El Regimiento “Numancia” (I)

El Regimiento "Numancia" (I)

Dragón del Regimiento Numancia entre 1746 y 1759
Dragón del Regimiento Numancia entre 1746 y 1759

No era intención mía contribuir con mi pluma a esta obra, por considerarme militar contemporáneo, figura señera de la historia de “NUMANCIA”, gracias al ejemplar concurso de unos mandos subordinados y soldados de excelsa calidad e inquebrantable espíritu. Permítaseme, en primer lugar, rendirles una vez más mi imperecedera gratitud y el más permanente recuerdo.

Ahora, delicada y elegantemente presionado por su actual Coronel Primer Jefe, me decido a prologar esta obra.

La Caballería de “NUMANCIA”, plena de brillantes gestas, ha dejado sin duda profunda huella a lo largo de la narrativa militar, pretérita y contemporánea. ¿No mereció en su día, por dos veces distantes entre sí, la atención del Académico y Premio Nobel de Literatura, Don Camilo José Cela, al poner en buena prosa y poesía el hecho de la defensa de la posición de las Minas, a cargo del Sexto Escuadrón?.

El singular acontecimiento, en modo alguno fruto de méritos personales, de ser desde el año 1939 el único Laureado de San Fernando en vida de las tres épocas de la Academia General Militar y del Arma de Caballería me ha proporcionado no pocos contactos y colaboraciones en Actos castrenses, donde se ha puesto de relieve con toda unanimidad el excelente comportamiento de los jinetes de nuestros Regimientos, tanto en el pasado combatiendo a caballo o pié a tierra, como en la actualidad sobre nuestros vehículos acorazados. Entre las apreciaciones y comentarios de grandes y preclaros altos Jefes del Ejército me permito recoger uno que compendia lo que es, ha sido, y seguro estoy siempre será la Caballería de “NUMANCIA”. Decía mi distinguido y ponderado interlocutor:

“Cuando mi Tabor de Regulares estaba diezmado en la posición y yo mal herido, llegó el refuerzo de la Caballería de “NUMANCIA” que, una vez dejado el ganado al mejor recaudo posible, venía a pié con su impedimenta; hombres con polainas o botas de montar, calzando espuelas y algunos Oficiales y Sargentos sable en mano alentando a sus hombres. Quedé en principio abrumado y algo desazonado, por lo que parecía tener de cómica la visión del refuerzo, dadas las circunstancias. Pero pronto quedamos sorprendidos; aquellos infantes ocasionales aguantaban, como si de contienda deportiva se tratara, en lo más violento del fragor del combate; el destello de los sables de sus Oficiales en un continuo alentar a la Tropa, me tenía perplejo. No pocas de sus vidas allí quedaron y con ellas la propia admiración y la de todos los que aún guarnecíamos la posición”.

¡Bien! ese es el espíritu de los hombres de “NUMANCIA” que gracias a Dios perdura, como he podido comprobar recientemente con un cuadro con su escudo en que renace el Ave Fénix de sus cenizas y dedicado con el mejor título que pudiera serme concedido, ya en el implacable declinar de mi vida: “El Regimiento “NUMANCIA” a su Laureado”. ¿Cabe más hidalguía, sencillez y elegancia?.

Y como cierre de este prólogo, justo es tener presente la memoria del Capitán D. Francisco Enríquez Botella, también Laureado del Regimiento. Sean para él, muerto heroicamente en combate, nuestras mejores oraciones.

A todos y cada uno de los que han contribuido a elaborar esta obra, mi más sincero agradecimiento y felicitación por su brillante trabajo.

 

Adolfo Esteban Ascensión

Teniente General del Ejército de Tierra

 

*

 

Antecedentes Históricos

Antes de comenzar a relatar la andadura del Regimiento Numancia a través del tiempo es necesario realizar una breve historia de la situación española en los años anteriores a la creación de la Unidad.

El 1 de Noviembre de 1700, fallece el Rey Carlos II y en España es proclamado Rey el Duque de Anjou, con el nombre de Felipe V, después de unos años de intrigas por la conquista del Trono, entrando en Madrid en Abril de 1701. Esta coronación dará lugar a la Guerra de Sucesión.

En 1702, Inglaterra, el Imperio y las Provincias Unidas declaran la Guerra a Francia y España; arrastradas por Guillermo de Orange se suman a la Guerra Dinamarca, Prusia y otros Estados Menores y, más tarde, lo harán Portugal y Saboya. Hasta 1704, la guerra se desarrolló en Europa con resultado adverso a las armas borbónicas. El 7 de Mayo el Archiduque Carlos se proclama en Lisboa Rey de España, con el nombre de Carlos III y la guerra toma así carácter civil.

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La guerra se traslada rápidamente de Portugal a las costas catalanas, andaluzas y levantinas dando imagen de desorden ante toda Europa, siendo análoga la situación del Ejército. El Rey Felipe V se empieza a preocupar de él constantemente; había que adaptar las estructuras de los viejos Tercios a la altura de las exigencias de la nueva época.

A comienzos de este siglo, el Ejército estaba sumido en la abyección, la ineficacia y el descrédito por dos principales motivos; en primer lugar los criminales, maleantes, holgazanes, presidiarios y pobres llevados a la fuerza eran sus componentes y, en segundo lugar, la carencia de recursos económicos hacía que fuera inutilizable en empresas serias. Para intentar modificarlo, lo primero que se hizo fue ampliar sus efectivos con reclutamiento forzoso; un soldado de cada cien vecinos comprendidos entre los 18 y los 30 años, debían de servir en él por un período de tres años.

Ante la inexistencia de Oficiales y Academias Militares (ya que no se requerían conocimientos especiales para ejercer el oficio militar), se decreta lo siguiente:

  • Los Coroneles serán nobles titulados.
  • El resto de los Jefes, Caballeros hidalgos.
  • Los Sargentos, entre los que destaquen de la Tropa.
  • La tropa en turno de llamamiento forzoso.

Estas medidas aumentaron el número de efectivos y la eficacia del Ejército, pero la época requería de Ejércitos permanentes, numerosos y bien dotados. Se introdujo el sistema de “quintas”: uno de cada cinco hombres útiles debía servir con las armas y se obligaba forzosamente a los vagabundos y “vagos” (ociosos sin oficio y sin rentas, como los definían en aquella época) a engrosar las filas de los Ejércitos.

No obstante, la resistencia demostrada por personas, pueblos y ciudades ante estas medidas, obligó a completar los cupos mediante compras, levas y otros procedimientos. También se recurrió a la contratación de mercenarios alemanes e italianos.

Acerca de Francisco Fernández Mateos 24 Articles
Coronel de Caballería (r), ha realizado labores de mando de Sección, Escuadrón, Grupo y de Regimiento, así como de administración (depósito de víveres), de plana mayor de Regimiento y enseñanza superior (Academia General Militar). Además, ha participado en diferentes programas de adquisición de materiales (radar Arine, soporte de lanzamisiles Milan para BMR, LMV lince, RG-31, VRC-105 Centauro, futuro VCR 8x8, etc), habiendo sido Jefe del Programa Pizarro Fase II / Centauro, entre 2007 y 2013. Hasta el momento ha publicado más de 500 artículos, diferentes manuales militares, 14 revistas monográficas y perfiles de IDS, y 13 libros en formato papel y/o electrónico.

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