Japón desvela su nuevo obús autopropulsado Type 19 de 155mm

Su diseño sigue la senda marcada por el CAESAR francés, fabricado por Nexter Group

  • Japón desvela su nuevo obús autopropulsado de 155mm, denominado Type 19 y montado sobre un chases MAN Military 8×8.
  • Su diseño sigue la senda marcada por el CAESAR francés, fabricado por Nexter Group.
  • Estos sistemas mejoran la movilidad táctica frente a la artillería remolcada tradicional, mientras que favorecen la proyectabilidad (movilidad estratégica) en relación a sistemas de cadenas como el Paladin.

El nuevo obús autopropulsado con ruedas japonés Type 19 de 155 mm ha sido visto por primera vez durante unas maniobras en Fuji. A primera vista parece muy similar al CAESAR francés, diseñado y producido por Nexter Systems y Lorh Industrie, aunque en el caso del diseño nipón está montado sobre un chasis Rheinmetall Man SX 8×8 en lugar del Tatra T-815 que utiliza el modelo francés.

El Type 19 utiliza una configuración convencional, con la cabina de la tripulación en la parte delantera, dotada de blindaje y un obús de 155 mm montado en la parte trasera junto con el sistema hidráulico que permite asegurar el vehículo al terreno antes de realizar los disparos. Además, incluye tras lo que parece ser un equipo de generación, una segunda cabina abierta para dos tripulantes adicionales, lo que es un hándicap respecto a modelos como el francés que se operan desde el interior del vehículo a salvo de las armas de calibre pequeño y medio y de los fragmentos de los proyectiles del fuego de contrabatería, en caso de ser alcanzados.

Piezas ATP sobre ruedas

Como puede verse en el vídeo que hemos puesto a continuación, la operación de preparación para hacer fuego es muy rápida, necesitando de apenas unos segundos para cambiar de posición y hacer fuego de nuevo. Por lo que parece, el control de tiro se realiza mediante una tablet que se aloja en la pala posterior que sirve para asegurar el vehículo y un operador maneja el cañón desde el exterior del vehículo mediante ésta, que va conectada al vehículo en todo momento mediante un cable.

Las piezas de artillería autopropulsadas o ATP pueden definirse como aquellas que van montadas sobre un chasis acorazado, que también integra el alojamiento para los artilleros que las manejan y una dotación de municiones. En líneas generales, existen dos tipos básicos: Las que disponen de una torre de gran tamaño que proporciona protección a los sirvientes, entre las que se incluyen la mayoría de las empleadas en la actualidad; y las que van acopladas directamente sobre el casco, sin protección adicional alguna. Entre estas últimas, habría que citar algunos modelos chinos, como el Tipo 54-1 por ejemplo, que fueron construidas a partir de transportes de personal sobre los que instalaron armas de bajo retroceso, lo que permite el transporte de la tripulación bajo la coraza del vehículo.

La artillería en España

Por otra parte, en los últimos años, están apareciendo diferentes versiones montadas sobre chasis de ruedas que, si bien en el pasado no tuvieron una gran aceptación, la proliferación de las fuerzas medias y ligeras, con grandes capacidades de proyección, las han revalorizado enormemente, por lo que cada día aparecen nuevos y más sofisticados modelos, a los que dedicaremos este trabajo. Entre ellos encontramos los desarrollados a partir de un chasis blindado, diseñado expresamente o derivado de una familia acorazada, entre los que cabe citar el G6 sudafricano, Dana Checoslovaco, o Boxer-AGM alemán, por ejemplo. Sin embargo, las variantes más numerosas son las que emplean camiones de configuración 8×8 o 6×6, con cabina normalmente blindada que, ofreciendo una potencia de fuego similar al resto, tienen un precio, tanto de adquisición como de mantenimiento, muy inferior.

En líneas generales, las piezas ATP sobre ruedas ofrecen una serie de ventajas muy interesantes, entre las que destacaremos, aparte del ya citado coste, las siguientes:

  • Excelente movilidad estratégica, tanto por sus propios medios como utilizando otros de transporte terrestre, marítimo o aéreo.
  • Desgaste muy inferior al de los vehículos oruga, lo que permite un uso más intensivo.
  • Flexibilidad de empleo, ya que pueden variar su despliegue rápidamente, conforme la situación lo exija. De hecho, en un espacio corto de tiempo, por ejemplo durante una noche, pueden recorrer varios cientos de km por sus propios medios.
  • Menores necesidades de mantenimiento, que redundan en un apoyo logístico más reducido. abaratando su utilización y alargando su disponibilidad operativa, Por supuesto, el consumo de carburante también será muy inferior al de los vehículos sobre orugas, sobre todo en el caso de las piezas montadas sobre camión.