Francia y Alemania cierran un acuerdo clave para los programas FCAS y MGCS (Leopard 3)

Era un escollo importante para los dos programas más importantes en el sector de la defensa a nivel continental: FCAS y MGCS

Infografía del concepto NGF (New generation fighter) de Dassault para el FCAS. Fuente - Dassault.

  • Los principales dirigentes de ambas naciones han cerrado una acuerdo que regula las futuras exportaciones de armamento de producción conjunta.
  • Era un escollo importante para los dos programas más importantes en el sector de la defensa a nivel continental: FCAS y MGCS.
  • Con las nuevas reglas, que armonizan las respectivas legislaciones nacionales y evitan situaciones de veto, será más sencillo que ambos países saquen adelante los nuevos proyectos.

Aprovechando la ceremonia que en los últimos días les ha reunido en Toulouse para conmemorar el 50 aniversario de Airbus, el presidente francés Emmanuel Macron y la canciller alemana Angela Merkel anunciaron que finalmente han llegado a un acuerdo en el que se establecen las nuevas reglas que rigen la exportación de sistemas de armas desarrollados de forma conjunta.

El acuerdo es vital para el futuro de la defensa continental -y especialmente para la industria y para los dos mayores programas en juego, como son el FCAS y el MGCS, pues soluciona uno de los principales problemas que amenazaban a todos y cada uno de los proyectos conjuntos: la existencia de diferentes legislaciones -y políticas- relativas a la exportación de armamentos. Esta disparidad de reglas tenía como consecuencia la aparición de vetos por parte de uno u otro país en función de cual fuese el destinatario del sistema en cuestión, lo que impedía vender armamento a según que naciones y, en cualquier caso, dificultaba sobremanera la exportación ante el temor de los clientes a verse afectados de una u otra forma.

Ahora, con el acuerdo anunciado el pasado miércoles, que además es legalmente vinculante, según han explicado Macron y Merkel, se sientan las bases para que ambos estados inviertan sin trabas en los programas FCAS (destinado a construir un cazabombardero de nueva generación y en el que también participa España) y MGCS (del que saldrá el reemplazo de los carros de combate Leclerc y Leopard 2).

Según la Ministra de Defensa francesa, Florence Parly, se trata de “Una decisión fundamental que mejora nuestra confianza mutua: hoy se llegó a un acuerdo entre Francia y Alemania que permite la exportación de equipos creados de forma conjunta. Un paso esencial para construir serenamente una Europa de la Defensa ambiciosa».

El acuerdo alcanzado entre los dirigentes, sin embargo, todavía debe superar algunos problemas antes de entrar en vigor, y es que si bien es complicado que en Francia se tope con problemas, en Alemania ha de ser aprobado por el Gabinete de Gobierno y no es seguro que el socio de coalición de Merkel, el partido socialdemócrata, acuerde liberalizar las exportaciones de armas después de haber luchado durante décadas para reducirlas. Además, el SPD elegirá a un nuevo líder en su congreso del 6 al 8 de diciembre en Berlín, lo que podría retrasar la entrada en vigor de este acuerdo.

Demostrador tecnológico presentado por Nexter y KMV en Eurosatory 2018

El comunicado conjunto franco-alemán establece que «ambas partes han concluido unas negociaciones que conducen a un acuerdo legalmente vinculante cuyos pasos finales se implementarán lo antes posible», pero no proporciona detalles adicionales ni plazos. Lo que es peor, no se conoce a qué tipo de equilibrios tendrán que llegar en el futuro, a pesar de las nuevas reglas, para poder autorizar las exportaciones, pero diversos medios anticipan que el acuerdo no afecta a todos los componentes de los sistemas de armas, sino únicamente a una parte mayoritaria, quedando fuera del mismo aproximadamente un 20% de componentes que requerirán el consentimiento del país que lo fabricó antes de su venta al extranjero.

Mientras estos extremos se aclaran, los industriales alemanes, con Matthias Wachter, Director de la Federación Alemana de Industria, a la cabeza, abogan por reeditar los acuerdos Schmidt-Debré  de 1971, firmados en su día por los ministros de defensa de Alemania y Francia y que autorizaban la exportación de armas por un socio, incluso si incluían piezas o componentes producidos por el otro.

Estos, que todavía no han expirado oficialmente, pues se firmaron por un plazo de 50 años, fueron eliminados por Alemania el pasado año, cuando para bloquear las exportaciones a Arabia Saudita prohibieron a su industria proporcionar partes y componentes utilizados en armas vendidas a terceros países. Como consecuencia de aquella decisión, ni Francia ni Reino Unido pudieron suministrar cazabombarderos Typhoon o misiles Meteor al país de Oriente Medio. También como consecuencia, aumentó el recelo francés ante cualquier programa conjunto llevado a cabo con Alemania, por el miedo a no poder exportar en el futuro los nuevos desarrollos.

Ahora, con este acuerdo, se ha dado un paso en la buena dirección a la falta de su confirmación por parte del Gabinete germano y de conocer los detalles exactos del documento final.