Epílogo: ¿Son los generales, incompetentes, incapaces, o simplemente, serviles?

Epílogo: ¿Son los generales, incompetentes, incapaces, o simplemente, serviles?

El Rey Emérito saludando al JEME Jaime Dominguez Buj. Foto - Ministerio de Defensa
El Rey Emérito saludando al JEME Jaime Dominguez Buj. Foto - Ministerio de Defensa

Herederos de Franco: Epílogo

¿Son los generales, incompetentes, incapaces, o simplemente, serviles?

 

 

“La verdad es la verdad, dígalo Agamenón o su porquero” (Juan de Mairena)

Antonio Machado, 1936

“Los puestos de libre designación se transforman en puestos de confianza en grado máximo, sujetos a la total discrecionalidad del ministro. Este sistema hace de los generales, rehenes del partido en el poder y no servidores del Estado. Esto es lo que ocurre en los Ejércitos”

Teniente General, en la reserva, Juan Narro Romero, I Foro de la Revista Atenea, 25 de junio de 2009

 

 

 

Nada mas lejos de mi intenciόn comparer a Machado con Juan Narro, pero creo que la sentencia del primero, introduce adecuadamente la del segundo. De alguna forma se puede decir que todos los días 6 de enero comienza un nuevo año militar. El 6 de enero de 2010 comenzó un nuevo año para las Fuerzas Armadas, y con la celebración de la Pascua Militar, el mismo día, se inauguró un nuevo ejercicio, viniendo a ser el acto una especie de termómetro de la temperatura de la defensa nacional, como muchas veces solía ser.

 

*

 

La Pascua Militar es una celebración que antaño fue puramente castrense, una reunión del Rey, como Mando Supremo de las Fuerzas Armadas –algo que ya no es por muchas 5 estrellas que ostente-, con una representación de los tres Ejércitos, y que se ha ido convirtiendo cada vez más en un acto político, donde priman la voz del Gobierno y sus representantes. En aquella ocasiόn fue un político –por primera vez-, en este caso la ministra de Defensa, quien, en nombre de los militares, se dirigiό al Rey. No hubo exposición alguna por parte ni del JEMAD ni de ninguna autoridad militar propiamente dicha. A la Sra. Chacón le sobraban. A partir de entonces, solo hablarían los ministros.

En 2017 ha sido nuevamente otra ministra la que ha hablado, y esta vez, además de un discurso grandilocuente centrado en viejas glorias, y de entrar en temas que en España nadie conoce, entre bastidores, y casi parodiando a Adolfo Suárez, ha prometido lo que no se puede prometer. A la Sra. Cospedal también le han sobrado los militares, como no podía ser menos.

En 2010 la ministra hizo un balance del año y aventuró las acciones e intenciones políticas para 2011, llegando incluso a exigir el consenso parlamentario para la nueva Ley de Derechos y Deberes de los militares, consenso que, en ningún caso, parecía haberse buscado con los propios militares -ni siquiera con la cúpula-, que dicho sea de paso estuvo ausente una vez más. Nadie se  atreviό a decirle a la ministra, que los derechos y deberes de los militares estaban ya claramente definidos en todos los reglamentos, empezando por las Reales Ordenanzas, siguiendo por todos los manuales diversos que se estudian en todas las Academias militares, y acabando en el propio Código de Justicia Militar, y que la citada Ley de Derechos y Deberes debería, sin duda,  referirse  major a los políticos que están ciertamente muy necesitados de que se los recuerden. Un discurso de la ministra que no fue sino un síntoma más de la politización de las Fuerzas Armadas lograda por parte del gobierno socialista del Sr. Zapatero.

María Dolores de Cospedal preside la toma de posesión del nuevo Jefe de Estado Mayor de la Defensa, general de Ejército Fernando Alejandre Martínez
María Dolores de Cospedal preside la toma de posesión del nuevo Jefe de Estado Mayor de la Defensa, general de Ejército Fernando Alejandre Martínez. Fuente: Ministerio de Defensa

Este peligroso proceso fue acelerado ya en su día por Bono y Alonso con el cese de algún que otro general como prueba de fuerza -pero no comenzó con ellos, sino que empezó ya en 1975, y en un claro intento a lo largo de los diversos gobiernos de aplicar la “sintonía” política a los  mandos militares. De ahí el triunfo de los generales y almirantes “políticos”, vinculados hoy al PP, y antes  al PSOE, y basta ver el servilismo exhibido entonces por el General Sanz Roldán o por el Almirante Torrente. Y la saga continúa.

Forma parte del proceso natural de las sociedades democráticas que el poder político tenga la última palabra a la hora de decidir sobre la elección de los cargos militares, y asigne éstos a quienes merezcan su plena confianza, pero esta confianza debería fundamentarse en las capacidades militares de los mandos y no en otras “cualidades”. Toda la cúpula militar, así como su credibilidad y confianza, es un referente para los ciudadanos de uniforme o no. ¿Qué pensaban los militares-y los civiles- del entonces JEMAD –General Rodríguez-, que no entraba en el debate sobre la naturaleza de la misión de los efectivos españoles en Afganistán, y que afirmaba que hay que regresar cuanto antes de aquel país, aunque al mismo tiempo estuviera de acuerdo en enviar más soldados, sin equiparlos debidamente, y que respondió con evasivas ante cuestiones delicadas como el secuestro, y fiasco, del atunero Alakrana?

No se pide que los generales entren en disquisiciones políticas que, por lógica, corresponden a los políticos, ni que lancen críticas contra la máxima autoridad civil, pero ciertamente cabe esperar algo más del que se configura como principal asesor militar del Gobierno – y cabeza del EMAD-, el último escalón en el proceso de toma de decisiones de carácter operativo,  dentro de la organización militar, así como del resto de integrantes de la cúpula, cada uno responsable de su ejército respectivo.

Con este panorama, con falsas promesas y politización creciente, con los recursos interpuestos contra la Ley de la Carrera Militar, con el escaso presupuesto de Defensa, y con la celebración de la fiesta de la Pascua Militar se inauguró 2010 para las Fuerzas Armadas. Y solo cabe concluir que estas fuerzas serían cada vez menos fuerzas y menos armadas, gracias principalmente a su cúpula de mando, totalmente pasiva e incapaz. Al final solo fueron bonitas palabras, totalmente huecas, y vacías de todo contenido real y práctico, y que, sorprendentemente, nadie discutió ni puso en tela de juicio.

Durante 2010 las Fuerzas Armadas sufrieron  varias afrentas –como siempre toleradas por sus propios mandos superiores, y en especial por la cúpula militar -, y así la realidad hoy es que el poder político está incrustado en la cadena de mando militar, y en consecuencia, es un hecho su intervención legal de manera imperativa en cuestiones organizativas, técnicas y hasta de régimen interior o de vida, que debieran ser de índole exclusivo de los Ejércitos, circunstancia ésta que seguramente no resistiría un análisis comparativo con la mayoría de las fuerzas armadas de los países aliados de nuestro entorno.

En las Fuerzas Armadas españolas, poco o nada queda ya fuera de la decisión de los políticos de turno. El Régimen Interior, tanto de carácter ordinario como extraordinario, y la Enseñanza Militar, piezas básicas de la institución militar, han sufrido y sufren hoy el permanente libre albedrío de los políticos, de manera legal, claro está, pero con el riesgo de mermar las capacidades físicas, intelectuales y morales en las que deben asentarse la cohesión y la eficacia operativa de los ejércitos. A todo ello consienten los generales.

Acerca de Antonio J. Candil Muñoz 47 Articles
Coronel en la Reserva. Diplomado de Estado Mayor y Diplomado de la Escuela de Guerra del Ejército italiano. Diplomado en Alta Dirección de Empresas por parte del IESE (Universidad de Navarra). Ha sido representante de España en la UEO, y ha estado destinado en Gran Bretaña, Bélgica, Italia y Estados Unidos. Autor del libro "La Aviación Militar en el Siglo XXI".

12 Comments

  1. En el sector privado, cuando un trabajador llega por fin a un puesto cumbre quizás por su valía o cualificación profesional, en ese puesto definitivo es donde por fin alcanza su máximo nivel de incompetencia.
    Para ocupar un puesto directivo son necesarias ciertas habilidades que no se estudian en la Universidad o en la Academia o que no se desarrollan en las primeras etapas profesionales. Algunos las van adquiriendo de forma artesanal, otros hacen masters, otros las tienen de forma innata, y a otros les llega el cargo por otros motivos.
    Todos sabemos que lo más normal es que los directivos incompetentes, que podrían ser excelentes ingenieros o capitanes, llegaron a esos puestos sin la necesaria formación y aptitud y por razones cuestionables.
    Esos directivos provocan daños en la organización:
    -El menor daño es cuando retienen a buenos profesionales en un cierto escalón profesional, porque necesitan tener un equipo competente que les sustente.
    – Y el peor es cuando un directivo incompetente forma un equipo de subordinados aún más incompetentes para poder destacar y no ser desplazado.

  2. El teorema o principio de incompetencia de Peter, no especifica sector publico o privado,solo cita que en una jerarquia nata sube hasta cortarse. Por contra Ortega y Gasset cita ya en 1910 que “Todos los empledos públicos deberían ser degradados un escalón ya que han sido ascendidos hasta volverse incompetentes.”

    Gran Epílogo a la serie de artículos, poco más se puede añadir,gracias por difundirlos.

    Ya que estamos con citas celebres, creo que el lema oficial de este bendito país , en vez de Plus Ultra, debería ser “Que buen vasallo si tuviese buen señor”

    saludos

  3. Toda la serie es increible, muchas gracias a Antonio Candil por escribir estos artículos, no solo tratan de un tema de una vital importancia, si no que también tienen un gran valor desde una perspectiva histórica. Hay muchas areas en las que el gobierno de la Nación mete mano y no debería, pero desde la llegada de la democracia a España hay dos que claman al cielo: el Poder Judicial y las Fuerzas Armadas. La excusa que se puso en su momento de que provenían del franquismo, si es que alguna vez tuvo sentido, ya caducó hace mucho tiempo. Como muchos problemas en España, tiene su origen en una clase política que mete sus manos en donde no debería, y no conforme solo con eso, se dedica también a tirar piedras sobre el tejado, con una centro-izquierda en España a la que se le supone socialdemócrata pero continua defendiendo la lucha de clases, el materialismo histórico y demás sarta de sandeces como la “desmemoria histórica” y controla mayoritariamente la prensa, los medios de comunicación y la Universidad, que son los que crean la opinión pública a través del gran servicio de propaganda a su servicio. De la centro-derecha, mejor ni hablar que no pueden dar más vergüenza, pero ambas coinciden en “lo suyo” y no es el interés general de España ni de aquellos que la defienden, como esta serie deja en evidencia. En este ambiente, “a perro flaco todo son pulgas” y las Fuerzas Armadas se convierte en la victima propiciatoria de este cúmulo de circunstancias, tanto internas como externas que también afectan a las Fuerzas Armadas de otros países (por ejemplo, el porcentaje de gente que defendería su país en caso de guerra en Europa es bajísimo o gasto en defensa no da votos) pero en España el efecto devastador se ve multiplicado por factores endógenos. Todo problema tiene una solución, y este “Yo Acuso” será parte de la solución algún día.

  4. En primer lugar quiero transmitir al Coronel Candil mi absoluto acuerdo con la mayor parte de lo expresado en su serie de artículos relacionados con la oficialidad general española de los últimos años, los cuales me han servido para convencerme definitivamente de una opinión que tengo desde hace algunos años.
    A parte de esto quería hacer llegar algunos comentarios críticos acerca de las propuestas que realiza en el último artículo:
    – En cuanto al tiempo de destino de los oficiales, al contrario de lo que dice creo que se debería en general tender a ampliar los tiempos máximos en las unidades, salvo casos muy particulares: Jefes de grandes unidades,…Puesto que por mi experiencia de lo contrario se produce un efecto de total falta de compenetración y de conocimiento
    de ese oficial con el destino que lleva a situaciones totalmente incompatibles con la eficacia en el desarrollo del mando de las unidades, y por supuesto a la falta de confianza y de identificación con ese mando por parte de sus subordinados.
    – Tampoco esto de acuerdo con la potenciación de la Oficialidad de Complemento, sólo veo útil esta figura para cometidos relacionados con su carrera universitaria de procedencia… los ejércitos deben estar compuestos por profesionales de la milicia totalmente formados para esos cometidos, no por “abogados” que buscan un puesto de trabajo alternativo.
    – No creo oportuno que los Oficiales salidos de las Academias esten ya dirigidos a mandos “superiores”, pues veo muy importante que un futuro Jefe de Batallón, Brigada,… haya pasado por la mismas situaciones que los militares que componen las unidades más pequeñas. De hecho mi modelo de carrera militar preferido es el sistema israelí (inicio de la carrera militar como soldado/marinero, ascendiendo progresivamente en base a la valía de cada uno), aunque sé que en un país tan “tradicional”, en muchos aspectos, como el nuestro sería muy dificil adaptar.

  5. Los oficiales de complemento son una necesidad.

    Nadie dice que los miembros de la escala superior no pasen por los escalones bajos, pues salen de tenientes, pero su formación va encaminada a mandar compañías, y de hecho tenemos unos 800, tantos como compañías… urge mantener oficiales de seccion durante mas tiempo, sin que todos acaben colapsando el escalafon en el empleo de teniente coronel.
    El oficial de complemento de antes salia de la academa como alferez, y ya de capitan solia mandar compañias logistias o formaba parte de las PLMM de batallón y regimiento, como S1 o S4, dejando a los capitanes de la superior, mas jovenes y necesitados de creditos, mandar compañias.
    Con el nuevo plan bolonia no necesitas abogados, pero si buenos logistas, ingenieros, medicos (y muchos) y un monton de titulaciones que benefician a las FAS y fomentan, despues de un contrato de permanencia definido, una desvinculacion temprana de este personal que no pasa del grado de comandante, que es junto con teniente una de las grandes carencias del ET, de hecho se han suprimido los cte S2 de todos los batallones…
    Con la creacion del arma de aviacion, tambien hay una gran demanda de pilotos, que bien podrian ser oficiales como en el EdA, pero que no lleguen a coronel ya que no van a volar con dicho rango salvo los 4 JBHELMA que tenemos. Igualmente, pilotar helos es una gran carrera civil que fomenta la desvinculacion despues de 10 / 12 años de servicio, con el empleo de capitan (8 de alferez y 6 de teniente minimo)
    Así los oficiales de la escala superior podrían pasar rápidamente a capitan (3 años) y mediante curso, a comandante en 8 años, destinados por juventud y promocion interna (segundo tramo) a ser Tcol y hasta general del cuerpo general de las armas.
    En otros ejercitos existe en cada compañia un segundo al mando, o oficial ejecutivo, que auxilia al capitan, puesto de teniente primero idoneo para aprender el oficio y donde podrían prestar vacante nuestras promociones de teniente, dejando al alferez (segundo teniente en otros paises) el mando de seccion. Estos oficiles de complemento al ascender (teniente) con mas de 30 años, pasarian a secciones logisticas, mitigando la falta de subtenientes, que tambien la hay.

  6. – Para tener ocupados los escalafones más bajos: Hacer efectiva la idea de que no todos llegarán a general, ni a Coronel; promoción desde el principio de los mejores
    (después de un mínimo tiempo en el empleo), tiempos en el empleo de teniente más largos equiparables a los de los sargentos (para los que no promocionen rápidamente),
    dar el mando de unidades técnicas, y de gestión logística y administrativo tipo sección a suboficiales con la suficiente experiencia… (lo cual acaba ocurriendo en la realidad por falta de cobertura de las plantillas de oficiales).
    – Los problemas de cobertura de vacantes en unidades se solucionarían manteniendo su número a las que la entidad de los Ejércitos permite y no unidades fantasma
    que se encuentran en cuadro, con lo que el personal sobrante podría engrosar las filas de las que se mantienen.
    – Para no colapsar el empleo de Teniente Coronel volvemos a la idea inicial, no todos los oficiales llegarán a lo más alto… ascensos basados en las vacantes reales
    en el escalafón que se produzcan y no en cuotas inasumibles, y escalafones engordados artificialmente para satisfacer a todos.
    – Permitir un mayor acceso a suboficiales a puestos específicos como es el caso de piloto de helicopteros…
    En resumen oficiales profesionales sobretodo, oficiales de complemento sólo para destinos muy específicos, y por último tener claro que la política de personal debe
    estar adaptada a las necesidades de las unidades y no a a la carrera militar de los oficiales.

  7. creo que no entiende como funciona esto…
    Ni entiendo la propuesta de envejecer la escala general por no crear otra, como si tuviera algun punto negativo que no nos ha explicado.
    Ya hubo demasiados problemas asociados a ese sistema con la escala auxiliar, con miles de subtenientes con conocimientos y meritos mas que suficientes, incluido aprobar el examen, que no pudieron ascender a teniente por falta de vacantes.

    • Si por no saber como funciona esto se refiere a tener que haber soportado, después de pasar unos cuantos años como tropa profesional, un par de años en una escuela para salir suboficial y otro par de años destinado en una sección de infantería, como por el único mérito de haber salido de la Academia correspondiente con el titulo de Oficial de Complemento, le mande un abogado con unos pocos meses de formación militar sin la más mínima idea de como va el Ejercito…pues será que no entiendo como funciona esto…El punto negativo por tanto es el siguiente: supeditar la eficacia operativa de esa unidad y de muchas otras al desarrollo de la política de personal de las escalas de oficiales.
      El problema del envejececimiento se va a seguir produciendo bien sea a un nivel o a otro, creando una nueva escala o no, puesto que debido al funcionamiento actual de la reserva transitoria los miembros de la escala abandonaran el servicio activo con cincuenta y muchos o sesenta y pocos… esos oficiales de la escala general que ascenderán rápidamente al empleo de capitán/comandante/teniente coronel porque están los oficiales de complemento ocupando las vacantes en los escalones más bajos como tenientes y capitanes, pasarán a continuación muchos años ocupando esa parte alta del escalafón puesto que de todas formas tendrá que pasar unos cuantos años hasta irse a la reserva.
      Yo no propongo crear ninguna escala auxiliar para suboficiales, no entiendo porque todo los esfuerzos en la Carrera Militar deben tener que ver con los ascensos… Lo que he propuesto es reconvertir o flexibilizar aquellas vacantes que se consideren oportunas a determinados empleos de suboficiales para cubrir la falta de oficiales.

  8. No sé si lo entiendo bien. Lo que comenta es que ls oficiales ascienden demasiado rápido por un diseño de carrera que busca eso, y que las vancantes se cubren excesivamente con oficiales de complemento saliéndose de su papel técnico especializado. Es así? Amén de dañar la cohesión de la unidad por excesiva rotación de oficiales y mantener unidades artificiales. Lo que yo me pregunto hace tiempo es que utilidad tienen el nivel regimiento en el ET. Y de este hilo confirmo mi intuición.

    • Parte de lo que discutimos Urbe parte de la idea planteada por el Coronel Candil de dirigir aún más que en la actualidad la carrera de los Oficiales hacia los escalones más elevados y dedicar Oficiales de Complemento y Oficiales provenientes de Suboficial a ocupar los puestos en los escalones más bajos. No es exactamente reflejo de la situación actual, pero en la discusión si planteamos situaciones que se han visto en el pasado.

      • Pues estoy de acuerdo contigo. Tampoco entiendo que un oficial no tenga que estar más de tres años en un puesto. Otra cosa es en lugares de gran poder y delicados limitar un tiempo máximo, pero por otros motivos, no de carrera militar. Tampoco entiendo que un general, en el mundo de hoy, no pueda tener más de 60 años, si no tiene enfermedad o similar que objetivamente no lo permita.

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