TKMS construirá submarinos mediante impresión 3D

La impresión 3D permitirá diseñar piezas más complejas y fabricarlas con un notable ahorro de peso

Alemania ha copado durante décadas el mercado de submarinos diésel con productos como el type 212 de la imagen. Los problemas de rentabilidad de TKMS junto con la competencia china o francesa amenazan su posición. Foto - Deutsche Marine.
  • TKMS construirá submarinos mediante impresión 3D tras obtener los certificados que le permiten introducir la fabricación aditiva en sus astilleros.
  • La impresión 3D permitirá diseñar piezas más complejas y fabricarlas con un notable ahorro de peso.
  • TKMS necesita innovar para recuperar la rentabilidad de su negocio de construcción naval, en horas bajas.

El constructor naval alemán especializado en submarinos Thyssenkrupp Marine Systems (TKMS) ha recibido autorización por parte de la Sociedad de Calificación DNV GL para introducir la fabricación de piezas de sus submarinos mediante técnicas de fabricación aditiva, es decir, utilizando la impresión 3D.

Dado que la empresa trabaja con docenas de clientes de todo el mundo, necesitaba del visto bueno de una empresa de calificación de reconocido prestigio antes de proceder a integrar en los submarinos que fabrica y repara partes creadas con este tipo de técnicas, pues no quiere despertar recelos entre sus clientes.

Submarinos de ataque

Es, que se sepa, la primera vez que una empresa de construcción naval implementa estas técnicas en el proceso de construcción de un submarino y ha sido posible solo gracias a la experiencia de una de las filiales de la matriz Thyssenkrupp, denominada Thyssenkrupp TechCenter Additive Manufacturing. A propósito de la noticia, el Dr. Luis Alejandro Orellano, Director de Operaciones de TKMS comentó:

«Estamos encantados de que con Thyssenkrupp TechCenter Additive Manufacturing ahora tengamos un socio certificado que pueda suministrarle a Thyssenkrupp Marine Systems una serie de piezas manufacturadas mediante fabricación aditiva y que cumplan con las altas expectativas propias tanto de nuestra empresa como de nuestros clientes».

En principio, las piezas que se incluirán en los futuros submarinos, son piezas de acero austenístico, un material muy utilizado en estos buques por su excelente resistencia a la corrosión, facilidad para la soldadura y maleabilidad. El proceso de fabricación aditiva permitirá a TKMS fabricar piezas más complejas con un coste menor, lo que redundará en una mayor resistencia de los nuevos submarinos, mayor durabilidad y un ahorro económico. Es así puesto que, a diferencia de otras técnicas de fabricación tradicionales, la fabricación aditiva hace posible al ir colocando capa a capa, diseños hasta ahora imposibles de llevar a la práctica.

TKMS se anota así un tanto frente a la competencia, siendo la primera empresa en adoptar esta técnica para sus submarinos y en un momento de profunda crisis en el que el mayor problema al que se enfrenta no es tanto la falta de pedidos, pues mantiene numerosos buques en cartera, como la baja rentabilidad de sus astilleros, debido al coste de fabricación y al escaso beneficio que aporta a sus arcas cada nuevo submarino construido.

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Es curioso, dado que Alemania en general -y TKMS en particular es, o ha sido hasta hace poco, el lugar hacia donde miran todas las naciones que desean comprar modelos de capacidades probadas. Los astilleros alemanes y su industria auxiliar han sido capaces de inundar, sin exagerar, el mercado de submarinos mundial con altas cotas de calidad. Sus éxitos de exportación hablan por sí solos: Singapur, la mayor parte de Sudamérica, Corea del Sur, Turquía, Grecia, Israel, Italia… En definitiva, sus Type 209 se han exportado a más de 30 países totalizando más de 60 unidades vendidas y copando aproximadamente el 50% del mercado durante las últimas décadas.

Sobre una misma base tecnológica, los ingenieros de TKMS (Thyssen Krupps Marine System) son capaces de personalizar cada plataforma con las especificaciones finales del cliente y ofreciendo un apoyo completo durante toda la vida del submarino. Por desgracia para el gigante alemán, ahora en horas bajas, la entrada de nuevos jugadores en el mercado internacional, como Francia o China, no hace sino restarles cuota de mercado, lo que le obligará a innovar si no quiere quedarse finalmente descolgado en esta competición en la que especialmente Francia, con Naval Group, le ha robado varios clientes en los últimos años.