Alemania decidirá sobre el sustituto de sus Tornado durante los próximos meses

Mantener los Tornado en servicio hasta 2030 costará a las arcas alemanas casi 9.000 millones de euros, por lo que su sustitución es una prioridad

Tornado GR.4 de la Luftwaffe
  • Alemania decidirá sobre el sustituto de sus Tornado durante los próximos meses.
  • El país necesita cerrar este frente y solucionar la disputa con los EE. UU. a propósito de las armas nucleares para poder concentrarse en el desarrollo del FCAS.
  • En la actualidad mantiene 93 Tornado en servicio, de los cuales una parte puede transportar y emplear armas nucleares, algo que los Eurofighter no pueden hacer.
  • Mantener los Tornado en servicio hasta 2030 costará a las arcas alemanas casi 9.000 millones de euros, por lo que su sustitución es una prioridad.

La nueva ministra de Defensa alemana, Annegret Kramp-Karrenbauer, explicó a la prensa ayer lunes que tenía la intención de decidir lo antes posible sobre la mejor forma de reemplazar la flota de aviones de combate Tornado que opera el país, con la intención de evitar la pérdida de una serie de capacidades clave no solo para la defensa alemana, sino también para su participación en misiones internacionales. En concreto, anunció que la decisión se tomaría con toda seguridad durante el año próximo, un anuncio que hay que tomar con precaución, toda vez que su antecesora en el cargo hizo declaraciones similares el pasado año, a propósito del actual.

Durante la misma comparecencia, Kramp-Karrenbauer confirmó que había hablado sobre el tema con el secretario de Defensa de los Estados Unidos, Mark Esper, durante la que ha sido su primera visita oficial a Washington desde que asumió su nuevo cargo como ministra de defensa. Durante la reunión, Esper interrogó a la ministra germana acerca de cómo pensaba su país suplir las capacidades de los Tornado en relación a las armas nucleares y ofreció una vez más el F-35 como solución (Alemania maneja como candidatos el F-18 y el Eurofighter), un avión que la propia Kramp-Karrenbauer ha rechazado una vez más -y admite haber sido muy franca con Esper sobre el tema- como un posible reemplazo para los Tornado, debido a que podría suponer un lastre en el desarrollo del FCAS.

En realidad, la ministra alemana se reiteró la intención de su país de adquirir más Eurofighter como relevo de los Tornado y como puente hasta la llegada del esperado FCAS franco-germano-español, una controvertida decisión, aunque perfectamente lógica desde el punto de vista industrial, que no gustó entre los cuadros militares germanos, partidarios del cazabombardero estadounidense, un aparato que ya ha sido encargado entre otros por Polonia.

Aunque la ministra afirmó que su país trabajaría estrechamente con los EE. UU. para solucionar este problema en los próximos meses, son muchos los que creen que podría llevar años certificar los Eurofighter (en el caso de que lleguen a adquirirse) para portar armas nucleares -a lo que habría que sumar las previsibles trabas estadounidenses-, mientras el costo de mantener los Tornado en servicio no hace sino aumentar y el FCAS no es sino un proyecto a muy largo plazo, lo que lo deja también fuera de la ecuación.

En cualquier caso, la toma de una decisión es muy urgente, pues la situación de los Tornado es insostenible y se calcula que mantener en servicio los aparatos que la Luftwaffe mantiene en su inventario hasta el año 2030 supondrá una inversión de casi 9.000 millones de euros. Así las cosas, gana fuerza la posibilidad -pese a las palabras de Kramp-Karrenbauer- de que, además de los nuevos Eurofighter, el país, que ha de hacer equilibrios diplomáticos para satisfacer no solo a sus socios europeos, sino también para mantener los lazos con los EE. UU. (de quien dependen en última instancia para su defensa), adquiera un pequeño lote de Lockheed Martin F-35 Lightning II.

Esta decisión, de llegar a producirse, seguramente despertaría las iras francesas, reduciría la capacidad alemana a la hora de invertir en el FCAS y supusiera un importante contratiempo logístico al tener que abrir una línea más de suministro y mantenimiento con todo lo que ello conlleva. Con todo, sería una solución de compromiso que, sin contentar a nadie, permitiría cumplir con los EE. UU. y la OTAN y que, además, también sería interesante para el desarrollo del futuro FCAS al disponer de la experiencia en el uso de aviones de 5ª generación, con todo lo que ello supone.