La Royal Navy acepta para el servicio el petrolero RFA Tideforce

Su cometido principal será acompañar a los grupos de combate que se formen en torno a los portaaviones de la clase Queen Elizabeth

Petroleros de flota de la clase Tide. Fuente - Royal Navy.

  • El RFA Tideforce es el cuarto y último buque de la clase Tide.
  • Con la entrada en servicio de estos buques la Royal Navy consigue mejorar su capacidad de proyección.
  • Su cometido principal será acompañar a los grupos de combate que se formen en torno a los portaaviones de la clase Queen Elizabeth.

Poco más de un año después de al Reino Unido para someterse a un proceso de modificación y alistamiento, el nuevo petrolero de flota RFA Tideforce ha sido aceptado finalmente para el servicio.

El Tideforce es el último de una serie de cuatro buques adquiridos por la Royal Navy para mejorar sus capacidades de suministro tanto de combustibles como de agua dulce y, con ello, su capacidad de proyección.

Los últimos trece meses, contados a partir de su entrega, han servido para dotar al nuevo buque de equipo militar (comunicaciones y sistemas informáticos, armamento defensivo), una serie de tareas que se han llevado a cabo en las instalaciones de Falmouth. Una vez concluido el proceso el buque ha navegado hasta Portland para ser aceptado oficialmente en el servicio operativo. En palabras del comodoro Duncan Lamb, actualmente al mando de la RFA:

«Es increíble pensar que solo han pasado 13 meses desde la entrega hasta hoy. Estos buques son el próximo capítulo en la regeneración de nuestra flota. La Royal Fleet Auxiliary es una parte fundamental de la Royal Navy y espero con ansia que siga reforzando sus medios en el futuro».

Además de Lamb, el almirante Kyd, primer oficial al mando del portaaviones HMS Queen Elizabeth, a cuyo servicio estarán buena parte del tiempo los nuevos petroleros, celebró también la entrada en servicio del cuarto y último barco de la clase Tide.

Armadas huecas

Cada uno de los cuatro buques que conforman la clase Tide tiene un desplazamiento de 39.000 toneladas, una eslora de 200,9 metros, una manga de 28,6 metros y un calado de 10 metros. Movidos por un sistema de propulsión CODELDOG, son capaces de alcanzar una velocidad máxima de 26,8 millas por hora, suficientes para seguir a los buques de la clase Queen Elizabeth con una autonomía de hasta 18.200 millas náuticas.

La orden de ejecución de esta clase se firmó en febrero de 2012, siendo el contratista principal el conglomerado surcoreano Daewoo, que ha construido los cuatro buques (Tidespring, Tiderace, Tidesurge y Tideforce) por un total de 600 millones de libras, de las cuales alrededor de 150 millones han quedado en el Reino Unido en concepto de contraprestaciones industriales.