Francia inicia la construcción de sus nuevas fragatas

La clase Belharra será construida en las instalaciones que Naval Group posee en Lorient

Infografía de la futura clase Belharra. Fuente - Naval Group.
  • Francia inicia la construcción de sus nuevas fragatas
  • La clase Belharra será construida en las instalaciones que Naval Group posee en Lorient
  • Estas nuevas fragatas multipropósito sustituirán a la clase La Fayette.

El corte de chapa de las nuevas fragatas de la clase Belharra, programado originalmente para el 25 de octubre, se adelantará un día. La ceremonia oficial que dará inicio a la construcción de los nuevos buques de combate de franceses tendrá lugar en las instalaciones de Naval Group en Lorient el próximo miércoles día 24, tras lo cual se pondrán en marcha los trabajos encaminados a dotar a la Marine Nationale con cinco nuevos buques de 122 metros de eslora y 4.250 toneladas de desplazamiento a partir del año 2025. Estos nuevos navíos sustituirán a la clase La Fayette, que se considera insuficiente ante las nuevas amenazas.

Además de la construcción de las fragatas, diversas empresas están trabajando en el desarrollo de los sistemas electrónicos que tendrán en dotación. De esta forma, los equipos combinados de la DGA (Agencia de Armamentos Francesa), la Marine Nationale , Thales y el Naval Group han comenzado el pasado mes de septiembre las pruebas del nuevo radar SEA FIRE en el Shore Integration Facility (SIF) ubicado en el sur de Francia, cerca de Toulon. Según sus diseñadores este radar AESA será capaz de seguir hasta 800 objetivos y de dar cobertura en 360º a distancias de hasta 500 kilómetros y en un rango de alturas que va de los 0 a los 80.000 metros, algo que parece un poco optimista, pero que seguro servirá para maximizar las capacidades de los misiles ASTER con los que irán equipados. Ademas del radar, montarán un sonar de casco Kingklip Mark 11 y se espera que también un sonar remolcado CAPTAS 4, algo que difícilmente veremos en la variante de exportación. Su sistema de combate, desarrollado por Thales, será una evolución del SETIS que podemos encontrar en las FREMM.

Respecto al armamento, la clase Belharra 16 misiles Aster 30, un cañón Otobreda de 76 mm, dos lanzadores dobles para torpedos MLU 90 y misiles 8 antibuque MM-40 Exocet Block3C. Por otra parte, aunque no es oficial, se especula con que pueda lanzar misiles de crucero navales MdCN. En lo concerniente a su ala aérea embarcada, estará compuesta por un helicóptero de tamaño medio NH90 NFH.

Con una tripulación compuesta por 125 oficiales, suboficiales y marineros (110 tripulantes y 15 personas para el ala aérea), la clase Belharra contará con una eslora de 122 metros, una manga de 17,7 y un desplazamiento de 4.250 toneladas que podrán moverse a velocidades máximas de 27 nudos o alcanzar distancias de hasta 5.000 millas náuticas a una velocidad sostenida de 15 nudos gracias a su sistema de propulsión CODAD.

 

 

Contratos de exportación

A pesar de que este nuevo modelo todavía no ha visto la luz y no ha pasado de ser una imagen sobre el papel de las mesas de diseño de Naval Group, lo cierto es que ya ha despertado el interés de diversos compradores. En este sentido, Grecia ha dado un paso importante en su intención de dotarse de nuevas fragatas al firmar una carta de intenciones con Francia para hacerse en el futuro con dos unidades de esta nueva clase.

Si las conversaciones llegan finalmente a buen puerto, Grecia se convertiría en el primer cliente de exportación de un buque que todavía está lejos de entrar en servicio con el país del que procede. Sería una notable inversión para Atenas, que debería desembolsar hasta 750 millones de euros por cada una de las fragatas, algo que no está nada claro que vaya a pasar toda vez que Grecia también ha expresado en el pasado su interés en hacerse con sendas fragatas de la clase Adelaide, similares a las utilizadas por la Royal Australian Navy y dada la precaria situación económica que viven, a pesar de lo cual su gasto en defensa sigue siendo muy alto en relación al PIB por la tensión que viven con Turquía.

En cualquier caso, el acuerdo firmado por ambos ministros es un paso importante, aunque el propio Niko Panagiotopoulos quiso dejar claro que había «un largo camino por recorrer» antes de llegar a un acuerdo sobre los «aspectos técnicos» requeridos de los buques.