El Comité de Presupuestos del Bundestag aprueba la primera partida para el desarrollo del FCAS

En total será necesario invertir más de 8.000 millones de euros antes de llegar a la fase de producción

Infografía del FCAS. Fuente - Ministerio de Defensa de Francia

  • El Comité de Presupuestos del parlamento alemán ha aprobado la primera partida para desarrollo por valor de 32,5 millones de euros.
  • Se espera que durante la segunda parte del año se aprueben nuevas partidas valoradas en cientos de millones de euros para desarrollar la aviónica y el cockpit.
  • En total será necesario invertir más de 8.000 millones de euros antes de llegar a la fase de producción.
  • Francia y Alemania están enfrentadas debido a las restricciones que esta última quiere imponer a la exportación del futuro FCAS a países que no pertenezcan a la UE o a la OTAN.
  • Además de Francia y Alemania, se espera que España y Bélgica se sumen al programa en los próximos años. Previsiblemente España lo haga aprovechando el salón de Le Bourget.

El Comité de Presupuestos del Parlamento alemán ha dado su visto bueno a la primera partida presupuestaria, de € 32,5 millones de euros, destinada al desarrollo del FCAS (Sistema de Combate Aéreo Futuro). La aprobación tuvo lugar ayer, miércoles 5 de junio y ahora solo resta el trámite parlamentario para que se haga efectiva.

La aprobación por parte del comité es una condición previa para la adjudicación oficial de los primeros contratos de estudio del concepto del programa. Se espera que estos sean firmados durante una ceremonia que se celebrará durante el próximo Salón Aeronáutico de París que comienza aquí el 17 de junio y en el que tomarán parte como actores descatados las dos empresas que están detrás del FCAS: Dassault Aviation y Airbus Defence and Space, así como MTU Aero Engines que se encargará del desarrollo de los motores.

Se estima que la inversión necesaria para el desarrollo del FCAS de aquí a 2030 supere los 8.000 millones de euros, según un informe del Ministerio Federal de Finanzas destinado a los diputados del Comité de Presupuestos germano, una cifra que no incluye los costes de producción de la futura aeronave, que se espera entre en servicio en la década de 2040, ni tampoco de los sistemas asociados como los drones que operarán en red junto a los aparatos tripulados.

F-35 Vs Eurofighter

La decisión del Comité de Presupuestos es especialmente importante ya que, por primera vez permitiría liberar fondos alemanes para la investigación del sistema FCAS, destinado inicialmente a respaldar y posteriormente a reemplazar a los aviones de combate Tornado, Eurofighter y Rafale operados por Alemania y Francia, pero también a ser la punta de lanza de la fuerza aérea de otros estados europeos como España. Con la aprobación de esta primera partida se da un impulso importante a un programa que nace cuestionado.

No obstante, pese a las críticas por parte de EE. UU. y a la posición del Reino Unido, que parece decidido a lanzar su propio cazabombardero, los trabajos de estudio para el concepto de los motores ya estaban en marcha desde principios de año, gracias a las inversiones francesas.

El futuro de la Armada Española

En septiembre, si no hay contratiempos, se espera que se aprueben nuevas partidas de mayor entidad destinadas al diseño de algunas de las partes más complejas de cualquier aeronave, como son el cockpit y la aviónica. Los expertos creen que el diseño de dichos componentes conllevará una inversión de centenares de millones de euros. El mayor problema, antes de aprobar dicho gasto, reside en la exportación de la futura aeronave y es que Berlín y París todavía no se han puesto de acuerdo en torno al reparto de clientes y beneficios, un tema que esperan cerrar durante el verano. La disputa entre los gobiernos alemán y francés gira sobre la cuestión de cómo se puede exportar el FCAS a países fuera de la UE y la OTAN, un tema controvertido para el que no hay acuerdo entre partidos en Alemania, con una fuerte oposición de Los Verdes, reforzados en los últimos comicios, a la exportación a según qué destinos, algo que en Francia molesta, pues tienen intención de exportar la futura aeronave a regiones conflictivas como MENA.

Mientras las dos grandes potencias de la Unión Europea debaten sobre el futuro del proyecto y dan los primeros pasos de cara a su puesta en marcha, estados como España, que firmó una declaración de intenciones, o Bélgica, socio del Programa F-35 debaten si pasar a formar parte del FCAS como socios de pleno derecho, algo que en el caso español parece cantado, incluso a pesar de la necesidad de adquirir una pequeña cantidad de F-35B para sustituir a los vetustos Bravo Plus de la Armada.