La US Navy prueba por primera vez el sistema TALONS a bordo de un Arleigh Burke

El TALONS podrá elevar diversos sensores, multiplicando el alcance de estos gracias a que alcanza alturas de hasta 450 metros

La US Navy prueba por primera vez el sistema TALONS a bordo de un Arleigh Burke. Fuente - US Navy.

  • La US Navy prueba el sistema telescópico TALONS durante el ejercicio MUS 2019 organizado por la Armada Portuguesa.
  • El TALONS podrá elevar diversos sensores, multiplicando el alcance de estos gracias a que alcanza alturas de hasta 450 metros.
  • Se trata de un desarrollo conjunto de DARPA y la Agencia de Desarrollos Navales de la US Navy.

El destructor USS Porter (DDG 78), de la clase Arleigh Burke, ha sido utilizado en las últimas semanas para probar el  Towed Airborne Lift of Naval Systems (TALONS), esto es, un sistema telescópico embarcado que servirá para desplegar distintos sensores que prometen aumentar la capacidad de observación de los buques que lo incorporen.

El sistema, que es un desarrollo conjunto de DARPA y la Agencia de Investigación Naval de la US Navy, ha sido puesto a prueba en primer lugar aprovechando el ejercicio Maritime Unmanned Systems REP (MUS) 2019, el cual se ha llevado a cabo en aguas del Océano Atlántico el pasado 13 de septiembre de 2019. Se trata de un ejercicio multinacional de vehículos submarinos no tripulados organizado por la Armada de Portugal y que tiene como objetivo mejorar las relaciones de trabajo con la OTAN y los socios internacionales participantes.

El sistema TALONS consiste en una cometa de gran tamaño atada al buque que lo ha de remolcar y capaz de transportar a la altura elegida (hasta 1.500 pies) diversos sensores, como pueden ser radares o sistemas electroópticos. Además, también tiene otra aplicación, en caso de incorporar sistemas de comunicaciones, ya que esto permitiría extender las distancias de comunicaciones entre los buques principales y sistemas complementarios como los vehículos no tripulados que los complementen en el futuro, o bien respecto a otros buques o estaciones terrestres.

Armas Autónomas

El proyecto TALONS se inició en 2015 como parte de la investigación de Fase 1 de DARPA para el proyecto Tern, un programa conjunto entre DARPA y la Oficina de Investigación Naval (ONR) de la Marina de los EE. UU. Remolcado detrás un buque de guerra, el TALONS podría suspender persistentemente instrumentos de inteligencia, vigilancia, reconocimiento (ISR) y sistemas de comunicaciones de hasta 68 kilos de peso a altitudes de entre 150 y 450 metros sobre el nivel del mar, esto es, varias veces más que el mástil más alto en servicio (el de los portaaviones de la clase Nimitz), algo importante y más en un tiempo en el que estos cuentan con dimensiones cada vez más reducidas.

Las pruebas de TALONS comenzaron el mismo año del lanzamiento del programa, en 2015. La primera prueba embarcada, no obstante, se llevó a cabo a bordo del USS Zephyr, un patrullero oceánico de la clase Cyclone con una eslora 53 metros y tuvo lugar en 2017. Sin embargo, ha sido ahora, en 2019  y durante el ejercicio MUS que la US Navy ha tenido la oportunidad de probar el TALONS en un buque de guerra, que es, en principio, el tipo de buque para el que ha sido diseñado.

Letalidad Distribuida

Las pruebas, con todo, no han transcurrido según lo previsto y se han enfrentado a retos significativos. De hecho, en la primera ocasión en la que fue desplegado, se estrelló contra el agua, quizá por la falta de viento o por alguna corriente traicionera, lo que obligó al equipo encargado de las pruebas, a trabajar toda la noche para poner de nuevo el TALONS a punto. En el segundo intento las cosas fueron mejor, logrando desplegar el cable que sostiene la cometa sin novedad.

Si el sistema sigue superando pruebas y es puesto en servicio en el futuro, será clave a la hora de implementar el CONOP denominado Letalidad Distribuida, del que hablamos en nuestro Número 3 y uno de cuyos puntos clave consiste en la operación en grupos más reducidos o incluso en solitario, por parte de los navíos de guerra estadounidenses, en ambientes electromagnéticos contestados y dentro de las burbujas A2/AD enemigas. Para ello, ser capaz de desplegar sensores a mayor altura, así como sistemas de comunicaciones más capaces (incluidos los direccionales), se considera un aspecto clave y el TALONS podría tener mucho que decir en este sentido.