Las novedades tácticas de la Guerra de Siria (I)

Las novedades tácticas de la Guerra de Siria (I)

VB de Daesh basado en un camión cisterna. Nótense los diez tubos sobre el techo de la cabina del conductor que contienen cohetes listos para ser disparados cuando el conductor así lo desee.
VB de Daesh basado en un camión cisterna. Nótense los diez tubos sobre el techo de la cabina del conductor que contienen cohetes listos para ser disparados cuando el conductor así lo desee.

La guerra de Siria, ese triángulo amoroso entre Assad apoyado por Rusia, los atomizados grupos rebeldes con sus diversos mecenas y el Estado Islámico, ha sido y está siendo no sólo uno de los mayores y más prolongados conflictos de nuestro tiempo, sino que además ha dado lugar a una guerra híbrida que ha visto nacer nuevas estratagemas, a veces de los más rocambolescas, al uso más o menos novedoso de cierto armamento y a la aparición de un auténtico I+D casero que revierte en las capacidades militares de los grupos del conflicto, precisamente son todas estas novedades las que aspiramos a tratar en este artículo.

 

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Asedios

Siria es una guerra híbrida única en su especie y sin lugar a dudas uno de los elementos que la han marcado han sido los numerosos asedios sufridos por todos los bandos, en el caso de los oficialistas los principales sitios han sido protagonizados por tropas acantonadas en diferentes aeródromos: Nombres como Abu Duhur, Kweires, Menagh, Taqba, T4 o Deir ez Zor resonarán en la memoria colectiva siria por décadas.

Los aeropuertos de Siria cuentan con perímetros bien marcados protegidos por barreras o vallas, tienen grandes llanuras y explanadas frente a los mismos, y en su interior existen numerosos depósitos y almacenes bien protegidos y camuflados, también hay redes de túneles de hormigón que comunican las posiciones y se combinan con los hangares de gruesos muros que protegen contra casi cualquier arma, además estos aeropuertos están plagados de posiciones con sacos terreros para ametralladoras cuádruples o cañones antiaéreos, por último las pistas para las aeronaves facilitan la recepción de suministros por vía aérea.

Imagen de el típico hangar abierto y protegido por una gruesa pared de hormigón presente en los aeródromos militares sirios, y que han hecho las veces de auténticas torres medievales durante los asedios.
Imagen de el típico hangar abierto y protegido por una gruesa pared de hormigón presente en los aeródromos militares sirios, y que han hecho las veces de auténticas torres medievales durante los asedios.

Todos esos elementos los han convertido en auténticos imanes para las tropas oficialistas en retirada que han terminado por atrincherarse junto a las guarniciones de las bases, mientras las aeronaves aún operativas evacuaban todo el material posible para evitar que fuera destruido. Los perímetros a menudo eran reforzados con campos de minas y se aprovechaban todas las estructuras elevadas para vigilar las zonas circundantes, para tal fin se solían ocupar con observadores las torres de control y los tejados de los hangares de los aviones, donde además se instalaban cañones sin retroceso o ATGM (Misiles Guiados Antitanque) para enfrentarse a los carros de combate que pudieran desplegar los sitiadores.

De todos estos aeropuertos ninguno fue rendido por hambre sino que todos fueron tomados al asalto, aunque sin duda en Deir ez Zor y Abu Duhur la situación de los abastecimientos llegó a ser crítica, algunos aeródromos resistieron hasta que el cerco fue roto, como fue el caso de Kweires, otros cayeron en manos rebeldes tras una épica batalla, como en el caso de Menagh, Taqba o Abu Duhur, otros fueron la fortaleza que permitió sostener el frente en las horas más bajas de los contraataques de Daesh, como ocurrió con T4, y otros aún a día de hoy permanecen bajo asedio, como es el caso de Deir ez Zor, área asediada en la que el aeropuerto representa todo el flanco oriental oficialista, así como el auténtico pilar de la esperanza de los sitiados, al ser la única zona donde pueden aterrizar las aeronaves con cierta protección.

Una de las operaciones más complicadas para los rebeldes ha sido el asalto a este tipo de complejos debido principalmente a la existencia de grandes explanadas frente a los aeródromos que obligaban al atacante a exponerse durante las operaciones ofensivas, en ese mismo instante los morteros y las ametralladoras ligeras oficialistas podían causar muchas bajas, y además no era raro que los defensores solicitaran apoyo aéreo, por lo que en el cielo aparecían aviones como los L-39 Albatros, los Su-22 o los MiG-21 que empleaban sus cañones internos, bombas de 250 o 500 kg y cohetes de 80 mm S-8 para proporcionar un mortífero fuego de apoyo, igualmente podían aparecer helicópteros multipropósito armados Mi-8AMTSh equipados con lanzadores de cohetes S-5 de 57 mm o S-8, además no era raro que en el interior de las bases sitiadas existieran diversas baterías de artillería remolcada con cañones M-46 de 130 mm o D-30 de 122 mm y toda esta potencia de fuego complicaba aún más las cosas. Por último los defensores también solían contar con pequeñas unidades mecanizadas con carros de combate T-55, T-62 o T-72 y VCI BMP-1 para la defensa, dichos carros de combate fueron especialmente problemáticos durante los primeros asedios, ya que eran empleados para vigilar el perímetro de las bases y eran colocados estratégicamente para poder abrir fuego en pocos minutos una vez se detectara un avance rebelde desde cualquier dirección, pero la naturaleza llana y delimitada de los aeródromos hizo que con el tiempo los obsoletos carros de combate fueran demasiado vulnerables a los ATGM y CSR de los rebeldes quienes poco a poco iban cazándoles, igualmente hemos podido constatar raros enfrentamientos entre carros de combate T-72 Ural oficialistas y rebeldes por la base aérea de Taftanaz, en este último caso fue el carro de combate rebelde el que salió victorioso tras destruir el carro oficialista.

Vista de satélite de el aeródromo de Hweires.
Vista de satélite de el aeródromo de Hweires.

El complicado ataque contra este tipo de estructuras aguzo el ingenio de los rebeldes, quienes comenzaron a emplear los drones para el reconocimiento y probablemente para la corrección del tiro de su artillería, dicha artillería por cierto consistía en morteros, artillería remolcada y artillería autopropulsada, así como los llamados Hellcanons y los IRAM que trataremos posteriormente.

Finalmente los rebeldes desarrollaron ciertas técnicas para aproximarse a las instalaciones oficialistas que vieron su culminación en el asalto a la base de Abu Duhur. Para tomar Abu Duhur se construyeron tres trincheras que iban desde poblados cercanos hasta el mismísimo perímetro de la base, con el objetivo de que llegado el momento del asalto las tropas pudieran avanzar sin estar tan expuestas a la mortífera potencia de fuego de la aviación y de la artillería assadista, la construcción de dichas trincheras llevó unos ocho meses y su extensión y anchura eran notables teniendo en cuenta que se cavaron a mano. La ruta que iba a la esquina suroccidental de la base medía 1,25 km, la que iba a la esquina suroriental medía 2 km y la que iba a la esquina nororiental medía unos 2,7 km.

El asalto final comenzó a finales de agosto de 2015 y enfrentó a una guarnición mal alimentada y con poca munición de entre 250 y 400 hombres a una fuerza rebelde/yihadista cercana a los 1.000 hombres. El perímetro de la base era de unos trece kilómetros y en parte del mismo se habían colocado pequeños campos de minas antipersona, sin embargo estos fueron neutralizados gracias a la acción de los carros de combate rebeldes que pasaron por encima de los mismos permitiendo a la infantería atravesarlos rápidamente.

Acerca de Yago Rodríguez Rodríguez 11 Articles
Analista de conflictos en Oriente Próximo, ha colaborado con la empresa Armament Research Services (ARES). Autor del libro "Análisis de las relaciones de defensa entre España y países de la península arábiga".

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