¿Hubo alguna vez Carros de Combate en Vietnam?

Recordando lecciones ya olvidadas

Carros M48A3 sudvietnamitas (colección del autor)

 

¿Hubo alguna vez Carros de Combate en Vietnam?

Recordando lecciones ya olvidadas

 

Por Antonio J. Candil Muñóz

 

A pesar de que en el Pentágono, el Alto Mando del US Army decidió en contra de emplear carros de combate y medios acorazados en Vietnam, al menos inicialmente, éstos se acabaron utilizando, aunque en forma y número limitados, y demostraron su utilidad y capacidades en ambiente tropical, y contra un enemigo sumamente escurridizo como fue el Vietcong, y en menor medida también, el Ejército norvietnamita.

No obstante, su utilización fue parcial y no en fuerza. Como en la reciente película “The Post” se revela, en Vietnam no se trató nunca de ganar la guerra -se sabía que no se podía ganar-, sino de no perderla. Por eso el empleo de carros de combate, y medios acorazados, fue limitado, y no produjo resultados. Fue un malgasto de recursos.

Entre 1973 y 1976 tuvo lugar la redacción de una monografía sobre la historia de las unidades acorazadas y mecanizadas en Vietnam, bajo la dirección del General de División Donn A. Starry1, entonces director de la Escuela del Arma Acorazada, en Fort Knox, y a quien tuve el honor de conocer personalmente. Cuando me incorporé a Fort Knox, en agosto de 1976, pude conocer a alguno de los capitanes que habían redactado la monografía, de la que pude obtener un ejemplar posteriormente, cuando fue editada en 1978. Lo que sigue son mis apuntes de mis conversaciones con los oficiales referidos, y un extracto de la monografía2.

Carro de combate ligero M24 de las fuerzas francesas en Indochina (colección del autor)
Carro de combate ligero M24 de las fuerzas francesas en Indochina (colección del autor)

 

Carro M48A3 del 77º Batallón de Carros en operaciones en Vietnam (colección del autor)
Carro M48A3 del 77º Batallón de Carros en operaciones en Vietnam (colección del autor)

 

La experiencia francesa

Francia fue la primera nación en utilizar carros de combate, y algún otro medio acorazado, en la entonces llamada Indochina3. A lo largo de casi nueve años de combates casi ininterrumpidos, los franceses obtuvieron experiencias muy valiosas, que, sin embargo, en los Estados Unidos no se aprovecharon dado el resultado del conflicto y la consecuente derrota, y retirada francesa del Sudeste asiático. Fue un error ya que aunque Francia fue el perdedor definitivo, muchas batallas se ganaron gracias al empleo de los carros.

Inicialmente el General Leclerc, como comandante en jefe de las fuerzas francesas en la zona, aplicó su experiencia derivada de la Segunda Guerra Mundial, y obtuvo un resonante fracaso que se tradujo en cuantiosas pérdidas y bajas. A medida que los franceses fueron obteniendo mayor experiencia modificaron su organización y procedimientos para enfrentarse a la creciente capacidad del Vietminh, que era como se denominaban las fuerzas comunistas insurgentes.

Así, se organizaron dos tipos básicos de unidades acorazadas: el llamado Groupement Blindé (GB)-compuesto por un escuadrón de carros ligeros M-24 Chaffee, con 12 carros y 2 semiorugas M-3, y dos compañías de infantería mecanizada sobre transportes semiorugas acorazados M-3-, y el Groupe d’Escadrons de Reconnaissance (GER), con un escuadrón de carros ligeros M-24, un escuadrón de autoametralladoras-cañón sobre ruedas M-8 Greyhound, con 15 vehículos, una batería de artillería con 3 piezas, y una compañía de infantería. Esta organización demostró ser muy eficaz y de gran flexiblidad, aunque su escasez de infantería mecanizada era una seria desventaja a la hora de llevar a cabo operaciones pie a tierra.

Ya casi al final de la presencia francesa en Indochina, en 1954, el Groupement Blindé fue reforzado, pasando a contar con tres compañías de infantería motorizada sobre camiones, una sección de morteros de 81 mm sobre semiorugas M-3, y una sección adicional con 4 carros M-24 más. Aunque se obtuvieron algunos éxitos, una unidad completa -el Groupement Mobile 100 (GM 100)-, fue prácticamente aniquilada en la llamada batalla de An Khe4.

En el momento de firmarse el armisticio y procederse a la retirada francesa de Indochina, desplegaban en el territorio vietnamita cuatro GB,s, tres GER,s, un regimiento de cazacarros autopropulsados M-36, y dos batallones con vehículos blindados anfibios. En total, los franceses llegaron a tener en Indochina unos 400 carros y más de mil vehículos blindados diversos.

Los franceses obtuvieron muchas enseñanzas valiosas en Indochina, y la principal conclusión fue la de que en una guerra revolucionaria y de guerrillas, los procedimientos convencionales no servían y tenían que modificarse. El empleo de grupos tácticos con diferente combinación de medios resultó apropiado en la mayoría de las ocasiones pero la principal ventaja se derivó de la adopción de una organización suficientemente flexible para adaptarse a la misión y a la situación de cada momento. La utilización de los carros en las operaciones en la jungla no resultó inviable, como algunos creyeron, y muy al contrario, los carros contribuyeron a resolver muchas situaciones difíciles para la infantería, siempre que el número de carros disponible fuera el adecuado. En este sentido, los franceses llegaron a la conclusión de que la mínima unidad de carros a agregar a una unidad tipo batallón de infantería debía ser la compañía o el escuadrón con 17 carros.

 

El carro ligero M41 fue el principal carro de combate de las fuerzas de Vietnam del Sur (colección del autor)
El carro ligero M41 fue el principal carro de combate de las fuerzas de Vietnam del Sur (colección del autor)

 

Carro de combate australiano Centurion Mk-5-1 en Vietnam (colección del autor)
Carro de combate australiano Centurion Mk-5-1 en Vietnam (colección del autor)

 

Otra vista de un carro Centurion australiano en Vietnam (colección del autor)
Otra vista de un carro Centurion australiano en Vietnam (colección del autor)

 

Carros soviéticos T-54 destruidos en la ofensiva de abril de 1972 (colección del autor)
Carros soviéticos T-54 destruidos en la ofensiva de abril de 1972 (colección del autor)

 

El US Army en Vietnam

Durante el intervalo que sucedió entre la retirada de Francia de Indochina, en 1954, y la llegada de las primeras tropas norteamericanas, en 1965, a lo que ya se dió en llamar Vietnam, las fuerzas sudvietnamitas siguieron empleando los medios acorazados disponibles, heredados de los franceses, con diversa fortuna.

Las primeras fuerzas norteamericanas en llegar al Sudeste asiático, cuando el Presidente Johnson decidió empeñarse a fondo, fueron unidades aerotransportadas y helitransportadas. La Primera División de Caballería era una unidad enteramente aeromóvil y carecía de medios acorazados. Hubo razones políticas, y militares, para no enviar carros de combate inicialmente a Vietnam.

El comandante en jefe de las tropas norteamericanas, General William C. Westmoreland, consideraba que la misión principal de las fuerzas norteamericanas era defensiva, y por lo tanto los carros no tenían lugar alguno5. Asimismo estimaba que para combatir a las guerrillas del Vietcong se necesitaba solamente unidades de infantería muy móviles, de ahí que fueran helitransportadas, y por último, no quería sobrepasar un techo máximo de nivel de fuerzas en la zona. Por otra parte, no se tenía conocimiento tampoco de la presencia de medios acorazados enemigos. Naturalmente había varios errores de concepto en el razonamiento del General Westmoreland pero nadie osó contradecirle.

Cuando el 26 de octubre de 1965, Westmoreland ordenó a la Primera División de Caballería, “perseguir, descubrir y destruir” al enemigo, una misión de naturaleza enteramente ofensiva, el mando norteamericano se dio cuenta de la necesidad de contar con carros de combate. Pero el remate fue cuando una columna acorazada del Ejército sudvietnamita ayudó a las fuerzas americanas a romper el cerco de una emboscada de fuerzas norvietnamitas en la base de Plei Me, demostrando no solo la conveniencia de disponer de carros, sino de la factibilidad de su empleo en el terreno de Vietnam. Westmoreland había llegado a escribir, en julio de 1965, en un informe oficial: “Con la excepción de algunas zonas costeras, Vietnam no es sitio ni para carros de combate ni para infantería mecanizada”.

La primeras unidades acorazadas del US Army en llegar a Vietnam del Sur fueron el 3º Grupo de Escuadrones del 4º Regimiento de Caballería, y el 69º Batallón de Carros, ambas unidades dependientes de la 25ª División de Infantería, ubicada en Hawaii, y que por error, no dejó su material acorazado en su base. También llegaron carros de combate, casi al mismo tiempo, con la 9ª Brigada Expedicionaria de los Marines, que desplegó en la zona de Da Nang, en el norte del país. Los Marines llevaron consigo, además, vehículos acorazados anfibios LVT, y el sistema contracarro autopropulsado M50 Ontos, armado con 6 cañones sin retroceso de 106 mm. Tanto el Army como los Marines iban dotados con el carro de combate medio M48A3 Patton6, con cañón de 90 mm. Los Marines, además, desplegaron algunas unidades de carros lanzallamas M67A2 Zippo, que eran una variante del M48. La infantería mecanizada iba dotada con los nuevos transportes oruga acorazados M113A17, y los Marines con los LVTP-5.

En el período 1964-1965, el Ejército de Vietnam del Sur procedió a sustituir sus carros M24 y vehículos M3 y M8, heredados de los franceses, por nuevos carros ligeros M41A3, y transportes M113 y M548, suministrados por los Estados Unidos. Más tarde, en 1968, algunos carros M48A3 fueron también transferidos a los sudvietnamitas.

En marzo de 1966, el 69º Batallón de Carros sería la primera unidad acorazada norteamericana, junto con un escuadrón del 3º Grupo, que entró en combate en Vietnam, con resultados muy positivos, que demostraron la utilidad de los carros en el Sudeste asiático. La misión asignada al batallón, en combinación con otras unidades de la 25ª División, era rastrear el terreno, descubrir al enemigo, y destruirlo. Tuvo lugar entre el 29 de marzo y el 5 de abril, y se denominó “Operación Circle Pines”. Se constituyeron subgrupos y grupos tácticos, asignando una compañía de carros a cada batallón de infantería. De acuerdo con el informe redactado tras la operación, los carros no solo resultaron de gran ayuda sino que demostraron su capacidad para moverse fuera de caminos, campo a través, y en particular pusieron de manifiesto su especial utilidad a la hora de crear campos de aterrizaje provisionales para helicópteros, desbrozando el terreno. Ello llevaría a incrementar el número de unidades acorazadas en Vietnam.

Las fuerzas comunistas del Vietcong reaccionaron ante la aparición de los medios acorazados norteamericanos con el empleo, cada vez en mayor número, de lanzagranadas contracarro RPG, de cañones sin retroceso de 57 y 75 mm, y de minas contracarro. La mejor contramedida no fue otra que mejorar la cooperación infantería-carros, como no podía ser de otro modo. Por otra parte, aunque hacia finales de 1966 había aumentado considerablemente la presencia de medios acorazados norteamericanos, la realidad es que había un considerable desequilibrio en la proporción infantería/carros, y así, mientras ya se habían desplegado cinco divisiones completas de infantería -unos 45 batallones-, y tres brigadas independientes, solo se habían enviado dos batallones de carros, tres grupos de escuadrones divisionarios y un solo regimiento acorazado de caballería.

Los batallones de infantería mecanizada se revelaron extremamente útiles, ya que el vehículo M113 proporcionaba una adecuada combinación de potencia de fuego, protección y movilidad. Sin embargo, no eran un sustituto de los carros, y a medida que fue aumentando la presencia de tropas norteamericanas, la necesidad de más carros se hizo más apremiante. Los carros se hicieron casi imprescindibles a medida que se les encomendaban más misiones, ya fueran defensivas u ofensivas.

En Washington, expertos en unidades acorazadas en el Estado Mayor trataron de convencer al entonces Jefe del Estado Mayor, General Harold K. Johnson de la necesidad de enviar más carros, hasta que éste les respondió que no habían entendido de que se trataba y, efectivamente, más unidades de carros marcarían una clara diferencia, pero que “el objetivo no era tanto ganar la guerra, sino no perderla8. Los carros supondrían, con este razonamiento, un considerable aumento de la potencia militar en la zona, y un riesgo de aumento de la escalada del nivel del conflicto, lo que no era deseable. La política había hecho su irrupción en los procedimientos militares.

No obstante, a pesar del punto de vista del General Johnson, el propio General Westmoreland procedió a solicitar el despliegue de más unidades acorazadas9. La última unidad acorazada de tipo medio que se desplegó en Vietnam del Sur fue el 77º Batallón de Carros, perteneciente a la 5ª División de Infantería Mecanizada, en julio de 1968. En este momento se puede decir que se llegó al punto máximo de la presencia de unidades acorazadas norteamericanas en Vietnam, con un máximo de tres batallones de carros, seis grupos de escuadrones divisionarios, y un regimiento acorazado de caballería, para un total de 81 batallones de infantería.

En 1969 también se desplegarían carros ligeros M551 Sheridan10, inicialmente con fines experimentales, que tuvieron un empleo y unos resultados dudosos. En primer lugar, se enviaron 64 carros que se asignaron a dos regimientos de caballería, sustituyendo al material inicial -incluyendo a los carros M48-, pero posteriormente se llegarían a enviar aproximadamente un total de 200 carros hasta finales de 1970. El Sheridan era un carro ligero aerotransportable, con blindaje de aluminio al igual que el M113, concebido realmente como un vehículo acorazado de reconocimiento -su designación era la de Armored Reconnaissance Airborne Assault Vehicle/ARAAV (Vehículo Acorazado Aerotransportado de Reconocimiento y Asalto)-, pero armado con un potente cañón de 152 mm capaz de lanzar también el misil guiado contracarro MGM-51 Shillelagh11, aunque éste no se emplearía nunca en Vietnam. Si bien la potencia de fuego del Sheridan, con su cañón de 152 mm, resultaría devastadora, en especial con municiones especiales contrapersonal y explosivas, sería muy vulnerable tanto a la acción de los lanzagranadas RPG12, como a las minas contracarro, a pesar de su gran velocidad y maniobrabilidad, por lo que sufrieron serias pérdidas.

Esencialmente, los carros en Vietnam se emplearon en misiones de apoyo a la infantería, dado que el conflicto no era el escenario de una guerra de movimiento y maniobra, y como una plataforma de apoyo por el fuego más -casi como en la Guerra Civil española-, incluso llegando a distribuirlos hasta por secciones de cinco carros -o a veces hasta por pelotones de 2 carros-, a las unidades a las que apoyaban. Sin embargo, hubo un momento en el que también hicieron aparición algunos medios acorazados enemigos, por parte del Ejército norvietnamita, y ahí dieron un excelente resultado.

La primera vez que las fuerzas americanas y sudvietnamitas se enfrentaron a carros de combate adversarios fue en la zona de Khe Sanh, en el NO del país, cuando en la noche del 6 al 7 de febrero de 1968 -ahora hace cincuenta años-, fuerzas de la 304ª División del Ejército norvietnamita atacaron la base de las fuerzas especiales de Lang Vei, con apoyo de una compañía de carros, con 11 carros ligeros soviéticos anfibios PT-76, ocasionando más de 250 bajas. El carro PT-76 se podía considerar equivalente, en cierto modo, al M41 norteamericano, y fue una sorpresa total para el Mando norteamericano. En Lang Vei no se había desplegado ninguna unidad acorazada, ni norteamericana ni sudvietnamita.

Ello provocó un cambio de actitud por parte del General Westmoreland, que procedió a solicitar el envío de más medios acorazados, llegando entonces el 77º Batallón de Carros, que fue la última unidad de carros medios enviada a Vietnam, como ya se ha dicho, en junio de 1968.

El primer, y único, enfrentamiento directo entre carros americanos y norvietnamitas, tendría lugar, casi un año más tarde, el 3 de marzo de 1969, de nuevo en el curso de un ataque a una base de fuerzas especiales, esta vez en Ben Het, cerca de la frontera con Camboya. Allí, una sección de 5 carros M48A3 del 69º Batallón de Carros se enfrentó al menos a 5 carros PT-76 y varios vehículos mecanizados BTR-50, también soviéticos, de la 16ª compañía del 202 Regimiento Acorazado norvietnamita, equiparables en alguna forma al M113. Utilizando munición perforante de carga hueca HEAT, los M48 americanos destruyeron dos carros PT-76 y un BTR-50 aunque sufrieron algunas bajas de personal, debido sobre todo a tener algunas escotillas abiertas en los M48. Los norvietnamitas se replegaron sin lograr su objetivo.

Como norma, tanto los norvietnamitas como el Vietcong irregular, desde esas fecha, evitaron atacar bases y asentamientos de fuerzas norteamericanas en donde hubiera carros de combate desplegados, prueba de la utilidad de los medios acorazados, incluso en un tipo de guerra y un terreno como era Vietnam. Los comunistas también llegarían a utilizar carros soviéticos más pesados y potentes, como eran el T-34/85 a pesar de su vetustez, y el T-54, pero nunca directamente contra las fuerzas norteamericanas. Algunos de los carros empleados eran de fabricación china, en lugar de soviética, pero ello no cambiaba sus capacidades.

A finales de abril de 1970, el Mando norteamericano -el General Creighton Abrams ya había sustituido a Westmoreland-, autorizó una operacion cruzando la frontera de Vietnam con Camboya, con objeto de cortar las comunicaciones de las fuerzas comunistas, y eliminar todas las bases, centros logísticos, y reductos del Vietcong, y norvietnamitas, en Camboya. La operación la dirigió el Teniente General Michael Davison, quien declararía que la misión recibida del General Abrams solo especificaba: “Entre en Camboya y elimine todos los puntos que ocupa el enemigo”. En primer escalón avanzó el General de Brigada Robert Shoemaker, segundo jefe de la Primera División de Caballería, con una fuerza que incluía el 11º Regimiento Acorazado de Caballería “Black Horse” -al mando del entonces Coronel Donn Starry-, un batallón mecanizado, un batallón de carros, una brigada aeromóvil de la Primera División de Caballería, y una brigada de infantería sudvietnamita. En segundo escalon, siguieron dos batallones mecanizados más, y dos grupos de escuadrones de Caballería.

Los resultados fueron espectaculares, hasta el punto de que uno de los reductos enemigos eliminados fue denominado “La Ciudad” -sin duda, el centro logístico comunista más importante en toda la guerra-, ya que en él se capturaron más de 1.500 armas de diverso tipo, millones de cartuchos, y toneladas de abastecimientos varios, que se tardaría varias semanas en evacuar. En total, trás los 60 días que duró la operación, se capturaron 23.000 armas individuales -suficientes para equipar 74 batallones-, 2.500 armas pesadas (ametralladoras, morteros, lanzagranadas, y cañones sin retroceso), unos 7 millones de toneladas de arroz, 143.000 disparos de mortero, y 200.000 disparos de munición antiaérea de diverso calibre.

Como diría el Presidente Richard Nixon, fue la operación de mayor éxito en toda la guerra de Vietnam. Se había ganado un tiempo precioso para facilitar la retirada de las tropas norteamericanas, y permitir el traspaso de responsabilidades a las fuerzas de Vietnam del Sur, y se había logrado privar al enemigo de unos recursos esenciales, al tiempo que se habían interrumpido las líneas de comunicación adversarias. Las unidades acorazadas tuvieron un papel muy relevante en ello. En total, los norteamericanos desplegaron en Vietnam unos 600 carros de combate, y más de dos mil vehículos acorazados diversos; no tuvieron mayor influencia. El resultado final de la guerra -que en algún modo se había decidido ya en Washington-, fue el que todos sabemos.

Pero no solo hubo medios acorazados norteamericanos en Vietnam, Australia que contribuyó en algún momento al esfuerzo norteamericano, tambien envió carros de combate y medios mecanizados. Los australianos llegaron a desplegar en 1968, en Vietnam un total de 58 carros de combate Centurion Mk/5/1, de 50 tons, armados con el cañón inglés QF 20 de 20 libras -equivalente a 84 mm-, del 1º Regimiento Acorazado, junto con un batallón de infantería mecanizado con M113A1, perteneciente al Regimiento Prince of Wales Light Horse, además de 2 carros de recuperación ARV Centurion, y dos lanzapuentes también sobre carro Centurion.

Los carros Centurion resultaron ser de gran utilidad y de gran resistencia en combate, siendo tan capaces o más que los M48 americanos; aproximadamente 42 carros sufrieron daños, pero solo seis fueron declarados irrecuperables (solamente un carro resultaría destruido por una mina contracarro), lo que revela la importancia de la protección, incluso sobre la movilidad, que en Vietnam era irrelevante. Los carros australianos intervinieron en numerosas acciones pero nunca llegaron a enfrentarse a carros norvietnamitas. Australia retiró su contingente, en cualquier caso, en septiembre de 1971. También contribuyeron con medios acorazados, pero en mucha menor entidad, Tailandia y Corea del Sur, esencialmente con M113 y algunos carros M41.

En 1969 se decidió en Washington, ya con el Presidente Nixon, iniciar la retirada de las fuerzas militares norteamericanas de Vietnam. Curiosamente, las unidades acorazadas que habían sido de las últimas en ser enviadas al teatro de operaciones inicialmente, ahora iban a ser las últimas en retirarse, conforme a las tradiciones de la Caballería de proteger la retirada. La ultima unidad acorazada norteamericana en retirarse lo hizo en abril de 1972. Para las fuerzas acorazadas norteamericanas la Guerra de Vietnam había acabado. En total, los Estados Unidos habian empleado en Vietnam cerca de 600 carros de combate y más de 2.000 vehículos acorazados, sin que ello sirviera para modificar el resultado final.

El General Creighton Abrams -último comandante en jefe en Vietnam-, en junio de 1969, autorizó la constitución de un regimiento acorazado sudvietnamita, el 20º Regimiento Acorazado, que absorbió la casi totalidad del material acorazado norteamericano que no sería evacuado, esencialmente los carros M48A3. Los transportes oruga M113A1, y algún otro material, fueron transferidos a Vietnam del Sur. Los carros M551 Sheridan fueron todos evacuados.

En abril de 1972, ya con las fuerzas americanas retiradas prácticamente, los norvietnamitas lanzaron una ofensiva general contra Vietnam del Sur, con utilización masiva, esta vez, de carros soviéticos T-54, y chinos T-59, y también con algunos T-34/85. ¿Quién había dicho que Vietnam no era un terreno apto para carros?

El 2 de abril, el 20º Regimiento sudvietnamita, equipado con carros M48A3, se enfrentó con una columna de carros norvietnamitas en la zona de Dong Ha, a lo largo del río Mieu Giang, destruyendo en pocos minutos 6 carros T-54, y bloqueando un puente sobre el río. Con apoyo de infantes de Marina sudvietnamitas, y de la fuerza aérea sudvietnamita, se logró detener el avance comunista. Durante la noche, utilizando los proyectores de luz blanca de los carros, los sudvietnamitas impidieron al enemigo cruzar el río. Entre el 2 de abril y el 1 de mayo, este regimiento sudvietnamita destruiría 37 carros soviéticos, mayoritariamente T-54, contribuyendo de manera decisiva a ralentizar el avance norvietnamita, aunque sufrió serias perdidas en personal y equipo.

Los norvietnamitas emplearon también carros en otras zonas de Vietnam del Sur, especialmente en las zonas de An Loc y Loc Ninh, en el transcurso de esta ofensiva, que fracasó casi por completo, en parte debido al apoyo aéreo masivo que los Estados Unidos continuaron proporcionando. Sin embargo, cuando los comunistas lanzaron su siguiente ofensiva, las fuerzas sudvietnamitas, abandonadas ya a su suerte, no fueron capaces de mantener el frente, y el desastre fue total.

 

Carro soviético PT-76 destruido en combate en Ben Het (colección del autor)
Carro soviético PT-76 destruido en combate en Ben Het (colección del autor)

 

Carros ligeros M551 Sheridan y M113 en operaciones en 1969 (colección del autor)
Carros ligeros M551 Sheridan y M113 en operaciones en 1969 (colección del autor)

 

Carros ligeros PT-76 del Ejército norvietnamita (colección del autor)
Carros ligeros PT-76 del Ejército norvietnamita (colección del autor)

 

Carros M48A3 sudvietnamitas (colección del autor)
Carros M48A3 sudvietnamitas (colección del autor)

 

Epílogo

Durante la permanencia de las fuerzas americanas en Vietnam, cada unidad estaba obligada a emitir no solo un informe, sino una valoración de las lecciones aprendidas. Lo importante, sin embargo, no es reflejar los hechos en informes, sino aprender verdaderamente de cara al futuro. El mando norteamericano disponía de innumerables informes y experiencias, incluyendo desde la guerra en el Pacífico, operaciones en la jungla, experiencias obtenidas por los japoneses en Birmania e Indochina, los franceses en Indochina, los británicos en Malasia, y Corea, pero prácticamente todo fue ignorado.

En Vietnam, muchos mandos sin experiencia en unidades acorazadas, desoyeron los consejos que los oficiales de carros y de caballería les proporcionaban. No había justificacion alguna para ello. Tanto las propias fuerzas norteamericanas, como los norvietnamitas, demostraron la utilidad de los carros de combate y las unidades mecanizadas en zonas como Vietnam. La cuestián es si se recordará, en el futuro, esa experiencia.

En Vietnam las minas contracarro resultaron muy efectivas, y se aprendieron lecciones de gran utilidad para diseños futuros, incluyendo el M1 Abrams, y el vehículo M2/M3 Bradley. La flexibilidad de empleo de las unidades de Caballería se puso de relieve y quedó manifestada la importancia de colaborar estrechamente con la infantería mecanizada.

La doctrina clásica del empleo de la Caballería quedó refrendada, una vez más, con la operación de invasión de Camboya, y la misión desempeñada por el 11º Regimiento de Caballería. Vietnam demostró que el arma acorazada era una potente herramienta de enorme utilidad, siempre que se emplease adecuadamente y con los apoyos necesarios. Sus únicas limitaciones son la imaginación, el ingenio y el empuje de sus mandos; el terreno puede constituir un obstáculo, pero ello es solo algo a considerar en el planeamiento. Los carros son la principal fuerza ofensiva de un ejército; combatir sin ellos es equivalente a tener una mano atada.

En Vietnam, el mando político no tenía voluntad de vencer, por eso no se emplearon unidades acorazadas en fuerza.

 

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Notas

1 El General Starry mandó, en Vietnam, el 11º Regimiento Acorazado de Caballería. Posteriormente llegaría a ser comandante en jefe del Mando de Instrucción y Doctrina del US Army, en Fort Monroe, Virginia.

2 La monografía a que me refiero fue publicada por el Departamento del US Army con el título “Mounted Combat in Vietnam”, como parte de los estudios realizados sobre la experiencia de Vietnam.

3 Los japoneses utilizaron, de hecho, algunos carros ligeros en Birmania en el período 1942-1943, aunque en forma muy limitada, y también las fuerzas británicas, pero no en Indochina.

4 Esta batalla es la que inicia la película “Cuando éramos soldados”, de Mel Gibson, de 2002.

5 Declaraciones del propio General Westmoreland en una entrevista personal en el Grandfather Mountain and Golf Country Club, en North Carolina, el 21 de septiembre de 1975.

6 Aunque ya se había comenzado a introducir el carro M60A1 en el US Army, éstos se destinaron en primera prioridad al teatro europeo, y a unidades basadas en los Estados Unidos, por lo que no se envió ninguno a Vietnam. Sí se enviaron, en cambio, algunos carros lanzapuentes M60 AVLB, y carros de zapadores M728 CEV, desarrollados ambos sobre chasis del carro M60.

7 En esta misma época, el Ejército español recibió sus primeros carros M48, aunque de la primera versión con motor de gasolina, y también los TOAs M113 y M113A1, este último con motor Diesel.

8 Manifestaciones confidenciales del General de División, Retirado, Arthur L. West, en aquellos días destinado en el Estado Mayor del US Army, como general de brigada. En 1967, el General West llevó a cabo un estudio titulado “Mechanized and Armor Combat operations in Vietnam”, que remitió al Jefe del Estado Mayor, General Johnson, abogando por el empleo de más unidades acorazadas en Vietnam.

9 General William Westmoreland en su libro “A soldier reports” (“Un soldado informa”), Doubleday, New York, 1976. Asimismo, ratificado por el Teniente General Donn A. Starry, en su conferencia en la Escuela del Arma Acorazada, en Fort Knox, el 28 de enero de 1976.

10 El carro Sheridan sustituyó en el US Army al M41, pero sus mediocres resultados llevarían a que se comenzara a retirarlo del servicio en 1978, aunque se mantuvieron operativos en algunas unidades, como la 82ª División Aerotransportada, hasta 1996.

11 Este misil daría origen al misil contracarro TOW que continúa en servicio actualmente en numerosos ejércitos.

12 El propio General Creighton Abrams -en cuyo honor se bautizaría al actual carro M1-, llegaría a decir que “el lanzagranadas RPG-7 era la mejor arma contracarro del mundo”.