Los C-295 de Getafe alcanzan las 70.000 horas de vuelo

El Ala 35 fue creada el 1 de julio de 1955 en la base aérea de Getafe como unidad específica de transporte

Los C-295 de Getafe alcanzan las 70.000 horas de vuelo. Fuente - Ejército del Aire.
  • 70 000 horas de vuelo de los C-295 del Ala 35 de Getafe.
  • El Ala 35 fue creada el 1 de julio de 1955 en la base aérea de Getafe como unidad específica de transporte. Constituye desde entonces una de las unidades más emblemáticas y con mayor tradición del Ejército del Aire.
  • Las misiones del T-21 son las de transporte aéreo logístico, transporte aéreo táctico, lanzamientos paracaidistas y de cargas, infiltración y exfiltración de grupos de asalto hacia o desde campos no preparados, operación con equipos de visión nocturna y reabastecimiento en vuelo, entre otras.

El Ala 35 del Ejército del Aire ha alcanzado un nuevo hito en su largo historial, al llegar a las 70 000 horas de vuelo con el avión C-295. Esta importante marca la ha logrado la tripulación formada por el teniente Iglesias, el teniente Nieto, el sargento Izquierdo y el cabo primero Páramo en el avión matrícula T.21-06/44 bajo el indicativo radio AME 3570, en una misión de aerotransporte para la Operación de la Unión Europea en el Mediterráneo Central (EUNAVFORMED, Operación Sophia).

El Ala 35 fue creada el 1 de julio de 1955 en la base aérea de Getafe como unidad específica de transporte. Constituye desde entonces una de las unidades más emblemáticas y con mayor tradición del Ejército del Aire, y ha acumulado a lo largo de su historia un total de 458.750 horas con los vuelos llevados a cabo por las distintas aeronaves que han pasado por esta unidad: Junkers 52, DC-3, DC-4, CASA 207 Azor, CASA 212 Aviocar, DH-9 Caribou, CASA CN-235.

El año 2002 estuvo marcado por la entrada en servicio del CASA C-295M (denominación militar T-21) en la base aérea de Getafe. Supuso una mejora sensible de las características de robustez, versatilidad y sencillez de mantenimiento con respecto a modelos anteriores. El T-21 está dotado con capacidades hasta entonces inéditas en un avión de transporte del Ejército del Aire, como son el reabastecimiento en vuelo, las medidas de protección contra misiles, las comunicaciones seguras, las medidas de protección física (blindaje) o la capacidad de operación táctica nocturna con escasa luminosidad mediante el uso de gafas de visión nocturna, un conjunto de habilidades del que muy pocos aparatos, por no decir ninguno, pueden presumir y que se maximiza al contar con algunas de las mejores tripulaciones del continente.

Las misiones del T-21 son las de transporte aéreo logístico, transporte aéreo táctico, lanzamientos paracaidistas y de cargas, infiltración y exfiltración de grupos de asalto hacia o desde campos no preparados, operación con equipos de visión nocturna y reabastecimiento en vuelo, entre otras.

Alcanzar las 70 000 horas de vuelo es una muestra más del buen hacer y profesionalidad de los hombres y mujeres, tanto militares como civiles, que forman parte del Ala 35 y de la base aérea de Getafe y demuestran una vez más las sobresalientes capacidades de un aparato a medio camino entre los A-400M y los C-235 y que se ha convertido en la espina dorsal del Ejército del Aire por su polivalencia, fiabilidad y moderado coste de operación, aspectos todos ellos que le permitirán seguir ganando en importancia en un futuro, el del EdA, que viene cargado de incógnitas, como explicamos en este artículo del Número 11 de nuestra revista.