Los EE. UU. prueban la versión de lanzamiento terrestre del misil Tomahawk

El Tratado INF limitaba el despliegue de misiles de crucero de lanzamiento terrestre con alcances de entre 500 y 5.000 kilómetros

Los EE. UU. prueban la variante de lanzamiento terrestre del misil de crucero Tomahawk. Fuente - US DoD.
  • Los EE. UU, prueban la versión de lanzamiento terrestre del misil Tomahawk.
  • El Tratado INF limitaba el despliegue de misiles de crucero de lanzamiento terrestre con alcances de entre 500 y 5.000 kilómetros.
  • Con esta prueba los EE. UU. presionan a la Federación Rusa y a la República Popular de China para sentarse en la mesa de negociaciones de cara a un nuevo tratado de limitación de armamentos, algo en la práctica muy difícil de conseguir, especialmente por las repercusiones que tendría para China.

Como era de esperar, una vez el Tratado INF que limitaba las pruebas y despliegue de este tipo de armamentos, los EE. UU. han probado la variante de lanzamiento terrestre del conocido misil de crucero Tomahawk.

La prueba ha sido un éxito, después de que el misil impactara sobre su objetivo a una distancia de más de 500 kilómetros. Además, según los portavoces del Departamento de Defensa norteamericano, el test ha permitido recolectar una serie de datos muy valiosos para el desarrollo de esta y otras nuevas armas en el futuro próximo.

Estabilidad estratégica

El lanzamiento se ha producido en realidad de mano de la US Navy, que ha utilizado un silo VLS Mk-41, similar al que podemos encontrar instalado en la mayor parte de buques de combate occidentales de cierta entidad, pero basado en tierra. Desde la canasta se ha lanzado una versión del Tomahawk LACM (Land Attack Cruise Missile).

La Segunda Era Nuclear

El lanzamiento en sí carece de importancia, pues es una tecnología superar que en su día se decidió congelar debido al tratado INF. Ahora bien, esta prueba, como las próximas que se lleven a cabo y los nuevos proyectos en desarrollo servirán en conjunto bien para sentar a la Federación Rusa (y a la República Popular de China) en la mesa de negociaciones, para tratar de alcanzar un nuevo acuerdo de limitación de armamentos, esta vez a tres bandas, algo sumamente complejo, o bien para posicionarse de cara a la futura y previsible competición armamentística en este segmento.