación de la brigadas 8×8, quizás el vehículo no sea el mejor o el más armado y haya sido superado, pero el Army necesitaba esa movilidad. no tanto como se publicita el transporte aéreo de los mismos.

    En lo que deberían pensar es en que necesitan más brigadas pesadas activas y transferir las ligeras a la Guardia nacional, como algunos estudios proponian. Las rotaciones y las amenazas aumentan.

    saludos

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