Atentado en Ahvaz (Irán)

La tentación de los actores interpuestos para saudíes y emiratíes

Atentado en Avhaz
Atentado en Avhaz

 

Atentado en Ahvaz (Irán)

La tentación de los actores interpuestos para saudíes y emiratíes

 

Por Luis Antonio González Francisco

 

El trigésimo octavo aniversario de la Semana de la Defensa Sagrada, jornadas a los largo de las cuales Irán rememora el inicio, el 22 de septiembre de 1980, de la guerra de le enfrentó con su vecino Irak, dio comienzo el 22 de septiembre. En el marco de estas celebraciones ese mismo día tenía lugar en la ciudad de Ahvaz, capital de la provincia de Juzestán, fronteriza con Irak un desfile del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, también conocido como Pasdarán. Durante la parada militar, desconocidos abrieron fuego desde un parque cercano contra los efectivos que se encontraba desfilando causando 29 víctimas mortales y en torno a 70 heridos.

Tres de los atacantes vestían uniformes de los Pasdarán y de las milicias Basij (“Movilización”) unidad compuesta por voluntarios leales a la revolución islámica fueron abatidos por las fuerzas de seguridad y un cuarto fue capturado. Posteriormente se anunció la existencia de un quinto atacante cuyo cadáver se confundió inicialmente con las víctimas del atentado.

Tres días después del ataque, las autoridades iraníes anunciaron que ya habían procedido a la identificación de todos los responsables y que el despliegue de una operación policial se había saldado con un total de 22 detenidos relacionados con el atentado de Ahvaz. En la misma operación habrían sido incautadas sustancias explosivas y equipamiento militar y de comunicaciones.

La agencia estatal de noticias de la República Islámica de Irán, IRNA, informó que el grupo separatista Movimiento Democrático Árabe Patriótico de Ahwaz, al que responsabilizaba de acciones de sabotaje en la provincia de Juzestán en los últimos años, había reivindicado la autoría del ataque mediante un mensaje difundido a través de las redes sociales. Bahram Qasemi, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, trasladó a los embajadores de Dinamarca y Holanda así como al encargado de asuntos del Reino Unido el malestar de su gobierno por el hecho de que miembros del Movimiento Democrático Árabe Patriótico de Ahwaz residen en esos tres países.

El Movimiento Democrático Árabe Patriótico de Ahwaz a través de un comunicado difundido en su página web dijo que el grupo no tenía implicación alguna con el ataque ya que eran un “movimiento político y civil”. Algo similar ocurrió con el grupo Movimiento Árabe de Lucha por la Liberación de Al-Ahwaz del que se apuntaba su posible vinculación con el atentado. Su portavoz Yacoub Hor Al-Tustari, dijo a la CNN que su grupo no tenía relación con el ataque de Ahvaz.

En ese orden de cosas, Amaq, la agencia propagandística de Daesh, difundió un vídeo en el que se podía ver a tres de los presuntos autores del ataque y asumía la autoría del mismo en nombre del autodenominado “estado islámico”. En la grabación, dos hombres en árabe y un tercero en farsi afirmaban que su principal objetivo serán los Pasdarán.

La grabación, según la BBC, contenía una serie de detalles que no terminaban de encajar con otros “productos” de la propaganda de Daesh. Se incluía a Irán en la denominada Wilaya Jorasán (“provincia que incluye a Pakistán, Afganistán y a territorios limítrofes a diferencia de las definición genérica de “Faris” (Persia) empleado en al reivindicación de los atentados de Teherán de junio de 2017. Los dos individuos que se expresaron en árabe lo hicieron en un dialecto local, en lugar de usar el árabe clásico, lengua en la que está escrita el Corán y empleada habitualmente en otros comunicados del grupo. Tampoco se facilitaba los datos de los protagonistas del vídeo ni estos anunciaban públicamente el bayat, juramento de lealtad al “califa” Abu Baker Al Baghdadi algo que ocurre con frecuencia en grabaciones de este tipo. Por otra parte, no es descartable que la propagada de Daesh haya difundido la grabación de estos individuos expresándose en dialectos locales para poner el foco en que el atentado no fue cometido por terroristas foráneos.

El 26 de septiembre el portavoz del autodenominado “estado islámico” que se oculta tras el sobrenombre de Abu al-Hassan al-Muhajir, mediante una grabación de audio titulada “El asalto de los monoteístas a la fortaleza de los politeístas”, volvió a reivindicar la responsabilidad del ataque y amenazó a Irán con ejecutar acciones de similares características.

Las autoridades iraníes afirmaron que detrás de los ataques se encontraba la mano de Estados Unidos, Arabia Saudí y Los Emiratos Árabes Unidos (EAU). El líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Alí Hoseiní Jameneí dijo que Irán “castigaría severamente” a quienes estuviesen detrás del atentado, mensaje que fue ampliamente difundido incluso a través de la cuenta de Twitter de Alí Jameni en español.

Los agresivos mensajes de las autoridades iraníes tuvieron su traslación a los hechos durante la jornada del 1 de octubre. Mediante drones armados y misiles superficie-superficie, los Pasdaran desplegaron un vasto ataque en la región siria de Boukamal, en las inmediaciones de la frontera iraquí. El General de Brigada Amir Ali Hajizadeh, comandante de la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, declaró que, según informaciones de la Fuerza Quds (unidad de élite de los Pasdarán) en la operación habían sido eliminados cuarenta miembros de Daesh, entre los que se encontraban comandantes de la organización. En uno de los seis misiles lanzados se había escrito el tradicional eslogan iraní: “Muerte a los Estados Unidos. Muerte a Israel. Muerte a la Familia Al Saud”. El atentado de Ahvaz sería el segundo cometido por Daesh en territorio iraní, tras un doble ataque en Teherán cometido en junio de 2017 en las inmediaciones del Parlamento y del mausoleo del Imán Jomeini que dejó tras de sí una estela de doce víctimas mortales.

Países limítrofes como Pakistán, Afganistán o Irak hicieron llegar a Irán sus condolencias por el atentado. Desde el otro lado del Golfo Pérsico, las autoridades de Kuwait igualmente condenaron el ataque terrorista de Ahvaz. Saudíes y emiratíes emplearon términos totalmente opuestos al referirse al atentado. Abdulkhaleq Abdulla, asesor de Mohammed bin Zayed, príncipe heredero de Emiratos Árabes Unidos escribió en su cuenta de Twitter: “10 soldados muertos en un ataque en el suroeste de Irán. El ataque fue una acción militar y no fue un ataque terrorista. Llevar la batalla más profundamente dentro de Irán es una opción declarada y aumentará durante la siguiente fase”.

Estas declaraciones hacían referencia a otras de corte similar pronunciadas en el año 2017 por el hombre fuerte del régimen saudí, el príncipe heredero Mohamed Bin Salman, que accedió al cargo de ministro de Defensa de Arabia Saudí, cargo al que accedió cuando aún no contaba con treinta años de edad, cuando afirmaba: “No esperaremos que la batalla alcance a Arabia Saudí, vamos a trabajar para que se desarrolle, en su lado, en Irán”.

Anouar Gargash, ministro de Asuntos Exteriores de Emiratos Árabes Unidos salió al paso de las acusaciones de Irán declarando que “la posición histórica de los Emiratos contra el terrorismo y la violencia es clara” por lo que “las acusaciones de Irán eran infundadas”.

Las apaciguadoras declaraciones del responsable emiratí de la cartera de Exteriores, no ocultan que no sería descabellado pensar, en aplicación del viejo aforismo según el cual “los enemigos de mis enemigos son mis amigos” que tanto saudíes como emiratíes no verían con malos ojos a grupos con capacidad de actuación en el interior de Irán para debilitar al gobierno de Teherán con el que mantienen una pugna constante por el liderazgo regional.

Ataques en el interior de Irán además de las potenciales bajas que puedan generar, afectan profundamente a la imagen del régimen iraní ya que lo exponen a la opinión pública, tanto externa como interna, como incapaz de garantizar la seguridad dentro de sus propias fronteras erosionando en gran medida su credibilidad. Estas circunstancias posiblemente no caigan fuera del ámbito de recepción de rivales vecinos como Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, lo que corre el riesgo de provocar la tentación de, a través de estos actores interpuestos, jugar a “aprendices de brujo” y alimentar un monstruo con la idea, seguramente errónea, de que puede ser dominado.

 

 

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Acerca de Christian D. Villanueva López 25 Articles
Fundador y Director de Ejércitos – Revista Digital de Armamento, Política de Defensa y Fuerzas Armadas. Ha sido también fundador de la revista Ejércitos del Mundo y ha trabajado y colaborado en diferentes medios relacionados con la Defensa como War Heat Internacional, Defensa o Historia de la Guerra, entre otros, tras abandonar las Fuerzas Armadas en 2009.