MANPADS: Misiles AA a bajo precio

El “Mistral” puede instalarse en diferentes montajes sobre diferentes plataformas.
El “Mistral” puede instalarse en diferentes montajes sobre diferentes plataformas.

Los sistemas MANPADS (MAN-Portable Air Defense Systems) son, en resumidas cuentas, equipos de misiles portátiles lanzables desde el hombro o desde sencillos lanzadores, cuya principal característica es que puedan ser fácilmente transportados. Aunque inicialmente fueron ideados para que los manejara una sola persona, algunos modelos diseñados posteriormente, como el Mistral francés, por ejemplo, van colocados sobre un lanzador que, si bien pueden transportarse a mano, lo más normal es que sea montado sobre vehículos, lo que permite también llevar un determinado número de misiles. 

Para encontrar los orígenes de estos sistemas hay que remontarse hasta el final de la SGM, siendo el Fliegerfaust alemán de 1944, su antecesor más destacado. En realidad, era un lanzacohetes múltiple de 20 mm que no llegó a construirse en serie pues la guerra terminó antes de que estuviera dispuesto. En los años posteriores, los soviéticos experimentaron con algunas armas similares que, finalmente, fueron abandonadas en beneficio de los misiles con guía infrarroja.

El “Fliegerfaust” alemán de 1944 puede considerarse el antecesor de los sistemas MANPADS.
El “Fliegerfaust” alemán de 1944 puede considerarse el antecesor de los sistemas MANPADS.

Actualmente, el hecho de que algunos ejemplares, sobre todo los más antiguos, puedan ser adquiridos en el mercado negro a un precio bastante reducido, lo que permite que grupos de insurgentes e, incluso, terroristas[1] puedan conseguirlos con relativa facilidad, está propiciando la aparición de diversas iniciativas a nivel internacional para la realización de acuerdos de no proliferación de este tipo de armas. Sin embargo, a pesar de los diversos incidentes ocasionados[2] y del respaldo de la Unión Europea y de otras muchas naciones de todo el mundo, hasta el momento no se ha conseguido ningún resultado positivo, especialmente porque son fabricados por una veintena de países, parte de los cuales no están dispuestos a firmar ningún acuerdo. Entre ellos, cabe destacar a los EEUU, India, Israel y Pakistán, claramente contrarios a tomar ninguna medida al respecto. En consecuencia, se cree que los diversos grupos terroristas pueden poseer una gran cantidad (algunos autores citan la cifra de hasta 150.000 ejemplares) que, aunque en su mayoría son modelos anticuados como el SA-7, pueden resultar tremendamente efectivos contra aviones civiles[3].

Los misiles de primera generación como el “Redeye” norteamericano poseían un sensor de Infrarrojos de capacidades limitadas.
Los misiles de primera generación como el “Redeye” norteamericano poseían un sensor de Infrarrojos de capacidades limitadas.

 

 

Evolución y desarrollo

Desde su introducción en los años 50 hasta nuestros días, han ido apareciendo sucesivos sistemas cada vez más eficaces y difíciles de perturbar, que describimos a continuación.

  • Primera generación. Comenzó a utilizarse de forma masiva en la década de los 60, estando constituida por sistemas que se lanzan desde el hombro y disponen de un sensor de infrarrojos (IR) que, tras detectar una fuente de calor, principalmente la salida de los gases de escape del o de los motores del avión, dirige el misil hacia el objetivo, haciendo explotar la carga una vez alcanzado aquél. Su principal inconveniente radica en que tienen que ser disparados por detrás de la aeronave, ya que la sensibilidad del sensor no le proporciona eficacia para efectuar ataques de frente o de costado. Además, pueden ser perturbados fácilmente con numerosas interferencias térmicas, incluso terrestres, por lo que actualmente se consideran poco fiables. Como ejemplos, cabe citar el Redeye norteamericano, el SA-7 ruso y el HN-5
  • Segunda generación. Realmente, los representantes de esta generación (primeras versiones del Stinger norteamericano, SA-14 ruso y FN-6 chino) son una mejora de los anteriores, ya que siguen utilizando un sistema de guía infrarroja. Sin embargo, con el uso de modernos equipos para enfriar la cabeza buscadora, se consiguió aumentar enormemente su eficacia, de manera que son eliminadas las principales fuentes de calor, al tiempo que pueden detectarse otras partes menos calientes de los aviones, lo que permite su empleo tanto de costado como frontalmente. Por otra parte, disponen de sistemas para evitar la acción de ciertas contramedidas y, en algunos casos, como el Stinger, pueden usar otros modos de detección como la radiación ultravioleta (UV).
A pesar de sus pobres cualidades, se llegaron a construir unos 50.000 “Strela-2”, siendo posible adquirirlos en el mercado negro a un precio muy bajo.
A pesar de sus pobres cualidades, se llegaron a construir unos 50.000 “Strela-2”, siendo posible adquirirlos en el mercado negro a un precio muy bajo.
  • Tercera generación. Incluye sistemas como el Mistral francés, el SA-14 ruso y el Stinger B norteamericano, que montan un sensor IR de altas prestaciones (a veces, integran un segundo sensor UV) que crea una seudo-imagen del objetivo, al tiempo que es capaz de discriminar y rechazar las señales de las bengalas y otras contramedidas usadas por los aviones.
  • Cuarta generación. Actualmente en fase de desarrollo en algunos países como EEUU (Stinger Bloque 2), Francia, Israel, Japón y Rusia, integran modernos sistemas de guía mediante radares u otro tipo de sensores, que proporcionan mejores prestaciones y mayores alcances.
  • Puntería de visión directa o puntería sobre la línea de mira CLOS (Command Line-of-sight). Los misiles que utilizan este sistema como los británicos Blowpipe y Javelin funcionan de la siguiente forma: Una vez detectado el blanco por cualquier medio (infrarrojos, emisiones de radio, radar, mediante la vista…) el tirador lo adquiere mediante un visor óptico[4] y lo sigue en su trayectoria utilizando un sencillo mando tipo Joystick, enviándole las órdenes de guía al misil mediante una señal de radio de manera automática. Su principal ventaja consiste en que son prácticamente inmunes a las bengalas y las contramedidas diseñadas para confundir a los sensores de infrarrojos. Sin embargo, presentan el inconveniente de que son de difícil manejo[5], por lo que necesitan operadores muy instruidos. Por último, los modelos más avanzados como el también británico Starburst utilizan un haz láser en lugar de la señal de radio para guiar el misil.
  • Guía láser. En esta configuración, empleada en los sistemas RBS-70 sueco y Starstreak británico, el tirador tiene que mantener el banco apuntado por el haz láser que sirve de guía al misil. Actualmente, se tiende a que el tirador sólo tenga que iluminar el blanco hasta que el buscador del misil lo adquiera, dirigiéndose automáticamente hacia aquél, siendo el caso más destacable el RBS-70 NG (Nueva Generación) con el misil Bolide. En una palabra, son de tipo dispara y olvida, como los ejemplares de infrarrojos.
El “HN-5” es la copia china del “Strela-2”.
El “HN-5” es la copia china del “Strela-2”.

 

 

Acerca de Francisco Fernández Mateos 20 Articles
Coronel de Caballería (r), ha realizado labores de mando de Sección, Escuadrón, Grupo y de Regimiento, así como de administración (depósito de víveres), de plana mayor de Regimiento y enseñanza superior (Academia General Militar). Además, ha participado en diferentes programas de adquisición de materiales (radar Arine, soporte de lanzamisiles Milan para BMR, LMV lince, RG-31, VRC-105 Centauro, futuro VCR 8x8, etc), habiendo sido Jefe del Programa Pizarro Fase II / Centauro, entre 2007 y 2013. Hasta el momento ha publicado más de 500 artículos, diferentes manuales militares, 14 revistas monográficas y perfiles de IDS, y 13 libros en formato papel y/o electrónico.

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