Los secretos del CLAEX: El Centro Logístico de Armamento y Experimentación del Ejército del Aire

Los secretos del CLAEX: El Centro Logístico de Armamento y Experimentación del Ejército del Aire

Ordenadores del sistema de seguimiento en vuelo en tiempo real del CLAEX. Foto - Alberto Velasco Gil
Ordenadores del sistema de seguimiento en vuelo en tiempo real del CLAEX. Foto - Alberto Velasco Gil

Todo el mundo es consciente de que nuestras Fuerzas Armadas andan escasas de multiplicadores de fuerzas. Esto es especialmente sangrante en el caso de nuestro Ejército del Aire, que se las ve y se las desea para dotarse, en números adecuados, de sistemas como pueden ser los AWACS, los aparatos cisterna o los aviones espía por citar solo unos pocos ejemplos.

En un país como el nuestro, en el que los Presupuestos de Defensa son a todas luces insuficientes para las necesidades reales del país y especialmente en relación con su potencial y responsabilidades, en muchas ocasiones hay que suplir con imaginación, y sobre todo buen trabajo y dedicación por parte de nuestros profesionales esas carencias. Por todo ello me atrevo a denominar al CLAEX como un auténtico multiplicador de fuerzas para nuestro Ejército del Aire. Una Unidad pequeña, pero con tal variedad de funciones, atribuciones y cometidos, que casi resulta imposible describirla en un solo trabajo, so pena de dejar en el tintero varias de sus ocupaciones, o de no describirlas con el suficiente detalle. Lo que sí ha quedado claro, tras la visita que hemos tenido el privilegio de realizar en las instalaciones de este organismo, es que todo el trabajo que allí se lleva a cabo sirve para incrementar de forma palpable tanto las capacidades como la operatividad y efectividad de nuestro Ejército del Aire.

 

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Orígenes del CLAEX

Los orígenes de esta unidad hay que buscarlos en el año 1942, cuando se creó el laboratorio de experimentación en vuelo del INTA y más concretamente en el año 1946, cuando se crea el Grupo de Experimentación en Vuelo. Más adelante, ya en 1967, el Grupo se transforma en el 406 escuadrón que en 1978 se separará definitivamente del INTA, reconvirtiendo el mismo nuevamente en Grupo en el año 1985 (Grupo 44). Todas estas unidades podemos considerarlas como precursoras en cierta medida del actual CLAEX, aunque quizá la fecha más importante en la historia del centro la encontramos en diciembre de 1986 año de creación del Ala 54 que pasa a integrar todas las escuadrillas de armamento hasta entonces diseminadas por el territorio nacional, así como un Grupo de Informática precursor del actual Grupo de Software y el Grupo de Ensayos en Vuelo heredero del 44 Grupo. La última fecha reseñable es la del año 1991, en que se crea oficialmente el CLAEX actual, ligado desde su concepción al programa FACA y a sus nuevas necesidades informáticas.

Sobran las palabras. Foto - Alberto Velasco Gil
Sobran las palabras. Foto – Alberto Velasco Gil

 

 

Localización, personal y organización

El CLAEX se encuentra ubicado en la Base de Torrejón, en Madrid. Su instalación principal consiste en un moderno y excepcional edificio a cuyas puertas muy amablemente me recibió el Coronel jefe del CLAEX, D. Juan Carlos Raimundo. El coronel, además de saludarme personalmente, tuvo la diligencia de acompañarme y comentar la charla inicial, así como recibirme al final de la visita en el despacho con las mejores vistas que he visto nunca: un amplio ventanal que daba a la pista de Torrejón y desde el que puede ver aterrizar y despegar a sus pilotos de pruebas.

Lo primero que uno aprecia nada más entrar en el moderno edificio, no obstante, no son los modernos equipos, sino la magnífica relación que se palpa entre sus integrantes. Se puede decir, sin miedo a caer en la cursilería, que son como una gran familia que, pese a por motivos de seguridad trabajan en distintos departamentos que son como burbujas laborales -el técnico que desarrolla software del F-18 no tiene siquiera acceso a la parte donde desarrolla el software del Tifón-, se sienten todos miembros de una misma comunidad. Además, la larga experiencia de muchos de sus profesionales, que llevan años y años ocupando sus puestos, convierte al CLAEX para muchos de ellos en una especie de segundo hogar.

A esto se ha de añadir una de las grandes particularidades de esta unidad del Ejército del Aire; la gran cantidad de profesionales y especialistas civiles que trabajan aquí, en número aproximado de 90 todos ellos con una altísima cualificación y que constituyen el complemento perfecto a la plantilla de casi 150 militares que trabajan en el CLAEX. Todos estos profesionales se encuadran principalmente en tres ramas, a saber:

  • Grupo de software
  • Grupo de ensayos de vuelo
  • Grupo de armamento
El edificio que sirve de sede al CLAEX es impresionante. Foto - Alberto Velasco Gil
El edificio que sirve de sede al CLAEX es impresionante. Foto – Alberto Velasco Gil

 

 

Grupo de software

Pocas secciones provocan más envidia en otras Fuerzas Armadas que la sección de software del CLAEX. Esta, que dio sus primeros pasos con la llegada del F-18 a España y con su primera OFP, a día de hoy es un recurso referencia a nivel mundial, dotado como está tanto de excelentes profesionales militares y civiles, como de los más modernos bancos de integración de aviónica, de guerra electrónica y de radar. Todo ello siempre -y como no podía ser de otra manera- de la mano de la industria española de defensa, una colaboración que se ha concretado a lo largo de los años en acuerdos con empresas como Airbus, de un modo continuado, y con Indra, Tecnobit y otras empresas de manera más puntual.

La rama de software actualmente está dividida en dos secciones independientes e impermeables entre si: La primera de ellas está dedicada al F-18, y la segunda al Tifón. En su día hubo una tercera línea dedicada al Mirage que, por razones obvias, se ha cerrado. Es en estas secciones en donde decenas de ingenieros se afanan día a día por pulir, mejorar y comprobar miles y miles de líneas de código pertenecientes al software de ambos aviones, mejorando así las capacidades de estos.

Y es que el software se ha convertido en una parte vital de los aviones de combate. Si hace 40 años modernizar un avión consistía en equiparlo con un radar más capaz o un motor más potente, a día de hoy es posible, “únicamente” a través actualizaciones de software -y cambiando unos pocos equipos-, mejorar el radar APG-65 del F-18 en varios enteros, como así se ha hecho, convirtiéndolo en un sistema más resistente a las contramedidas electrónicas e incrementando su capacidad de detección y fiabilidad sin tener que incurrir por ello en un gran desembolso que no podemos asumir y sin necesdad de reemplazarlo. También, por ejemplo, con unas líneas más de código en la OFP se ha logrado integrar el HARM y sus equipos de detección asociados, convirtiendo así a nuestros F-18 en unos magníficos aviones SEAD, sin necesidad de adquirir plataformas específicas. Aviones que a día de hoy se encuentran operando a plena satisfacción con el Ala 15 de Zaragoza.

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Redacción Revista Digital Ejércitos sobre Armamento, Política de Defensa y Fuerzas Armadas.

1 Comment

  1. La joya de la corona del EA, y un ejemplo de que externalizar no tiene por que ser mejor o mas rentable. Al igual que el resto de centros y parques de las FAS deberían ser potenciados, creo que el relevo generacional en su personal es un handicap. Gran artículo ,no todo es aviones de combate. Un saludo

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