La fragata “Santa María” participa en las maniobras antisubmarinas “Dynamic Manta 2019”

La dotación española ha formado parte de un total de 3.000 militares implicados en las maniobras.

Fragata "Santa María" junto al BAM "Relámpago". Foto - Armada Española

 

  • La dotación española ha formado parte de un total de 3.000 militares implicados en las maniobras.
  • En las maniobras tomaron parte cinco submarinos, nueve buques de superficie, once helicópterosy seis aviones de patrulla marítima.

La fragata “Santa María”, integrada desde principio de febrero en la Agrupación Naval Permanente de la OTAN nº2 (SNMG-2), ha puesto a prueba sus capacidades en guerra antisubmarina, entre el 25 de febrero y el 8 de marzo, durante su participación en el ejercicio “Dynamic Manta 2019”. La dotación española ha formado parte de un total de 3.000 militares implicados en las maniobras.

En estas maniobras, lideradas por la OTAN, participaron los países de la Alianza –Alemania, Canadá, España, Estados Unidos, Francia, Grecia, Italia, Países Bajos, Reino Unido y Turquía-, aportando en total cinco submarinos (entre ellos el “Tramontana”), nueve buques de superficie (entre ellos las fragatas “Blas de Lezo” y “Santa María”), once helicópteros (entre ellos el SH-60B embarcado en la “Santa María”) y seis aviones de patrulla marítima (uno de ellos un P-3M del Ejército del Aire), que sumaban más del 3.000 militares desplegados.

Durante las maniobras, se han llevado a cabo múltiples ejercicios de guerra antisubmarina, aprovisionamientos con petróleo en la mar, evoluciones avanzadas, tiros de superficie y ejercicios de guerras de superficie entre otros.

Así, después de casi dos semanas en la mar, se realizó escala en el puerto de Catania para análisis en caliente del ejercicio y descanso de dotaciones. El 11 de marzo la fragata volvió a la salir a mar para comenzar su tercera patrulla de vigilancia por aguas del Mediterráneo Oriental, que finalizará en demanda de la Base Naval de Aksaz, próxima escala de la Agrupación.

«Dynamic Manta» sigue siendo uno de los ejercicios más desafiantes para la OTAN. Proporciona a las naciones de la OTAN una excelente oportunidad para que sus fuerzas practiquen juntas en un entorno totalmente conjunto y, al mismo tiempo, brinda a la OTAN la capacidad de evaluar y desarrollar aún más las tácticas aliadas contra los submarinos, un área en la que la OTAN está tratando de recuperar algunas de las capacidades perdidas después del final de la Guerra Fría. Un asunto, este último, de vital importancia, dado el nuevo auge ruso y el creciente poderío de la PLAN (Armada China) y que hemos tratado, entre otros, en nuestro Número 1 y en nuestro Número 8.

 

 

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