La USAF pretende utilizar el dron XQ-58 Valkyrie como nodo entre los F-22 y los F-35

El nuevo sistema permitiría además operar en escenarios en los que las comunicaciones se encontrasen degradadas, al no depender por ejemplo de satélites para establecer contacto entre los aparatos

 

  • La USAF está preparando un experimento que esperan permita vincular los aviones de combate F-22 y F-35 utilizando como nodo UAS con capacidades furtivas, como el XQ-58 Valkyrie de la empresa Kratos.
  • Si la iniciativa funciona, permitirá operar en el mismo campo de batalla a ambos aparatos, que ahora tienen notables problemas de comunicación y solo pueden enlazar en una dirección a través de Link 16.
  • El nuevo sistema permitiría además operar en escenarios en los que las comunicaciones se encontrasen degradadas, al no depender por ejemplo de satélites para establecer contacto entre los aparatos.
  • Por otra parte, permitiría que los F-22 se beneficiasen de las capacidades ISR de los F-35.

Los experimentos se realizarán cada cuatro meses, a partir de diciembre, durante un periodo indeterminado. El objetivo es solucionar el problema de comunicación existente entre las flotas de ambos modelos (F-22 y F-35), que no comparten los mismos equipos de comunicaciones, a la vez que se buscan nuevas formas de transferir datos no solo entre estos, sino entre los citados y otros modelos, en ambientes en los que el sistema de comunicaciones bien se encuentre degradado, por la imposibilidad de utilizar satélites que hagan de relé, bien porque sea conveniente emitir lo menos posible e incluso utilizar medios de comunicación ópticos que permitan el enlace directo utilizando los drones como nodo.

Se trata además de una iniciativa innovadora, pues pretende que distintos actores tanto de dentro como de fuera de la USAF aporten sus soluciones, a medida que los experimentos vayan realizándose y que ha sido organizada por el Mando de Defensa Aeroespacial de América del Norte y el Mando Norte de los Estados Unidos, en un intento por permitir que el F-22 y el F-35 compartan el espacio de batalla, una capacidad buscada desde hace mucho tiempo.

F-35 Vs Eurofighter

El F-22 fue construido con un enlace de datos más antiguo que es compatible con el Sistema de Enlace de Datos Avanzado Multifunción  (MADL o Multifunction Advanced Data Link) utilizado en el nuevo F-35. Si bien el F-35 puede recibir datos a través de sistema de comunicaciones Link 16, no puede compartir los datos, una capacidad clave dado el papel previsto del F-35 como un sensor importante para el futuro de la USAF, capaz de llevar a cabo tareas ISR, entre otras.

Para la prueba, el servicio utilizará lo que desde la USAF han definido como un traductor tipo «Babel Fish» bajo el nombre de trabajo de GatewayOne y que debería servir como traductor universal para ambos aviones. La primera prueba, que se llevará a cabo en diciembre, intentará confirmar que el sistema de «traducción» funciona, instalando el equipo en una ubicación fija mientras los aparatos realizan pasadas a sus alrededores, intentando compartir datos a través del citado sistema.

F-22A Raptor

Si ese sistema funciona bien, en cuatro meses se planea instalar el GatewayOne en un dron Valkyrie, un sistema diseñado por Kratos para ser lo suficientemente barato como para ser desechable en una situación de combate real. Además, tampoco será la primera vez que se utiliza un avión no tripulado como enlace entre los dos cazas. Ya en 2017 Northrop Grumman equipó a su conocido Global Hawk con nuevos equipos que le permiten hacer de enlace entre distintos aviones tripulados.

 

 

El Valkyrie como multiplicador de fuerzas

La Fuerza Aérea de los Estados Unidos está investigando también la forma de integrar aviones de combate no tripulados de forma que vuelen junto a sus F-35A y F-15EX, multiplicando así sus capacidades. Los nuevos drones actuarían como complemento a los aviones tripulados, contarían con capacidades semiautónomas y servirían para aumentar por ejemplo el área de exploración cubierta por cada aparato, como cebo para atraer a los aparatos enemigos a los que se podría disparar con mayor seguridad desde los cazas tripulados, etcétera.

El programa, en fase de investigación, pretende que las nuevas capacidades sean integradas en la próxima década a bordo de los aparatos de la USAF, con la intención de dotar a los F-35A, a partir de su Block IV y en los futuros F-15EX, la última variante del Strike Eagle. De hecho, la Fuerza Aérea estadounidense ya está en conversaciones con los fabricantes de ambos aparatos (Lockheed Martin y Boeing, respectivamente) para modificar los programas de desarrollo e integrar los enlaces de datos y sistemas de mando adecuados para gestionar el control de los drones, todo lo cual está desarrollando el programa Skyborg.

Armas Autónomas

El programa Skyborg busca la mejor forma de integrar aviones tripulados y no tripulados, para lo que investiga distintas líneas de actuación que van desde el control de los drones por parte del operador de armas del avión tripulado al que acompañen, o bien desde una estación terrestres o, muy posiblemente, dotar al drone de capacidades semiautónomas e incluso autónomas que hagan prácticamente innecesario su control.

El mismo Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea también está experimentando con el caza sin piloto XQ-58A Valkyrie del fabricante Kratos, que parece que será el primer aparato que se integre junto a cazas tripulados en el futuro próximo, al menos durante las fases de pruebas. Este aparato, que completó su primer vuelo, de 76 minutos de duración el pasado 5 de marzo, es capaz de realizar vuelos a velocidades alto-subsónicas, lo que es un impedimento y obligará a desarrollar nuevos aparatos con envolventes de vuelo similares o superiores a las de los cazas a los que deban acompañar.