¿Una posible guerra entre Corea del Norte y los Estados Unidos?

¿Una posible guerra entre Corea del Norte y los Estados Unidos?

La televisión estatal de Corea del Norte muestra el lanzamiento de cuatro misiles el 6 de marzo de 2017
La televisión estatal de Corea del Norte muestra el lanzamiento de cuatro misiles el 6 de marzo de 2017. Fuente: KRT

Decía Tucídides en su historia de la guerra del Peloponeso “lo que hizo inevitable la guerra fue el crecimiento del poder ateniense y el temor que aquél causó a Esparta”. Atenas era la primera potencia marítima y con la Liga de Delfos era el máximo poder existente. Y Esparta fue obligada a comenzar la guerra…

En nuestro caso, la situación es mucho más grave por la existencia del arma nuclear en manos de Corea del Norte y la imprevisible respuesta de su despótico lider, Kim Jong-un y amenaza con desatar una guerra entre Corea del Norte y los Estados Unidos. Si se le ocurre lanzar un misil nuclear, previsiblemente contra territorio japonés, al no tener capacidad para alcanzar el territorio estadounidense, las repercusiones en la zona serían catastróficas.

 

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En el llamado “reino ermitaño” hay un gobierno de terror que hace bueno al régimen nazi del siglo pasado. La actual situación internacional de seguridad se inclina más por el embargo y las sanciones que por la intervención militar directa, que no debe dejar de ser una opción – pero en el formato de cooperación internacional e integrada por varios países y con el respaldo de la comunidad mundial -.

Es verdad que en el Este de Asia no hay organizaciones de seguridad y defensa similares a las existentes en Asia Occidental, donde tanto la OSCE como la OTAN o la UE disponen de mecanismos que permiten tratar en diferentes foros temas políticos, diplomáticos, económicos o de seguridad para buscar vías de negociación y de entendimiento y así lograr acuerdos comunes entre las partes.

Pero también es cierto que en el Este de Asia, la evolución de la seguridad y de los conflictos desde la II Guerra Mundial ha sido muy distinta de la ocurrida en Asia Occidental, donde se desarrolló un enfrentamiento entre dos bloques, el Pacto de Varsovia y la OTAN que duró casi medio siglo y en el que la amenaza nuclear siempre estuvo “pesando” sobre el territorio europeo.

Kim Jong Un asistiendo a unas maniobras submarinas
Kim Jong Un asistiendo a unas maniobras submarinas. Fuente: Vanity Fair.

 

Análisis

Siguiendo a Lawrence Freedman en su reciente libro Estrategia. Una historia, hay tres aspectos elementales en la estrategia humana y que son comunes a lo largo del tiempo y del espacio. Estos tres aspectos son el engaño, las alianzas y el uso instrumental de la violencia. No hay duda que los tres se dan muy claramente en la posible estrategia a seguir en la solución al conflicto que nos ocupa.

De entrada ¿que debería hacer Estados Unidos ante dicho ataque? ¿Respondería con otro ataque nuclear o lo haría con un ataque convencional para destruir las instalaciones nucleares norcoreanas? Estoy hablando en una hipotética situación pero ¿quién garantiza que ante una presión militar, de tipo convencional, de Estados Unidos, Corea del Norte se quedaría cruzada de brazos?. ¿Podría efectuar Estados Unidos un ataque preventivo convencional? ¿Cuál sería la reacción de Corea del Norte?

¿Un bloqueo económico total causaría los efectos deseados? ¿Cómo reaccionaría la población norcoreana? ¿Podría provocarse un holocausto voluntario dado el fanatismo implantado? ¿Es factible una oposión interna? ¿La reacción del régimen no sería morir matando, con el empleo de las armas nucleares que poseen? ¿Y si se interviene a través de acciones o guerras encubiertas?

¿Y como actuarían China y Rusia?, integrantes del Grupo de los Seis. Este Grupo, formado por Estados Unidos, China, Rusia, Japón, Crea del Norte y Corea del Sur, se estableció en el año 2003 para el diálogo y la resolución de los problemas de seguridad vinculados con el desarrollo nuclear de Corea del Norte. No se ha reunido en pleno desde el año 2009.

Lanzador THAAD
Lanzador THAAD. Fuente: US Army.

En la reunión celebrada en Tokio, el pasado 25 de abril, los representantes de Corea del Sur, Japón y EE.UU. en las negociaciones del Grupo de los Seis reclamaron a China que intensifique su presión sobre Pyongyang con vistas a frenar sus programas armamentísticos, hicieron una llamada a la contención y apostaron por reforzar el poder de disuasión. También el presidente estadounidense, Donald Trump, ha pedido a su homólogo chino, Xi Jinping, su apoyo e intervención para detener el programa nuclear norcoreano.

Antes de realizar ninguna medida de fuerza es preciso definir el Estado Final Desado que se quiere conseguir, y quienes son los que deciden ese Estado. ¿Son los componentes del Grupo de los Seis? ¿Es la comunidad internacional en la ONU? ¿Cual debe ser ese Estado Final? ¿Derribar al régimen y echar a su presidente? ¿Instaurar un régimen democrático en Corea del Norte, cómo y con quién? ¿Con qué autoridad y legitimidad, después de lo que se ha hecho en Irak, Libia o Yemen? ¿Lo aprobaría el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas?

En la lógica del poder, o de la realpolitik, la solución se halla en manos chino-estadounidenses, especialmente de los chinos. En cierta época, Corea fue un Estado tributario de China y China es la potencia protectora desde hace décadas y la que más puede influir en Corea del Norte, entre otras cosas porque le interesa no provocar tensiones incontrolables en su patrio trasero.

Para China, una Corea unificada convertida en una extensión de la influencia estadounidense, e indirectamente también de la japonesa, le resultaría intolerable. Desde Pekin se apuesta por una visión a largo plazo con una Corea reunificada considerada como un estado tapón no alineado, actuando como amortiguador, entre China y Japón, y así evitar que la democracia occidental llegue a sus fronteras.

Es cierto que las costas de Corea del Norte dan a mares interiores, pero también es verdad que permite a una gran parte de China salir al Pacífico ya que el Mar Amarillo, salida natural de la extensa región de Pekin, está cerrada por Corea del Sur. La otra salida estratégica china hacia mares abiertos ante una política de cerco geopolítico occidental es Myammar, la antigua Birmania. Ambos países conforman vitales intereses de seguridad chinos en el entorno geoestratégico asiático.

Imagen por satélite de la Península de Corea
Imagen por satélite de la Península de Corea. Fuente: NASA.

En el fondo, el país de la Gran Muralla tiene la esperanza de que la animosidad coreana, que tiene raíces históricas hacia Japón, arrastre a Corea a la esfera de influencia de China. Por todo ello, en estos momentos, Pekín prefiere una Corea dividida por lo que no mostrará mucho interés en cambiar el sistema político de la península con una dictadura al Norte y una democracia al Sur, especialmente cuando no se ha decidido todavía cuál debe ser el Estado Final Deseado.

Sin embargo, para Estados Unidos, la era de la “paciencia estratégica” se ha acabado, palabras repetidas ya por varias autoridades de la Administración Trump, especialmente pronunciadas por el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, en la zona desmilitarizada entre las dos Coreas, en la visita que realizó a Corea del Sur, a mediados del pasado mes de abril, para reafirmar los lazos con dicho país y acelerar el despliegue del Sistema de Defensa Terminal Aérea a Gran Altitud (THAAD, por sus siglas en inglés).

Estados Unidos está incrementando la presión militar sobre Corea del Norte con la llegada a Corea del Sur del submarino de propulsión nuclear, equipado con 150 misiles guiados Tomahawk, el 25 de abril, y a aguas surcoreanas del portaviones Carl Vinson, que transporta 60 aeronaves y 5000 efectivos con su flota de ataque, el 29 de abril, para realizar manibras con la marina surcoreana, además del despliegue del polémico THAAD, operativo desde el pasado 2 de mayo, que inquieta tanto a China como a Corea del Sur, aunque por distintos motivos..

Al país del Mississippi le preocupa que Corea del Norte pueda miniaturizar sus artefactos nucleares para poder ser lanzados en misiles balísticos de largo alcance que amenazan directamente su territorio. Por ello, quiere impedir a la mayor brevedad posible que el reino ermitaño pueda adquirir la capacidad necesaria para estos ataques. Lo peor es que, según algunos expertos, parece una posibilidad real a corto plazo.

Para Corea del Norte, la única forma de disuadir a EE.UU. de atacarlos manteniendo el régimen de Kim Jong-un es poseer armas nucleares ya que no quieren que suceda lo que pasó en Libia cuando Gadafi se despojó de sus ambiciones nucleares. Prefieren seguir el ejemplo de Irán que sin renunciar a su programa nuclear ha conseguido negociar unas ventajosas condiciones económicas al mismo tiempo que se ha librado de cualquier ataque militar.

Misiles desplegados o en desarrollo por Corea del Norte y sus alcances
Misiles desplegados o en desarrollo por Corea del Norte y sus alcances. Fuente: NTI

Está claro, por tanto, que la razón fundamental por la que Corea del Norte quiere poseer armas nucleares es simplemente debido a asegurar su supervivencia.

Lo cierto es que Corea del Norte ha cultivado el engaño permanentemente desde que en el año 2003 anunció su retirada del Tratado de No Proliferación Nuclear. En 2005, admitió tener armas nucleares, pero dijo que cerraría el programa nuclear. En 2007, hizo un acuerdo con el Grupo de los Seis comprometiéndose a no realizar pruebas con misiles a cambio de ayuda en combustible hasta que en el 2009, efectuón un lanzamiento de misiles. Algo similar pasó en 2012, rompiendo también un acuerdo previo, a cambio de ayuda humanitaria.

 

Mirando al futuro

Teniendo presente los tres aspectos mencionados por Freedman, una estrategia a seguir para solucionar el conflicto en Corea del Norte, una vez asumido el continuo engaño que ha realizado el régimen norcoreano, sería llevar a cabo el proceso señalado a continuación, en base a las alianzas o coaliciones posibles contando con el uso del instrumento militar, como último recurso.

En primer lugar, es preciso definir el Estado Final Deseado (EFD) que puede ser una propuesta efectuada en las negociaciones del Grupo de los Seis y presentarla para su aprobación al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. En dicha propuesta, se debieran incluir, al menos, tres componentes: la suspensión del programa nuclear norcoreano; la firma de un Acuerdo de Paz entre las dos Coreas al amparo de la comunidad internacional; y el futuro del régimen de Corea del Norte.

Para cumplimentar el EFD, en estos momentos en que Estados Unidos está aumentando la presión militar hacia Corea del Norte, reforzando la disuasión, y antes de que Corea del Norte pueda efectuar su 6ª prueba nuclear, lo más razonable es que China, en estrecha coordinación con Estados Unidos, conmine a Corea del Norte a abandonar su programa nuclear a cambio de unas ventajosas condiciones financieras, sociales y económicas mediante las cuales el pueblo de Corea del Norte pueda aumentar su nivel de vida de forma sustancial.

Misiles KN-14
Misiles KN-14

En otro caso, y aparte de una aplicación más severa de las sanciones, China podía cortar las exportaciones de hidrocarburos a Corea del Norte, que supone el 90% de las importaciones norcoreanas de combustible, además de suprimir la importación de carbón del reino ermitaño que es la principal base exportadora de Corea del Norte. Con estas medidas, el país norcoreano no podría funcionar.

Si aún así, Corea del Norte no cambia su postura, EE.UU. podría atacar, con la aquiesciencia de China, solo las instalaciones nucleares norcoreanas pero sin que diera lugar a la caída del régimen, algo que no desea nadie y menos Pekín. Además, en esta hipótesis, se debiera tener el visto bueno de Rusia, Japón y Corea del Sur, en especial los dos últimos países donde hay importantes bases estadounidenses que serían los primeros objetivos de una posible réplica de Corea del Norte. Todo ello debiera contar la aprobación del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

Lo deseable es detener esta escalada a toda costa, empleando todo tipo de medios disponibles, ya sean políticos, diplomáticos o económicos, con una consensuada valoración del riesgo y apostando por la cooperación internacional. La intervención militar sería como último recurso, ya que la inacción puede conducir a un conflicto a gran escala de impredecibles consecuencias.

 

Acerca de Jesús Argumosa Pila 5 Articles
General de División (r). Fue Jefe de la Escuela de Altos Estudios de la Defensa (EALEDE) del Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (CESEDEN) desde el 2005 al 2009.

2 Comments

  1. Ciertamente, un tema interesante aunque discrepo en algunos puntos.

    Esta partida no es entre EEUU y Corea del Norte o entre Corea del Norte y China o entre todos ellos o entre los seis. Esta partida es en exclusiva entre China y EEUU. China no ambiciona ser una potencia regional por más que lo diga, China aspira a más, a mucho más. China obviamente jamás dejará a su “perro” sin el bozal puesto pero tampoco lo abandonará sin ganar nada realmente sustancioso a cambio ¿Taiwan?, ¿salida al océano pacífico? u ¿otros? como se ve el valor de CN es alto. Y es que de momento no les interesa y además porque aunque no lo digan, o no nos lo digan, son ellos los que en realidad estan jugando esta partida. Coincido con el análisis en que China, quiere un estado tapón y permanente no sujeto a vaivenes ni circunstacias que no puedan controlar y eso no sería posible con un estado democrático por muy neutral que fuera. Tener a CN ya le va bien, mejor sería toda la península, pero bueno que se la va a hacer no se puede tener todo.

    En lo que no coincido es que esto sea un programa exclusivamente norcoreano, esto es un programa chino al que colocan la bandera de su lacayo y ¿porque lo digo? pues por lo siguiente:

    – La política del engaño no es de CN a los demás sino de China a los demás. China se harta de decir que el programa debe parar, que no les comprará carbón (de hecho en teoría ya no lo hace), etc… Pero es que en realidad es China quien sostiene al regimen y quien si quiere puede lo puede parar y que causalidad que no lo hace.
    – Y ¿como sabemos que no lo hace?. Pues bien porque CN o son unos cracks o les estan ayudando desde fuera. El programa nuclear ha avanzado tan rápido que es impensable y yo diría que imposible que no tenga asistencia. Es prácticamente seguro que expertos rusos, sin trabajo tras la quiebra de la URSS se la dieran, pero este único hecho no explica la velocidad a la que avanzan. En mi opinión lo hacen sobre todo gracias a la ayuda que viene de China. China ha ayudado técnicamente y con materias primas a CN en el desarrollo de su arsenal nuclear. Si alguien no se lo cree, pues nada una prueba, mirad el desfile del 2017. Aparecen dos nuevos TEL, largos y grandes…. parecidos a modelos chinos y n es casualidad que sea así es que proceden de China. Algo que no casa con la política oficial de pretender parar el programa nuclear norcoreano. Si China quisiera CN no tendría con que lanzar sus nuevos misiles o debería hacerlo desde instalaciones fijas mucho más fáciles de destruir en un ataque preventivo. Otro ejemplo lo tenemos con los misiles Pukguksong-1 y 2 ambos de combustible sólido…y ambos al parecer casi funcionan y casi a la primera lo que no es normal. No dudo que les quedan algunos años de ensayos pero en mi opinión están mucho más maduros de lo que deberían al emplear una tecnología nunca antes vista en CN….y ¿cómo es posible si oficialmente nadie les ayuda? pues para mi que tienen asistencia extranjera, hay quien habla de Irán, algunos hasta de Rusia, pero apuesto a que los chinos andan detrás de todo esto.
    – Corea del Norte, para poder progresar sólo tiene que tener lo que ya tiene, misiles IRBM y algunas cabezas para asegurarse su futuro, ¡¡pero que obsesión que tienen con los ICBM!! si no los necesitan. Un petardo nuclear en alguna de las bases de EEUU en japón o Corea y ya provocarían esas perdidas inaceptables que son las bases de la disuasión.
    – Y es que en mi opinión no creo que a China no le interese una CN no nuclearizada, más bien al contrario. Una CN nuclearizada cambiaría el equilibrio estratégico de la región y lo situaría en una posición más a su favor y encima no quedarían mal, después de todo los chinos están aparentemente de acuerdo con frenar el programa nuclear. Pero es que además y sobre todo se aseguraría sine die el estado tapón tan deseado y aumentarían aun más si cabe el precio de la eliminación de tañ arsenal. Una vez esté firmemente asegurado ellos ya harán lo que crean conveniente.

    Y ¿porque USA anda tan caliente con el tema? pues porque se le acaba el tiempo, de hecho soy de la opinión que ya se les ha acabado y lo saben y por eso berrean y dicen que un portaaviones va para allá y pero toma rumbo para otro lado y cuando el mundo se da cuenta le hacen cambiar nuevamente la dirección. Y es que ya se habla de forma general que en 2020 o 2021 los coreanos del norte, ¡¡Taiwan que poco te queda!!, tendrían ICBM operativos con vistas a volar de mapa alguna ciudad de EEUU si al presidente de turno, blanco o negro o lo que sea se le va la cabeza y lo que es peor es que jamás podrían represaliar a los chinos…

    Un saludo

    Mirlo

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