Israel, la alargada sombra del rabino Mehir Kahane

El “Kahanismo” tras Meir Kahane

Mehir Kahane. Fuente - Tabletmag.com

 

Israel, la alargada sombra del rabino Mehir Kahane

El “Kahanismo” tras Meir Kahane

 

Por Luis Antonio González Francisco

 

Meir Kahane (1932-1990) fue una controvertida figura caracterizada por la radicalidad de su discurso que defendía, entre otras cosas, que el sistema político se sometiese a la rígida observancia de su particular visión de la religión judía. Estadounidense de nacimiento y rabino de formación se trasladó con su familia a Israel. Hasta su muerte a tiros defendió posicionamientos extremistas proyectando su odio contra la población árabe fundamentalmente, aunque también contra los judíos laicos. Llego a tener un asiento en el Parlamento israelí, la Knesset, antes de que su formación, el Kach, fuese ilegalizada. Su pensamiento le sobrevivió y en la actualidad todavía es defendido por controvertidas figuras de la política israelí.

 
 

Inicios y creación de la la Jewish Defense League (Liga de Defensa Judía)

Rochdale Village, situado en el neoyorquino barrio de Queens fue en el momento de su inauguración en 1963, la mayor cooperativa de vivienda a nivel mundial. Formada por 5.860 residencias que acogían a unos 25.000 habitantes de diferentes etnias y creencias con una importante presencia de la comunidad judía. Entre 1968 y 1969, la sinagoga ortodoxa de Rochdale Village estaba a cargo de un rabino que abandonó el barrio y su cargo debido a las molestias manifestadas por los fieles que acudían al templo por la tendencia del religioso a la controversia. Este rabino, que se mudó del barrio en unión de su familia era, Martin David Kahane, nacido en Nueva York en 1932, más conocido posteriormente como Mehir Kahane.

Siendo adolescente se unió a Betar, abreviatura de Berit Trumpeldor, organización juvenil sionista de tintes paramilitares fundada en 1923 en Riga (Letonia). Betar promovía la enseñanza de la lengua y cultura hebreas así como el adiestramiento en métodos de defensa personal y en el manejo de armas cortas. En el ideario de Betar estaba la emigración a Israel por cualquier medio, fuese o no legal, y la dedicación de sus integrantes a la creación de un estado judío “a ambas orillas del Jordán“.

En 1968, Kahane, en unión de Chaim Bieber, Morton Delinsky Irving Calderony y Bertram Zeweibon, fundó la Jewish Defense League (Liga de Defensa Judía, LDJ) basada en cinco pilares fundamentales: Ahavat Yisroel (“Amar a Israel y el judaísmo”), Hadar (“dignidad y orgullo”), Barzel (“Hierro”), Mishmaat Yisroel (“Disciplina y unidad judías”) y Bitachon (“Fe en la indestructibilidad del pueblo judío”).

La LDJ nació con la intención de combatir el antisemitismo y el deterioro en las condiciones de vida de la población judía en la ciudad de Nueva York. Esta organización promovía el regreso de los judíos a Israel y se oponía a asimilación de estos en sus países de residencia. Además, la LDJ se mostraba partidaria de las restauración de lo que consideraban los valores tradicionales del pueblo judío y la expulsión de la población árabe de Palestina. La LDJ fue uno de los grupos más activos en los inicios de la American Soviet Jewry Movement (“Movimiento Americano de Judíos Soviéticos”).

Esta organización hunde sus raíces en la preocupación surgida en la década de los años 50 el pasado siglo por la difícil situación en la que vivían los judíos residentes en la Unión Soviética. En los años 60, el movimiento fue alcanzando mayor amplitud y buscaba, además de garantizar los derechos religiosos y civiles de los judíos de la URSS, que a estos se les permitiese la posibilidad de emigrar.

El auge del American Soviet Jewry Movement provocó un aumento similar en la militancia de la LDJ. Formada inicialmente por jóvenes ultranacionalistas, estudiantes y trabajadores, la LDJ llegó a contar entre sus filas con 15.000 integrantes. Algunos de ellos optaron por la actividad violenta perpetrando ataques con explosivos contra intereses árabes y soviéticos en territorio estadounidense y contra personas y organizaciones que consideraban como antisemitas. Las más destacadas asociaciones judías así como las agencias gubernamentales de seguridad coincidieron en definir a la LDJ como una organización racista y terrorista. La Anti-Defamation League (“Liga Antidifamación”) describió la ideología de la LDJ como extremista, violenta y racista, mientras que el FBI calificó las acciones violentas del LDJ como ataques terroristas.

Meir Kahane (izquierda) interviniendo en la sesión plenaria de la Knesset el 8 de octubre de 1988. Fuente https://www.jpost.com/Israel-Elections/Otzma-files-NIS-1000000-lawsuit-against-Lau-for-slander-581603

 
 

Emigración a Israel y fundación del Kach

Meir Kahane quería crear una organización que trasformase al judío “débil y vulnerable”, visión que creía ampliamente extendida, en un “luchador poderoso, que contraataca ferozmente a los tiranos”. Con ese pensamiento, emigra con su familia a Israel en el año 1969 tras permanecer recluido por en un centro penitenciario de EE.UU. en cumplimiento de una condena de doce meses por conspiración para la fabricación de bombas. Kahane sostenía que la intención última de los palestinos era la expulsión del conjunto de los judíos de Israel, en base a ello, consideraba que la única solución viable al conflicto palestino-israelí era la expulsión forzosa de todos los palestinos.

En 1971 Meir Kahane fundó la organización política Kach (“Así” en hebreo). El nombre guarda un notable parecido con el lema Rat Katch (“Solamente Así”) usado por la Irgun (Irgun Zvai Leumi, “Organización Militar Nacional”). Esta organización terrorista de extrema derecha de inspiración sionista, fue responsable de numerosos atentados entre los que destaca el que tuvo lugar el 22 de julio de 1946 contra el Hotel Rey David en Jerusalén, sede de organismos oficiales británicos, en el que 91 personas fueron asesinadas.

El Kach pretendía la implantación como ley del Estado de Israel de la Halajá, un extenso compendio de normas basadas en los textos sagrados, la Torá y sus interpretaciones, recogidas en el talmud y el midrash, que regula todos los aspectos de la vida de los judíos. También contemplaba la permanencia en territorio israelí de los árabes que tras pasar un “control de seguridad” aceptasen servir en las fuerzas armadas israelíes y asumir la condición de ger toshav (residente no judío). La negativa a la asunción de estos puntos llevaría aparejada la expulsión para la población palestina.

El partido de Kahane se presentó sin obtener representación a las elecciones al Parlamento israelí, la Knesset, en los comicios de 1973, 1977 y 1981. En esta última convocatoria, durante la campaña electoral, la formación política de Kahane abogó por la expulsión de la población árabe para evitar que se convirtiesen en mayoría, por la derogación de los Acuerdos de Camp David y del Tratado de paz egipcio-israelí y por la retirada del Monte del Templo (la Explanada de las Mezquitas) de los centros de culto considerados sagrados por los musulmanes.

La expulsión de los árabes de Palestina fue una obsesión constante en el discurso de Meir Kahane. Tal como apunta Bruce Hoffman, uno de los mayores expertos en temas de terrorismo a nivel mundial, en su obra “A mano armada. Historia del terrorismo” (Espasa-Calpe, 1999), un año antes de las elecciones de 1981, Kahane instó públicamente al Ejecutivo israelí a que crease un “grupo terrorista judío” con el objetivo de “matar a los árabes y expulsarlos de Israel y de los Territorios Ocupados”.

Para Kahane la obligación del pueblo judío era dedicar sus esfuerzos de manera activa en pro de la “redención” del “pecado” que supuso el hecho de devolver a los árabes las tierras que Dios había dado al pueblo de Israel. En 1981, vio la luz una de las obras más controvertidas del rabino Kahane: “They must go” (“Ellos deben irse”) en el que, por si aún existiese alguna duda, de sus posicionamientos, negro sobre blanco, seguía dejando de forma prístina los derroteros de su deriva ideológica:

¿Es que en Israel ya no hay un Dios? ¿Hemos confundido de tal manera el valor de las cosas que no comprendemos la función histórica del Estado de Israel, una función que asegura que nunca podrá ser destruido y que ya no será posible un nuevo exilio de nuestra tierra? ¿Por qué no comprendemos que es precisamente nuestra negativa a tratar con los árabes de acuerdo con la obligación de la Halajá lo que nos causará terribles sufrimientos, mientras que nuestro coraje para eliminarlos será uno de los principales factores que conseguirán alcanzar la redención final?”.

Meir Kahane

 
 

El Kach entra en la Knesset

En la convocatoria de las elecciones parlamentarias de 1984 la Comisión Electoral Central israelí anuló la candidatura del Kach. Esta decisión fue revertida por el Tribunal Supremo que permitió que la formación política de Meir Kahane tomara parte en la contienda electoral lo que a la postre acabó derivando en que el rabino, a diferencia de la dos convocatorias anteriores, obtuviese un asiento en la Knesset merced a los 25.907 sufragios recibidos.

En el periodo en el que participó en la actividad parlamentaria, entre 1984 y 1988, la agenda de Meir Kahane exhibía muy a las claras su extremismo doctrinal. Así, propuso la anexión de Cisjordania y Gaza, aumentar la presencia de los asentamientos judíos incluso en el interior de las ciudades palestinas, la lucha contra las formaciones políticas laicas de izquierdas y la “transferencia” de la población árabe, eufemismo en el que se camufla su intención de expulsar a la población palestina a la que describía como “nuestros enemigos”.

Sus invectivas contra los árabes entraban incluso en el campo de la demografía. En 1987 calificó como “increíblemente peligrosa” la “amenaza demográfica” de la población árabe. Para Kahane, la solución “Se encuentra dentro de nosotros, en nuestras almas, en nuestro deseo de admitir la verdad. ¿Qué es esa verdad? Que hay una contradicción insuperable entre el concepto del sionismo y un estado judío, y el concepto de democracia occidental. Cualquiera que no entienda eso es obtuso”.

En ese orden de cosas, fue la propia Knesset la que aprobó en agosto de 1985 una enmienda a la Ley Básica, que incluía la incitación al racismo como uno de los motivos que invalidaba una candidatura electoral. A consecuencia de ello, en las elecciones a la 12ª legislatura de la Knesset en 1988 la Comisión Electoral Central anuló la candidatura del Kach. En su recurso al Tribunal Supremo, la defensa de Kahane sostenía que las necesidades de seguridad justificaban la aplicación de medidas de discriminación contra la población árabe. El Tribunal rechazó el recurso de apelación corroborando el racismo manifiesto contenido en las acciones y objetivos del Kach.

Actividad tras la ilegalización del Kach.

La decisión judicial de invalidar la candidatura del Kach no hizo mella en la ideología defendida por Meir Kahane que siguió propagándola en cuantos foros tomó parte. En una conferencia pronunciada en marzo de 1988 en la Universidad Estatal de California, en Northridge, Kahane, tras emplear el calificativo de “perros” para hacer referencia a los árabes, dijo de estos que eran un pueblo “que se multiplica como las pulgas” por lo debería ser expulsado de Israel o directamente eliminado. La perorata de Kahane continuó con aseveraciones tales como: “No pienso quedarme aquí sentado mientras lo árabes intentan destruir a mi Estado… bien sea a través de las balas o teniendo hijos” o “Es importante que sepáis qué significa para los árabes el nombre de Kahane. Significa terror” (Hofmman, 1999).

Tras su expulsión de la actividad política, miembros del Kach formaron en 1989 un grupo terrorista denominado Sicarii, que tomaba el nombre de los sicarios (“los armados con dagas curvas”) que combatieron al poder romano en Judea entre los años 6 y 73 d.C. Palestinos y judíos de izquierdas fueron objetivos de los Sicarii. El discurso de Meir Kahane seguía poniendo de manifiesto sus puntos de vista cargados de racismo aseverando que Israel pertenecía únicamente a los judíos proponiendo medidas como un “intercambio de poblaciones” que contemplaba el pago de 40.000 dólares a los árabes que quisiesen abandonar de forma voluntaria sus hogares y la expulsión forzosa de aquellos que decidiesen no acogerse a esa medida.

La misma dureza empleada en los términos usados para referirse a los árabes era utilizada por el rabino Kahane cuando hablaba sobre las mujeres o los judíos laicos que defendían posiciones ideológicas de la izquierda política. El líder del Kach definía como “prostitutas” a aquellas mujeres que se casaban con árabes. Su afán de “protección” a las féminas no se circunscribía solamente a los “males” que pudieran sobrevenirle de su relación con los árabes sino también de los oficiales de las Fuerzas de Defensa de Israel. Kahane abogaba porque las mujeres no sirviesen en el ejército ya que insinuaba que las jóvenes provenientes de entornos en los que se practicaba la observancia religiosa eran a menudo eran “seducidas” tras su llamada a filas.

El 5 de noviembre de 1990, Meir Kahane impartía una conferencia en el hotel New York Marriott East Side a la que asistían unos 70 componentes de la Zionists Emergency Evacuation Rescue Operation. Al final la charla, cuando Kahane saludaba a la concurrencia, un individuo ataviado como un judío ortodoxo se le acercó y abrió fuego a corta distancia realizando dos disparos con un revólver del calibre 357. El autor del ataque era El Sayyid Nosair, un individuo que posteriormente sería condenado por su participación en el atentado contra el World Trade Center neoyorquino en 1993.

Poco tiempo después Meir Kahane fallecía a consecuencia de las heridas recibidas. Contaba con 58 años de edad. La violencia de su muerte no extinguió la implantación de su discurso violento que sobrevivió a su creador.

Asesinato de Meir Kahane

 
 

El “Kahanismo” tras Meir Kahane

Binyamin Ze’ev Kahane, vástago de Kahane y rabino ortodoxo al igual que su progenitor, tras la muerte de este y debido a las divergencias con la dirección del Kach fundó un grupo llamado Kahane Chai (“Kahane Vive”). Esta organización fijaba como objetivo final “restaurar el estado bíblico de Israel” regido por una teocracia ortodoxa judía que contemplaba estrictas leyes como la prohibición de matrimonios entre judíos y no judíos.

A Kahane Chai se le atribuyen varias acciones violentas como el asesinato de varios palestinos. Binyamin Ze’ev Kahane, al igual que su padre, perdió la vida de forma violenta el 31 de diciembre de 2000, cuando recibió el impacto en el cuello de un disparo efectuado por un tirador palestino mientras circulaba a bordo de su vehículo al sur del asentamiento de Ofra. Kahane perdió el control del automóvil que volcó causándole lesiones mortales a su esposa, que falleció camino del hospital y heridas a sus cinco hijas.

Baruch Golstein personificó el caso más sangrante, en la literalidad del término, de la aplicación por la más expeditiva vía de los hechos del violento discurso de Kahane, del que era ferviente seguidor. El 25 de febrero, coincidiendo con la festividad religiosa judía de Purim (“Suerte” o carnaval judío) Golstein salió de su domicilio vistiendo el uniforme del Ejército de Israel, del que era capitán médico en la reserva, y portando un fusil de asalto Galil con cuatro cargadores de 35 cartuchos cada uno. Se dirigió a la Tumba de los Patriarcas en Hebrón, lugar sagrado tanto para cristianos como para judíos y musulmanes.

Seguidores del Islam, que llaman al lugar Mezquita de Ibrahim, estaban realizando el rezo matinal del viernes en conmemoración del Ramadán, el mes sagrado musulmán. Baruch Golstein abrió fuego contra ellos disparando 111 cartuchos que provocaron 29 muertos y varias decenas de heridos. Los asistentes al rezo consiguieron arrebatar el arma al tirador y lo mataron a golpes. Un comunicado difundido por los seguidores de Baruch Goldstein pocas horas después de la masacre lo describían como “mártir caído santificando el nombre de Dios en Hebrón“.

Baruch Golstein

 
 

Las tesis de Kahane en el siglo XXI

La tumba de Baruch Golstein se sitúa en el asentamiento de Kiryat Arba, en Cisjordania en una ubicación llamada precisamente Parque Kahane. Se trata de un lugar de peregrinación para judíos extremistas que pueden leer en la lápida de la tumba de Goldstein “Dio su vida por el pueblo judío, su Torá y su tierra. Él era inocente y recto”. En el año en el que se cumple el 25º aniversario de la masacre de Hebrón, el partido de la izquierda israelí Meretz anunció que tras las elecciones parlamentarias del 9 de abril presentaría un proyecto de ley para que el lugar deje de tener el nombre de Kahane y que allí se realicen actividades contra el racismo y la violencia.

Michal Rozin, parlamentaria de Meretz en la Knesset, declaró que su formación había decidido acometer esa iniciativa ante la posibilidad de que dos individuos que tienen colgado en sus casas el retrato de Baruch Goldstein pudiesen llegar a tener un asiento en el Parlamento israelí. Michal Rozin se refería a Michael Ben-Ari y a Itamar Ben-Gvir.

Michael Ben-Ari, fue parlamentario de la Knesset en el periodo comprendido entre los años 2009 y 2013, Ben-Ari, que se ve a sí mismo como sucesor de Meir Kahane, protagonizó varias declaraciones dignas del fundador del Kach. Durante la campaña militar israelí contra la Franja de Gaza denominada “Operación Pilar Defensivo” declaró “En Gaza no hay inocentes” y demando a las fuerzas armadas que incrementase el uso de la fuerza letal contra los palestinos y que esta fuese indiscriminada. Michael Ben-Ari se preguntaba “¿Qué son 200 ataques y solo 15 muertos? Queremos 15 ataques con 2.000 muertos“.

Ben-Ari participó en el movimiento segregacionista Lehava, que promulga que no haya relaciones entre judíos y no judíos. En este grupo compartió militancia con Itamar Ben-Gvir, miembro del Kach en su juventud. El letrado Ben- Givir fue condenado en 2007 por incitar al racismo y apoyar a un grupo terrorista por la exhibición de carteles con los lemas “Expulsad al enemigo árabe” y “El rabino Kahane tenía razón: los parlamentarios árabes son una quinta columna”.

Itamar Ben-Gvir también declaró sobre la población árabe “Los que sean leales al estado, ahlan wa sahlan (fórmula árabe de bienvenida) pero los que no lo sean deben ser expulsados“. Esta medida no se hacía extensiva a los palestinos que viven en Cisjordania que no recibirían la ciudadanía israelí bajo ningún concepto. Ben-Gvir afirmó que existían diferencia de “estilo” entre el partido de Meir Kahane y su formación política Otzma Yehudit (“Poder Judío”), formación que alcanzó un pacto con Habayit Hayehudi (“Hogar Judío”), organización religiosa de extrema derecha. El acuerdo fue anunciado públicamente el pasado 20 de febrero.

Al día siguiente, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó que había alcanzado un pacto para acudir a los comicios con Habayit Hayehudi (Hogar Judío), alianza que fue aceptada por Otzma Yehudit (“Poder Judío”) ya que “impediría el establecimiento de un gobierno de izquierda, Dios no lo quiera“. Hogar Judío y Poder Judío están integrados, junto a Haichud HaLeumi (“Partido de la Unión Nacional”), conglomerado de pequeñas formaciones religiosas derechistas, en la Unión de Partidos de Derechas.

El Tribunal Supremo de Israel, por ocho votos a favor, uno en contra y la conformidad del fiscal general, truncó las aspiraciones políticas de Michael Ben-Ari prohibiendo su participación en los comicios. Previamente, la candidatura de Ben-Ari había sido avalada por la Comisión Electoral Central, órgano compuesto por formaciones políticas en las que tiene gran peso la coalición de gobierno del primer ministro Netanyahu. Suerte distinta corrió su compañero de filas, Itamar Ben-Gvir, a cuya candidatura no puso impedimento la alta instancia judicial israelí permitiéndosele participar en la carrera electoral.

Itamar Ben-Gvir(izquierda) y Michael Ben-Ari (derecha). Fuente – Haaretz.

 
 

Reflexión

Los posicionamientos radicales de Kahane fueron una constante desde su juventud hasta el final de sus días. A lo largo de su existencia, aprovechando elementos coyunturales como la situación general del pueblo judío, la posterior persecución que estos sufrieron en la Unión Soviética y los constantes conflictos armados derivados de la proclamación del Estado de Israel, fue asentándose cada vez más en el inmovilismo de corte religioso.

Meir Kahane, para gozo de sus acólitos, supo articular un discurso impregnado de su distorsionada e interesada visión del sentimiento religioso judío para mostrar un panorama de victimización contra el que inevitablemente había que luchar con todos los medios disponibles. De esa forma, cosificaba a quienes consideraba sus acérrimos enemigos, la población árabe, convirtiéndolos en una amenaza existencial para el pueblo judío lo que automáticamente les confería la condición de elementos a eliminar o, cuanto menos, de ser susceptibles de colocarlos ante la disyuntiva de asimilación o expulsión.

Su doctrina, minoritaria aunque no marginal, llegó a poder ser escuchada en el propio parlamento de Israel, la Knesset. La ideología preconizada por tan siniestro personaje se mantuvo larvada en el seno de ciertos sectores de la sociedad israelí aflorando en ocasiones en el debate dialéctico y en otras como elemento justificador de acciones terroristas.

Gran parte del pensamiento extremista de Meir Kahane se caracteriza por el reduccionismo de su planteamiento que en el fondo no es más que proponer soluciones simples y rápidas, al menos en su parte enunciativa, a situaciones que encierran gran complejidad. Esta teorización tiene un fácil encaje en ciertas corrientes políticas de corte radical que en los últimos tiempos han alcanzado, urbi et orbe, notables cuotas de poder.

En la década de los 80 del pasado siglo, las formaciones políticas israelíes establecieron un cordón sanitario para conjurar el radicalismo, el extremismo religioso y el racismo que preconizaba Meir Kahane y que esta línea discursiva no tuviese cabida en la sede de la representación popular.

Cuando han pasado casi tres décadas de la desaparición del controvertido rabino, cabe la posibilidad de que parte de sus ideas puedan retumbar de nuevo en el seno del Parlamento de Israel. Esta posibilidad es susceptible de llegar a materializarse gracias al acuerdo alcanzado por estas formaciones extremistas religiosas con el actual primer ministro, Benjamín Netanyahu. Oh tempora, Oh mores, que diría Cicerón.

 
 

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