Las cuatro Olas de la Estrategia Nuclear Rusa

Hacia la disuasión calibrada y el uso limitado

En el futuro, la Estrategia Nuclear Rusa descansará cada vez menos sobre la amenaza de la Destrucción Mutua, para contemplar otro tipo de escenarios mucho más complejos

 

Las cuatro Olas de la Estrategia Nuclear Rusa

Hacia la disuasión calibrada y el uso limitado

 

Por Guillermo Pulido Pulido

 

Las transformaciones de la estrategia nuclear de Rusia desde el final de la Guerra Fría afectaron no solamente a la estructura y postura de su fuerza nuclear (con fuertes reducciones en número de ojivas y vectores), sino que es en los aspectos doctrinales y teóricos es en donde han ocurrido cambios mucho más radicales, sucediéndose lo que denomino como olas de doctrina estratégica (al menos tres y una posible cuarta ola), dejando obsoleto las estrategias disuasivas y nucleares de la Guerra Fría.

 

 

La primera ola

Lo que denominamos como primera ola de la estrategia nuclear rusa, fue en esencia la herencia de las doctrinas nucleares soviéticas. La Unión Soviética desarrolló su estrategia nuclear como una reacción a la política nuclear disuasiva de los EE.UU., que hasta los años 60 estuvo basada en la Represalia Masiva, elaborando los norteamericanos planes de guerra para un uso a gran escala de armas nucleares tácticas y estratégicas, con las que frenar el avance de las fuerzas mecanizadas soviéticas y destruir una fracción muy importante de la industria y potencial de guerra soviético. Para anular esa amenaza, la URSS comenzó a desplegar también un arsenal de tamaño masivo con el que librar una guerra total y global contra los EE.UU. y sus aliados.

A partir de los años 60 se llegó a un estado en la competición entre las superpotencias de Destrucción Mutua Asegurada, en el que los niveles de destrucción mutua eran tan elevados en el que se llegaba a un punto muerto en el que, según la mentalidad occidental, ningún bando podía ganar. No obstante, los soviéticos no pensaban de igual modo, y tenían una estrategia en el que aunque se aceptaba la asunción de que habría un daño masivo mutuo, creían que se podía ganar una guerra nuclear, preparándose para una “guerra nuclear prolongada”, en la que al final, aunque maltrechos, podrían prevalecer al sufrir menos daños que los norteamericanos.

En esa estrategia soviética (que heredarían los rusos) se preparaba para una guerra total a escala global. Dado el alcance e intereses globales de toda superpotencia. Aunque la URSS declaraba una política de empleo de No Primer Uso nuclear (solo como respuesta a un primer ataque nuclear adversario), cabe destacar que la doctrina oficiosa soviética se basaba también en el ataque anticipatorio nuclear, que consiste en “atacar primero” cuando se tiene la certeza que se hubiera puesto en marcha un ataque preventivo o un Primer Ataque de la OTAN. Además, la estrategia soviética (y posteriormente la rusa), se basaría en un uso masivo, repentino y sin escalada progresiva, de armas nucleares tácticas y estratégicas para prevalecer en ese conflicto, dando muy poco margen para la negociación. En los planes de guerra del Pacto de Varsovia filtrados hace unos años por autoridades checas y polacas, demuestran como en los años 60 y fines de los 70, que una vez iniciadas las hostilidades, se emplearían una gran cantidad de armas nucleares tácticas para prevalecer en el campo de batalla y llegar al río Rin en solo siete días.

No obstante, una vez se disolvió la URSS, la estrategia nuclear rusa no permaneció totalmente inalterada. El cambio más destacable consistió en que en la Doctrina Militar de 1993 ya no había un compromiso con el No Primer Uso nuclear. Esto reflejaba la desde entonces asumida gran inferioridad en capacidad militar convencional rusa respecto a la OTAN, teniendo que recurrir a la amenaza de un posible primer uso nuclear para compensar esa inferioridad. En añadidura, también se rebaja el umbral de uso nuclear en fases tempranas del conflicto. Pero no todo fueron cambios, quedando constante el tipo de enfrentamiento para el que se preparaban las fuerzas armadas rusas, que seguía siendo el de un enfrentamiento a plena escala y alcance global, y en el que se haría un uso masivo de amas nucleares estratégicas y tácticas con el que infringir un gran daño al adversario.

Tabla I. Transición desde la Estrategia Nuclear Soviética a la Estrategia Nuclear Rusa. Fuente: Thomas Moore y Nikolai Sokov
Tabla I. Transición desde la Estrategia Nuclear Soviética a la Estrategia Nuclear Rusa. Fuente: Thomas Moore y Nikolai Sokov

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