El US Army despliega en Europa sistemas GPS resistentes a las interferencias

Se pretende combatir las capacidades rusas en cuanto a Guerra Electrónica, que se sospecha son suficientes para alterar la señal de GPS en áreas extensas

Stryker del US Army desplegados en Europa. Fuente - US Army
  • El US Army implementa en sus vehículos Stryker desplegados en Europa el nuevo sistema MAPS (Sistema de Sincronización y Navegación de Precisión) resistentes a las interferencias.
  • Se pretende combatir las capacidades rusas en cuanto a Guerra Electrónica, que se sospecha son suficientes para alterar la señal de GPS en áreas extensas.
  • Es una forma de asegurar la continuidad de las operaciones en ambientes electromagnéticos complejos, en los que se tema que la pérdida o la alteración de la señal GPS pueda hacer perder las ventajas de la RMA de la información a los militares estadounidenses.

El ejército estadounidense ha instalado 62 nuevos dispositivos MAPS (Sistema de Sincronización y Navegación de Precisión o Mounted Assured Precision Navigation & Timing System) en los vehículos blindados Stryker que tiene basados en Alemania, según informó el servicio de prensa del US Army el pasado 7 de octubre. Estos aparatos, que incluyen medidas contra las interferencias que afectan a los receptores GPS deberían permitir continuar las operaciones con relativa normalidad en un ambiente electromagnético disputado.

El esfuerzo, no obstante, no termina aquí, sino que en los próximos meses serán más de 300 los Strykers del 2º Regimiento de Caballería los que pasarán a estar equipados con el renovado sistema MAPS. El coronel Nickolas Kioutas, gerente de programas de posicionamiento, navegación y sincronización (PNT) del US Army ha explicado a los medios, en la misma comparecencia en la que se anunciaba la instalación de los nuevos sistemas, como la señal GPS se debilita o se ve comprometida en determinadas circunstancias y cómo el US Army se está preparando para combatir este problema, que afecta a uno de los componentes claves que hacen posible la guerra contemporánea y que ha sido vital en el desarrollo de la RMA de la Información.

De esta forma, el nuevo sistema MAPS reemplaza los anteriores sistemas receptores GPS avanzados (DAGR o Defense Advanced GPS Receivers) que están instalados actualmente en vehículos blindados de EE. UU. El nuevo sistema utiliza un reloj atómico dentro del módulo SAASM (Módulo de Sincronización, Disponibilidad Selectiva y anti-Spoof), lo que, unido al nuevo sistema antiinterferencias, otorga una seguridad mucho mayor independientemente de las condiciones en las que deba operar.

De hecho, uno de los mayores temores de los componentes de las Fuerzas Armadas de los EE. UU. es que sus competidores, especialmente la Federación Rusa, que ha venido desde hace años desarrollando una doctrina propia en relación a la Guerra Informativa (tema que abordaremos en profundidad en nuestro Número 12), puedan atacar algunos de los puntos neurálgicos que hacen posible las operaciones militares modernas, mediante medios como la Guerra Electrónica.

En un futuro cercano en el que el dominio electromagnético será uno más, junto a los tradicionales dominios físicos (tierra, mar, aire y espacio) y el dominio cibernético, la doctrina rusa apuesta por considerar la información, incluyendo las señales electromagnéticas, como una «materia prima» en sí misma, entendiendo esta de una forma omnicomprensiva. Así, los rusos se habrían percatado tiempo atrás -y han tenido oportunidad de probar sus teorías en conflictos como el del Donbáss o el sirio- de lo frágiles que son algunos de los componentes militares occidentales -y por ende las operaciones que de ellos dependen- a las interferencias, lo que provoca que en ambientes de negación de señales, se pierdan buena parte de las ventajas de la RMA de la Información, como son la precisión de las municiones inteligentes o la conciencia situacional de los uniformados, aspectos ambos que dependen en buena medida de la red GPS.

No podemos olvidar que han sido varios los incidentes, también en tiempos de paz, que se sospechan relacionados con acciones rusas en el dominio electromagnético y es que ya en el año 2013, investigadores de la Universidad de Texas demostraron que se podía variar el rumbo de un barco interfiriendo la señal GPS de a bordo. En relación con este hecho, desde hace algunos años la comunidad marítima internacional viene denunciando fallos de posicionamiento de sus sistemas GPS, a menudo en zonas que coinciden con puntos de interés o de despliegue de fuerzas rusas.

Esto es precisamente lo que se teme en el dominio terrestre y lo que se pretende combatir con la implementación de estos nuevos sistemas.