Aviación Naval en España: Pasado, presente y… ¿futuro?

Aviación Naval en España: Pasado, presente y... ¿futuro?

Harrier tomando en la cubierta del Juan Carlos I. Foto - Armada Española
Harrier tomando en la cubierta del Juan Carlos I. Foto - Armada Española

La programada baja de los aviones ‘Harrier’ de la armada ha devuelto a la actualidad este sistema de armas, así como a su posible sustituto, e incluso las alternativas plausibles para mantener la Aviación Naval en España, una capacidad operativa imprescindible.

Lo primero que debemos dilucidar es qué tipo de aviación naval pretendemos tener, qué misiones puede realizar y cuáles vamos a demandarle, en virtud de lo cual decidir, siempre con la vista puesta en las limitaciones presupuestarias, qué modelo se adapta mejor a nuestras necesidades. Con esto bien presente, podemos hacer un repaso de las diferentes opciones y tecnologías disponibles en el mercado, las soluciones adoptadas por otros países (si bien sus necesidades pueden no coincidir con las nuestras) y las limitaciones que podemos asumir, o no, a la hora de configurar una fuerza aeronaval creíble.

 

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Antecedentes

La historia de la aviación naval como tal, es anterior al uso de los portaaviones y, de hecho, se cumple este año el centenario de su fundación. Nace con la incorporación a la Armada Española de diversos aeroplanos de origen británico capaces de amerizar con el uso de flotadores opcionales; después se añadirían globos aerostáticos de observación y auténticos hidroaviones o, como se llamaban comúnmente, hidrocanoas (ya que era el propio fuselaje el que toma contacto con la superficie del agua, en forma de quilla de embarcación o canoa)

Desde prácticamente el momento de su génesis, la aviación naval tuvo el apoyo de algún barco específico, si bien todavía no podían considerarse portaaviones como tales. Este es el caso del portahidros Dédalo, un barco que en origen era un carguero alemán y que fue transferido a España como compensación por los daños que los submarinos de este país provocaron a la marina mercante española (un país neutral) durante la Primera Guerra Mundial.

El autogiro aterrizando en Valencia sobre la cubierta del DEDALO. De la Revista General de Marina. Abril de 1.934. Foto - Vidal
El autogiro aterrizando en Valencia sobre la cubierta del DEDALO. De la Revista General de Marina. Abril de 1.934. Foto – Vidal

El Dédalo era en realidad un transporte de hidroaviones que, para operar, debían ser puestos sobre el agua con grúas, desde donde despegaban; por ello su denominación oficial era la de ‘estación transportable de aeronáutica naval’. Ello no impidió que desarrollara importantes y brillantes acciones bélicas durante la Guerra de Marruecos, siendo España pionera en el uso de aeronaves navales en combate, bombardeando posiciones enemigas y, también, realizando el primer desembarco anfibio de la historia, junto con sus aliados franceses, en Alhucemas; donde el Dédalo realizó un brillante papel.

Dado de baja en 1935, no llegó a participar en la Guerra Civil, siendo definitivamente desguazado en 1940. No sería hasta 1967 cuando la armada volviera a tener otro vector de combate aeronaval digno de mención, con la llegada del portaaviones de escolta USS Cabot, un veterano de la guerra del pacífico (incluso recibió un ataque kamikaze al que logró sobrevivir) reconvertido en portahelicópteros ASW y cedido a la Armada española por un periodo de 3 años, aunque finalmente sería adquirido en propiedad en 1973.

Dotado inicialmente con helicópteros antisubmarinos, de los que España, nuevamente fue pionera, con la recepción de los potentes y pesados SH-3D Sea King antes incluso de que prestaran servicio en la US NAVY, acabó ejerciendo nuevamente de portaaviones con la llegada de los Harrier.

La compra del AV-8A Matador (denominación española) para la Armada fue un hito revolucionario; De diseño británico, el avión de despegue y aterrizaje vertical Harrier representó la oportunidad de operar aviones de combate desde pequeños puestos avanzados, sin necesidad de instalaciones aeroportuarias, y a la postre, desde pequeños buques portaaviones, alternativa a los grandes portaaviones de ataque con aviones de despegue convencional.

Un AV-8S Matador sobrevuela el R01 Dédalo. Foto - Armada Española
Un AV-8S Matador sobrevuela el R01 Dédalo. Foto – Armada Española

Pese a ser adquirido por el USMC para operar en misiones de apoyo cercano desde sus anfibios o a que Gran Bretaña desarrollara una variante de caza (dotada con un excelente radar de largo alcance) denominada SeaHarrier, operando desde el viejo portahelicópteros Hermes como sustituto de sus Phantom navales (propiciada por la baja de su último gran portaaviones de línea, el Ark Royal) fue nuevamente España y su armada la pionera en el uso de este polifacético avión desde la cubierta de un barco.

De esta forma, España, a partir de 1976 en que llegó el Harrier, dispondría de un verdadero portaaviones alrededor del cual organizar un grupo de tareas aeronaval con capacidades de defensa de la flota, ataque a tierra, lucha antisuperficie y antisubmarina y apoyo a la infantería de marina.

Este mismo modelo sería adoptado por la Royal Navy, donde el reconvertido Hermes, y el recién incorporado Illustrious (el primero de una serie de tres nuevos buques portaaeronaves o cruceros de cubierta corrida, como los denominaron) fueron fundamentales para afrontar la crisis de las Malvinas, y sin los cuales no habría sido posible ganar aquella guerra.

Sobre esta capacidad, orientada a su empleo en aguas del Atlántico con función predominantemente ASW dentro del marco OTAN (por entonces, en plena Guerra Fría, la principal función de las marinas europeas era el seguimiento y caza de los sumergibles soviéticos) se generó la correspondiente doctrina de empleo, que marcó un antes y un después en la forma de operar de la Armada Española. Cuando ambas plataformas, barco y aeronaves, debieron ser relevados, la decisión fue clara y rotunda: había que seguir el camino trazado.

De esta forma los Matador serían relevados por un modelo de Harrier mucho más avanzado, desarrollado ya en EEUU, llamado AV-8B Harrier II, a la postre modernizado a la variante plus, dotada de radar APG 65 (el mismo del F-18) con lo que la armada alcanzaba el máximo nivel de su aviación embarcada.

Portaaviones Príncipe de Asturias acompañado de sus escoltas, las Fragatas de la clase Baleares. Foto - Armada Española
Portaaviones Príncipe de Asturias acompañado de sus escoltas, las Fragatas de la clase Baleares. Foto – Armada Española

Respecto a su buque insignia, se encargó a los astilleros de la entonces Empresa Nacional Bazán (hoy Navantia) un relevo para el Dédalo, en forma de un buque de similares características, con cubierta corrida, hangar para aeronaves y una novedosa proa en forma de rampa con la que dar mayor impulso a los aviones en su corta carrera de despegue.

El portaaviones R-11 Príncipe de Asturias nació de un diseño preliminar para un buque de control marítimo y lucha ASW de la marina americana, que buscaba una alternativa económica a sus enormes portaaviones de ataque, llamado SCS. Finalmente cancelado, la armada mostró interés en el concepto, compró los planos y se puso manos a la obra con la definición en profundidad de un barco que cubriera sus necesidades.

La obra resultó titánica para una industria por entonces sin experiencia en este tipo de buques, y no exenta de problemas. Tanto es así que se botó precipitadamente (prácticamente un caso vacío) el 22 de mayo de 1982, no entrando en servicio en la Armada hasta 1988, seis años más tarde.

Aun así, resultó ser un barco magnífico, dotado de una buena estabilidad y capacidad para operar hasta 29 aeronaves, lo que era todo un logro para un barco que desplazaba apenas 17.000 toneladas a plena carga y que contaba con un único árbol de propulsión (a la sazón impulsado por la mayor hélice de paso variable del mundo por aquel entonces)

Sobre este modelo, y nuevamente haciendo gala de una gran iniciativa en el sector, España se convertiría en el único país que ha exportado un buque portaaeronaves nuevo: El Chakri Naruebet, para la marina de Tailandia, a la que también se le cedió, a precio simbólico, los AV-8S Matador.

Acerca de Roberto Gutierrez 4 Articles
Experto en sistemas de armas y en organización militar, ha colaborado en publicaciones de prestigio como el Memorial de Caballería. Es además un consumado modelista y miniaturista.

10 Comments

  1. El JCI es un buque magnífico que cumple a la perfección las tareas que se le encomiendan y para las que ha sido diseñado. Otro LHD de similares características y los 10-12 F-35 supondrían una mejora de las capacidades de la Armada, además de ser la opción más sensata y sostenible. EL JCI no es un portaaviones puro, tiene efectivamente sus limitaciones, pero poder disponer de aunque solo sean 6 F-35 en el teatro de operaciones puede cambiar muchas cosas a favor de los nuestros, por no hablar de los futuros UCAVS. Yo pensaría en un LHD mayor cuando toque sustituir a la clase Castilla, pero para eso quedan unos cuantos años todavía.

    • A mi me da apuro comentar cuando aquí lo hacen Coroneles y gente mucho mas capacitada…..24 F35B ojala pero ni de coña 12 a lo sumo 15 (no creo)….par de LHD seria lo logico pero sinceramente cada vez lo dudo mas….2% de PIB mucha veces se menciona ese objetivo pero España con la mitad de su parlamento avergonzandose de ser español o no sabiendo si somos una nación, 5 o 17 va a subir gasto defensa??? con la demagogia actual en política, en serio???

    • No necesitas una cantidad tan alta de F35B porque no podemos permitirnos desplegar dos agrupaciones navales en base a dos LHD cargados con aviones al mismo tiempo; tentador pero innecesario.
      Además de que en la mayoria de ocasiones su operación se circunscribe a apoyar contingentes terrestres, o bien llevados a bordo u operando en un TO al que sirves de apoyo logístico con tus buques, y también con las capacidades de ataque que tienen estos aviones.
      Pero sin duda, en estas misiones, la capacidad del barco, cargado con otros medios adicionales (contenedores, equipo, helicopteros, apoyo sanitario, etc) sea limitada, y no pueda sostener durante mucho tiempo la operación de una docena de aviones, suponiendo que dispusieran de todo el hangar (vehiculos ligeros) para esta función, que si no ni te caben.
      Así pues en caso de alistar uno o ambos barcos (de tenerlos) no sería con mas de una 15 de aviones en total (incluidos los que estén en Rota en revisión) y menos aún pensando en los gastos de mantener una flotilla de aviones con sus pilotos calificados para operar en estos barcos.
      24 F35B solo se justificarían en caso de que España asuma un papel más importante en la politica de defensa común, se contruya un portaaviones ligero VSTOL como los italianos y use el JCI como pista alternativa (secundaria) y aun así no veo yo necesario mas de 15 aviones en una funcion ‘control maritimo’ o presencia naval asumible por un BPE.
      Respecto a los AOR, por las razones ya expuestas creo que dos son suficientes, de hecho la flota se ha permitido ‘alquilar’ uno durante mucho tiempo, cuando andamos permanentemente desplegados en varios lugares. Según el gasto de ‘consumibles’ y la autonomia de los buques (desde las enormes fragatas actuales hasta los BAM, pasando por los LPD) no parece que la AE tenga pensado reforzar esta capacidad.

  2. Suscribo de principio a fin lo que dices Fran, pero de estos debates los que no somos expertos tambièn aprendemos, salvo que tengas un orgullo muy grande, creas que lo sabes todo y eso te impida seguir aprendiendo a lo largo de la vida.A los individuos nunca se les puede ocultar informaciòn ni la posibilidad de discutir temas que nos atañen, y la defensa nacional es uno de ellos.Aquì mismo lei una vez que la “sociedad no està para debates sesudos”, yo lo niego rotundamente.Por esa regla de tres no se podrìa hablar de impuestos, federalismo, economìa…vamos que sòlo podrìamos hablar de fùtbol, y los temas que nos importan y condicionan nuestra vida pasarìan por alto y quedarìa en manos de una suerte de despòticos ilustrados que harìan todo en nuestro nombre pero sin contar con nosotros.A su manera, esta pàgina y los expertos que colaboran en ella hacen pedagogìa, y eso es importante.

    En cuanto a lo otro, pues si, ni F-35, no dos LHD’s, ni 2%, ni leches.Cada dia creo más que eso no lo veràn nuestros ojos.Estos dias he leido la noticia de la dimisiòn del General De Villiers, que creo que es como el JEMAD en Francia, y la opiniòn que le merecen los recortes en defensa.Sobran comentarios.

  3. Muchas gracias Fran y Roberto por vuestras respuestas, la verdad es que con la poca voluntad política que hay en este momento y lo poco ambiciosos que son en materia de defensa creo que con esos 12 o 15 para las misiones que realizamos actualmente vamos sobrados. Lo que si que veo es necesario el segundo LHD para no quedarnos sin la capacidad cuando uno este en mantenimiento.

    Lo dicho, muchas gracias. Cada día me gusta mas esta web por contenido y lectores.

  4. No tengo claro cuál es la capacidad del BPE JCI….me refiero en su capacidad aérea máxima cuantos F.35 y Helic es capaz de usa…….y en su capacidad de buque de asalto anfibio cuantos carros, blindados etc tiene la capacidad de transportar

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