Lockheed Martin hace volar un UH-60A Black Hawk sin piloto gracias a su tecnología OPV

Esta tecnología permitiría prescindir del elemento humano en miles de aparatos actualmente en servicio

Lockheed Martin hace volar un UH-60A Black Hawk sin piloto gracias a su tecnología OPV.
  • Lockheed Martin hace volar un UH-60A Black Hawk sin piloto gracias a su tecnología OPV.
  • El vuelo, que tuvo lugar en las instalaciones de Sikorsky en West Palm Beach, en el estado de Florida, el día 29 de mayo.
  • Se espera que en 2020 el aparato sea capaz de volar de forma totalmente autónoma.
  • Esta tecnología permitiría prescindir del elemento humano en miles de aparatos actualmente en servicio.

El gigante estadounidense de la defensa Lockheed Martin ha probado por primera vez a bordo de un helicóptero de prueba Sikorsky UH-60A Black Hawk su tecnología  OPV (Optionally Piloted Vehicle o Vehículo Pilotado Opcionalmente) por primera vez, según anunció la compañía el pasado 6 de junio.

El vuelo, que tuvo lugar en las instalaciones de Sikorsky en West Palm Beach, en el estado de Florida, el día 29 de mayo, marcó el inicio oficial del programa de pruebas de vuelo para la tecnología OPV en el Black Hawk, después de concluir con éxito una prueba anterior a bordo de un aparato de experimentación Sikorsky Autonomy Research Aircraft (SARA) S-76B. Según la compañía:

«Este es el primer kit de adaptación desarrollado por Sikorsky que ha permitido eliminar por completo los controles de vuelo mecánicos en la aeronave»

Los ensayos de la tecnología OPV forman parte de un esfuerzo más amplio liderado por la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa de los Estados Unidos (DARPA) y que se dirigen a demostrar la viabilidad de operar con helicópteros no tripulados. Para ello, ha lanzado el programa ALIAS (Aircrew Labor In-Cockpit Automation System o Sistema de Automatización de la Cabina de Control) que pretende implementar tecnologías de automatización en el futuro próximo, lo que permitirá por una parte desarrollar nuevos aparatos no tripulados y, por otra, modernizar los miles de sistema heredados con que cuentan las fuerzas armadas de los EE. UU.

Se espera que la empresa continúe desarrollando su tecnología de vuelo no tripulado a bordo de un UH-60A hasta el tercer trimestre de este año, antes de dar un nuevo salto en las pruebas que, previsiblemente se producirá en 2020, cuando se espera que el aparato sea capaz de volar de forma totalmente autónoma.

Huelga decir que la adopción de estas tecnologías a gran escala supondría un notable ahorro tanto en términos humanos, ya que se terminaría con la exposición de los pilotos al fuego enemigo, como en términos económicos al prescindir del elemento humano y de los costosos cursos de formación necesarios para pilotar cualquier aeronave.