El porvenir de los carros de combate

Un futuro abierto

Sistema de Defensa Activa Trophy de la empresa israelí Rafael
Sistema de Defensa Activa Trophy de la empresa israelí Rafael

 

El porvenir de los carros de combate

Un futuro abierto

 

Por Roberto Gutierrez

 

Los carros actualmente en servicio fueron diseñados en la década de los ochenta; la caída de la URSS y los consabidos dividendos de la paz paralizaron cualquier desarrollo posterior, incluso se puso en duda durante más de una década la necesidad de este poderoso sistema de armas dado los conflictos donde occidente se veía involucrado.

Por esta razón aquellos modelos, como fuerza legado de muchas naciones, se han mantenido en servicio todos estos años, en algunos casos actualizados y en otros con sus capacidades básicas inalteradas; otros incluso fueron dados de baja prematuramente, adquiriendose posteriormente por otras naciones de segundo orden que de esta forma accedían a equipos punteros a precios muy competitivos.

Entre ellas podemos citar a Bélgica o Canadá, que después de deshacerse de sus carros tuvieron que incorporarlos rápidamente a raíz de las lecciones aprendidas en Afganistán, que no es un conflicto precisamente propicio, a priori, para el empleo convencional de carros de combate.

Y es que el carro de combate se ha revelado fundamental también en el conflicto asimétrico, asumiendo funciones para las que ciertamente no fue diseñado, pero realizandolas eficazmente porque es, sencillamente, el mejor y más potente medio a disposición de un comandante operacional. Más allá de la función que se le encomiende, la perfecta combinación entre protección (el factor capital en los nuevos escenarios) movilidad y potencia de fuego, hacen de él una herramienta válida para todo tipo de misiones de combate, dependiendo de sus operadores la decisión de emplearlo en cometidos no estipulados en un principio en los manuales de empleo; esto es, creando doctrina a partir de la experiencia en combate.

No obstante, más allá de la flexibilidad que un jefe debe aplicar para sacar el mayor rendimiento de los medios a su disposición, es labor de los estados mayores definir las necesidades de la fuerza arreglo a las misiones que van a realizar, los sistemas de armas necesarios y sus requisitos técnicos, simplemente no se pueden emplear carros de combate para todo, entre otras cosas porque las modernas fuerzas armadas se han embebido de criterios empresariales y disponen de departamentos de cuentas y ajustados presupuestos que, lejos de las necesidades de la guerra total (donde esos criterios pasan a un segundo plano) limitan la libertad de acción de las fuerzas militares.

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Acerca de Roberto Gutierrez 5 Articles
Experto en sistemas de armas y en organización militar, ha colaborado en publicaciones de prestigio como el Memorial de Caballería. Es además un consumado modelista y miniaturista.