Textron y el NSWCDD muestran las capacidades de su nuevo USV para Guerra Expedicionaria

Ha sido diseñado teniendo en mente las tareas de protección de la Fuerza y las operaciones litorales en entornos disputados

USV Expeditionary Warfare de Textron. Fuente - Textron.
  • El nuevo modelo, basado en el CUSV de Trexton es un vehículo de superficie no tripulado (USV) armado con un sistema de misiles Longbow Hellfire y una ametralladora de 12,70 operada remotamente.
  • El nuevo buque, de 12 metros de eslora, ha sido desarrollado por Textron y por la División Dahlgren del Centro de Guerra de Naval de Superficie (NSWCDD), un organismo dependiente del Mando de Sistemas Navales (NAVSEA) de la US Navy.
  • Ha sido diseñado teniendo en mente las tareas de protección de la Fuerza y las operaciones litorales en entornos disputados.

El nuevo USV para Guerra Expedicionaria consiste en un vehículo de superficie no tripulado (USV) armado, basado en un desarrollo previo de Trexton denominado CUSV (Common Unmanned Surface Vehicle ) y dotado de un sistema de misiles Longbow Hellfire y una ametralladora de 12,70 operada remotamente. En los últimos días ha demostrado sus capacidades en el Ejercicio de Tecnología Naval Avanzada (ANTX) 2019 en Camp Lejeune, Carolina del Norte. El nuevo buque, de 12 metros de eslora, ha sido desarrollado por Textron y por la División Dahlgren del Centro de Guerra de Naval de Superficie (NSWCDD), un organismo dependiente del Mando de Sistemas Navales (NAVSEA) de la US Navy.

Letalidad Distribuida

Esta embarcación ha sido diseñada teniendo en mente las tareas de protección de la Fuerza (como las patrullas alrededor de los buques principales de la US Navy para combatir amenazas como el terrorismo), además de las operaciones litorales en entornos disputados (en los que no conviene arriesgar plataformas más valiosas). Por sus capacidades, es un complemento importante a la hora de implementar el CONOP (Concepto Operativo) conocido como Letalidad Distribuida y que persigue, entre otras cosas, dotar de mayor poder de fuego y capacidad de autodefensa a todas y cada una de las unidades de la US Navy.

En este sentido, embarcaciones como el USV para Guerra Expedicionaria complementarán no solo a los buques principales, que ya cuentan con importantes capacidades de defensa y ataque, sino también a los buques de abastecimiento que componen el tren logístico de la US Navy.

John Fiore, director técnico de la División Dahlgren del Centro de Guerra de Naval de Superficie (NSWCDD) comentó, refiriéndose al nuevo sistema:

«Creemos que los sistemas autónomos de detección y selección de objetivos demuestran el gran salto que están dando tanto la US Navy como el USMC. Esto solo es un avance de logros a mayor escala que llegarán gracias a los con los futuros USV de tamaño mediano y grande que entrarán en servicio próximamente con la US Navy».

Los infantes de marina y los visitantes que acudieron a la demostración, incluidos el Subsecretario de la Armada para Investigación, Desarrollo y Adquisiciones, James Geurts y el Comandante Adjunto del Cuerpo de Marines, Gary Thomas, observaron el gran potencias del nuevo sistema en una actuación en vivo en la que el USV simuló una misión protección de un activo de alto valor frente a distintas amenazas en el marco del Ejercicio de Tecnología Naval Avanzada (ANTX).

Bob Gripshover, Gerente del programa técnico para el nuevo buque comentó, en referencia a una futura adquisición:

«Realmente hay dos clientes para este buque. Estamos tratando de demostrarle a la USAF y al USMC que es posible utilizar estas tecnologías para hacer que los USV armados sean tan efectivos como los UGR que ya se emplean en el campo de batalla. Lo que es emocionante, desde mi punto de vista, es la agilidad que nos proporciona un medio como el acuático. Esto tiene un valor extremadamente alto para el combate».

Este programa podría transformar la forma en que la US Navy y el USMC brindan protección a sus propios buques, además de la forma en la que se plantean actualmente algunas operaciones como las de desembarco o la guerra de superficie. Según el propio Gripshover:

«Un gran número de estos pequeños vehículos no tripulados armados para su uso en operaciones marítimas distribuidas y operaciones litorales en un entorno disputado saturará las defensas de los adversarios y puede proporcionar protección a nuestros buques tripulados. A la larga, estos sistemas vidas en ambos lados. Es mejor tener máquinas luchando contra máquinas que tener humanos luchando contra humanos».

Con estos sistemas autónomos estamos tratando de automatizar lo suficiente la Kill chain como para permitir que el equipo humano-máquina reaccione lo suficientemente rápido como para hacer frente a múltiples amenazas a un tiempo. No estamos tratando de desarrollar armas en donde la máquina tiene el control sino tratando de encontrar el equilibrio correcto, donde el ser humano y la máquina están haciendo lo que mejor saben hacer. La máquina puede buscar de forma autónoma posibles amenazas y objetivos, mientras que el humano puede tomar la decisión sobre esos objetivos y decidir cuándo y cómo atacarlos. »

Algo que demostró el nuevo USV durante el ejercicio ANTX cuando localizó de forma autónoma amenazas potenciales en el océano abierto frente a la playa de Onslow y en la Bahía Mile Hammock en Camp Lejuene mientras sus operadores tomaban la decisión acerca de cómo actuar con cada una de estas amenazas.

Para ello, el nuevo buque combina los datos proporcionados por un sistema de radar, así como por cámaras de vídeo e infrarrojas para navegar, encontrar y rastrear contactos en la superficie y puede funcionar en diversos modos, como pueden ser el de patrulla, intercepción o persecución.

La US Navy y el USMC están evaluando actualmente los resultados del ejercicio ANTX y la capacidad del USV para realizar operaciones reales. Si las conclusiones son positivas, se acelerará su desarrollo para llevar a cabo misiones de prueba y, en su caso, iniciar la producción en serie.