La innovación en las Fuerzas Armadas

¿Tiene España unas FAS propensas a la innovación?

Robótica e inteligencia artificial serán fundamentales en el Ejército del futuro. Foto - Iván Gómez. Diario de Almería.

 

La innovación en las Fuerzas Armadas

¿Tiene España unas FAS propensas a la innovación?

 

Por Christian D. Villanueva López

 

La innovación siempre ha sido un pilar básico de cualquier ejército victorioso, no hay más que repasar autores como Juan Carlos Losada1 para darse cuenta de que sin esta, bien sea en el ámbito técnico, en el organizativo o en el doctrinal, sería imposible superar al adversario. Ahora bien, según los avances científicos se van multiplicando con rapidez creciente, la importancia de la innovación -y no solo técnica- crece también de forma exponencial. Así, si hace no tanto tiempo un ejército superado podía retirarse, reorganizarse, adoptar los cambios tácticos o técnicos necesarios, ahora es posible que llegue a ser derrotado antes de empezar la lucha.

La relación entre las Fuerzas Armadas Españolas y la innovación es un tema que me ha dado vueltas en la cabeza desde hace años, aunque nunca me he sentido con fuerzas para tocarlo a fondo. En los últimos días, a raíz de releer un artículo de Javier Jordán sobre las IDF2, ha vuelto a atormentarme, si es que se puede decir así. Ciertamente nunca me planteé la cuestión en términos tan estrictamente académicos, pero al fin y al cabo, la cuestión de fondo es la misma y, parafraseando a Jordán, puede resumirse en: ¿Cuál es la cultura organizativa de las Fuerzas Armadas Españolas y cómo afecta eso al proceso de innovación militar en nuestro país?

No pretendo, en las siguientes líneas dar ninguna respuesta, pues no la tengo. Más bien al contrario, mí idea es abrir debates que puedan continuar otros con sus argumentos desde las redes sociales o donde prefieran. Al fin y al cabo, no es una discusión que pueda cerrarse en unas pocas líneas y la cultura organizativa de nuestras FAS, así como su apertura o no a la innovación es algo que ha ido evolucionando con el tiempo aunque, justo es decirlo, en demasiados periodos hemos sido un país con unas FAS reacias a evolucionar y en las que ninguno de los muchos genios que han alumbrado, ha podido ser profeta en su tierra, algo que puede extenderse no solo a los inventores, sino a los genios tácticos o logísticos, que también los hubo.

También en los últimos días he tenido la oportunidad de leer “La carrera militar en España”3, de José Alberto Fernández Rodera, editado por Marcial Pons, que da una visión panorámica de la evolución que ha sufrido la institución desde tiempos de los Tercios hasta el presente. En este libro se explican con detalle los cambios normativos -aunque sin reducirse a la mera enumeración de nuevas leyes, sino aportando una explicación sobre las razones de los mismos- que han afectado a la carrera militar en cada periodo de nuestra historia moderna y contemporánea. La conclusión (la mía, que el libro va por otros derroteros) es que siempre hemos ido a remolque, al menos desde que la gran obra de Gonzalo Fernández de Córdoba se desangrase superada por los nuevos tiempos y la falta de recursos según avanzaba el S. XVII. A remolque en el plano normativo, pero también en los planos organizativo, técnico y doctrinal pues al fin y al cabo las leyen no hacen sino recoger un estado de cosas las más de las veces.

Desde que España dejó de ser la potencia hegemónica en Europa y especialmente desde que tras la guerra de Sucesión los Borbones alcanzasen el poder, la influencia francesa ha sido una constante, tan solo eclipsada por estadounidense, ya en tiempos muy recientes. Claro está, hubo innovación e ideas propias, especialmente en las guerras coloniales, tanto en el norte de África como en Cuba o Filipinas -mucho tardaron en los EE. UU. en aprender de nuestra doctrina COIN-, pero la influencia política sobre las FAS parece haber sido determinante. Nos guste o no, desde hace siglos siempre hemos ido a remolque importando doctrinas de aquí y de allá, las más de las veces a la vez que importábamos material, bien fuesen carros de combate, aviones o buques de guerra.

Por supuesto, los cambios en el entorno internacional o nacional solo son una parte de los factores que influyen en la capacidad -o no- de un ejército, para favorecer la innovación reinventándose a sí mismo o, en los más de los casos, para permitir que se vayan produciendo esos pequeños cambios que al acumularse permiten adaptarse a las nuevas necesidades y avanzar.

Gráfico 1. Factores que impulsan y/o condicionan los procesos de innovación militar. Autor: Javier Jordán

En este sentido, mí impresión es que nuestras Fuerzas Armadas poseen una cultura interna que afecta negativamente a la innovación. Tomando prestado el gráfico del profesor Jordán que clasifica los factores que impulsan/condicionan los procesos de innovación militar, parece claro que, sin necesidad de profundizar demasiado, nuestras FAS cuentan con unos cuantos hándicaps dignos de mención. Sin ánimo de hablar de cada una de las siete explicaciones que Jordán aporta sobre el proceso de innovación en el seno de los ejércitos, sí me gustaría comentar al menos alguna de ellas, solo por encima, de tal forma que sean los demás quienes se tomen el tiempo para pensar acerca de las otras explicaciones.

En primer lugar, en lo relativo al impulso político, no parece que en España haya habido, en las últimas décadas, un solo gobierno realmente interesado en la milicia. De hecho, a poco que se repase nuestra historia, se puede concluir que la relación viciada entre el estamento político y el militar durante los siglos XIX y XX no ha ayudado, más bien al contrario, a favorecer ningún proceso de innovación, salvo excepciones puntuales. En realidad, la participación de los militares españoles en la vida política ha servido, en los más de los casos, para todo lo contrario, incluso cuando los diversos pronunciamientos y golpes de estado buscaban, entre otras cosas, reformar la institución marcial. Así, una vez los militares llegaban al poder, tras reformas mínimas, buscaban mantener el nuevo statu quo antes que seguir progresando.

En segundo lugar, respecto a las dinámicas intra-ejército y la innovación horizontal y abajo arriba, ni se dan el tipo de debates que se dan en otras Fuerzas Armadas con las que podríamos compararnos, como sucede entre los militares franceses, ni existe un ecosistema de think tanks civiles como sucede en los Estados Unidos o el Reino Unido, capaces de ir por delante de los decisores militares proponiendo debates y modelos con una libertad impensable en el seno de las FAS. Por supuesto, nuestras pequeñas unidades no disponen ni de los medios ni de la libertad suficiente como para innovar, algo que difícilmente se hace con compañías en cuadro, con carencia de material y recursos para la instrucción y con un trato entre empleos que continúa siendo demasiado formal. Sigue existiendo por desgracia un cierto complejo de superioridad entre la oficialidad no solo hacia sus propios subordinados, sino también hacia los civiles, a los que se ve como una amenaza.

Por último, los intentos de emulación -pero sin los medios adecuados para llevarla a cabo con garantías- nos han conducido a una Armada que va a terminar sin cazas embarcados al ritmo que vamos o a un Ejército que vive, a pesar de la BRIEX, en una década de los 80 eterna aunque un tanto hormonada, apostando por los VCR 8×8 cuando aquellos a los que pretendemos imitar andan a vueltas con con las Operaciones Interdominio.

Como he dicho al principio, no pretendo cerrar ningún debate, sino más bien abrirlo. En opinión de quien escribe, nuestras FAS tienen carencias importantes que hacen que el cambio y la innovación sean términos de difícil aceptación, especialmente para el Ejército de Tierra. Por supuesto, muchos de los problemas están más relacionados con el aspecto presupuestario, que obliga a nadar y guardar la ropa más de lo recomendable pero, aun así, persiste una cultura militar que en nada ayuda. Naturalmente, solo es una opinión. Lo importante es qué piensa el lector…

 

 

Notas

  1. Losada, C (2014). De la honda a los drones, Barcelona, Pasado & Presente.
  2. Javier, Jordán, “Cultura organizativa e innovación militar: el caso de las Fuerzas de Defensa de Israel”, Revista de Estudios en Seguridad Internacional, Vol. 1, No. 1 (2015), pp. 17-40. DOI: http://dx.doi.org/10.18847/1.1.2
  3. Rodera, J (2018). La carrera militar en España, Madrid, Marcial Pons.