Marruecos aumentará su presupuesto de defensa un 29% en 2020

Pasará a invertir en sus Fuerzas Armadas el 4,5% del PIB

F-16 de la Real Fuerza Aérea de Marruecos
  • El Reino Alauí se ve obligado a aumentar en casi un 30% su Presupuesto de Defensa para financiar las compras realizadas en los últimos ejercicios y especialmente para aumentar el número de uniformados y mejorar sus condiciones de vida.
  • En 2020, la inversión en defensa pasará de 35.155 millones de dírhams (3.288 millones de euros) a 45.438 millones de dírhams (4.249 millones de euros).
  • Con este incremento del gasto, el país pasará a invertir en sus Fuerzas Armadas el 4,5% de su Producto Interior Bruto.

Marruecos va a aumentar su gasto en defensa de forma dramática durante el próximo ejercicio, tras acordarse, según diversos medios locales, un incremento que ronda el 30% respecto al presupuesto del presente año. Nuestro vecino del sur, que tiene previsto aumentar el número de uniformados y que debe hacer frente a la factura de las numerosas compras realizadas en los últimos ejercicios, pasará de esta forma de gastar 35.155 millones de dírhams (3.288 millones de euros) en 2019 a destinar a sus Fuerzas Armadas 45.438 millones de dírhams (4.249 millones de euros) el próximo año, lo que supone aproximadamente el 4,5% de su Producto Interior Bruto, un gasto en defensa proporcionalmente mucho mayor que el español que no llega al 1 % de este indicador.

Hay que recordar que en los últimos meses, Marruecos ha solicitado a los EE. UU., entre otros, 2.400 misiles contracarro TOW-2A, 6.000 bombas MK y kits de guiado JDAM, carros de combate M1A2 Abrams modernizados, camiones ligeros y cazabombarderos F-16 adicionales. Eso sin incluir las compras a otros países como Ucrania o China, ni tampoco la intención de hacerse con helicópteros de combate AH-64 Apache, aviones de reconocimiento o sistemas antiaéreos Patriot, todo como parte de un plan destinado a lograr la preeminencia regional frente a una Argelia que está inmersa en su propio proceso de desarrollo de una industria militar autóctona.

Además, este incremento radical del gasto tiene una segunda lectura frente a España, y es que Marruecos, que hasta ahora debía optar por una estrategia asimétrica frente a España, cada vez más será capaz de contrapesar a nuestras Fuerzas Armadas de forma simétrica, pues las cifras de gasto son cada vez más parejas y el número y calidad de sus sistemas, también, en un momento en el que España tiene graves problemas para acometer el necesario proceso de modernización y sustitución de sistemas.

En cualquier caso, no todo el incremento presupuestario se destinará, como es lógico, a la compra de nuevo material, sino que buena parte del mismo será necesario para financiar el aumento en el número de uniformados. En este sentido, el gasto en personal se llevará la parte del león del presupuesto, pasando de 22.300 millones de dírhams (2.085 millones de euros) a 33.167 millones (3.101 millones de euros), cifra desproporcionada y que sirve para dar una imagen más exacta de la realidad marroquí, pese a los logros conseguidos en fechas recientes.

El gasto en mantenimiento y operación de los equipos en servicio pasará 6.051 millones dírhams (565 millones de euros) a 7.125 millones (666 millones de euros), mientras que la inversión en nuevos equipos pasará de 4.773 millones de dírhams (446 millones de euros) a 5.146 millones (481 millones de euros). El incremento en el presupuesto, visto de esta forma, es mucho menos preocupante de lo que dictan los titulares.

No obstante, la ley de presupuestos de 2020 también fija un compromiso de gasto de 110.000 millones de dírhams (10.285 millones de euros) a repartir en próximos ejercicios, de cara a la adquisición de 24 helicópteros Apache (se espera que sean entregados a partir de 2024), 12 helicópteros de transporte ligero, 24 helicópteros de transporte medio y el citado avión de reconocimiento electrónico, amén de los sistemas antiaéreos Patriot y obuses M109A6 Paladín, por lo que en este sentido, la intención de proseguir con el proceso de modernización parece firme. Del mismo modo, se pretende adquirir una nueva fragata, además de un sistema de vigilancia costera que le permita monitorizar el tráfico marítimo en sus aguas de responsabilidad.