Dunkerque. Los hechos, el mito y la película

Dunkerque. Los hechos, el mito y la película

Fotograma de la película Dunkerque. Foto - ABC
Fotograma de la película Dunkerque. Foto - ABC

Nada más lejos de mi intención que hacer una crítica de la reciente película “Dunkerque” de Christopher Nolan, y mucho menos desde el punto de vista cinematográfico, pero sí creo que, después de haberla visto, merece la pena hacer unos comentarios, y situar lo que ocurrió en el adecuado marco histórico, y reflexionar sobre los hechos. Tengo la plena seguridad de que una gran parte del público que acudió a las salas de cine para ver la película, salió de las mismas sin comprender muy bien lo que acababan de ver.

Dunkerque, o más bien, los hechos sucedidos a finales de mayo y principios de junio de 1940, en esa pequeña localidad del norte de Francia, tuvieron una gran influencia en el desarrollo posterior de la Segunda Guerra Mundial, y bien pudieran considerarse como una epopeya que conformaría la historia del conflicto, y sus consecuencias. Así de contundentes, y serios, fueron los acontecimientos, y ello no se desprende claramente de la obra de Christopher Nolan, aunque no desmerezca su realización los aplausos recibidos.

 

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Los Hechos

Tras casi 8 meses de práctica inactividad en el teatro europeo, desde que se iniciara la Segunda Guerra Mundial, el día 10 de mayo de 1940 señaló el comienzo de las operaciones, por parte del III Reich en el frente occidental, dirigidas esencialmente contra Francia y Gran Bretaña. Previamente, en una operación iniciada el 9 de abril, las fuerzas alemanas habían conquistado Dinamarca y Noruega, cerrando asi el Mar Báltico, y controlando, en alguna medida también, el Mar del Norte y Escandinavia.

La ofensiva alemana se inició con un ataque simultáneo según tres ejes de progresión, asignados cada uno a una Gran Unidad tipo Grupo de Ejércitos:

  • Grupo de Ejércitos A: al mando del General Gerd von Rundstedt, con cuarenta y cinco divisiones, incluyendo siete divisiones acorazadas, llevaría a cabo la ofensiva más importante al cruzar Luxemburgo y los bosques de las Ardenas con tres Cuerpos de Ejército acorazados en primer escalón, abriendo camino al resto de las unidades.
  • Grupo de Ejércitos B: al mando del General Fodor von Bock, con veintinueve divisiones, incluyendo tres divisiones acorazadas, a través de Bélgica y Holanda.
  • Grupo de Ejércitos C: al mando del General Wilhelm Ritter von Leeb, con diecinueve divisiones, con la misión de evitar cualquier contraofensiva desde la Línea Maginot.

 

El Ejército francés no estaba preparado realmente más que para luchar según las tácticas de la Primera Guerra Mundial. Convencidos de que las fortificaciones de la Línea Maginot podrían contener a los alemanes en el este, contemplaron que el esfuerzo principal de la ofensiva alemana se llevaría a través de los Países Bajos. Los mandos franco-británicos organizaron una línea defensiva siguiendo la frontera franco-belga, para reaccionar ofensivamente a continuación. Contaban con detener indefinidamente al Ejército alemán en el río Dyle, al este de Bruselas.

Su plan, consistía en que un grupo de ejércitos entraría en Bélgica y se situaría a orillas del canal Alberto. A esta operación seguiría el avance del 7º Ejército francés hasta el centro de Holanda. De este modo se amenazaría la zona industrial del Ruhr, en Alemania, o eso pensaban[1].

La realidad fue muy distinta, y el 26 de mayo, tan solo dos semanas más tarde, el Primer Ejercito francés y la llamada Fuerza Expedicionaria Británica (BEF), se encontraron cercados contra la costa, en una bolsa de unos 97 km de profundidad y 40 km de anchura. Cerrando la bolsa estaban las fuerzas del Grupo de Ejércitos B al este, y del Grupo de Ejércitos A, al oeste.

Pasquin original lanzado por los nazis sobre Dunkerque.
Pasquin original lanzado por los nazis sobre Dunkerque.

La Fuerza Expedicionaria Británica se componía, a fecha de 10 de mayo de 1940, de 10 divisiones de infantería, organizadas en tres cuerpos de ejército (I Corps al mando del Teniente General Michael Barker; II Corps, al mando del Teniente General Alan Brooke; III Corps, al mando del Teniente General Sir Ronald Adam)[2], una división acorazada (1ª División acorazada – 1st Armoured Division/General de División Roger Evans), con dos brigadas, y un componente aéreo con cerca de 500 aviones. Todo ello suponía un conjunto de algo menos de 400.000 efectivos, y alrededor de 80.000 vehiculos y 592 carros de combate de diversos tipos, al mando del General John Standish Surtees Prendergast Vereker, 6º Vizconde de Gort, conocido como Lord Gort, que había sido jefe del Estado Mayor Imperial y que era apodado “Tigre” por sus hombres.

El Primer Ejercito francés, al mando del General Georges Blanchard, contaba con tres cuerpos de ejército, un cuerpo de ejército de caballería, y una división acorazada (la 1ª División Acorazada de Reserva- 1ª DCR, con cuatro batallones de carros y un batallón de infantería). A pesar de su aparente fortaleza, acabaría siendo cercado en la zona de Lille, el 21 de mayo, en donde resistiría con el objeto de ganar tiempo y permitir la evacuación de las fuerzas británicas. El 29 de mayo había dejado de existir oficialmente, aunque un cierto numero de soldados franceses lograron escapar y fueron evacuados junto con los británicos.

Ya el día 23 de mayo, Lord Gort había advertido a Anthony Eden, Secretario de Estado en el Ministerio de la Guerra en Londres, que sus fuerzas solo tenían subsistencias para tres días y escasas municiones, aunque disponían aún de suficiente combustible. Ante lo que consideró falta de sensibilidad por parte de Londres, Lord Gort acudió al General Sir John Dill, Segundo Jefe del Estado Mayor Imperial, exponiéndole la gravedad de la situación y el peligro de que sus fuerzas fueran capturadas o totalmente aniquiladas, dado el colapso del Ejército francés en todos los frentes. Dill visitó a Gort, y tras comprobar la situación por si mismo, el 25 de mayo comunicó a Churchill, Primer Ministro ya desde el 10 de mayo, que no había ninguna exageración ni error de apreciación en la valoración de Lord Gort.

Churchill dió luz verde a la evacuación, y el mismo día 26 Lord Gort fue autorizado a proceder a una retirada ordenada hacia la costa para, consecuentemente, llevar a cabo en su momento una evacuación en la mejor forma posible. No se informó inicialmente a los franceses[3]. Gort informó a sus subordinados, aunque el Teniente General Alan Brooke, comandante en jefe del II Corps, opinó que “Iba a ser una operación extremamente difícil, y con suerte, quizás se lograse evacuar un 25% del total de los efectivos de la Fuerza Expedicionaria”. Mientras tanto, en Inglaterra se iniciaba con urgencia la llamada Operación “Dynamo”[4].

Acerca de Antonio J. Candil Muñoz 40 Articles
Coronel en la Reserva. Diplomado de Estado Mayor y Diplomado de la Escuela de Guerra del Ejército italiano. Diplomado en Alta Dirección de Empresas por parte del IESE (Universidad de Navarra). Ha sido representante de España en la UEO, y ha estado destinado en Gran Bretaña, Bélgica, Italia y Estados Unidos. Autor del libro "La Aviación Militar en el Siglo XXI".

6 Comments

  1. Me gustaría realizar algunos comentarios sobre la película. Quizás quien quiera verla no debería seguir leyendo lo que voy a explicar.

    Pese a que grandes críticos de cine la valoraron como obra maestra y la puntuaron con un 10, a mi me ha parecido realmente horrible. Como bien indica el autor del articulo, se trata de un film antibélico, presentando a gente cobarde y desesperada, hasta el punto de meterse directamente en agua para suicidarse, colarse en barcos de heridos o estar a punto de matar a compañeros por escapar.

    Impresionante la manipulación de tener en el muelle un barco hospital todo pintado de blanco y con la cruz roja bien visible, al que los alemanes atacan hasta hundirlo con artillería y aviación. Para dejar claro quienes son los malos incivilizados. Por cierto, las explosiones eran las típicas de los episodios de la la serie del Equipo A.

    En el tema de la aviación, la cuestión es patética. Lo mismo salen 3 spitfires volando a ras del agua y con un cielo totalmente despejado, que cambian de encuadre y aparecen a miles de pies de altura volando entre nubes. !!!????

    En vez de volar escuadrilla completas, van de 3 en tres, y los alemanes, en vez de atacar un gruppen con escolta de una staffel (escuadrilla), se dedican a bombardear de uno en uno. ¿como va a ir un stuka por su cuenta a bombardear? ¿Y un He-111 con un par de Me-109? Es de locos. Para redondear la estupidez, en los combates entre cazas no disparan con anticipación a la trayectoria, si no que parece la Primera Guerra Mundial, colocando el visor encima del avión contrario antes de pulsar el disparador. !!!

    Y atención, una vez averiado un spitfire el piloto decide amerizar. Con todo el tiempo del mundo el piloto se acerca al agua, realiza un amerizaje perfecto. !!! Y resulta que no ha pasado el cristal de la cabina hacia atrás para escapar sin problemas del avión que se hunde. !!Por favor, si eso debía ser lo primero que enseñaban en las escuelas de pilotos!!

    El final es un apocalisis de tonterías. Un caza británico se queda sin combustible, y recorre a baja altura TODA la playa de un lado a otro, con la hélice parada. En ese momento un stuka alemán inicia su picado y TODA la playa esta atemorizada (kilómetros de playa temblando de miedo por un solo avión). En el momento clave, justo antes de soltar las bombas, el avión alemán explota. ¿que ha pasado? Pues que spitfire sin combustible, sin que nadie sepa como, ha conseguido ascender y picar detrás del stuka para derribarlo!

    Pero no acaba aquí la cosa. Ese mismo piloto vuelve a realizar (con la hélice parada) otra pasada por los kilómetros de playa todavía en poder británico, y con total tranquilidad hace un aterrizaje controlado … en la zona alemana.

    La película es un insulto a la inteligencia humana

  2. En las guerras además de hechos gloriosos que se recuerdan generación tras generación como legado, heroismo patrio, también abundan los actos muchos menos heroicos pura supervivencia motivados por la naturaleza humana y el afan de sobrevivir a toda costa , el salvese quien pueda.

    Para mi no fue una decepción esta película, porque va de ese tema, no importa el lugar ni el tiempo ni el enemigo siquiera, no necesita poner en situación ni contexto histórico al espectador porque lo que narra es intemporal.

    Por otra parte se agradece ver algo que no te deje catatónico por abusar de efectos especiales sin ton ni son y una acción sin pausa ni sentido.

    Defectos históricos al margen, es una buena película.

    Entrando en el tema histórico, ¿que habría pasado si los alemanes aniquilan al ejercito embolsado?
    Imagino que el daño moral y militar a Gran Bretaña la habría sacado del juego mediante negociación y Hitler habría sido amo y señor de Europa Continental sin disputa.

    saluds

  3. He visto también recientemente una miniserie británica, “Soldado de Honor” con Daniel Craig , en ella no dejan especialmente bien al Ejército Británico.
    Empezando por su sistema regimental y sus oficiales escogidos de clase alta.
    La guerra boba y absurda con epílogo en Dunquerque. El sálvese quien pueda de Creta, oficiales primero.
    La fenomenal vida padre que se pegaban los oficiales en El Cairo, donde más bien parecían los representantes de los monopolios británicos de comercio.
    Los americanos algo de razón llevaban cuando manifestaban que la guerra se gano “pese” y no gracias a los británicos, personificado en su héroe Monty.

    saludos

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