Nuevas amenazas a la Seguridad Marítima en el Índico Occidental

WBIED, minas y misiles antibuque

Imagen del metanero de bandera española Galicia Spirit
Figura 4. Imagen del metanero de bandera española Galicia Spirit

 

Nuevas amenazas a la Seguridad Marítima en el Índico Occidental

WBIED, minas y misiles antibuque

 

Por Fernando Ibáñez Gómez

 

Hacía siete años que no se actualizaban las recomendaciones para la seguridad marítima en el océano Índico occidental. A la ya tradicional amenaza proveniente de la piratería somalí se ha unido el nuevo contexto de inestabilidad generado por el conflicto en Yemen. Misiles antibuque, presencia de minas o el uso de embarcaciones no tripuladas cargadas de explosivos aparecen como algunos de los desafíos a los que debe hacer frente la navegación en la región.

El pasado mes de junio se publicó la quinta versión de uno de los documentos clave para hacer frente a la inseguridad marítima: la guía de Mejores prácticas de gestión para prevenir la piratería y mejorar la seguridad marítima en el mar Rojo, el golfo de Adén, el océano Índico y el mar Arábigo, conocidas como Best Management Practices o BMP. Las asociaciones más importantes de la industria lo han firmado: BIMCO, que agrupa a armadores, operadores y socios con intereses en la industria naviera; la Cámara Naviera Internacional, que reúne a representantes de más del 75 % de la flota mercante mundial; las principales aseguradoras y reaseguradoras del sector; el Centro de Información sobre Piratería de la Oficina Marítima Internacional; INTERCARGO e INTERTANKO, que representan respectivamente a los intereses de los armadores y operadores de buques de carga seca y de petroleros; la asociación internacional de cruceros (CLIA), la patronal del sector (ISF), la representación de los trabajadores (ITF) y un largo etcétera.

El documento es también apoyado por las misiones militares internacionales (la Combined Maritime Forces y la operación Atalanta de la Unión Europea) y otros organismos de seguridad como INTERPOL también han manifestado su apoyo.

¿A qué nuevas amenazas se enfrentan los marinos en esas aguas? La inestabilidad regional y, en particular, la guerra civil en Yemen han propiciado ataques contra buques por parte de grupos rebeldes mediante misiles antibuque, minas marinas y embarcaciones teledirigidas cargadas con explosivos. La guía identifica esas amenazas y establece una serie de recomendaciones para afrontarlas: una evaluación de riesgos periódicamente actualizada, la revisión de los protocolos de seguridad del barco, la adaptación de las medidas de protección, el procedimiento de información en caso de sufrir un incidente de seguridad, la respuesta a un ataque y cómo actuar en caso de secuestro o ante una previsible intervención militar para liberar el barco si éste ha sido capturado.

Portada del BMP5
Figura 1. Portada del BMP5

 

 

MISILES ANTIBUQUE

Desde 2015 Yemen vive inmersa en una guerra civil que enfrenta a los rebeldes hutíes contra las fuerzas del Gobierno internacionalmente reconocido. El conflicto se inscribe en la lucha por la hegemonía regional entre Irán (que apoya a los rebeldes) y Arabia Saudí, que encabeza una coalición de países que apoya a las fuerzas gubernamentales. Los misiles antibuque han sido utilizados por los rebeldes hutíes contra buques de guerra.

Por ejemplo, el 1 de octubre de 2016 los rebeldes lanzaron un ataque con misiles que afectó al HSV-2 Swift, un catamarán perteneciente a la fuerza naval emiratí y que prestó servicio en la marina norteamericana hasta julio de 2013.

La semana siguiente, el 9 de octubre de 2016, el destructor norteamericano USS Mason fue atacado con dos misiles disparados desde Yemen que impactaron en el agua, no registrándose daños materiales ni personales. Dos días después, la marina estadounidense tomaba represalias, lanzando misiles Tomahawk contra tres instalaciones de radares costeros controladas por los rebeldes.
A mediados de junio de 2017 un barco emiratí que estaba abandonando el puerto yemení de Moca sufrió en plena noche el impacto de un misil lanzado por los rebeldes. El ataque provocó un herido entre los miembros de la tripulación. Según fuentes emiratíes, el barco atacado era civil y llevaba suministros médicos. Pero fuentes hutíes señalaron que el objetivo había sido un buque de guerra.

Aunque este tipo de armamento se viene utilizando contra navíos, no es descartable que un buque mercante pueda verse afectado, tanto por una identificación errónea como por el hecho de convertirse en un daño colateral del propio conflicto. En este sentido, una estrategia de mitigación del riesgo pasa por evitar navegar en las proximidades de la costa yemení y cuando sea imprescindible hacerlo (por ejemplo, en el momento de surcar el estrecho de Bab el Mandeb) intentar navegar lejos de unidades militares.

Estado en que quedó el catamarán HSV-2 Swift tras el ataque con misiles
Figura 2. Estado en que quedó el catamarán HSV-2 Swift tras el ataque con misiles

 

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Acerca de Fernando Ibáñez Gómez 6 Articles
Doctor en Conflictos, Seguridad y Solidaridad por la Universidad de Zaragoza. Es profesor del Master en Operaciones de Inteligencia y Contrainteligencia del Campus Internacional para la Seguridad y la Defensa (CISDE) y del Máster en Seguridad, Defensa y Geoestrategia de la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA). También es Director del Curso de Técnico Avanzado en análisis del fenómeno de la Piratería y del curso de Técnico Avanzado en Metodología de la Investigación que se imparten en CISDE.