Lockheed Martin se retira del concurso FFG(X)

Alega problemas para entregar a tiempo el diseño final

Littoral Combat Ship
Los Littoral Combat Ship de las clases Freedom e Independence se han convertido en un fracaso relativo y su utilidad dependerá de la capacidad de adaptarse a nuevas misiones y de la mejora en su capacidad de autodefensa y de operar en una lucha en la que el espectro electromagnético esté disputado. No obstante, si el Programa FFG(X) cuaja, terminarán quedando relegados en favor de las nuevas fragatas y de los buques autónomos que, paradójicamente, embarcarán algunos de los módulos de misión diseñados para los LCS. Foto - US Navy
  • Lockheed Martin se retira del concurso FFG(X)
  • Alega problemas para entregar a tiempo el diseño final.
  • Su retirada hace que las opciones del consorcio formado por BIW y Navantia aumenten.

El programa FFG(X), destinado a dotar a la US Navy de hasta una veintena de fragatas en los próximos años y que debe decidirse en breve acaba de sufrir un nuevo sobresalto con la retirada de Lockheed Martin, uno de los candidatos más fuertes y además, fabricante del sistema AEGIS y los VLS Mk-41 que dotan, además de a su propia propuesta, basada en los LCS de la clase Freedom, a la de Navantia y Bath Iron Works, sobre la base de nuestras F-100.

La renuncia del gigante de la defensa norteamericano podría ser más complicada de lo que parece, pues más allá de las opciones que tenía de imponerse, dificulta también las opciones que la compañía italiana Fincantieri tiene de hacerse con el concurso, aunque sea de forma testimonial, ya que de ganar el candidato transalpino, la construcción de las nuevas fragatas, que estarían basadas en el diseño franco-italiano FREMM, debería realizarse en las instalaciones de Marinette Marine, propiedad de Lockheed, aunque es difícil que esta empresa renuncie a semejante carga de trabajo.

Letalidad Distribuida

En cualquier caso, pase lo que pase, es prácticamente seguro que Lockheed seguirá obteniendo beneficios del programa FFG(X), toda vez que es el diseñador y fabricante de buena parte de los componentes que dotarán al nuevo buque, sea cual sea el ganador.

La US Navy está preparando una partida presupuestaria de 1.300 millones de dólares para el Año Fiscal 2020 con la intención de comprar la que sería la primera fragata del Programa FFG(X) y también el primer buque de este tipo en décadas, desde que renunciaran a estos barcos polivalentes y optaran por una armada en la que las tareas de escolta recaían básicamente en cruceros y destructores.

Se espera que con dicha cantidad se pueda dar un impulso agresivo al programa, se culminen los trabajos de ingeniería y sea el primer paso para adquirir el primero de nueve cascos entre 2020 y 2024, aunque se espera que el programa se extienda mucho más allá hasta alcanzar como mínimo dos decenas de unidades.

La US Navy está preparada para adjudicar el contrato final de diseño y construcción para el programa de fragatas en 2020, y se estima que la entrega del primer barco se realizaría seis años después, según un borrador de solicitud de propuesta emitida la semana pasada. Además, se espera que el coste del primer buque de la serie, notablemente más caro que sus hermanos, sea del orden de los 1.300 millones de dólares presupuestados o, lo que es lo mismo, unos 400 millones de dólares menos que un destructor de la clase Arleigh Burke, al menos en su última evolución, denominada Flight III.

Tras la retirada de Lockheed Martin, los cuatro candidatos todavía en liza son General Dynamics Bath Iron Works junto con Navantia, Huntington Ingalls, Fincantieri y Austal USA.