Japón bota el destructor «Haguro», segunda unidad de la clase Maya, mientras busca helicópteros no tripulados para la JMSDF

La clase Maya es la última evolución de la clase Kongō

Botadura del destructor "Haguro" de la clase Maya
  • Japón bota el destructor «Haguro», de la clase Maya, mientras busca helicópteros no tripulados para la JMSDF.
  • La clase Maya, desarrollada a partir de la clase Atago es, en realidad, la última evolución de la clase Kongō.
  • El Haguro es el segundo y último buque de la clase y como su gemelo, ha sido diseñado con una gran capacidad de crecimiento futuro, en previsión de recibir un cañón de riel y armas láser para su autodefensa.

El pasado día 17, en Yokohama, tuvo lugar la botadora del destructor más moderno de cuantos están en construcción para las Fuerzas Marítimas de Autodefensa de Japón, el DDG «Haguro», la segunda y última unidad de la clase Maya, dotado del sistema de combate estadounidense AEGIS, como es ya tradicional en los buques nipones.

La clase Maya, de la que apenas se construirán dos unidades, el citado Haguro y su gemelo, el Maya, es en realidad una variante modernizada de la clase Atago, la cual a su vez se desarrolló en la pasada década a partir de los destructores de la clase Kongō, los primeros buques japoneses que fueron dotados con el AEGIS.

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Los buques de la clase Maya, con 170 metros de eslora y 10.250 toneladas de desplazamiento a plena carga serán las unidades de escolta más potentes de la JMSDF, combinando las capacidades de su radar AN/SPY-1D(V) con las 96 celdas de su sistema VLS MK-41, su cañón MK-45 de 127mm, sus seis tubos lanzatorpedos y sus tubos lanzamisiles Type 17.

Las JMSDF han incorporado en la última década una buena cantidad de destructores de primer nivel, tanto para escoltar a sus «Destructores Portahelicópteros» de las clases Hyuga e Izumo (estos últimos operarán los Lockheed Martin F-35B en el futuro) como para acometer misiones en solitario. Así, a los Maya y Atago hay que unir, aunque con un desplazamiento menor, las clases Asahi (2 unidades) y Akizuki (4 unidades), estos últimos dotados de radar AESA. En total alistan 40 buques de escoltas de primer orden, a la esperar de terminar de definir el diseño de sus nuevas fragatas, que Mitsubishi Heavy Industries ha presentado hace escasos meses en la feria Sea Air Space de Washington y que han sorprendido por su CIC con sistema de presentación en 360º.

CIC de las futuras fragatas de la JMSDF. Fuente – Mitsubishi Heavy Industries

Hasta que el nuevo diseño se haga realidad, los planificadores navales nipones están, entre otras cosas, ocupados buscando helicópteros no tripulados para sus buques de guerra.  A pesar de que el modelo definitivo será elegido en 2022, parece que ya han fijado su vista en los MQ-8C Fire Scout fabricados por Northrop Grumman, aparatos que acaban de lograr con la US Navy obtener su capacidad operativa inicial y que en breve serán desplegados en los LCS.

Se espera que Japón adquiera una veintena de aparatos con los que mejorar sus capacidades de alerta temprana, especialmente contra submarinos, ante el crecimiento desmedido de la Armada China y su creciente asertividad en las zonas en disputa con Japón.

MQ-8C Fire Scout. Fuente – US Navy.

Se espera que Japón adquiera una veintena de aparatos con los que mejorar sus capacidades de alerta temprana, especialmente contra submarinos, ante el crecimiento desmedido de la Armada China y su creciente asertividad en las zonas en disputa con Japón.