La US Navy encarga dos nuevos Expeditionary Sea Base (ESB) por 1.080 millones de dólares

Los nuevos buques serán construidos por General Dynamics NASSCO y serán la sexta y séptima unidades, respectivamente

USNS Lewis B. Puller (T-ESB-3) en Norfolk. Fuente - US Navy.
  • La US Navy encarga dos nuevos Expeditionary Sea Base (ESB) por 1.080 millones de dólares.
  • Los nuevos buques serán construidos por General Dynamics NASSCO y serán respectivamente el sexto y séptimo buque expedicionario de la US Navy.
  • Además, se ha firmado una opción para contratar una octava unidad en el futuro.

General Dynamics NASSCO, una empresa perteneciente al gigante estadounidense de la defensa General Dynamics, se ha hecho en las últimas horas con un contrato de la US Navy valorado en 1.080 millones de dólares y destinado a la construcción de los que serán el sexto y séptimo buque expedicionario de la US Navy si tenemos en cuenta que los ESB (Expeditionary Sea Base) son una subclase de los ETF (Expeditionary Transfer Dock), una serie encabezada por el USNS Montford Point y el USNS John Glenn.

Letalidad Distribuida

El nuevo contrato, anunciado por el Departamento de Defensa estadounidense, es en realidad una modificación de un contrato anterior y supondrá una inversión de 1.080 millones de dólares, a razón de 540 millones por unidad, más una opción por un tercero que elevaría el gasto, de ejecutarse, hasta los 1.630 millones.

Los ESB, nombrados siempre en conmemoración de lugares o personas de gran importancia para el USMC, sirven como plataformas flexibles que permiten a la US Navy preposicionar material y unidades en teatros alejados de las bases terrestres, facilitando cualquier posible operación. De hecho, la configuración de estos buques, gracias a su capacidad de carga y a su gran cubierta de vuelo, hace posible desde apoyar a los buques de la US Navy en misiones contra la piratería, a insertar unidades de Operaciones Especiales, llevar a cabo tareas de limpieza de minas o de apoyo en crisis humanitarias y, por supuesto, servir de base logística para los buques de combate, permitiendo que extiendan la duración de sus misiones. En realidad, actúan como auténticas bases de ultramar, con la ventaja de no depender de una ubicación fija.

Third Offset Strategy

En virtud del contrato, la construcción del primero de los nuevos buques (ESB-6) comenzará en el primer trimestre de 2020 y se espera que sea entregado a la US Navy en el segundo trimestre de 2023. Serán construidos en las instalaciones de NASSCO en San Diego, al igual que las anteriores unidades de la clase.

De hecho, ha sido NASCCO la encargada de construir tanto el USNS Montford Point (T-ESD-1) como el USNS John Glenn (T-ESD-2), que son considerados como los primeros buques expedicionarios de la flota, así como las tres unidades posteriores, a saber: USS Lewis B. Puller (ESB-3), el USNS Hershel «Woody» Williams (T-ESB-4) y el USNS Miguel Keith (T-ESB-5). Este último, todavía en construcción, se espera sea entregado durante los próximos meses y, en cualquier caso, antes de que finalice el presente año.

 

 

Primer LCS dotado de radar AESA

La US Navy acaba de poner en servicio el USS Indianapolis (LCS-17), que será el primer buque de la clase Freedom en estar equipado con un radar AESA Hensoldt TRS-4D (AN/SPS-80).

Superadas las pruebas de mar llevadas a cabo por parte de su constructor, Lockheed Martin, el pasado 26 de julio el USS Indianapolis dispondrá de unas capacidades notablemente superiores, en cuanto a exploración aérea, de las disponibles en sus hermanos de clase, dotados del radar TRS-3D/16 (AN SPS-75) y que comparten las 8 primeras unidades de la clase Freedom.