Brasil podría ceder varios submarinos a la Armada Argentina

El pasado día 7 los ministro de defensa de Brasil y Argentina firmaron una declaración de intenciones que podría suponer la entrega a Argentina de alguno de los submarinos Tipo 209 que Brasil mantiene en reserva

SS Tikuna, de la Armada Brasileña, junto al USS John F. Kennedy.

  • El pasado día 7 los ministro de defensa de Brasil y Argentina firmaron una declaración de intenciones que podría suponer la entrega a Argentina de alguno de los submarinos Tipo 209 que Brasil mantiene en reserva.
  • Ligeramente más pequeños que el siniestrado ARA «San Juan», ayudarían a recuperar unas capacidades que la Armada Argentina necesita para controlar su vasto espacio marítimo.
  • La entrega obligaría a los submarinistas argentinos a realizar una serie de cursos de reciclaje para adaptarse a las características de estos submarinos.

En los últimos días una noticia ha levantado un gran revuelto en Iberoamérica: la posible cesión de uno o varios submarinos Tipo 209 brasileños, actualmente en la reserva, a la Armada Argentina, la cual tras el siniestro del ARA «San Juan», se ha quedado con un único submarino operativo, el ARA «Santa Cruz», gemelo del anterior.

El presente y el futuro del arma submarina argentina es difícil, debido a la situación económica del país, que no permite la adquisición ni de nuevas unidades, ni de unidades de segunda mano en buenas condiciones. El ARA «Santa Cruz» cuenta con 35 años de servicio a sus espaldas y una nueva modernización del ARA «Salta» parece inviable dada su edad.

Es por eso que se ha recurrido a Brasil, un país que en breve va a comenzar a incorporar al servicio los nuevos submarinos Scorpéne, aunque queda por delante el largo proceso de entrada en servicio, adecuación de las tripulaciones, pruebas de mar, etcétera, con lo que una cesión de submarinos de la clase Tupi en estas condiciones parece algo apresurada.

Brasil siempre requirió de importantes recursos en unidades submarinas, especialmente por la extensa longitud de su costa y el área, Atlántico Sur, de navegación estratégica que cubre. A principios de la década de los 90 la Armada brasileña mantenía un plan de construcción de submarinos convencionales de 12 unidades y ya trabajaba en el SSN, aunque rondando las 2.700 toneladas de desplazamiento. En la actualidad mantiene la clase Tupi, diseño alemán Type 209/1400, con 4 unidades operativas, 3 de ellas construidas en Brasil entre 1989 y 1999. Mantiene también una segunda clase de una sola unidad, Tikuna, que es un derivado de la anterior rediseñada y construida en Brasil, habiendo sido cancelada la segunda unidad durante su construcción. Los problemas de financiación recortarían a menos de la mitad el programa brasileño inicial.

Panorama Naval de Iberoamérica

Sin embargo, en 2008 Brasil decidiría relanzar su programa de submarinos de forma definitiva firmando con DCNS la asistencia para la construcción de una serie de SSN de 4.000 toneladas en el propio país. Un total de seis unidades compondrán, salvo sorpresa, la clase Alvaro Alberto, cuya quilla se espera se coloque en 2021. El programa acordado también incluye la asistencia para la construcción del astillero, la base naval y el mantenimiento. Excluye específicamente el diseño del reactor y sus asociados, al ser una parte exclusivamente brasileña. En un principio, se esperaba que entrara en servicio en 2021, sin embargo, una fecha más realista debido a los problemas de toda índole que están teniendo lugar, puede ser 2029 o 2031. La construcción completa de toda la clase puede extenderse, en caso de mantenerse las 6 unidades iniciales, hasta mediados del presente siglo, alcanzando el cuatrienio 2047 – 2050. Dichos retrasos pueden considerarse admisibles si se valora la envergadura del proyecto.

La asistencia francesa se simultaneó con la adquisición, por transferencia tecnológica, de 4 submarinos convencionales clase Scorpene. Dichos buques ya están siendo construidos en Brasil, con el primero de ellos ya en su fase final y cuya entrada en servicio se espera para 2020. Brasil, con la experiencia adquirida en la construcción de los Type 209 alemanes y ahora con los Scorpene y Alvaro Alberto, quedaría enmarcado de aquí a una década dentro del selecto grupo de naciones capaces de construir submarinos convencionales y en el excelso grupo de los constructores nucleares. La inversión realizada de forma continua durante décadas está muy próxima a dar sus resultados. La llegada de los Scorpene supondrá la baja de todos los Type 209 en activo con la Flota a partir de 2022, pasando de 5 SS a 4 SS modernos, y en el medio plazo incorporando unidades SSN.