Fincantieri y Naval Group lanzan una joint venture como primer paso para una alianza más profunda

Firma del acuerdo de alianza entre Fincantieri y Naval Group
  • Naval Group y Fincantieri sellan su alianza con la creación de una nueva empresa que será participada al 50% por cada una de ellas.
  • La nueva empresa se beneficiará del apoyo político de los gobiernos de ambos estados (Italia y Francia) y servirá para mejorar los procesos de diseño y producción y aumentar la inversión en I+D.
  • La creación de esta Joint Venture pone en jaque al resto de constructores navales del continente, que tendrán que apostar también por la concentración.

Confirmando lo anunciado el 23 de octubre de 2018, la compañía italiana Fincantieri y la compañía francesa Naval Group firmaron el pasado día 14 de junio en Roma un acuerdo de cooperación, que establece los términos operativos para la creación de una empresa conjunta cuya propiedad se repartirá a partes iguales entre los socios.

El acuerdo, que sigue a la aprobación de los consejos de administración de las dos compañías, incorpora el contenido del proyecto «Poseidón» y allana el camino hacia una alianza más amplia destinada a reforzar su cooperación militar naval y crear una construcción naval europea más eficiente y competitiva. Es una tendencia que venimos anunciando desde hace años y que terminará por crear en Europa dos o a lo sumo tres grandes conglomerados de construcción naval.

El acuerdo ha sido firmado por los directores ejecutivos de las dos compañías, Giuseppe Bono y Hervé Guillou, a bordo de la fragata «Federico Martinengo», atracada en la Base Naval de la Armada Italiana en La Spezia. El barco es parte del programa FREMM italiano-francés, que subraya la solidez de una colaboración que se ha extendido por más de veinte años entre los dos países, sus industrias y las armadas nacionales.

La creación de la nueva empresa conjunta, prevista para los próximos meses y, en cualquier caso, antes de fin de año, estará sujeta a las condiciones habituales para este tipo de transacciones y a la obtención de las autorizaciones necesarias por parte de las autoridades pertinentes. A través de la empresa conjunta, Fincantieri y Naval Group esperan:

  • Compartir las mejores prácticas entre las dos empresas para perfeccionar sus sistemas de diseño y producción.
  • Realizar conjuntamente actividades de investigación y desarrollo seleccionadas.
  • Optimizar los procesos de contratación.
  • Preparar conjuntamente ofertas para programas binacionales y mercados de exportación.

Sobre la base del acuerdo, la nueva compañía tendrá su sede en Génova con una filial en Ollioules, Francia. El gobierno de la joint venture, según lo regulado en un acuerdo de accionistas, contempla un Consejo de Administración formado por seis miembros, tres de los cuales serán nombrados por cada compañía. Durante los primeros tres años, Fincantieri designará al Presidente y al Director de Operaciones, mientras que Naval Group designará al Director Ejecutivo y al Director de Finanzas.

Destacando el valor estratégico atribuido por Fincantieri y Naval Group a esta operación, los miembros de la Junta incluirán a Giuseppe Bono, nombrado Presidente de la joint venture, y Hervé Guillou.

La alianza representa una gran oportunidad para que ambos grupos y sus ecosistemas mejoren su capacidad para servir mejor a las armadas francesa e italiana, para capturar nuevos contratos de exportación, desarrollar nuevas tecnologías y, en última instancia, mejorar la competitividad de los sectores navales de ambos países. Se beneficiará además del apoyo político de ambos gobiernos, clave para lograr contratos de exportación.

Al margen de la firma, Giuseppe Bono y Hervé Guillou declararon:

«Estamos muy satisfechos con los resultados obtenidos y, sobre todo, queremos agradecer a nuestros gobiernos que en los últimos meses han colaborado con nosotros, y continúen haciéndolo, con el objetivo de finalizar un acuerdo que garantice la protección de los activos soberanos al tiempo que promueve la cooperación entre las dos empresas. Este compromiso nos permitirá servir mejor a nuestras armadas, proporcionar el apoyo adecuado para las operaciones de exportación comunes y sentar las bases para la consolidación de la industria de defensa europea ”.

Si la alianza se consolida, como parece que va a hacer, la situación de las empresas de menor tamaño como Navantia, Damen o TKMS se volverá más precaria en un tiempo en el que los contratos a nivel internacional caen cada vez más del lado de las grandes corporaciones.