Navantia aumenta sus ingresos un 21% y reduce sus pérdidas un 25%

Navantia opta al concurso estadounidense con un modelo basado en la clase Álvaro de Bazán. Foto - Armada Española.

  • Navantia aumenta sus ingresos un 21% y reduce sus pérdidas un 25%.
  • Espera aumentar su cartera de pedidos hasta los 11.000 millones de euros.
  • Las pérdidas han pasado de 300 a 225 millones de euros en dos años.

La empresa española de construcción naval Navantia, participada al 100% por la SEPI, ha cerrado 2018 con un aumento de su facturación de un 21% respecto al año anterior, alcanzando una cifra de 1.082 millones de euros frente a los 850 de 2017.

El aumento en la facturación le ha permitido a su vez reducir las pérdidas en un 21% hasta los 225 millones, en una tendencia que viene consolidándose desde hace dos años, después de que 2016 fuese el peor año en la historia de la empresa con unas pérdidas totales de casi 300 millones de euros.

El futuro de la Armada Española

Ahora, con la construcción de las nuevas corbetas para Arabia Saudí, además del inicio de las futuras fragatas F-110 y los nuevos contratos que se esperan, como Buques de Acción Marítima o logísticos adicionales, el futuro de la empresa se presenta bastante más halagüeño a la espera de lo que suceda con el programa FFG(X) de la US Navy, al que se presenta con un híbrido entre las F-100 y las F-110 de la mano de Bath Iron Works y a pesar de los varapalos que supusieron los concursos canadiense y australiano.

Por otra parte, los avances en el Programa S-80, una vez superados años y problemas críticos, permiten también cierta esperanza en cuanto a exportación de unos submarinos que, aun con los retrasos acumulados, continúan siendo unidades punteras y, si se llega a instalar en el futuro, contarán con un AIP revolucionario frente a las opciones ofrecidas por la competencia.

La US Navy acelera el programa de fragatas FFG(X) al que opta Navantia

Por otra parte, Navantia aspira también a tener parte en el diseño de las futuras corbetas turcas, a exportar el BPE a la Armada India, que busca nuevos buques de asalto anfibio y además, toma parte en concursos en Perú, Colombia o Países Bajos, entre otros, en un intento por diversificar e internacionalizar su cartera de clientes, algo que se ha demostrado crucial en el pasado y ha permitido a la empresa llegar hasta donde está ahora.

De hecho, la cartera de pedidos de la empresa se ha elevado hasta los 4.617 millones de euros, de los que 4.347 corresponden a la construcción naval, mientras que el resto proviene de otros segmentos en auge como la construcción de generadores eólicos. En este sentido, el Gobierno, optimista respecto al futuro de la empresa, prevé durante 2019 unos ingresos sensiblemente mayores, de hasta 1.574 millones.

Las tribulaciones misilísticas de las fragatas F-110

Se pretende seguir implementando el plan estratégico que, de aquí a 2022, transformará Navantia de forma radical, permitirá la adopción de nuevas tecnologías y procedimientos (Astillero 4.0) y prevé un volumen de contratación cercano a los 11.000 millones de euros.

Navantia es un activo clave no solo para las Fuerzas Armadas, sino también para la economía española, pues absorbe el 80% del empleo que el sector naval genera en el país y da trabajo de forma directa a más de 5.000 personas, una cifra que aumenta hasta los 13.000 trabajadores si se tienen en cuenta los que genera en la industria auxiliar y que algunas cifras elevan hasta las 38.000 personas tomando en cuenta los empleos indirectos.