Piezas ATP sobre ruedas

Una opción en auge

“SH-5” con pieza ligera de 105 mm

 

Piezas ATP sobre ruedas

Una opción en auge

 

Por Francisco P. Fernández Mateos

Coronel (r) de Caballería

 

Las piezas de artillería autopropulsadas o ATP pueden definirse como aquellas que van montadas sobre un chasis acorazado, que también integra el alojamiento para los artilleros que las manejan y una dotación de municiones. En líneas generales, existen dos tipos básicos: Las que disponen de una torre de gran tamaño que proporciona protección a los sirvientes, entre las que se incluyen la mayoría de las empleadas en la actualidad; y las que van acopladas directamente sobre el casco, sin protección adicional alguna. Entre estas últimas, habría que citar algunos modelos chinos, como el Tipo 54-1 por ejemplo, que fueron construidas a partir de transportes de personal sobre los que instalaron armas de bajo retroceso, lo que permite el transporte de la tripulación bajo la coraza del vehículo.

Por otra parte, en los últimos años, están apareciendo diferentes versiones montadas sobre chasis de ruedas que, si bien en el pasado no tuvieron una gran aceptación, la proliferación de las fuerzas medias y ligeras, con grandes capacidades de proyección, las han revalorizado enormemente, por lo que cada día aparecen nuevos y más sofisticados modelos, a los que dedicaremos este trabajo. Entre ellos encontramos los desarrollados a partir de un chasis blindado, diseñado expresamente o derivado de una familia acorazada, entre los que cabe citar el G6 sudafricano, Dana Checoslovaco, o Boxer-AGM alemán, por ejemplo. Sin embargo, las variantes más numerosas son las que emplean camiones de configuración 8×8 o 6×6, con cabina normalmente blindada que, ofreciendo una potencia de fuego similar al resto, tienen un precio, tanto de adquisición como de mantenimiento, muy inferior.

En líneas generales, las piezas ATP sobre ruedas ofrecen una serie de ventajas muy interesantes, entre las que destacaremos, aparte del ya citado coste, las siguientes:

  • Excelente movilidad estratégica, tanto por sus propios medios como utilizando otros de transporte terrestre, marítimo o aéreo.
  • Desgaste muy inferior al de los vehículos oruga, lo que permite un uso más intensivo.
  • Flexibilidad de empleo, ya que pueden variar su despliegue rápidamente, conforme la situación lo exija. De hecho, en un espacio corto de tiempo, por ejemplo durante una noche, pueden recorrer varios cientos de km por sus propios medios.
  • Menores necesidades de mantenimiento, que redundan en un apoyo logístico más reducido. abaratando su utilización y alargando su disponibilidad operativa, Por supuesto, el consumo de carburante también será muy inferior al de los vehículos sobre orugas, sobre todo en el caso de las piezas montadas sobre camión.

Aunque son consideraciones comunes a toda la artillería, me parece oportuno citar que la aparición de sistemas de localización como los radares AN/TPQ-36, AN/TPQ-37, Cobra, etc, que proporcionan datos sobre los asentamientos enemigos con gran rapidez y precisión, aumentando enormemente la eficacia de los fuegos de contrabatería, ha obligado a actualizar los procedimientos y materiales artilleros, de manera que se considera que las piezas no deben realizar más de dos disparos en cada asentamiento. Por supuesto, ya no es apropiado realizar largos fuegos de corrección ni perder tiempo en cálculos manuales o mecánicos. En consecuencia, existe una gran variedad de sistemas de dirección de fuegos de batería, grupo y regimiento, totalmente automatizados y dotados de potentes equipos de cálculo, diferentes clases de radares y sensores, sistemas de navegación, transmisión de datos, etc. Al mismo tiempo, las armas en sí, están siendo dotadas de los correspondientes terminales de datos, y de mecanismos de carga automáticos o, al menos, de tipo semiautomático. Gracias a estos sistemas, la artillería actual está en condiciones de efectuar fuegos muy potentes y precisos en unos plazos de tiempo impensables hace tan sólo unos años y sin necesidad de realizar correcciones, es decir, que entran en eficacia prácticamente desde el primer disparo. Además, las piezas más avanzadas disponen de capacidad MRSI (Disparos Múltiples de Impacto Simultáneo), es decir, pueden realizar diversos disparos cambiando las cargas de proyección y los ángulos de tiro, para que impacten de forma simultánea o casi simultánea.

La PzH 2000 “Taurus” alemana es la típica pieza ATP sobre chasis de orugas y dotada de una torre de gran tamaño.

En lo referente a los calibres, desde que la OTAN homologó los de 105, 155 y 203 mm, y el Pacto de Varsovia hiciera lo propio con los de 122, 152 y 203 mm, prácticamente sólo se utilizan piezas de esos calibres, con muy pocas excepciones como el M-107 norteamericano de 175 mm (abandonado en gran medida a favor del M-110 o dado de baja definitivamente), el Catapult indio de 130 mm y el 2S4 ruso de 240 mm, que realmente es un mortero ATP usado por la artillería. Por otra parte, el alargamiento de los tubos (se tiende a los 52 calibres de longitud) en las piezas de 152/155 mm, la aparición de nuevas municiones de alcance aumentado por encima de los 40 km (ya existen modelos asistidos de unos100 km) y el empleo de potentes equipos de freno y recuperación, está favoreciendo el desarrollo de esos calibres hasta el punto de que todas las piezas ATP diseñadas en los últimos años, con la única excepción de algunas chinas de 122 mm y de otras de 105 mm realizadas expresamente para unidades ligeras, han sido diseñadas con esos calibres. De hecho, a medio plazo, es más que probable que muchos Ejércitos lo adopten como único calibre para sus piezas ATP e, incluso, para las remolcadas, dada la aparición de obuses ultraligeros y de bajo retroceso de 155 mm, cuyo desarrollo es ya una realidad.

Por último, no quiero dejar de referirme a un tema que suscita no pocas controversias. Me refiero a las antiguas clasificaciones de las piezas de artillería e, incluso, de los morteros, atendiendo a la longitud de sus tubos o al ángulo de tiro que emplean. Haciendo un pequeño esfuerzo, hemos de concluir que la aplicación de la tecnología moderna ha dejado obsoletas todas aquellas clasificaciones, por lo que sería más que aconsejable que utilizáramos denominaciones de acuerdo con las funciones para las que fueron concebidas esas armas, con independencia de que, en determinadas circunstancias, puedan ser empleadas de otra manera. Así, una pieza ATP de artillería debería ser considerada como un obús, y no recibir denominaciones como cañón-obús, por ejemplo, aunque efectivamente esté perfectamente preparada para realizar fuegos con pequeños ángulos de tiro y puntería directa. La misma situación nos encontramos en algunos vehículos acorazados (el VEC por citar un solo caso) que puede hacer fuego incluso con ángulos de tiro superiores a 45º y no por ello decimos que está dotado de un cañón-obús-mortero, sino que monta un cañón con capacidad antiaérea. El caso de los morteros es aún más complicado ya que los últimos modelos de retrocarga instalados en torre fueron estudiados tanto para ser utilizados como verdaderos morteros, con puntería indirecta, como para hacer fuego con puntería directa, incluso con municiones flecha desarrolladas expresamente. Por ello, en este caso tal vez haya que admitir la denominación de cañón-mortero dado su diseño bivalente. En resumen, atendiendo a las posibilidades de empleo de las diferentes piezas, podemos hacer la siguiente clasificación:

  • Cañones, empleados por los carros de combate y vehículos acorazados, generalmente con puntería directa tanto para hacer fuegos terrestres como antiaéreos y C-RAM.
  • Obuses, usados por la artillería para hacer fuegos con puntería indirecta, aunque están normalmente preparados para disparar con puntería directa en casos excepcionales.
  • Morteros, utilizados exclusivamente con puntería indirecta y con ángulos de tiro comprendidos entre +45º y +90º. Generalmente son de avancarga.
  • Cañones-morteros, diseñados para ser empleados tanto con puntería directa como indirecta. Generalmente van instalados en torre y son de retrocarga, aunque también existen modelos colocados sobre un afuste. Entre los primeros citaremos las torres de 120 mm AMOS (dos tubos) y NEMO finlandesas, 2S9, 2S23 y 2S31 rusas, RAK polaca, AMS-II anglo-norteamericana, etc, mientras que entre los segundos encontramos la variante china del mortero Vasilek ruso de 82 mm, el ADIM de 81 mm norteamericano, los rusos de 120 mm Phlox y Zauralets-D, así como el SH-9 chino. También existen sistemas similares pero derivados de cañones u obuses, entre los que podemos destacar varios modelos de 105 mm como el Hawkeye norteamericano, MOBAT holandés, Garuda indio, modelo jordano, y M09 serbio.

Hecha esta introducción, que me parecía necesaria, a continuación nos centraremos en repasar las principales piezas ATP de ruedas actualmente en servicio, siguiendo para ello el orden alfabético de sus países de origen.

La “G6” sudafricana es una de las primeras piezas de ruedas realizadas a partir de un chasis blindado y diseñado expresamente.

 

 

ALEMANIA

Valiéndose de la experiencia cosechada con el excepcional obús PzH 2000 Taurus, la firma alemana Krauss-Maffei Wegmann desarrolló el Módulo de Artillería Cañón AGM que permite construir piezas con un peso muy inferior al de aquél, ofreciendo sin embargo prestaciones similares en cuanto a potencia de fuego y a un coste mucho más reducido. Nacido con clara vocación exportadora, es ofrecido para la venta o coproducción, bien con el tubo original de 155/52 mm, o con otros más cortos (155/39, por ejemplo) e, incluso, de calibres inferiores.

Este nuevo concepto de Artillería ATP está basado en la utilización de un sistema de armas de probada eficacia, la torre del PzH 2000, con las necesarias modificaciones para que pueda ser acoplada en diferentes plataformas, facilitando su adopción para todo tipo de unidades medias o ligeras. Así, existe la posibilidad de instalarlo sobre una gran variedad de chasis blindados de cadenas o de ruedas (8×8 o 6×6) y camiones todo terreno. La única limitación reseñable es el uso obligado, en los modelos de ruedas, de apoyos hidráulicos para evitar daños en la suspensión. El primer demostrador fue construido sobre un chasis de lanzacohetes MLRS, derivado del Bradley norteamericano, que fue sometido a una completa evaluación de tiro, en el polígono de Meppen, durante 2004. Consistió en 79 disparos, muchos de ellos con carga máxima, a distintos ángulos de elevación y con la torre situada a 0º, 90º, 180º y 270º. El éxito de los ejercicios sirvió de aliciente para la fabricación, a lo largo de 2005, de un segundo prototipo que incluyó mecanismo automático de carga y un grupo motriz mejorado.

https://www.ejercitos.org/2018/12/01/carros-de-combate-y-vehiculos-blindados/

En la exposición Eurosatory 2008 fue presentado el modelo Donar, diseñado en colaboración con Santa Bárbara Sistemas, filial española de General Dynamics, sobre un chasis Pizarro Fase II modificado, apareciendo finalmente la variante montada sobre un chasis de ruedas de la familia Boxer 8×8, cuyo peso puede alcanzar las 35 toneladas, que quedan reducidas a 22,5 usando un chasis de camión 6×6 aunque, por ahora, solo se ha fabricado un prototipo sobre camión Iveco de tracción 8×8.

Para que todas las tareas puedan ser realizadas sin problemas por los dos servidores de la pieza, la torre AGM es totalmente autónoma y manejada por control remoto desde la cabina, disponiendo para ello de un sistema de carga totalmente automático con capacidad para 30 proyectiles y 145 cargas de proyección de tipo modular. Gracias a ese mecanismo y al uso de una moderna dirección de tiro y al tubo de 155/52 mm de calibre, puede batir objetivos a más de 30 km de distancia con una gran precisión y rapidez (6 a 8 d.p.m.). Puede disparar todas las municiones de 155 mm de la OTAN, incluyendo las de relleno de vacío de culote o Base Blade (BB) con las que puede superar los 40 km de alcance. Además, dispone de capacidad MRSI, pudiendo batir un mismo objetivo con varias granadas simultáneas (4 como máximo).

Aparte de poder hacer fuego en cualquier posición del módulo AGM (360º) y con ángulos de tiro de -5º a +70º, en los ejercicios de fuego realizados ha demostrado ser capaz de disparar con la máxima carga (5 módulos) a 60º, sin que la suspensión del vehículo sufra ningún tipo de daño. La cabina delantera, además de albergar la cámara de conducción, incluye la dirección de tiro y el sistema de mando y control. Al igual que la torre, ofrece protección ante ataques con agresivos NBQ, armas ligeras y metralla. El conjunto sobre chasis MLRS tiene un peso de 27 toneladas y mide 10,42 m de largo (el tubo sobresale 2,5 m por delante), 2,97 de ancho y 3,06 de alto, lo que permite su aerotransporte en aviones Airbus A400M.

El Módulo de Artillería Cañón “AGM” fue desarrollado a partir del PzH 2000 y ya ha sido probado en chasis de cadenas y de ruedas, sobre todo en un blindado “Boxer” 8×8.

 

 

CHECOSLOVAQUIA

En los años 70, a petición del Ejército checoslovaco, la empresa ZTS desarrolló un obús ATP de alta movilidad de 152,4 mm utilizando para ello un chasis de camión Tatra 815 de configuración 8×8. Aceptado por el Ejército checo comenzó su construcción en serie en 1981, saliendo de las cadenas de producción unos 750 ejemplares hasta 1994. Actualmente, con la denominación vzor 77 Dana, presta servicios en Chequia, Eslovaquia, Libia (situación incierta) y Polonia, habiendo adquirido Rusia un cierto número de ejemplares para evaluación.

Dispone de cargador totalmente automático (también admite la carga manual) y transporta un máximo de 60 granadas con sus correspondientes cargas. Tras la separación de Chequia y Eslovaquia, el primer país ha desarrollado la versión M1 CZ con una nueva dirección de tiro, chasis modificado y otras mejoras, mientras que Eslovaquia realizó para su Ejército la variante Zuzana de 155/45 mm, basada en un proyecto anterior denominado Ondava con una pieza de 152,4/47 mm. Obviamente, la ventaja de este modelo es que puede disparar las municiones normalizadas de la OTAN. Finalmente, en 2011 fue presentada la variante actualizada Zuzana 2 con tubo alargado de 52 calibres, mayor nivel de protección y peso de 32 toneladas, aunque no tenemos constancia de que haya sido producida en serie.

Las principales prestaciones de las piezas Dana/Zuzana son las siguientes: Tripulación: 5/4; peso, 29,3/28 ton.; dimensiones, 11,16/12,97 (8,87 m el casco)x2,97/3×3,53/3,50 m; motor, Tatra 2-939-34/3-930-52, diésel de 345/355 cv; transmisión, mecánica de cinco velocidades y caja transfer con un total de 20 AV y 4 R; suspensión, muelles y amortiguadores; tracción, 8×8; velocidad de tiro máxima, 6 d.p.m.; velocidad normal de tiro, 4 d.p.m.; alcance máximo, 28/39,6 km; ángulo de elevación, de -4º/-3,5º a +70º; ángulo de giro horizontal, 145º/120º; capacidad de munición, 60 granadas (36 en el autocargador); velocidad máxima, 70 km/h; autonomía, 750 km; pendiente, 60%; peralte, 30%; obstáculo vertical, 0,60 m; cruce de zanjas, 2 m; vadeo, 1,4 m.

En los años 70, la firma checoslovaca ZTS diseñó la pieza “Dana” con un obús de 152,4 mm.

A partir del chasis Dana fue diseñado el transporte de personal Tatrapan del que se derivaron versiones de defensa antiaérea, guerra electrónica, porta-radar, puesto de mando, etc. Por otra parte, para competir en el programa de la futura pieza ATP india, Eslovaquia realizó una versión ZUZANA sobre chasis de carro T-72M1 con la torre totalmente giratoria, que pesaba 38 toneladas.

En 2015, la firma eslovaca Konstrukta presentó una pieza sobre chasis de camión 6×6, desarrollada a partir del ZUZANA 2, con la denominación de EVA. Muy pronto fue seguida por una versión 8×8 desarrollada conjuntamente con las empresas checas Excalibur Army y Tatra, cuyas prestaciones básicas podemos resumir en: Tripulación, 3 (situados en la cabina); dimensiones (LxAxH), 11,2×3,33×2,55 m (la altura puede reducirse hasta 2,70 m para aerotransporte en Airbus A400M, C-130 Hercules o C-17 Globemaster III); chasis, Tatra T815-7 8×8 (opcional 6×6); motor, Tatra T3C-928.90 diésel, de 350 cv; transmisión, manual Tatra 10TS210; calibre, 155/52 mm; municiones, todas las normalizadas de la OTAN; munición transportada, 12 granadas y sus cargas situadas en el cargador automático; alcance máximo, 41 km con munición de relleno de vacío de culote; velocidad de disparo, 5 d.p.m. en modo automático y 2 d.p.m. en modo manual; ángulos de tiro, -3,5º a +75º; ángulo horizontal, 120º (+/- 60º); velocidad máxima, 80 km/h; autonomía, 600 km; pendiente, 60%; peralte, 40%.

Tras la separación de Chequia y Eslovaquia, el primer país ha desarrollado la versión “M1 CZ” con una nueva dirección de tiro, chasis modificado y otras mejoras.

 

Eslovaquia realizó para su Ejército la variante “Zuzana” de 155/45 mm, seguida de la nueva variante “Zuzana 2000” con tubo de 52 calibres.

 

 

CHINA, R. P.

En 2002, comenzó el desarrollo de una pieza ATP sobre ruedas denominada SH-1, cuyo prototipo y un ejemplar de pre-serie fueron sometidos a un completo plan de pruebas a lo largo de 2007, si bien no se presentó al público hasta 2011. Emplea el chasis del camión WS5252 (6×6), ampliamente usado tanto para aplicaciones civiles como militares, que es propulsado por un motor diésel de 236 cv, si bien se ofrece con otros modelos Daimler Benz o Deutz y transmisión automática ZF. Aparte de prestar servicio en el Ejército Popular Chino (PLA), es probable que el SH-1 haya sido adquirido en pequeña cantidad por Myanmar. Según algunas fuentes

(Continúa...)

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