Estados Unidos adquiere dos sistemas Iron Dome

Sistema Iron Dome. Fuente - Raytheon.

  • Estados Unidos adquiere dos sistemas Iron Dome, fabricados por Raytheon y Rafael.
  • Los nuevos sistemas han sido financiados con fondos del programa de protección contra fuegos indirectos IFPC (Indirect Fires Protection Capability).
  • La adquisición del Iron Dome será clave para que los EEUU puedan luchar con garantías en la Guerra de Salvas.

Al fin se ha hecho oficial. El Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha firmado un contrato por el que se hará con dos sistemas Iron Dome, desarrollados por la firma estadounidense Raytheon y por la israelí Rafael. Los nuevos sistemas antiaéreos serán fabricados en parte en el propio país.

Ahora que el contrato ha sido validado, el US Army podrá determinar los plazos de entrega y los detalles relativos a las especificaciones de los nuevos sistemas. La adquisición ha sido financiada a cargo del presupuesto del año fiscal 2019, para lo cual ha sido necesario modificar las partidas destinadas al programa de protección contra fuegos indirectos IFPC (Indirect Fires Protection Capability), que persigue encontrar formas de proteger a la fuerza frente a cohetes, artillería, misiles, proyectiles de mortero o incluso aviones no tripulados.

La Batalla Multidominio

En puridad, el IFPC es un sistema de gestión de campo de batalla que recibirá la información de los sensores de múltiples sistemas (Patriot, Sentinel, drones, etc) y dirigirán contra las diferentes amenazas (cohetes guiados, morteros, obuses, drones, etc) las armas defensivas disponibles, dando la solución de fuego óptima. Ahora, con la llegada del sistema Iron Dome, el conjunto ganará en su capacidad de hacer frente a las diversas amenazas propias de la Guerra de Salvas.

Letalidad Distribuida

Ahora el esfuerzo principal de los ingenieros que trabajan para el programa IFPC se centra en analizar punto por punto todas las capacidades de los nuevos sistemas y realizar análisis y simulaciones para determinar su rendimiento frente a cada tipo de amenaza, de forma que puedan integrar el Iron Dome en la Red de Defensa Aérea Integrada y que sea utilizado de forma óptima, es decir, contra aquellos proyectiles contra los que aporte la capacidad más alta o económica, en función de cada situación concreta. En este sentido, según declaró el coronel Chuck Worshim, gerente de proyectos del Ejército para sistemas de defensa antimisiles:

«El servicio está rehaciendo por completo su estrategia a largo plazo relativa al programa IFPC y experimentará durante todo el verano y el otoño para obtener una comprensión más profunda de cómo este debería configurarse en el futuro, más allá de las presentes capacidades provisionales».