El Ejército del Aire cree que puede parar un ataque como el sufrido por Arabia Saudita

El Ejército del Aire vive completamente ajeno a la realidad de un tipo de ataques contra el que España no solo no está preparada sino que sufre un retraso severo en la adopción de tecnologías clave para hacerles frente.

Imágenes de los incendios provocados por el ataque sobre las refinerías saudíes el pasado mes de septiembre

 

El Ejército del Aire cree que puede parar un ataque como el sufrido por Arabia Saudita

Nuestras Fuerzas Armadas viven completamente desconectadas de la realidad

 

Por Christian D. Villanueva López

 

Ha finalizado el ejercicio Dardo 2019, que se ha celebrado entre el 24 de septiembre y el 1 de octubre en el golfo de Cádiz durante el que se han representado, según el Ejército del Aire, unas condiciones muy similares a las acontecidas recientemente en el ataque con drones a las refinerías de Arabía Saudí. También según el EdA el resultado final permite asegurar que estaríamos preparados para repeler un ataque similar. La única conclusión posible es que el Ejército del Aire vive completamente ajeno a la realidad de un tipo de ataques contra el que España no solo no está preparada sino que sufre un retraso severo en la adopción de tecnologías clave para hacerles frente.

En las últimas horas la web del Ejército del Aire ha publicado una información sobre la finalización del ejercicio «Dardo» de defensa aérea, sobre el que informábamos hace escasos días. Hasta aquí fuera de lo normal. Ahora bien, sorprendentemente, en la misma noticia la institución afirma que el ejercicio permite concluir que «resultado final permite asegurar que el Ejército del Aire estaría preparado para repeler un ataque similar en caso de producirse.» Esto es, como cuanto menos, una rodomontada, como explicaremos a continuación a nuestros lectores.

Antes de nada, vamos a poner la noticia en su contexto. La nota de prensa del Ejército del Aire dice lo siguiente:

«Ha finalizado el ejercicio Dardo 2019, que se ha celebrado entre el 24 de septiembre y el 1 de octubre en el golfo de Cádiz, desde la base aérea de Morón, y cuyo objetivo ha sido entrenar la defensa del espacio aéreo de soberanía española frente a diversas amenaza aéreas y navales. El Mando Aéreo de Combate ha sido el encargado del planeamiento y ejecución de este ejercicio desde el mes de mayo en que inició su diseño.

Durante la ejecución del Dardo se han representado unas condiciones muy similares a las acontecidas recientemente en el ataque con drones a las refinerías de Arabía Saudí, y el resultado final permite asegurar que el Ejército del Aire estaría preparado para repeler un ataque similar en caso de producirse.

Se ha practicado un escenario ficticio en el que un adversario realiza un ataque con drones armados con explosivos contra nuestros intereses nacionales y contra nuestra población. El sistema de defensa aérea, integrado por un equipo coordinado compuesto por el sistema de mando y control, radares de vigilancia temprana, unidades de combate y bases de despliegue, ha logrado detectar, interceptar, identificar y derribar todas esas amenazas, cumpliendo de manera exitosa con unos objetivos de adiestramiento que permiten al Ejército del Aire estar preparado para su misión permanente de defensa del espacio aéreo de soberanía nacional.

Se han realizado prácticas de tiro aire-aire real con las aeronaves de caza del Ejército del Aire, Eurofighter y F-18, así como con la sección de defensa aérea SHORAD de misiles antiaéreos de corto alcance perteneciente al Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (EADA). Se han lanzado misiles Iris-T (misil aire-aire de guía infrarroja), AIM-7P Sparrow (misil aire-aire de guía radárica), AGM-65G Maverick (misil aire-superficie de guía infrarroja) y Aspide (misil superficie-aire de guía radárica). Estos últimos fueron lanzados desde tierra en el Campo de Maniobras y Tiro de Médano del Loro (Huelva) por el EADA. Además se han realizado prácticas con munición de cañón aire-aire de 20 y 27 mm.

Todo ello con la participación de las siguientes unidades del Ejército del Aire: Ala 11 (base aérea de Morón, Sevilla), Ala 12 (Torrejón, Madrid), Ala 14 (Albacete), Ala 15 (Zaragoza), Ala 46 (Gando, Gran Canaria), EADA y 2º. Escuadrón de Apoyo al Despliegue Aéreo (SEADA). Además, se contó con el apoyo del Grupo Móvil de Control Aéreo (GRUMOCA) y del Centro Logístico de Apoyo y Experimentación (CLAEX).

El Ala 48 dio cobertura SAR al ejercicio con helicópteros Súper Puma y aviones CN-235 D4 VIGMA y un P3 Orión del Grupo 22 se encargó de levantar una imagen de reconocimiento marítimo, para lo que contó con el apoyo de la Guardia Civil y la Armada. El Grupo Central de Mando y Control (GRUCEMAC) ejerció de centro principal de la defensa aérea y el INTA apoyó cediendo sus instalaciones del Centro de Experimentación del Arenosillo, mientras el Ejército de Tierra hizo lo propio con el campo de tiro de Médano del Loro.

Los lanzamientos se realizaron sobre las zonas de espacio aéreo y naval reservadas a tal efecto en el golfo de Cádiz y los blancos aéreos y de superficie para los distintos lanzamientos fueron proporcionados por las empresas SCR y AVDEF.

El Dardo permite a los pilotos de caza el adiestramiento, no solo en el disparo de misiles reales, sino también en tácticas de combate aire-aire».

Dicho esto, vamos a explicar en qué consistió el ataque con drones sobre Arabia Saudita y las razones por las que España no está ni mucho menos preparada para hacer frente a algo así, como tampoco lo estaban los árabes con un presupuesto de defensa casi diez veces superior al español.

En primer lugar, hasta donde sabemos, el ataque sobre las instalaciones saudíes, con la refinería de Abqaiq como principal afectada al recibir 15 impactos (otra instalación, la de Jurais, recibió dos más), fue un ataque selectivo que demostró varias cosas:

  1. En primer lugar, la precisión y relativa indetectabilidad de los sistemas empleados, tanto drones como misiles de crucero o municiones merodeadoras (loitering munitions), pues todavía no está del todo claro el tipo de municiones empleados.
  2. La existencia de una nutrida célula sobre el terreno que ha sido capaz de informar en todo momento al atacante -o más probablemente a su patrocinador iraní- sobre la situación de la defensa antiaérea saudita (sistemas desplegados, operatividad, capacidad de los operarios, mantenimiento, número de misiles…), los puntos vitales de las instalaciones a atacar de cara a la paralización de las exportaciones de crudo y a causar el mayor daño y alarma posible (siendo este último más que el primero el objeto final del ataque), las vías de aproximación que cubría la defensa antiaérea y por ende los puntos ciegos, etcétera.
  3. La capacidad de pequeños sistemas utilizados no solo en cantidad (ni siquiera era un enjambre en término estricto, pues no se ha demostrado la utilización de IA como multiplicador) sino de formas cada vez más imaginativas (lanzamientos desde vehículos en marcha, trayectorias complejas, combinación de diversos tipos de sistemas en un mismo ataque) y a mayores distancias (Irán había practicado ataques similares desde 1.500 kilómetros o más durante las maniobras «Camino a Jerusalén-I«).
  4. La inoperancia de los sistemas antiaéreos tradicionales frente a este tipo de ataques, algo que sufrieron los rusos en Siria (Khmeimim) y que les costó graves daños en varios aviones de combate a pesar de disponer de algunos de los mejores sistemas antiaéreos del mundo desplegados en la zona y que se ha vuelto a demostrar en Arabia Saudita, país que tenía en las cercanías de los objetivos sistemas antiaéreos Patriot combinados con defensas de punto Skyguard y Shahine, sistemas comparables a los utilizados por nuestras fuerzas armadas.

(Continúa...)

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