Buques de Acción Marítima: Los grandes desconocidos de la Armada Española (I)

Buques de Acción Marítima: Los grandes desconocidos de la Armada Española (I)

Buque de Acción Marítima "Meteoro". Foto - Armada Española
Buque de Acción Marítima "Meteoro". Foto - Armada Española

Todos hemos oído hablar de los BAM, esos Buques de Acción Marítima que venían a sustituir, de un plumazo, a buena parte de las patrulleras en servicio en la Armada Española y que prometían, desde que se presentara el proyecto hace década y media (2002), ser un antes y un después. Sin embargo, por más que las revistas y las páginas del Ministerio de Defensa se hagan eco de la actualidad del programa, de los éxitos en el trabajo diario de las cuatro unidades en servicio o por más que se hayan convocado jornadas de puertas abiertas y sean ya uno más en nuestra flota, siguen siendo las grandes desconocidas de la Armada.

Lo son, porque pocas personas entienden su razón de ser, sus virtudes y su capacidad de asumir una gran carga de trabajo, permitiendo que medios más potentes y más caros de mantener y operar, como las F-80 y las F-100, se centren en tareas mucho más específicas. Todo, hasta el punto de que, hoy por hoy, sin los Buques de Acción Marítima, nuestra Armada sería incapaz de cumplir con las numerosas misiones que tiene encomendadas.

 

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¿Cómo nace la idea de construir Buques de Acción Marítima?

Cuando hablamos de buques de guerra modernos, todos, de forma casi instintiva, asociamos la imagen con los misiles. En el caso de España, con las F-100, por más que el programa en sí tenga ya más de dos décadas de vida. Casi podría decirse que el baremo para asignar un buque a una u otra categoría no pasa por la eslora o el desplazamiento, sino por el número de estos ingenios que es capaz de transportar.

Esta es una visión sesgada, porque el valor militar de un buque no se mide exclusivamente por su capacidad de causar destrucción al enemigo, en tanto las Fuerzas Armadas tienen asignadas muchas más funciones que esa tan difusa que llamamos guerra y que, en la práctica, es la única en la que esperan no ser empleados nunca.

En el caso que nos ocupa, el de España y sus Buques de Acción Marítima, hemos de atender, para comprender su papel, a las misiones que deben enfrentar las Fuerzas Armadas y que vienen definidas, entre otros documentos, en el último Concepto de Empleo de las Fuerzas Armadas, publicado este mismo año 2017 y que fija los Escenarios Generales de Empleo de las FAS, a saber:

  1. Un escenario general puramente nacional, que se denomina de seguridad del territorio nacional. Comprende la seguridad y defensa de los espacios de soberanía nacional.
  2. Un escenario general externo al territorio nacional, que se denomina de seguridad exterior, que responde a los compromisos derivados del ámbito multinacional, multilateral o bilateral y a la protección de los intereses de España en el exterior.
  3. Un tercer escenario general de tipo transversal y no ligado a una concepción territorial o geográfica específica, que se denomina de seguridad nacional ampliada, en el que las FAS pueden verse obligadas a proporcionar una respuesta específica o a contribuir a una respuesta general como parte de la Acción del Estado.

Es sobre dichos escenarios, que se definen los Objetivos Estratégicos Militares de las FAS, y para alcanzar estos últimos, que se fijan unas Lineas de Acción Estratégicas Militares (LAEM), como puede verse en la siguiente imagen.

Líneas de Acción Estratégico Militares
Líneas de Acción Estratégico Militares. Fuente – Ministerio de Defensa de España

 

Como puede observarse, las misiones que deben afrontar nuestras Fuerzas Armadas son muchas y, lo que es peor, en muchos casos excluyentes, al exigir medios de muy diferente tipo, lo que complica sobremanera su cumplimiento. Dicho de forma sencilla… no se pueden matar moscas a cañonazos lo que, aplicado al caso de la Armada Española, significa que no podemos formar soldados en Mali, perseguir la piratería en el Índico o prestar ayuda humanitaria, con fragatas de más de 500 millones de euros, o con un portaaeronaves. O más bien sí que podemos, pero no debemos, pues uno de los principios irrefutables del arte militar es la economía de medios.

Es ahí en donde entran en juego los Buques de Acción Marítima, encargados de bregar con ese espectro de misiones militares -sí, militares- que sin embargo no requieren ni de misiles con alcances descomunales, ni de radares capaces de seguir doscientos aviones o de dos cañones de energía dirigida. Buques capaces de navegar una buena cantidad de días al año, necesitados de una escasa tripulación, beneficados de la inclusión, desde su diseño, de miles de puntos de control que permiten un mantenimiento predictivo como no se ha visto hasta ahora en España, con una buena autonomía y perfectamente polivalentes.

Se puede entrar a discutir si todas las misiones que están asignadas a la Armada deberían corresponderle o estarían mejor cubiertas de quedar bajo la responsabilidad de otro tipo de cuerpos, pero por fortuna para todos, nuestros planificadores navales, responsables últimos de que los BAM hayan visto la luz, no juegan a los “y sí”, sino que se centran en responder de la mejor manera posible a las necesidades que son.

P-42 Rayo observado desde el helicóptero
P-42 Rayo observado desde el helicóptero durante la Operación Atalanta (EUNAVFOR). Se aprecia el alojamiento de una de las dos Zodiac que transporta cada BAM. Foto – Armada Española

En este sentido, cuando allá por 2002 se comenzó a hablar de una nueva clase de buques polivalentes, a medio camino entre los patrulleros de altura (offshore, como dicen los modernos) y las fragatas -sí, muchos dirían que son corbetas, pero tampoco es una definición exacta-, los planificadores navales tenían bastante claro lo que España necesitaba. Es cierto que no había un documento como el que hemos enlazado, que resumiese tan a las claras el por qué y el para qué de las Fuerzas Armadas. No obstante, pocas cosas han cambiado y ya se daba por descontado que:

  • Los Presupuesto de Defensa, lejos de seguir aumentando en términos absolutos (que no relativos), estaban camino de estancarse e, incluso, reducirse aún a pesar de la boyante situación de los años del boom económico.
  • Era necesario prever la sustitución de varias clases de patrulleras y corbetas que, en conjunto, formaban un grupo demasiado heterogéneo en cuanto a características y capacidades: Barceló, Anaga, Conejera, Toralla y Descubierta. Todos ellos o bien se acercaban al final de su vida útil o bien resultaban insuficientes para ciertas misiones o bien resultaban demasiado onerosas de operar debido a su elevada tripulación.
  • Las Misiones Petersberg serían una constante en el futuro y necesitaban de medios específicos.
  • Las nuevas tecnologías, aplicadas al diseño naval permitían buques capaces de hacer más con menos, es decir, que podrían cubrir un amplio espectro de misiones con menos hombres, menor mantenimiento y operando menos unidades gracias a su mayor disponibilidad.
  • Los nuevos buques deberían tener un alto nivel de comunalidad con otros buques de la Armada, de forma que pasaran a ser parte integral de una Armada más reducida, sí, pero perfectamente integrada y más capaz.

Naturalmente, al margen de los condicionantes militares, pesaban otros como los industriales. Si bien es difícil que el almirantazgo pueda supeditar las necesidades de la Armada Española a las de la Industria Española de Defensa, en el caso del Ministerio de Defensa y, más concretamente del SEDEF (Secretario de Estado de Defensa), que debe tener en consideración también estos aspectos, la cosa no está tan clara. Los nuevos buques debían suponer un impulso a la actividad de IZAR, creada en el año 2000 y que se enfrentaba a su posible liquidación por el caso de las ayudas a la construcción naval y a una más que probable sanción por parte de las Autoridades Comunitarias, que se materializó en 2004. Ha de tenerse en cuenta pues, que estos buques se conciben en un momento de máxima tensión y que no es hasta julio de 2006, cuando ya se había creado la actual Navantia, segregando la parte de construcción naval militar de IZAR, que se autoriza la construcción de las BAM.

Acerca de Christian D. Villanueva López 218 Articles

Fundador y Director de Ejércitos – Revista Digital de Armamento, Política de Defensa y Fuerzas Armadas. Ha sido también fundador de la revista Ejércitos del Mundo y ha trabajado y colaborado en diferentes medios relacionados con la Defensa como War Heat Internacional, Defensa o Historia de la Guerra, entre otros, tras abandonar las Fuerzas Armadas en 2009.

14 Comments

  1. Sinceramente, no me atrevo a mojarme. Ahora mismo, si vemos 6 + 2, me doy con un canto en los dientes. Son buques fantásticos, pero muy caros y no está la cosa para dispendios. Aun así, espero que la serie, con mejoras, tenga continuidad. Es un buque lo suficientemente versátil como para adaptarse de cara al futuro.

    Respecto al de rescate submarino, eso no es un BAM, digan lo que digan. No tiene nada en común con estos. No termino de entender la razón de meterlo en el mismo saco.

  2. Lo ha puesto tan bonito que casi me convence usted. Esto es algo parecido a justificar la UME. En cualquier momento me espero un planteamiento justificando la creación de la unidad militar de correos o de la unidad militar de guardabosques… será por dinero. Hay tanto que duplicar y que quintuplicar que para qué vamos a centrarnos en llenar las reservas de espacio y peso, si además eso no da ni destinos ni ná..

  3. Yo creo que se deberían unir los servicios de SASEMAR-Vigilancia Aduanera-Guardia Civil del Mar con los patrulleros de la Armada y formar un cuerpo militarizado de Guardacostas dependiente Ministerio Interior, aumentando presupuesto interior pero se mantiene igual el de defensa así de manera indirecta se aumenta presupuesto defensa. Lo mismo haría con la UME la integraría en la Guardia Civil o como unidad independiente pero en el Ministerio Interior (pero repito no restando su presupuesto del de defensa el cual se mantiene y se aumenta el de interior)…..los BAM me parecen unos buenos buques necesarios y eficaces pero por ejemplo en USA pertenecerían a los Guardacostas y no a la Armada…..en mi opinión la Armada debe tener los medios de Combate (Fragatas-submarinos-BPE-Etc pero no gastar medios y personal en patrulleros)….y las FAS deben dedicarse a tener los mejores medios para la Defensa que es su cometido pero no a la Protección o Defensa civil por muy políticamente correcto que sea

    • Bueno Roberto tus conocimientos superan a los míos y la fuente no es muy fiable pero según wikipedia…….Los guardacostas han participado en todos los grandes conflictos de Estados Unidos desde 1790 hasta hoy, incluyendo batallas como el desembarco de Normandía, las batallas en el Pacífico en la Segunda Guerra Mundial y su más conocida participación fueron los combates navales contra los submarinos alemanes en la batalla del Atlántico, destruyendo varios submarinos alemanes, también participaron en patrullas de combates y bombardeos navales en la Guerra de Vietnam y participaron en labores de patrullas en la Guerra del Golfo. En la Invasión a Iraq del 2003 los roles de la Guardia Costera se desenvolvieron en labores de intercepción marítima, seguridad costera, seguridad de trasportes marinos y labores de cumplimiento de ley

      • Ciertamente el congreso o la casa blanca pueden movilizarlos e integrarlos en la NAVY, incluso han participado en esos conflictos como apoyo, como la GN o aqui la GC, en funciones de policia militar… pero no es lo normal, y muchas veces lo hace el personal pero no los medios (barcos en este caso)
        En cualquier caso un servicio aqui tipo SASEMAR militarizado es inviable y muy costoso para defensa, y si depende de interior, las implicaciones jurídicas al ‘movilizarlo’ bajo jurisdiccion militar y mandarlo a un conflicto no permisivo son muy grandes. Como bien dice la wiky, bajo declaración de guerra es cuando el USCG queda plenamente bajo jurisdicción militar, incluido codigo penal militar.
        De todas formas desconocia los cambios acaecidos en USA al respecto, seguramente obligados por el tremendo esfuerzo realizado en la lucha contra el terrorismo:
        ”El 17 de octubre de 2007 la Guardia Costera junto con la Armada y el Cuerpo de Marines adoptaron un nuevo plan de estrategia marítima la Estrategia cooperativa del siglo 21 para el poder marítimo”

  4. En nuestro caso, ese servicio estatal conjunto deberia venir por parte de la guardia civil, ya que cumple todos los requisitos que se le está pidiendo a esos supuestos guardacostas. En cualquier caso los BAM y sus criterios operativos, actuar mas allá de la ZEE, no quedarían contemplados.

  5. Ya esta siendo ofrecido ese servicio por la Guardia Civil.

    La gracia de los BAM es que la Armada obtenia unos buques que complementaban por lo bajo a las fragatas, unificando lo que antes realizaban diferentes patrulleros de diferente tonelaje e incluso las corbetas.

    El SM de la Guardia Civil, a su vez releva a la armada de funciones más “civiles o de seguridad ” con patrulleros de pequeño y mediano tonelaje e incluso algúno mayor.

    LA duda no es la armada , es si es racional la coexistencia de la Guardia Civil del mar, el SASEMAR y Aduanas, en principio todo funciona y no somos tampoco ni bichos raros ni anomalía alguna con nuestros vecinos.

    saludos

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