Gando recibe el cuarto y último H215 Súper Puma para misiones SAR

Estos helicópteros se han adquirido en condiciones muy ventajosas gracias a los retrasos del programa HN90

Los nuevos helicópteros H215 volando en formación. Fuente - Ejército del Aire
  • Con la entrega del último H215 Súper Puma, se cumple el objetivo de dotar al 82 Grupo de Fuerzas Aéreas del Ala 46 con un nuevo modelo de helicóptero que ha sustituido a los AS332B Súper Puma.
  • Estos helicópteros se han adquirido en condiciones muy ventajosas gracias a los retrasos del programa HN90.
  • El Plan Director de Helicópteros contempla a largo plazo su sustitución por los nuevos Caimán, un proyecto que ahora está en el aire.

Entre 2016 y 2019 el 82 Grupo ha incorporado estos cuatro nuevos helicópteros para seguir cumpliendo su principal función: salvar vidas en la zona SAR de responsabilidad española en el Atlántico.

A lo largo de los años, el actual 82 Grupo ha pasado por diferentes denominaciones, heredero de un largo historial, continúa cumpliendo la misión SAR en favor del intenso tráfico aéreo que discurre por la gigantesca zona de responsabiliad SAR de Canarias.

Así mismo, y como ha podido comprobarse en los últimos meses, la actividad del SAR Canarias se extiende hoy a una amplia variedad de misiones de salvamento incluyendo las misiones de salvamento marítimo.

La adquisición por tanto de estos nuevos helicópteros reafirma el compromiso del Estado español, a través del Ejército del Aire, con las Naciones Unidas en materia de salvamento.

 

Revista Ejércitos - Número 7 - Enero de 2019

 

 

Los helicópteros en Canarias

El relativo aislamiento del archipiélago ha obligado a las fuerzas armadas a desplazar allí contingentes para asegurar la soberanía nacional y acometer misiones que, si bien no están relacionadas con la integridad territorial de la nación (ya que carecen de amenaza) son igualmente necesarias, ya sea para el sostenimiento de las guarniciones, apoyo a la población civil, perseguir actos delictivos o asegurar servicios fundamentales, entre los que destaca el servicio SAR en una zona de responsabilidad de millones de kilómetros cuadrados.

Si hay un medio demandado en todos estos cometidos, desde SAR a EVASAN, pasando por transporte de personal o suministros a las diferentes islas, control de la actividad pesquera en la ZEE, vertidos ilegales en el mar y un largo etc, esas son las unidades de helicópteros.

Canarias dispone de dos unidades de ala rotatoria, el 82 Grupo de FFAA (EdA) con la misión primaria SAR, y el BHELMA VI (ET) con un perfil más táctico. Ambas están dotadas con un número bajo de aeronaves y se sitúan en dos instalaciones diferentes, Gando (Gran Canaria) y Los rodeos (Tenerife) si bien actualmente operan una sola familia de helicópteros y colaboran en su mantenimiento desde los segundos escalones de ambas.

Lo idóneo, de cara a simplificar y abaratar su operación es que operaran desde un único acuartelamiento y utilizaran un segundo escalón (mantenimiento) común. Para ello será necesario asegurar que los planes de reequipamiento de ambas estén en consonancia, manteniendo el mismo aparato.

Por otra parte, incidir en un escalón de material conjunto, permitiría aumentar la disponibilidad y mejorar las capacidades de ambas unidades, en especial al Ejército de Tierra, que es quien en un momento dado (operación de aerotransporte) puede demandar más medios incluso de los que tiene en plantilla.

También debemos considerar si merece la pena sostener la capacidad táctica para una unidad que carece de medios orgánicos para hacerla plenamente efectiva, ya que si bien las unidades canarias (infantería ligera) son apropiadas para este desempeño, la lejanía de la península impone serias restricciones para completar unidades de vuelo heterogéneas; esto es, apoyadas por helicópteros Tigre o Chinook.

Probablemente la necesidad real del MCAN esté más relacionada con el desplazamiento de unidades dentro del archipiélago y su sostenimiento (abastecimiento, EVASAN) y el apoyo a la UME, también a la opción de realizar incursiones o golpes de mano sobre la costa africana con personal especialmente adiestrado, pero de entidad limitada. Deberían pues estudiarse fórmulas para hacer más efectiva esta presencia, incluso con menos medios, disminuyendo los costes asociados: Una opción sería concentrar los medios de ala fija en el ala 46, prestando apoyo a los cazabombarderos F18 del 462 esc. y a los aviones tipo C295, ya sea en versión PMA como específica de transporte (hoy en forma de destacamento del ala 35) reuniéndolos en un reactivado 461 escuadrón. Por su parte, los helicópteros SAR se trasladarían con los medios del ET a Tenerife, bajo un segundo escalón de mantenimiento común (vacantes abiertas a ambos ejércitos) si bien cada unidad (tipo escuadrón/compañía) tendría su escalón de vuelo y planificación de misión específico. Sería la PLMM de la unidad la encargada de asignarles las misiones a realizar según sus cualidades, independientemente del ejército al que pertenezcan y con costes de operación, como en el resto del programa Caimán, a cargo del órgano central.

Dadas las distancias existentes y la complejidad de los vuelos sobre el mar, es conveniente renovar la flota con los más avanzados y eficientes helicópteros disponibles, de gran autonomía y aviónica avanzada, incluido el uso generalizado del FLIR, lo que nos lleva a considerar precisamente a este helicóptero como la mejor opción, siempre que no se vea afectado de los graves problemas de corrosión que hemos reportado. La flota conjunta estimada sería de unos 16 helicópteros (10+6), que equivale a un batallón FAMET completo.

Aunque no sea un aspecto a tratar en este trabajo, sería conveniente dar al MCAN mayores responsabilidades dentro de la política de España hacía el Sahel, para lo cual la necesidad de una fuerza de helicópteros pre posicionada en la zona sería incuestionable.