El Cuerpo de Marines ordena nuevos Vehículos de Combate Anfibios

Acaba de contratar con BAE Systems el tercer lote del nuevo 8x8 ACV, por valor de 120 millones de dólares

Vehículo de Combate Anfibio (ACV) de Bae Systems. Imagen - BAE Systems.

  • El Cuerpo de Marines ordena nuevos Vehículos de Combate Anfibios ACV, modelo que debe sustituir al AAV-7.
  • Acaba de contratar con BAE Systems el tercer lote del nuevo 8×8 ACV, por valor de 120 millones de dólares.
  • Se trata de vehículos de la variante de transporte de personal, con capacidad para 13 infantes y 3 tripulantes

BAE Systems ha recibido un nuevo contrato valorado en 120 millones de dólares por parte del Cuerpo de Marines de los EE. UU. para proporcionar vehículos de combate anfibios (ACV) adicionales en lo que supone el tercer pedido de la base de producción inicial a baja tasa (LRIP).

El contrato contempla la adquisición de un número indeterminado de vehículos de la variante de transporte de personal del ACV (ACV-P), un vehículo de asalto anfibio 8×8 capaz de embarcar a 13 infantes de marina además de una tripulación de tres hombres y de llegar por sus propios medios del buque a la costa.

El ACV es una plataforma altamente móvil, con una gran capacidad de superviviencia y con un diseño modulares que debe permitir que se adapte progresivamente al campo de batalla futuro gracias a su capacidad de crecimiento, lo que le ayudará, según John Swift, director de programas anfibios de BAE Systems «a crecer para cumplir con los requisitos futuros de la misión y al mismo tiempo brindar un mayor poder de combate al campo de batalla».

Carros de Combate y Vehículos Blindados

La producción actual de baja tasa se centra en la variante ACV-P. En los próximos meses y años se agregarán progresivamente más variantes a esta familia de vehículos, especialmente cuando la producción a baja tasa de paso a la producción a ritmo completo, momento en el que se empezarán a ensamblar también los vehículos de mando y control (ACV-C), los vehículos de combate armados con un cañón de calibre medio de 30 mm (ACV-30) y las variantes de recuperación (ACV-R).

El USMC seleccionó tanto a BAE Systems como a su socio Iveco Defense Vehicles para el programa ACV en 2018 con la intención de reemplazar los vehículos de asalto anfibio utilizados hasta la fecha, que han servicio en el cuerpo durante décadas. La construcción de estos vehículos anfibio se está llevando a cabo en las instalaciones de BAE Systems en Stafford, Virginia; San Jose, California; Sterling Heights, Michigan; Aiken, Carolina del Sur; y York, Pennsylvania.

Fuerzas Acorazadas en Iberoamérica

 

Sobre el ACV

Con la finalidad de sustituir a los Vehículos de Asalto Anfibio AAV7 construidos en los años 70, se lanzó el programa del Vehículo de combate Expedicionario EFV o Vehículo Avanzado de Asalto Anfibio AAAV que, tras 15 años de investigación y pruebas, y más de 3.000 M$ de inversión, fue cancelado sobre todo porque no cumplía los requisitos de protección frente a explosiones en tierra (minas, IED, EFP, etc). Algún tiempo antes, había comenzado el desarrollo del Transporte de Personal de Marina, que debía ser un vehículo de asalto anfibio de tipo medio, situado entre los ligeros JLTV 4×4 y el pesado EFV, del que llegó a construirse un demostrador 8×8. Sin embargo, en 2013 fue cancelado, aunque se retomó un año más tarde, como parte del programa del Vehículo Anfibio de Combate ACV, actualmente en desarrollo.

Familias Acorazadas

En principio, el ACV se estudió como un programa dividido en dos fases: La primera implicaría la fabricación de varios cientos de vehículos comerciales de configuración 8×8, con un precio aproximado de 3 a 4,5 M$, mientras que la segunda incluiría un vehículo de alta velocidad en el agua (similar al EFV) con un coste por unidad de 12 a 14 M$.

Las características contempladas inicialmente para el ACV Fase 1 eran las siguientes: Protección modular y para todo tipo de amenazas, incluido el fuego directo, indirecto, minas e IED (similar a un MRAP); firmas lo más reducidas posible; movilidad suficiente para poder maniobrar con el Abrams; capacidad para destruir vehículos de su categoría y para efectuar fuegos de apoyo a la infantería desmontada; transportar de 10 a 13 marines; y movimiento en el agua equiparable al del AAV7, con una velocidad de 8 nudos o más, y con olas de tres pies, pudiendo ser lanzado al agua a unas 12 millas de la playa. Por su parte, el modelo de la Fase 2 debería ser de alta velocidad en el agua, pero siempre que las tecnologías aplicadas, permitieran mantener la protección y potencia de fuego.

Finalmente, las dificultades para alcanzar las metas propuestas, obligaron a replantearse el programa que, para evitar que fuera cancelado tras gastarse cantidades ingentes de recursos, como en otros proyectos, pensó en dividirse en varias fases sucesivas que, aparte de ser complementarias, permitirían gestionarlas de forma más eficiente. En consecuencia, la situación actual es la siguiente:

  • Actualización de unos 400 AAV7 en tanto no se fabrique el futuro EFV.

  • ACV 1.1.- Fabricar 204 ejemplares de un vehículo 8×8 con buena protección y movilidad en tierra, y capacidad para moverse por el agua realizando, si es necesario, desembarcos desde zonas no muy lejanas de la costa. Normalmente serán transportados hasta tierra por buques o lanchas de desembarco (LCA, LCM, LCAC…). Actualmente, tras ser desechados los modelos presentados por General Dynamics y Lockheed/Patria, están probándose los 16 prototipos encargados a BAE Systems en colaboración con Iveco (Super AV) y otros tantos de SAIC/ST Kinetrics (Terrex 2). A mediados de este año será anunciado el vencedor del proyecto, estando previsto que comience la fabricación en serie en 2020.

  • ACV 1.2.- Deberá ser, dentro de lo posible, una evolución del anterior con mayor capacidad de carga y movimientos en el agua, siendo deseable que los vehículos de la fase anterior puedan ser modificados al nuevo modelo. Deberá contemplar la realización de versiones de transporte de personal, puesto de mando, mantenimiento y recuperación. Se calcula que serán necesarios unos 400 ejemplares.

  • ACV 2.- Siempre que las tecnologías lo permitan, este modelo debería ser un vehículo de alta velocidad en el agua y con buenas prestaciones de potencia de fuego y protección.