Historia orgánica de las grandes unidades (1475 – 2018) (IV)

La España democrática

Tiradores de la Bri.“Guzmán el Bueno” X. Fuente - Ministerio de Defensa

 

Historia orgánica de las grandes unidades (1475 – 2018) (IV)

La España democrática

 

Por Fernando Mogaburo López

Suboficial Mayor de Caballería

 

 

JUAN CARLOS I

Transición democrática (1975-1983)

Cuando se evacuó el Sahara a finales de 1975 se disolvieron todas las unidades allí desplegadas excepto dos: el 3º Tercio se trasladó a Fuerteventura y la UHEL II pasó primero a El Copero y, en 1979, a Bétera. El Grupo Ligero de Tenerife fue disuelto al resultar redundante con el legionario. En 1976 la Brigada de Reserva se trasladó a Almería y el Regimiento Inmemorial cambió su nombre por Rey. Al año siguiente Lepanto recibió el de Reina y Milán el de Príncipe, pero el de Nápoles no recuperó su nombre original de Corona, sino que conservó el de un tercio viejo con el que no guardaba relación. En 1979 se disolvieron dos RAMIX y otros dos se convirtieron en RAAA. Los batallones de ingenieros de Canarias se integraron en un regimiento mixto.

 

 

Plan META (1984)

El Plan de Modernización del Ejército de Tierra (META) pretendía al Ejército de Tierra con sus homólogos europeos tras la integración en OTAN, acaecida en 1982. Sus líneas generales se publicaron por la Ley 1/1984 de 5 de  pero, al contrario que los anteriores, se por regiones militares18. Estas recibieron un nombre y se redujeron a seis, al fusionarse la segunda con la novena, la cuarta con la quinta, y la séptima con la octava (mapa 13).

Mapa 13: Organización territorial 1984

 

Se disolvió la DOT, se intercambiaron los roles de las divisiones  y motorizada, y se reasignaron algunas brigadas infantería. Las insulares se transformaron en zonas militares, Baleares al mando de general de división. comandancias de Ceuta y Melilla se integraron en Región Sur y se creó el Mando de la Legión, al que se  los 3º y 4º (reconstituido en Ronda). El contingente se redujo a la mitad y  disolvieron ciento dieciséis unidades. A modo compensación, la General 2/1991 asignó nombres desaparecidos a los batallones regimentales, que comenzaron numerarse por brigadas. Los grupos de regulares se  en regimientos motorizados estándar (tabla 49).

Tabla 49: Infantería 1990

 

Se creó la Brigada de Caballería Castillejos segregando un regimiento a la Jarama y otro a cada división de montaña. Los diez grupos de la DOT fueron disueltos. El de la Legión tomó el nombre de Reyes Católicos y se trasladó a Ronda, donde sería también desactivado en 1988. Varios regimientos cambiaron de instituto (tabla 50).

Tabla 50: Caballería 1990

 

Por la Instrucción General 4/1988 las dos brigadas de artillería se transformaron en mandos (MACA, MACTAE) y se creó un tercero (MAAA). El RACA 63 absorbió al RACA 47 de una forma algo peculiar. Desaparecieron todos los regimientos de la DOT, pero algunos grupos pasaron a las brigadas. Los grupos antiaéreos de Ceuta y Melilla fueron segregados de sus regimientos, que recuperaron la especialidad de campaña. (tabla 51).

Tabla 51: Artillería 1990

 

Se disolvieron los batallones de ingenieros de la DOT excepto el II, el V y el VI, que pasaron también a las brigadas. Las unidades perdieron el adjetivo “mixto”, aunque siguieron integrando personal de zapadores y transmisiones. Se cambió el número al RING 6 para que coincidiera con el de la DIM 5 y se asignaron cifras de las series 10 y 20 a los regimientos de la reserva, que se integraron en los nuevos mandos de Ingenieros (MING) y Transmisiones (MATRANS). Los batallones canarios volvieron a separarse. En cada región se creó un batallón de construcción y una compañía de transmisiones permanentes (tabla 52).

Tabla 52: Ingenieros 1990

 

En 1987 se crearon tres mandos de apoyo logístico interregional (MALZIR) subordinados al Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE). Cada uno de ellos encuadraba una agrupación por región o zona apoyada. Se reunieron así bajo un mando único los parques, talleres, polvorines y demás servicios anclados al terreno. Los antiguos centros de instrucción de reclutas se transformaron en bases, y tanto estas como los acuartelamientos recibieron una unidad de servicios (tabla 53).

Tabla 53: Logística 1990

 

Las veintiuna compañías de operaciones especiales se redujeron a un grupo por región y una unidad independiente en la Legión, disolviéndose el resto. A cambio se organizó una tercera en el GOE I (tabla 54).

Tabla 54: Operaciones especiales 1965-1990

 

Las unidades de helicópteros se transformaron en batallones y las FAMET en el equivalente a un regimiento. El BHELA I se dotó con medios contra carro y se trasladó a Almagro. Se creó el BHELMA VI en Tenerife. La Agrupación de Tropas del Cuartel General del Ejército tomó el nombre e historial del Regimiento de Infantería Inmemorial del Rey.

 

 

Plan NORTE (1994)

Tras la disolución del Pacto de Varsovia, los ejércitos occidentales redujeron sus parques acorazados y se dotaron con blindados de ruedas, más aptos para ser proyectados a conflictos asimétricos formando parte de unidades multinacionales de la ONU, la OTAN o la UE. La Nueva Organización del Ejército de Tierra (NORTE), publicada por Orden Ministerial 84/1994, dividió al Ejército en dos grandes bloques19:

  • Fuerzas permanentes: Fuerza de Maniobra (FMA), Fuerza de Defensa de
    Área (FDA) y Fuerzas Específicas de Acción Conjunta (FEAC).
  • Reserva movilizable: Fuerza Movilizable de Defensa (FMD).

Las regiones militares se redujeron a cuatro, al fusionarse Centro con Levante, por un lado, y Pirenaica Occidental con Noroeste, por otro (mapa 14).

Mapa 14: Regiones militares 1995

 

La FMA, ubicada en la antigua Capitanía de Valencia, constituía un cuerpo de ejército articulado en una división pesada completa y el equivalente a otra ligera con apoyos reducidos. La Brunete cambió su especialidad a mecanizada, trasladó su sede a la Capitanía de Burgos y se reforzó con la BRIMZ XXI, renumerada como X. A la Fuerza de Acción Rápida se le asignaron las brigadas de la Legión, Paracaidista y Aerotransportable, no así la de Montaña que quedó independiente. La primera se constituyó mediante la fusión de su Mando con la antigua Brigada de Reserva. Las tres divisiones restantes se redujeron a brigada y se integraron en la FMD, con algunas unidades operativas y el resto en cuadro. Todas las brigadas de infantería recibieron un nombre, como ya ocurría con las de caballería. Los regimientos de Ceuta y Melilla recuperaron el de regulares, pero su entidad grupo se retrasaría hasta 2002 (tabla 55).

Tabla 55: Infantería 2000

 

La Brigada Jarama se reunió en Valladolid, pero con un único regimiento operativo y otros dos reducidos a núcleos de control de material. Se disolvió el Regimiento Sagunto, y Pavía se trasladó a Zaragoza (tabla 56).

Tabla 56: Caballería 2000

 

El MACTA y el MAAA se integraron en las FEAC, y el MACA en la FMA. Se crearon dos nuevos regimientos antiaéreos para dotar a la DIMZ y a la FMA pero, en lugar de seguir la serie 70 (GBAD), inauguraron la 80 (LCAD). Se disolvió el RAAA 75, y el RAIL 61 se integró en el RACA 63 (tabla 57).

Tabla 57: Artillería 2000

 

Del arma de ingenieros se segregó la especialidad fundamental de transmisiones, dando lugar a las siguientes unidades (tabla 58):

  • Un regimiento divisionario de zapadores, dos para las comandancias, tres de especialidades para cuerpo y una unidad de zapadores por brigada.
  • Un regimiento de transmisiones estratégico, dos tácticos para cuerpo y división, dos batallones para las comandancias, una unidad de transmisiones por brigada y cuatro adicionales para la FAR, FAMET, MAAA y MACTA.
  • Un regimiento de guerra electrónica táctico y otro estratégico.
Tabla 58: Ingenieros y transmisiones 2000

 

En 1997 se completaron todas las brigadas con un batallón de cuartel general en el que se encuadraron las compañías homónimas, las de transmisiones, inteligencia, defensa NBQ y defensa contra carro, así como una sección de policía militar. El BCG VI incluía la Compañía de Reconocimiento Avanzado Paracaidista y el BCG I la última de Esquiadores Escaladores. Los batallones divisionarios tenían, además, una unidad de inteligencia reforzada, y el de la FMA una Unidad de Asuntos Civiles, quedando independiente su Grupo de Inteligencia (tabla 59).

Tabla 59: Unidades de cuartel general 2000

 

Al comenzar la participación del Ejército en misiones internacionales se creó el Mando de Apoyo Logístico a las Operaciones de la FMA (MALOG-OP). Los tres MALZIR fueron sustituidos por cuatro mandos de apoyo logístico regional (MALRE). Las AALOG redundantes se redujeron a UALOG de entidad grupo (tabla 60).

Tabla 60: Logística 2000

 

Las Fuerzas Aeromóviles se transformaron en el equivalente a una brigada.

Se creó un Mando de Operaciones Especiales, en el que se integraron los dos grupos supervivientes y la Bandera Maderal Oleaga XIX de la Legión.

Desaparecida la DIMT 2, la sede de la antigua Capitanía de Granada acogió al Estado Mayor Especial, que en 1997 se transformó en Mando de Adiestramiento y Doctrina. A su Dirección de Enseñanza se le subordinaron todos los centros docentes.

 

 

Profesionalización (2002)

El 1 de enero de 2002 se suspendió el servicio militar obligatorio y el Ejército volvió a profesionalizarse como en el Antiguo Régimen. Esto determinó otra reducción de unidades y la desaparición de la Fuerza Movilizable por el Real¡ Decreto 912/2002. La Capitanía de Barcelona se transformó en Inspección General del Ejército, de la que dependían la Dirección de Infraestructura y la Dirección de Acuartelamiento (antigua Capitanía de Madrid). Esta última se articuló en cinco subinspecciones, responsables de todas las unidades de servicio de base o acuartelamiento desplegadas en su respectivo ámbito territorial que, al contrario que las anteriores regiones, abarcaban varias comunidades autónomas completas. Por primera vez, las unidades operativas estaban subordinadas únicamente a sus mandos orgánicos, y no a los regionales (mapa 15).

Mapa 15: Organización territorial 2002

 

En 2002, el cuartel general de la FMA obtuvo la calificación de NATO Rapid Deployable Corps, un mando de componente terrestre que, como el ARRC británico o el Eurocorps franco-germano, fue ofertado a la Alianza Atlántica. La Capitanía de Sevilla se transformó en el Cuartel General de la Fuerza Terrestre, al que se subordinaron todos los mandos de la FMA, FDA y FEAC, a excepción del de Canarias. En la sede de la Capitanía de La Coruña se instaló la Fuerza Logística Operativa, a la cual se subordinaron una Brigada de Sanidad y dos fuerzas logísticas terrestres (FLT), con sedes en Sevilla y Zaragoza. La primera contaba con tres agrupaciones sanitarias, un hospital de campaña y una unidad de apoyo; y las otras dos con cuatro agrupaciones de apoyo logístico cada una. Dos años después se disolvió la AGRUSAN 2 y las UALOG insulares se transformaron en ULOG (tabla 61).

Tabla 61: Logística 2006

 

Al desaparecer la Brigada Jarama y disolverse Villaviciosa, Santiago y Almansa para reconstituir Farnesio, la caballería alcanzó su mínimo histórico: solo siete regimientos, cinco de los cuales se encuadraban en la Brigada Castillejos (tabla 62).

Tabla 62: Caballería 2006

 

Se creó una Brigada de Transmisiones con los regimientos de cuerpo y división, más el REWT 31. El anterior MATRANS se transformó en Jefatura de los Servicios de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica.

En 2005 el Grupo de Inteligencia de la FMA se transformó en Regimiento de Inteligencia del NRDC, y la Unidad de Asuntos Civiles en Batallón de Cooperación Cívico-Militar de FUTER. Ese mismo año se creó el Regimiento de Defensa NBQ.

 

 

Plan ET XXI (2006)

El Real Decreto 416/2006 pretendía reorganizar el resto de la Fuerza, pero el inicio de la crisis económica obligó a retocar el proyecto inicial mediante la Orden Ministerial 3771/2008. El NRDC se transformó en Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad, con capacidad dual para generar los cuarteles generales de entidad cuerpo de ejército y división requeridos por la estructura operativa tanto nacional como internacional. Las dos últimas divisiones se subordinaron al Cuartel General de la Fuerza Terrestre y se transformaron en mandos de preparación y generación, uno responsable de todas las fuerzas pesadas (FUP) y otro de las ligeras (FUL). Dos brigadas perdieron sus apoyos y se redujeron a jefaturas de tropas, si bien una de ellas mantuvo eufemísticamente su entidad. A contrario sensu, la Jefatura de Las Palmas se transformó en Brigada de Canarias (tabla 63).

Tabla 63: Infantería 2010

 

La Brigada Castillejos se integró primero en FUL y luego en FUP, perdiendo por el camino todos sus carros. Se disolvió el Regimiento Numancia para crear dos grupos de reconocimiento en sendas brigadas ligeras. Aunque estaba previsto crear tres más para las pesadas, acabaron reducidos a otros tantos escuadrones de Farnesio, que se subordinó directamente a FUP (tabla 64).

Tabla 64: Caballería 2010

 

El RAAA 81 se integró en el MAAA y se disolvió el RAAA 82. El MACA absorbió al RACA 11 de la DIMZ y al RACTA 4 del extinto MACTAE. Se especializaron los regimientos de Canarias, integrándose el de campaña en la nueva brigada. La artillería desapareció de Baleares por primera vez desde el siglo XVI (tabla 65).

Tabla 65: Artillería 2010

 

 

Las unidades de zapadores se transformaron en batallones y las compañías de transmisiones se segregaron de los batallones de cuartel general. El RING 1 se integró en el MING y el RFFCC 13 en el RPEI 12 tras reducirse a batallón (tabla 66).

Tabla 66: Ingenieros y transmisiones 2010

 

El BHELMA VI se subordinó al Mando de Canarias y se disolvió el BHELMA II. En 2008 se creó en Bétera el BHELEME II, subordinado orgánicamente a las FAMET pero bajo dependencia operativa de la recién creada Unidad Militar de Emergencias.

En 2010 se disolvió la FLT 1. La FLT 2 se transformó en Brigada Logística y absorbió a las cuatro agrupaciones supervivientes: 11, 21, 41 y 61. Sus compañías de transporte se integraron en dos nuevos grupos. El de Lanzamiento y Preparación de Cargas se segregó de la BRIPAC y se integró en la AALOG 11 como Grupo de Apoyo a la Proyección. La Agrupación Divisionaria se redujo a grupo y se integró en la AALOG 61. Los técnicos civiles se reunieron en unas unidades de servicios y talleres sin capacidad de proyección. El MALOG-OP se transformó en jefatura de la FLO.

En 2008 se creó el Batallón de Policía Militar, subordinado al CGTAD.

 

 

FELIPE VI

Brigadas polivalentes (2014)

El Real Decreto 872/2014 ha establecido una nueva organización básica para las Fuerzas Armadas que refuerza la figura del JEMAD y la nueva estructura operativa conjunta. Una estructura a la que se subordinará el CGTAD en 2018 al asumir las competencias de Mando de Presencia y Vigilancia Terrestre. La Orden Ministerial 1265/2015 ha supuesto la reaparición de las dos divisiones, una de las cuales será trasladada próximamente a Huesca. Las ocho brigadas han perdido teóricamente su anterior especialización para dotarse de un pool de unidades ligeras, medias y pesadas que las convierten en brigadas orgánicas polivalentes (BOP). Esto se ha reflejado en su nomenclatura, donde ha desaparecido el arma y la especialidad con la excepción de la Legionaria y la Paracaidista. En la práctica, cuatro de ellas siguen dotadas de vehículos blindados de ruedas y otras cuatro de blindados de

La infantería conserva sus veintinueve batallones, si bien los pirenaicos han sido reasignados a brigadas diferentes al suprimirse las dos jefaturas de tropas. Todos ellos se numeran ahora por regimientos, que también han perdido su especialidad. Las banderas paracaidistas se han integrado en dos nuevos regimientos que han recuperado las denominaciones de Nápoles y Zaragoza (tabla 67).

Tabla 67: Infantería ligera y mecanizada 2018

 

Los cuatro batallones de carros y los nuevos grupos acorazados de caballería se han integrado en regimientos acorazados mixtos, lo que algunos han interpretado como un paso previo a la polémica creación del arma acorazada. Los dos grupos de reconocimiento se han transformado en ligeros acorazados y se ha dividido Lusitania entre la BRIPAC y la BRILCAN, estando previsto que este último se traslade a Lanzarote en fecha indeterminada. El Regimiento España, subordinado directamente a FUTER, se ha articulado en un grupo por cada división. Los escuadrones de Ceuta y Melilla se han subordinado a sendas planas mayores de grupo (tabla 68).

Tabla 68: Infantería acorazada y caballería 2018

 

El RAAA 81 se ha integrado en el RAAA 73 y el RALCA 62 en el RACA 63, que ha tomado esa especialidad a la espera de recibir el sustituto del obsoleto Teruel. Los regimientos de Ceuta y Melilla han recuperado la denominación de mixtos tras reabsorber a sus grupos antiaéreos. El RAAA 72 ha sido disuelto (tabla 69).

Tabla 69: Artillería 2018

 

Las compañías de transmisiones de las brigadas se han reintegrado en los BCG. La BRITRANS se ha transformado en mando, criterio que no han seguido la BRILOG y la BRISAN. Los regimientos divisionarios se han fusionado y los batallones de Ceuta, Melilla y las FAMET se han reducido a compañías (tabla 70).

Tabla 70: Ingenieros y transmisiones 2018

 

El Regimiento de Inteligencia se ha reforzado con un grupo de obtención por medios aéreos (RPAS) y ha sido transferido a FUTER. Está prevista la creación de un Regimiento de Operaciones de Información, que reunirá al Grupo de Operaciones Psicológicas y al Batallón CIMIC (tabla 71).

Tabla 71: Unidades de cuartel general 2018

 

La Agrupación de Transportes del MALE se ha integrado en la BRILOG y ha absorbido al Grupo de Apoyo a la Proyección. El Grupo de Transporte de Huesca ha sido trasladado a Zaragoza (tabla 72).

Tabla 72: Logística 2018

 

Se ha creado un cuarto grupo de operaciones especiales y el XIX ha recuperado su carácter legionario (tabla 73).

Tabla 73: Operaciones especiales 2018

 

Las unidades de helicópteros se han integrado en una nueva especialidad fundamental: aviación de ejército (tabla 74).

Tabla 74: Aviación 2018

 

 

 

CONCLUSIONES

No corresponde al autor de este trabajo enjuiciar los aciertos y errores del proceso de transformación constante que han experimentado los ejércitos españoles a lo largo de sus cinco siglos de historia. Cada reorganización es fruto de las circunstancias de su época y todas han sido llevadas a cabo con el mejor de los propósitos: racionalizar la estructura en busca de la eficacia. Observándolas en retrospectiva es fácil encontrar aspectos mejorables, pero al analista actual le resultará harto difícil, cuando no imposible, conocer todos los factores políticos, estratégicos, económicos y sociales que empujaron a los responsables de cada reorganización a adoptar esas soluciones y no otras.

Así pues, esta investigación ha preferido ser escrupulosa con la realidad histórica. Lejos de introducir matices subjetivos, se ha limitado a diseccionar con precisión quirúrgica ese largo proceso de transformación y a exponer sus resultados con frialdad matemática. La labor de análisis queda en manos de futuros investigadores que encontrarán aquí un sólido punto de partida hasta ahora inexistente. Precisamente, será la objetividad de este trabajo y el recurso a unas fuentes primarias, recientemente digitalizadas, la principal baza para que pueda perdurar en el tiempo si así lo estiman conveniente sus futuros lectores. Todo lo contrario de lo ocurrido con la investigación sobre los regimientos emprendida por el Conde de Clonard, cuyos involuntarios errores siguen repitiendo impenitentemente cuantos se limitaron a copiarle sin contrastar sus aseveraciones. El resultado podrá parecer bastante árido al lector profano pero esto no pretende ser una novela histórica, sino Historia a

La deliberada omisión de un análisis más profundo no condiciona la imprescindible presentación de estas conclusiones a modo de síntesis. Como ya se mencionó en la introducción, la evolución orgánica de las grandes unidades comprende dos fases bien diferenciadas. Una primera, muy extensa en el tiempo (1475-1893) pero parca en transformaciones, en la que tanto las territoriales como las expedicionarias tenían una composición ad hoc. La segunda, mucho más breve (1893-2018), en la que consiguieron una organización teórica más estable a cambio de sufrir en la práctica una serie de reajustes con periodicidad casi decenal. Podría decirse que el nacimiento de las grandes unidades permanentes sembró, simultáneamente, el germen de su propia autodestrucción.

Si profundizásemos en los detalles de su estructura orgánica, podríamos establecer otras subdivisiones temporales:

  • Entre 1475 y 1520 la hueste real constaba de una única unidad de caballería permanente (las Guardas de Castilla) y un número variable de colunelas de infantería, reclutadas para cada campaña y desmovilizadas a su término.
  • Desde 1521 de facto y 1536 de iure, los ejércitos de los Habsburgo se articulaban directamente en tercios de infantería y compañías sueltas de caballería, que en 1640 se integraron en trozos. Unos y otros podían estar compuestos por súbditos de la Corona o por mercenarios, los primeros procedentes de la recluta voluntaria o de levas forzosas. Las guarniciones defensivas, compuestas generalmente por milicias, se subordinaban a virreinatos civiles, mientras que en las zonas conflictivas se establecían capitanías generales.
  • Entre 1704 y 1800, el único ejército metropolitano de los Borbones se articuló en regimientos profesionales. Estos cambiaban periódicamente de guarnición y, en caso de guerra, se integraban en brigadas expedicionarias de cada arma. La península se dividía en doce provincias. En 1770 se ensayó el sistema francés de quintas con destino a ultramar.
  • A partir de 1800 el Ejército real se nutrió de soldados de reemplazo, encuadrados en cuerpos, divisiones y brigadas creados ad hoc para cada campaña. Desde 1834 se puede hablar ya de un Ejército nacional. Cuatro años después las provincias militares se transformaron en catorce distritos y se creó una comandancia en cada provincia civil. Durante la guerra de África (1859) y la tercera guerra Carlista (1872) se organizaron las primeras brigadas y divisiones destinadas a perpetuarse en el tiempo.
  • Entre 1893 y 2002 se establecieron de siete a nueve regiones militares, con divisiones y brigadas permanentes compuestas por regimientos y batallones que, salvo excepciones, no cambiaban de guarnición. Estas regiones fueron reducidas a divisiones orgánicas durante la Segunda República y restablecidas en 1939. Desde 1965 las brigadas eran ya interarmas.
  • En 2002 se suspendió el servicio militar obligatorio y el Ejército volvió a profesionalizarse. El único cuerpo de ejército superviviente se articuló en dos divisiones y estas en brigadas que, por primera vez, no estaban vinculadas a la organización regional.

Como puede verse, el modelo territorial establecido en 1521, modificado por Felipe V en 1707, por María Cristina en 1893 y por la Segunda República en 1931, perduró hasta 2002. Por tanto, las grandes unidades más longevas son las de primer nivel (tres estrellas). De los catorce distritos en los que llegó a estar dividido el territorio español en 1841, tres fueron suprimidos en 1893: Extremadura, Vascongadas y Navarra, cuya importancia estratégica pasó a Burgos. Los once restantes se transformaron en capitanías y sobrevivieron hasta el plan META, salvo por el breve paréntesis republicano.

Actualmente, solo una conserva sus cometidos operativos: el CGTAD, directo heredero de la FMA, del distrito y del virreinato de Valencia. Las de Sevilla y Tenerife se han transformado en mandos de generación y preparación de la Fuerza (FUTER, MCAN); y las de Barcelona y Granada en mandos de Apoyo a la Fuerza (IGE, MADOC). Pasaron a estar mandadas por un general de dos estrellas la de Palma (COMGEBAL) en 1985; las de Madrid (DIACU) y La Coruña (FLO) en 2002. Pueden darse por extinguidas las capitanías generales de Zaragoza, Burgos y Valladolid.

Las dieciséis divisiones orgánicas de infantería existentes en 1918 se incrementaron a cincuenta y nueve operativas en 1939, para volver a reducirse a veintiuna en 1943 y a solo dos en 1995. La actual División San Marcial es heredera de la Brunete y, por tanto, de la DIMT 13 creada en 1939, pues desde 1904 solo hubo dos divisiones en Madrid. La División Castillejos, también de origen madrileño, es heredera de la FAR, creada en 1992. Lamentablemente, la reorganización pentómica suprimió la División de Infantería n.º 11 y el plan ET XXI la Brigada Jarama, legítimas sucesoras de las dos primeras divisiones creadas en 1859. Resulta paradójico que un Ejército cuyos regimientos se remontan al siglo XVI, no haya cuidado la continuidad histórica de las grandes unidades en las que se encuadraban.

Respecto a las comandancias generales, la de Ceuta ha existido ininterrumpidamente desde Felipe V, primero con un mariscal de campo y, desde 1889, con un general de división. En cambio, la plaza de Melilla dependió alternativamente de Ceuta o de Granada, por lo que estuvo al mando de un coronel hasta 1859 y de un brigadier hasta 1893. Excepcionalmente, contó con su propio teniente general entre 1910 y 1912.

Dado que Franco suprimió en 1939 todas las brigadas que se habían ido creando a partir de 1859, las más antiguas datarían sensu stricto de 1965. No obstante, dos de ellas (Galicia VII y Guzmán el Bueno X) proceden de la transformación de otras tantas divisiones creadas en 1893 (DI 81 y DI 21). La Brigada Guadarrama XII es heredera de la División Acorazada (1939); la Aragón I, producto de la fusión de la Brigada de Caballería Castillejos (1986) y de la Jefatura de Montaña (1965). Ese mismo año se creó la Brigada Almogávares VI; la Extremadura XI lo hizo en el plan META (1984); la II de la Legión, en el plan NORTE (1995); y la Canarias XVI, en el ET XXI (2008). Como vemos, una historia bastante exigua para una entidad orgánica que fue creada por los suecos en una fecha tan lejana como 1623.

Desde que el Ejército de Tierra comenzó a intervenir en operaciones internacionales de la OTAN, ONU o UE, solo se han desplegado dos cuarteles generales de brigada en las de Bosnia (1995-1999) y Líbano (desde 2006). El resto de fuerzas proyectadas ha tenido siempre entidad agrupación táctica o inferior. Por su parte, el CGTAD ha desplegado en Pakistán (2005) y Afganistán (2012) al mando de sendos contingentes multinacionales. Sirvan estas líneas como homenaje a los componentes del Ejército caídos por España en todas esas operaciones.

En el horizonte se atisba una nueva transformación conocida como Fuerza 2035 aunque, probablemente, el plan de transición comience una década antes, impulsado por las lecciones aprendidas de su Brigada Experimental. A la espera de conocer qué grandes unidades sobrevivirán y cuáles desaparecerán, aprovechemos esta oportunidad para desearles a todas ¡feliz centésimo sexagésimo cumpleaños, mi brigada y mi división! No queda ningún cuerpo de ejército que felicitar pero, dado lo complejo y variable que es el panorama internacional, no sería descartable que alguno reapareciera en breve…